lunes, 17 de enero de 2011

4D, Dream, Soñar el futuro:

2ª Fase: Dream (Soñar)- realidad anticipatoria
Tenemos el poder de crear los eventos positivos en nuestras vidas, tales como la alegría experimentada en anticipación de una experiencia agradable, “creamos el futuro que imaginamos”.

domingo, 16 de enero de 2011

El pensamiento mágico aumenta la creatividad de los niños

http://www.tendencias21.net/El-pensamiento-magico-aumenta-la-creatividad-de-los-ninos_a5425.html?preaction=nl&id=77656&idnl=81891&


Estudio demuestra que puede ser una herramienta complementaria en educación

Investigadores de la Universidad de Lancaster han demostrado que fomentar el pensamiento mágico en niños pequeños ayuda a que éstos incrementen su creatividad y su capacidad de pensamiento divergente (uso de juicios ilógicos o "marginales" para buscar soluciones innovadoras). Los resultados obtenidos en dos experimentos realizados deberían ser tenidos en cuenta en el terreno de la educación, en el que el pensamiento mágico podría servir como herramienta complementaria para el desarrollo cognitivo de los pequeños, afirman los investigadores. El pensamiento mágico, que ha cumplido desde sus inicios un papel fundamental para la supervivencia y la cultura humanas, sigue teniendo vigencia en supersticiones y religiones actuales, según la psiquiatría. Por Yaiza Martínez.


Eugene Subbotsky, psicólogo de la Universidad de Lancaster, en el Reino Unido, ha demostrado que el pensamiento mágico puede aumentar la creatividad de niños de cuatro, seis y ocho años de edad.

En un artículo publicado por la revista Perceptual and Motor Skills, Subbotsky y sus colaboradores explican que realizaron dos experimentos destinados a examinar la posible relación entre el pensamiento mágico y la creatividad en niños pequeños.

Promover el desarrollo cognitivo

El pensamiento mágico, escriben los investigadores, consiste en imaginar que los pensamientos, las palabras e incluso los deseos puedan tener efectos físicos directos sobre objetos inanimados.

Por otro lado, este tipo de pensamiento comprende las ideas sobre eventos u operaciones sobrenaturales (como que un hombre vuele), así como la capacidad de construir un mundo alternativo al mundo real.

Los científicos explican, además que el pensamiento mágico es diferente a las creencias mágicas: el primero pertenece sólo a la imaginación (sueños, arte, fantasías), mientras que las creencias mágicas son aquéllas que suponen que la magia tiene un efecto en el mundo real.

Teóricamente, se había argumentado ya que la fantasía podría jugar un papel clave en el sentimiento de competencia y efectividad de los niños y, por tanto, promover su desarrollo cognitivo. El trabajo de Subbotsky y de sus colaboradores ha intentado constatar este efecto concreto del pensamiento mágico infantil.

Dos experimentos

Para ello, los investigadores realizaron dos experimentos. En el primero, se les mostraron a niños de Londres, de cuatro y seis años, fragmentos de 15 minutos de la película “Harry Potter y la piedra filosofal”.

A un grupo de estos niños se le hizo ver un fragmento de dicha película con contenido mágico, y a otro grupo un fragmento de contenido no mágico.

Posteriormente, los científicos aplicaron a ambos grupos de niños utilizando el llamado Test de Pensamiento Creativo de Torrance, con el que se evaluó, entre otros elementos, su capacidad de pensamiento divergente, que es la que permite utilizar juicios ilógicos o "marginales" para buscar soluciones innovadoras.

Los resultados obtenidos mostraron que las puntuaciones medias de los niños que habían visto el fragmento “mágico” de película fueron significativamente más altas que las de aquellos niños que no la vieron en ambos grupos de edades, y también más altas que las obtenidas por todos los participantes en pruebas realizadas antes del visionado de los vídeos.

Educación y magia

En un segundo experimento participaron niños de seis y ocho años de Shropshire. Aunque similar al primer experimento, en este caso los científicos añadieron un nuevo test a la prueba, con el que se evaluaron también las creencias mágicas de los niños, antes y después de ver los vídeos de Harry Potter.

Los resultados obtenidos volvieron a constatar un aumento de la creatividad en los pequeños tras los vídeos de contenido mágico.

Además, revelaron que la exposición de los niños a este tipo de películas no condicionó sus creencias mágicas que, según los investigadores, dependen de factores más profundos, como la actitudes familiares, la educación o las experiencias personales.

Los científicos concluyen de ambos experimentos que resulta, por tanto, posible condicionar e incrementar la creatividad infantil mostrando a los niños películas de contenido mágico, que por otro lado no alterarán sus creencias mágicas.

En consecuencia, escriben que: “en lugar de ser un mero subproducto del desarrollo cognitivo que acompaña el desarrollo central y que en ocasiones puede ser utilizado para el entretenimiento, el pensamiento mágico puede ser visto como una fuente adicional de desarrollo de la imaginación y del pensamiento divergente en niños”.

Así, junto con otros elementos que promueven el desarrollo de la imaginación infantil (como el juego y la función simbólica), el pensamiento mágico permitiría a los niños crear mundos fantásticos imaginarios, aumentando su capacidad de ver el mundo y actuar en él desde múltiples perspectivas.

Según los investigadores, por tanto, los resultados obtenidos en la presente investigación deberían ser tenidos en cuenta en el terreno de la educación.

Herramienta de la evolución

Según la psiquiatría, el pensamiento mágico es más frecuente entre los niños que entre los adultos y, en general, desde sus inicios, ha cumplido un papel fundamental para afianzar la supervivencia del ser humano e impulsar su desarrollo cultural.

La conjunción entre los elementos naturales (agua, tierra, fuego, etc) y el pensamiento mágico fue lo que permitió construir, mediante analogías, las primeras abstracciones con las que interpretamos el micro y del macrocosmos, alejando así a nuestra especie de la completa incertidumbre.

De la utilidad del pensamiento mágico como herramienta cognitivo-evolutiva da testimonio el hecho de que dichas abstracciones aún pervivan y tengan vigencia incluso en supersticiones y religiones actuales.

Be Happy

http://www.youtube.com/watch?v=T0dzRQSKv8s&NR=1

La física cuántica confirma que creamos nuestra realidad

http://www.rafapal.com/?page_id=663


La física cuántica confirma que creamos nuestra realidad

La física moderna dice “tú si puedes”

Durante décadas, los poderes de la mente han sido cuestiones asociadas al mundo “esotérico”, cosas de locos. La mayor parte de la gente desconoce que la mecánica cuántica, es decir, el modelo teórico y práctico dominante hoy día en el ámbito de la ciencia, ha demostrado la interrelación entre el pensamiento y la realidad. Que cuando creemos que podemos, en realidad, podemos. Sorprendentes experimentos en los laboratorios más adelantados del mundo corroboran esta creencia.

El estudio sobre el cerebro ha avanzado mucho en las últimas décadas mediante las “tomografías”. Conectando electrodos a este órgano, se determina donde se produce cada una de las actividades de la mente. La fórmula es bien sencilla: se mide la actividad eléctrica mientras se produce una actividad mental, ya sea racional, como emocional, espiritual o sentimental y así se sabe a qué área corresponde esa facultad.

Estos experimentos en neurología han comprobado algo aparentemente descabellado: cuando vemos un determinado objeto aparece actividad en ciertas partes de nuestro cerebro… pero cuando se exhorta al sujeto a que cierre los ojos y lo imagine, la actividad cerebral es ¡idéntica! Entonces, si el cerebro refleja la misma actividad cuando “ve” que cuando “siente”, llega la gran pregunta: ¿cuál es la Realidad? “La solución es que el cerebro no hace diferencias entre lo que ve y lo que imagina porque las mismas redes neuronales están implicadas; para el cerebro, es tan real lo que ve como lo que siente”, afirma el bioquímico y doctor en medicina quiropráctica, Joe Dispenza en el libro “¿y tú qué sabes?”. En otras palabras, que fabricamos nuestra realidad desde la forma en que procesamos nuestras experiencias, es decir, mediante nuestras emociones.

La farmacia del cerebro

En un pequeño órgano llamado hipotálamo se fabrican las respuestas emocionales. Allí, en nuestro cerebro, se encuentra la mayor farmacia que existe, donde se crean unas partículas llamadas “péptidos”, pequeñas secuencias de aminoácidos que, combinadas, crean las neurohormonas o neuropéptidos. Ellas son las responsables de las emociones que sentimos diariamente. Según John Hagelin, profesor de física y director del Instituto para la ciencia, la tecnología y la política pública de la Universidad Maharishi, dedicado al desarrollo de teorías del campo unificado cuántico: “hay química para la rabia, para la felicidad, para el sufrimiento, la envidia…”

En el momento en que sentimos una determinada emoción, el hipotálamo descarga esos péptidos, liberándolos a través de la glándula pituitaria hasta la sangre, que conectará con las células que tienen esos receptores en el exterior. El cerebro actúa como una tormenta que descarga los pensamientos a través de la fisura sináptica. Nadie ha visto nunca un pensamiento, ni siquiera en los más avanzados laboratorios, pero lo que sí se ve es la tormenta eléctrica que provoca cada mentalismo, conectando las neuronas a través de las “fisuras sinápticas”.

Cada célula tiene miles de receptores rodeando su superficie, como abriéndose a esas experiencias emocionales. Candance Pert, poseedora de patentes sobre péptidos modificados y profesora en la universidad de medicina de Georgetown, lo explica así: “Cada célula es un pequeño hogar de conciencia. Una entrada de un neuropéptido en una célula equivale a una descarga de bioquímicos que pueden llegar a modificar el núcleo de la célula”.

Nuestro cerebro crea estos neuropéptidos y nuestras células son las que se acostumbran a “recibir” cada una de las emociones: ira, angustia, alegría, envidia, generosidad, pesimismo, optimismo… Al acostumbrarse a ellas, se crean hábitos de pensamiento. A través de los millones de terminaciones sinápticas, nuestro cerebro está continuamente recreándose; un pensamiento o emoción crea una nueva conexión, que se refuerza cuando pensamos o sentimos “algo” en repetidas ocasiones. Así es como una persona asocia una determinada situación con una emoción: una mala experiencia en un ascensor, como quedarse encerrado, puede hacer que el objeto “ascensor” se asocie al temor a quedarse encerrado. Si no se interrumpe esa asociación, nuestro cerebro podría relacionar ese pensamiento-objeto con esa emoción y reforzar esa conexión, conocida en el ámbito de la psicología como “fobia” o “miedo”.

Todos los hábitos y adicciones operan con la misma mecánica. Un miedo (a no dormir, a hablar en público, a enamorarse) puede hacer que recurramos a una pastilla, una droga o un tipo de pensamiento nocivo. El objetivo inconsciente es “engañar” a nuestras células con otra emoción diferente, generalmente, algo que nos excite, “distrayéndonos” del miedo. De esta manera, cada vez que volvamos a esa situación, el miedo nos conectará, inevitablemente, con la “solución”, es decir, con la adicción. Detrás de cada adicción (drogas, personas, bebida, juego, sexo, televisión) hay pues un miedo insertado en la memoria celular.

La buena noticia es que, en cuanto rompemos ese círculo vicioso, en cuanto quebramos esa conexión, el cerebro crea otro puente entre neuronas que es el “pasaje a la liberación”. Porque, como ha demostrado el Instituto Tecnológico de Massachussets en sus investigaciones con lamas budistas en estado de meditación, nuestro cerebro está permanentemente rehaciéndose, incluso, en la ancianidad. Por ello, se puede desaprender y reaprender nuevas formas de vivir las emociones.

Mente creadora

Los experimentos en el campo de las partículas elementales han llevado a los científicos a reconocer que la mente es capaz de crear. En palabras de Amit Goswani, profesor de física en la universidad de Oregón, el comportamiento de las micropartículas cambia dependiendo de lo que hace el observador: “cuando el observador mira, se comporta como una onda, cuando no lo hace, como una partícula”. Ello quiere decir que las expectativas del observador influyen en la Realidad de los laboratorios… y cada uno de nosotros está compuestos de millones de átomos.

Traducido al ámbito de la vida diaria, esto nos llevaría a que nuestra Realidad es, hasta cierto punto, producto de nuestras propias expectativas. Si una partícula (la mínima parte de materia que nos compone) puede comportarse como materia o como onda… Nosotros podemos hacer lo mismo.

La realidad molecular

Los sorprendentes experimentos del científico japonés Masaru Emoto con las moléculas de agua han abierto una increíble puerta a la posibilidad de que nuestra mente sea capaz de crear la Realidad. “Armado” de un potente microscopio electrónico con una diminuta cámara, Emoto fotografió las moléculas procedentes de aguas contaminadas y de manantial. Las metió en una cámara frigorífica para que se helaran y así, consiguió fotografiarlas. Lo que encontró fue que las aguas puras creaban cristales de una belleza inconmensurable, mientras que las sucias, sólo provocaban caos. Más tarde, procedió a colocar palabras como “Amor” o “Te odio”, encontrando un efecto similar: el amor provocaba formas moleculares bellas mientras que el odio, generaba caos.

Por último, probó a colocar música relajante, música folk y música thrash metal, con el resultado del caos que se pudieron ver en las fotografías.

La explicación biológica a este fenómeno es que los átomos que componen las moléculas (en este caso, los dos pequeños de Hidrógeno y uno grande de Oxígeno) se pueden ordenar de diferentes maneras: armoniosa o caóticamente. Si tenemos en cuenta que el 80% de nuestro cuerpo es agua, entenderemos cómo nuestras emociones, nuestras palabras y hasta la música que escuchamos, influyen en que nuestra realidad sea más o menos armoniosa. Nuestra estructura interna está reaccionando a todos los estímulos exteriores, reorganizando los átomos de las moléculas.

El valioso vacío atómico

Aunque ya los filósofos griegos especularon con su existencia, el átomo es una realidad científica desde principios de siglo XX. La física atómica dio paso a la teoría de la relatividad y de ahí, a la física cuántica. En las escuelas de todo el mundo se enseña hoy día que el átomo está compuesto de partículas de signo positivo (protones) y neutras (neutrones) en su núcleo y de signo negativo (electrones) girando a su alrededor. Su organización recuerda extraordinariamente a la del Universo, unos electrones (planetas) girando alrededor de un sol o núcleo (protones y neutrones). Lo que la mayoría desconocíamos es que la materia de la que se componen los átomos es prácticamente inexistente. En palabras de William Tyler, profesor emérito de ingeniería y ciencia de la materia en la universidad de Stanford, “la materia no es estática y predecible. Dentro de los átomos y moléculas, las partículas ocupan un lugar insignificante: el resto es vacío”.

En otras palabras, que el átomo no es una realidad terminada sino mucho más maleable de lo que pensábamos. El físico Amit Goswani es rotundo: “Heinsenberg, el codescubridor de la mecánica cuántica, fue muy claro al respecto; los átomos no son cosas, son TENDENCIAS. Así que, en lugar de pensar en átomos como cosas, tienes que pensar en posibilidades, posibilidades de la consciencia. La física cuántica solo calcula posibilidades, así que la pregunta viene rápidamente a nuestras mentes, ¿quién elige de entre esas posibilidades para que se produzca mi experiencia actual? La respuesta de la física cuántica es rotunda: La conciencia está envuelta, el observador no puede ser ignorado”.

¿Qué realidad prefieres?

El ya famoso experimento con la molécula de fullerano del doctor Anton Zeillinger, en la Universidad de Viena, testificó que los átomos de la molécula de fullerano (estructura atómica que tiene 60 átomos de cárbón) eran capaces de pasar por dos agujeros simultáneamente. Este experimento “de ciencia ficción” se realiza hoy día con normalidad en laboratorios de todo el mundo con partículas que han llegado a ser fotografiadas. La realidad de la bilocación, es decir, que “algo” pueda estar en dos lugares al mismo tiempo, es algo ya de dominio público, al menos en el ámbito de la ciencia más innovadora. Jeffrey Satinover, ex presidente de la fundación Jung de la universidad de Harvard y autor de libros como “El cerebro cuántico” y “El ser vacío”, lo explica así: “ahora mismo, puedes ver en numerosos laboratorios de Estados Unidos, objetos suficientemente grandes para el ojo humano, que están en dos lugares al mismo tiempo, e incluso se les puede sacar fotografías. Yo creo que mucha gente pensará que los científicos nos hemos vuelto locos, pero la realidad es así, y es algo que todavía no podemos explicar”.

Quizás porque algunos piensen que la gente “de a pie” no va a comprender estos experimentos, los científicos todavía no han conseguido alertar a la población de las magníficas implicaciones que eso conlleva para nuestras vidas, aunque las teorías anejas sí forman parte ya del dominio de la ciencia divulgativa.

Seguramente la teoría de los universos paralelos, origen de la de la “superposición cuántica”, es la que ha conseguido llegar mejor al gran público. Lo que viene a decir es que la Realidad es un número “n” de ondas que conviven en el espacio-tiempo como posibilidades, hasta que UNA se convierte en Real: eso será lo que vivimos. Somos nosotros quienes nos ocupamos, con nuestras elecciones y, sobre todo, con nuestros pensamientos (“yo sí puedo”, “yo no puedo”) de encerrarnos en una realidad limitada y negativa o en la consecución de aquellas cosas que soñamos. En otras palabras, la física moderna nos dice que podemos alcanzar todo aquello que ansiamos (dentro de ese abanico de posibilidades-ondas, claro).

En realidad, los descubrimientos de la física cuántica vienen siendo experimentados por seres humanos desde hace milenios, concretamente, en el ámbito de la espiritualidad. Según el investigador de los manuscritos del Mar Muerto, Greg Braden, los antiguos esenios (la comunidad espiritual a la que, dicen, perteneció Jesucristo) tenían una manera de orar muy diferente a la actual. En su libro “El efecto Isaías: descodificando la perdida ciencia de al oración y la plegaria”, Braden asegura que su manera de rezar era muy diferente a la que los cristianos adoptarían. En lugar de pedir a Dios “algo”, los esenios visualizaban que aquello que pedían ya se había cumplido, una técnica calcada de la que hoy se utiliza en el deporte de alta competición, sin ir más lejos. Seguramente, muchos han visto en los campeonatos de atletismo cómo los saltadores de altura o pértiga realizan ejercicios de simulación del salto: interiormente se visualizan a sí mismos, ni más ni menos que realizando la proeza. Esta técnica procede del ámbito de la psicología deportiva, que ha desarrollado técnicas a su vez recogidas del acervo de las filosofías orientales. La moderna Programación Neurolingüística, usada en el ámbito de la publicidad, las relaciones públicas y de la empresa en general, coincide en recurrir al tiempo presente y a la afirmación como vehículo para la consecución de los logros. La palabra sería un paso más adelante en la creación de la Realidad, por lo que tenemos que tener cuidado con aquello que decimos pues, de alguna manera, estamos atrayendo esa realidad.

La búsqueda científica del alma

En las últimas décadas, los experimentos en el campo de la neurología han ido encaminados a encontrar donde reside la conciencia. Fred Alan Wolf, doctor en física por la universidad UCLA, filósofo, conferenciante y escritor lo explica así en “¿Y tú qué sabes?” de la que se espera la segunda parte en pocos meses: “Los científicos hemos tratado de encontrar al observador, de encontrar la respuesta a quién está al mando del cerebro: sí, hemos ido a cada uno de los escondrijos del cerebro a encontrar el observador y no lo hemos hallado; no hemos encontrado a nadie dentro del cerebro, nadie en las regiones corticales del cerebro pero todos tenemos esa sensacion de ser el observador”. En palabras de este científico, las puertas para la existencia del alma están abiertas de par en par: “Sabemos lo que el observador hace pero no sabemos quién o qué cosa es el observador”.

Hoy recuperadas por la física cuántica, muchas de estas afirmaciones eran conocidas en la Antigüedad, como en el caso del “Catecismo de la química superior”, de Karl von Eckartshausen.

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Cuadro 1 Nuestro cerebro: un ordenador que procesa información

A cada segundo, en una vida como la moderna llena de estímulos: nos bombardean enormes cantidades de información. El cerebro solo procesa una mínima cantidad de ella: 400 mil millones de bits de información por segundo. Los estudios científicos han demostrado que sólo somos conscientes de 2.000 mil de esos bits, referidos al medio ambiente, el tiempo y nuestro cuerpo. Así pues, lo que consideramos la Realidad, es decir, aquello que vivimos, es sólo una mínima parte de lo que en realidad está ocurriendo. ¿Cómo se filtra toda esa información?

A través de nuestras creencias: El modelo de lo que creemos acerca del mundo, se construye desde lo que sentimos en nuestro interior y de nuestras ideas. Cada información que recibimos del exterior se procesa desde las experiencias que hemos tenido y nuestra respuesta emocional procede de estas memorias. Por eso, los malos recuerdos nos impulsan a caer en los mismos errores.

Cuadro 2: Cómo romper con esos malos hábitos del pensamiento

El cerebro crea esas redes a partir de la memoria: ideas, sentimientos, emociones. Cada asociación de ideas o hechos, incuba un pensamiento o recuerdo en forma de conexión neuronal, que desemboca en recuerdos por medio de la memoria asociativa. A una sensación o emoción similar, reaparecerá ese recuerdo en forma de idea o pensamiento. Hay gente que conecta “amor” con “decepción” o “engaño”, así que cuando vaya a sentir amor, la red neuronal conectará con la emoción correspondiente a cómo se sintió la última vez que lo sintió: ira, dolor, rabia, etc. Según Joe Dispenza “si practicamos una determinada respuesta emocional, esa conexión sináptica se refuerza y se refuerza. Cuando aprendemos a “observar” nuestras reacciones y no actuamos de manera automática, ese modelo se rompe”. Así pues, aprender a “ver” esas asociaciones es la mejor manera de evitar que se repitan: la llave es la consciencia.

Cuadro 3: La mecánica de la erección

La mejor metáfora del pensamiento creador es el miembro masculino. Una sola fantasía sexual, es decir, un pensamiento erótico, es capaz de producir una erección, con toda la variedad de glándulas endocrinas y hormonas que participan en ello. Nada hay fuera de la mente del hombre pero, sin embargo, se produce un torbellino hormonal que desemboca en un hecho físico palpable. En el lado femenino, también el poder del pensamiento asociado al erotismo se convierte a menudo en hechos físicos, demostrando la capacidad del pensamiento para crear situaciones placenteras… o adictivas. Los más firmes defensores del poder de la visualización llegan a proponer que se puede obtener a través de ella casi todo lo que deseamos.

Visualización creativa

http://es.wikipedia.org/wiki/Visualizaci%C3%B3n_creativa

Técnica psicológica para alcanzar una condición emocional deseada a través de imaginar una imagen, frase y video concreto. Algunos deportistas se estimulan imaginando la ejecución perfecta de sus movimientos, personas de un determinado nivel de vida, visualizan su vida deseada y empleados estresados se relajan imaginando una escena tranquilizadora.

Visualización creativa


La visualización creativa es nuestra imaginación aplicada a cualquier objetivo/meta que deseemos lograr. Es como cuando soñamos despiertos: nos imaginamos o nos proyectamos en un lugar en el que deseamos estar,lo que queremos alcanzar; por ejemplo, en la montaña, en la playa, en otro país... O cuando nos anticipamos mentalmente a una situación, por ejemplo, cuando tenemos que hacer una presentación en el trabajo, o vender algo y nos imaginamos haciéndolo antes de que realmente suceda, consiguiendo el éxito deseado. En este sentido, hay que hacer notar que los recuerdos son también una forma de visualización, puesto que al recordar, imaginamos una situación: volvemos a "verla" y a sentir lo que sentimos en el momento en que tuvimos aquella experiencia. Sin embargo, esto no es una visualización creativa. La visualización creativa es aquella en la "creamos" una realidad subjetiva, que no hemos vivido antes. Es este tipo de visualización creativa es la que nos ayuda a conseguir nuestros objetivos, ya sean referentes a la salud, a la prosperidad, a la mejora de nuestras relaciones o a cualquier campo en que la queramos aplicar.

La visualización es usada tanto por personas con conocimientos básicos, hasta por profesionales en el area de la física cuántica, ya que estos creen que la visualización es el mayor proceso mental (o uno de los mayores), en el que el ser humano ``sueña despierto´´, es decir, que si desea alcanzar un determinado logro, primero debe recrear esa escena antes de que suceda, así nuestra mente nos guiará hasta nuestras metas planteadas. La visualización es que es un proceso transparente, personal y beneficioso para el desarrollo como persona, ya sea en el area de negocios, o sentimental.

La visualización en la Física Cuántica

La ciencia, la religión, y lo espiritual, nunca han estado en armonía, siempre se ha cuestionado la existencia de las religiones, que si la ciencia es la manipulación de datos o que la espirtualidad es algo ``demoniaco´´. Lo cierto es que a pesar de los siglos, por fin la física Cuántica ``creen que el poder de la mente es realmente poderoso, es ilimitado y totalmente accesible al ser humano, simplemente tenemos que querer acceder y entrar. Así uno de los procesos mas sencillos, tiene un poder extraordinario a quién lo hace.

viernes, 14 de enero de 2011

4D, Dream, Soñar el futuro:

Los mejores atletas del mundo son grandes visualizadores, ven, sienten, viven y experimentan con su imaginación antes de ir al estadio.

Visualiza, imagina con claridad lo que quieres que sea tu trabajo, tu proyecto de vida, tu propósito.
Imagina que aquello que anhelabas ya está realizado y que estás disfrutando de ello.
Imagina las circunstancias que deseas, aquellas con las que te sentirías en tu rumbo, plenamente feliz.
Mantén esas imágenes en tu mente y evoca los sentimientos y sensaciones de alegría y bienestar, tranquilidad, humor, plenitud, etc., que sentirás viviendo en esas circunstancias. Recuerda que el inconsciente es tu mayor aliado y su mensaje es el de la imaginación. Activa en él la búsqueda de esas circunstancias que tanto anhelas, trabaja para conseguirlas y no dudes de que él hará todo lo, posible para complacerte.
Esta actitud de afirmación positiva irá venciendo tus propios miedos y dudas, y por simpatía o sintonía atraerá a aquellas personas y circunstancias que van a contribuir a la realización de esa demanda, más cuando se trate de una demanda buena y positiva para ti y para los demás.

jueves, 13 de enero de 2011

Varsavsky: “hay que perder el miedo al fracaso y al ridículo”

http://www.zetasoftwareblog.com/2011/01/varsavsky-hay-que-perder-el-miedo-al.html

Martin Varsavsky se hizo famoso en Uruguay cuando dijo que Uruguay no tenía banda ancha de verdad. Ayudó a destapar la olla, y a darle más fuerza a un reclamo de muchos. Pero este empresario argentino, radicado en España, tiene mayores cartas de presentación: siete empresas creadas, y otras tantas capitalizadas, amén de que se codea a diario con los fundadores de Goolge o Skype, o se da el gusto de cenar con Barack Obama. Incluso, en España querían que el encabezara la versión local de El Aprendiz de Donald Trump.

Varsavsky, como buen argentino, vacaciona en Uruguay. En el ’95 compró un terreno de 14 h en José Ignacio, donde tiene su chacra. Si bien no tiene negocios con Uruguay (aunque podría llegar a tenerlos…), se declara amante de nuestro país. En los últimos veranos, su figura ha sido más notoria.

En 2010 estuvo en la segunda edición de Punta Tech Meetup, y ahora en 2011 volvió a repetir. De este evento les compartiré luego. Y este lunes 10 de enero, el empresario dedicó un tiempo para compartir una amena e interesantísima charla en Zonamerica. La idea era hablar un poco de FON y las posibilidades para Uruguay, pero sin nada concreto. Y también aprovechar las ideas y consejos de esta mente brillante, que no defraudó. Lo que era una charla de una hora se extendió a casi dos, y nadie quería que terminara.

Con formato living distendido, que va muy bien con el look bermuda, camisa afuera y championes de Martín, el minievento se realizó en el edificio Biotec. Allí Guillermo Sicardi de Solution Alliance ofició de ‘Susana Giménez’ (aunque el dijo que prefería ser un Larry King) y levantó unos interesantes centros que Varsavsky convirtió en golazos.

Aquí una primera parte de la charla y frases sueltas, ya que no me da mucho el tiempo para seguir con la nota. En otro entrega les compartiré de lo que se habló de FON:

Uruguay además de ser pequeño, tiene la desventaja de su ubicación y de que está rodeado de agua. Aquí es mentira que hay un hub, para eso hay que ir un poco más y llegar a Argentina o Chile. Pero, ¿entonces, cómo puedo luchar contra esas desventajas? Mirando lo que hice yo, ¿qué se puede hacer similar en Uruguay?… Hay que trabajar primero en mejorar la educación, y realizar proyectos de telecomunicaciones y energía, porque terminarán ayudando a desarrollar el país.

Lo bueno de las exportaciones tecnológicas es que son virtuales. Pero en las zonas francas –apuntando a Zonamerica– ya no se mueve nada físico. No ves todo el tiempo a camiones cargando y descargando. Ya no es negocio hacer que los paquetes pasen por Uruguay; hay mejores precios. En ese sentido, Uruguay pierde su ventaja. Los productos son de la mente. Por eso hay que destinar más tiempo a pensar buenas ideas.

El gobierno es accionista de todos los uruguayos. Y una forma de invertir es en la educación de todo el país, así luego le cobrás mayor cantidad de impuestas. Suena duro, pero es una realidad que funciona. Hoy es posible hacer desde Uruguay una empresa que sea global.

Con un socio creamos Eolia, una empresa de energías renovables que hoy factura más de US$ 1.000 millones.

Pero ser chico tiene sus ventajas. En países como Argentina tenés mayor escala, y por ahí más oportunidades de negocio. Pero a la larga tus acciones te llevan al anonimato. En los países chicos la ventaja es que las personas se conocen y se tienen más confianza, y eso es vital para la cultura emprendedora. Pero como contrapartida, en los países chicos se tiene miedo a hacer al ridículo (somos pocos y nos conocemos) y miedo al destacarse, ya que lamentablemente padecen de un problema serio de envidia.

Los emprendedores deben perder el miedo al fracaso, y a hacer el ridículo, porque resulta que luego su idea no era tan ridícula.

Los países como Uruguay deberían tener “leyes bebés” para combatir la mortalidad de las empresas en su infancia. En muchos países aunque el proyecto fracase hay que pagar a los empleados, aunque no haya dinero. No es que sea partidario de los despidos masivos, y para nada dejar a nadie sin lo que le corresponde, pero los proyectos nuevos deberían llegar a un acuerdo en el momento de las contrataciones para que los empleados también asuman el riesgo de estar en una empresa bebé.

Cuando llegué a España encontré un vacío emprendedor. En vez de ser el inmigrante que fue a limpiar baños, me dediqué a hacer el “trabajo sucio” de emprender. Fundé Jazztel, Viatel, Ya, que vendí en millones de euros… Creo que la última ‘gran empresa’ de España fue ‘robarle’ el oro a los latinoamericanos (risas…).

Es un mal criar hijos para que sean empleados públicos. Por ahí quizás los uruguayos heredaron eso de los españoles.

Aquí hay una mentalidad como si el secreto de todo pasar por vender y comprar tierra. Vendedo, compro, vendo, vendo y compro… (en referencia a los que pasa en José Ignacio, donde tiene su casa de veraneo). La gente se la pasa vendiendo y comprando, pero en vez de gastar tiempo en estupideces debería invertirlo en pensar ideas que valgan la pena. Primero que soy judío, y una generación antes de mí, eliminaron a buena parte de la faz de la Tierra. Me crié en un barrio de Buenos Aires donde había una semi guerra civil.

Mi padre fue científico, y cuando no lo raptaba la guerrilla, lo hacía la derecha. Mi primo de 17 años desapareció sin saber que fue de él. Luego, cuando pudimos emigrar lo hicimos, y al poco tiempo mi padre murió a los 47 años de un infarto; así que nos quedamos huérfanos y sin dinero… El riesgo de hacer negocios no se compara con todo esto.

Así que empecé muy mal. Tuve muchas cosas que probar a la humanidad, y eso fue lo que me movió a emprender. Fui muy rebelde, y para ser emprendedor hay que ser rebelde.

David Gómez | WebPC

NO CULPES A NADIE

Nunca te quejes de nadie, ni de nada
porque fundamentalmente
tu has hecho lo que querías en tu vida
Acepta la dificultad de edificarte a ti mismo y
el valor de empezar corrigiéndote. El triunfo del
verdadero hombre surge de las cenizas de su error
Nunca te quejes de tu soledad o de tu suerte,
enfréntala con valor y acéptala. De una manera
u otra es el resultado de tus actos y
prueba que tú siempre has de ganar
No te amargues de tu propio fracaso
ni se lo cargues a otro, acéptate ahora
o seguirás justificándote como un niño
Recuerda que cualquier momento es bueno
para comenzar y que ninguno
es tan terrible para claudicar
No te olvides que la causa de presente es tu pasado
así como la causa de tu futuro será tu presente
Aprende de los audaces, de los fuertes, de quien
no acepta situaciones, de quien vivirá a pesar
de todo, piensa en tus problemas,
sin eliminarlos, morirás
Aprende a nacer desde el dolor y
a ser más grande que el más grande de los obstáculos,
mírate en el espejo de ti mismo y serás libre y fuerte
y dejarás de ser un títere de las circunstancias
porque tú mismo eres tu destino
Levántate y mira el sol por las mañanas y respira
la luz del amanecer. Tu eres parte de la fuerza de
tu vida, ahora despiértate, lucha, camina, decídete
y triunfarás en la vida; nunca pienses en la suerte,
porque la suerte es el pretexto de los fracasados

Pablo Neruda

4D, Dream, Soñar el futuro:

TODA REALIZACIÓN HUMANA HA PASADO ANTES POR LA IMAGINACIÓN.
La capacidad de generar cambios más allá de lo establecido nace de la conexión entre el deseo y la conciencia, impulsada por la fuerza del inconsciente:

R = I * D

REALIDAD= IMAGINACIÓN * DESEO

“Como no sabían que era imposible, lo hicieron”.

Para el inconsciente y la imaginación no existen límites, ni barreras ni restricciones, todo es potencia, todo es creatividad pura, su materia prima es la sustancia mental, y el universo es conciencia, es mente.
“Pasar de vivir de los recuerdos a vivir de la imaginación, de la capacidad creadora”.

miércoles, 12 de enero de 2011

4D, Dream, Soñar el futuro:

Mi imaginación es la herramienta que dispongo para reeducar a mi inconsciente. Comprender este hecho en profundidad tiene grandes implicancias para la redefinición de la vida.
Con el lenguaje de la imaginación se llega al inconsciente. Porque el inconsciente se cierra en banda al lenguaje de las imposiciones y las órdenes, de los castigos y el despotismo, incluso el lenguaje de la imposición por la voluntad. El inconsciente en su proceso de reeducación y cambio no admite el ¡¡tienes que!, ¡o del debes!, su lenguaje es suave y amable, es el lenguaje del corazón, el lenguaje de los niños pequeños. Hablando este lenguaje es posible llegar a él y redefinir los significados que hoy nos condicionan.
Si consigo vincular mi consciente con mi inconsciente conseguiré tener a mi servicio al aliado más poderoso que pueda imaginar, porque el segundo se pondrá al servicio del primero.

Voy por tanto a comunicar con mi inconsciente para iniciar un proceso de toma de conciencia y de redefinición de significados.

Esta redefinición requiere constancia y perseverancia, ya que el inconsciente necesita mucha repetición para que los nuevos condicionamientos lleguen al nivel de profundidad suficiente y reemplacen a los condicionamientos previamente establecidos.

Voy a imaginar cómo quiero que se realicen mis deseos y de este modo le daré un mensaje a mi inconsciente para que empiece a ver la vida de manera distinta y para detectar las oportunidades que están en línea con mi deseo.

Toda creación ha sido previamente elaborada en el taller de la mente, de la imaginación.
Este proceso se califica de mágico en la medida que si empiezas a vivir de esa manera, la creatividad se expande y la vida se muestra como un espacio con infinitas posibilidades de creación y desarrollo. Alex Rovira Celma

martes, 11 de enero de 2011

Sí se puede

http://www.montevideo.com.uy/nottecnologia_122460_1.html

"Café con": Mario Celano y Elbio Acuña
Sí se puede

"Para encontrarse primero hay que perderse", reflexionó Mario Celano, fundador de ZetaSoftware, en una charla sobre emprendedurismo que se desarrolló este sábado en el marco del ciclo "Café con", en Amaretto, y en el que junto a Elbio Acuña, fundador de Punto Ogilvy, reflexionaron sobre el desafío de emprender proyectos originales en el país. "La mirada es decir yo puedo, todo es posible", señaló Acuña.

Mario Celano, fundador de la empresa ZetaSoftware, y Elbio Acuña, fundador de la agencia de publicidad Punto Ogilvy, compartieron esta mañana sus historias de vida que los llevaron a encontrar su propio camino en un mundo de desafíos. En una charla sobre emprendedurismo en el ciclo "Café con" de Amaretto, ambos abogaron por ser consecuente con los sueños y las ideas, y no abandonar los esfuerzos ante las adversidades.

Mario Celano relató la historia de su desarrollo de ZetaSoftware, una historia de entusiasmo y desafíos, que comenzó a raíz de una gran confusión y desidia sobre las ofertas vocacionales que se planteaban en la época liceal y en su vida en la ciudad de Rosario, Colonia.

"Tenía el cerebro anestesiado. Pocas veces me he aburrido tanto en mi vida como con el pasaje liceal. Aparte, esa etapa formó un concepto mío bastante equivocado, logró convencerme que yo no servía para nada y que nada me gustaba", relató.

En ese entorno, por intermedio de su madre, Celano se topó con el mundo de la programación informática y estudió en la ORT. "Para encontrarse primero hay que perderse. En mí funcionó. Admiro gente que siempre supo que quería hacer. Yo estaba muy confundido y en esa confusión encontré lo que me gustaba", comentó Celano.

Tras estudiar programación, en los años noventa Celano se topó con "el trabajo de mis sueños", como programador en la mutualista de Rosario CAMEC.

"Gané el puesto por el entusiasmo de trabajar. El trabajo era de seis horas por día y yo trabajaba 14 horas", comentó, aunque luego de cinco años de trabajo allí se dio cuenta que "era el tipo más triste trabajando en esa institución" porque "apagaron cuanta iniciativa tenía".

Ese fue el punto de inflexión, en que Celano se encontró con la posibilidad de desarrollar software para PYMES, con la premisa básica de hacer "un software que saliera menos que la máquina", y así nació Libra, su primer emprendimiento.

Celano reflexionó sobre qué hay que hacer cuando se llega a ese momento en que se tiene una idea propia para desarrollar y cómo enfrentarse al desafío de dejar todo para emprender esa idea.
"Si uno tiene un proyecto y lo tiene clarísimo, seguir en el trabajo en que está mientras lo otro da frutos tiene más contras que pros. Porque la vida de emprender es más complicada después, porque uno se encuentra a situaciones angustiosas".

Allí comenzó otro periplo, el de asociarse con un amigo para desarrollar el negocio de Libra, algo que finalmente Celano identificó como un gran error que culminó, como era de esperar, en "divorcio".

"Mi socio siguió en Montevideo vendiendo el producto con los clientes que teníamos y yo quedé como un gil en Rosario pensando qué hacía. Me quede compitiendo con mi propio software", contó.
Eso lo llevó a pedir un crédito y generar un nuevo producto, con una nueva imagen, un nuevo nombre, y estuvo "varios meses trabajando en un estado de honestidad e ingenuidad porque la otra empresa seguía vendiendo el Libra".

En el año 2000, tras varios esfuerzos, Celano consiguió sus tres primeros clientes. "Yo hacía de todo, instalaba, capacitaba, vendía".

"Hice todo con mucho entusiasmo, sin tomar atajos -porque salen muchos negocios interesantes mientras uno está con una idea- traté de no buscar más sociedades, de no pedir más créditos, de hacerlo por mi cuenta, para no depender después", reflexionó.

Diez años y dos mil clientes después, Celano identifica el año 2005 como el punto de inflexión en que dejó de mirar el mercado y qué hacían los demás para encontrar su propio camino, ZetaSoftware.

"Sacamos el primer software web, el primer software online para PYMES, y sigue siendo el único. Veo que el entusiasmo que tenemos hoy es el mismo con el que fui a pedir trabajo al CAMEC. Sigo sintiendo que lo que se viene siempre es muchísimo mejor", concluyó.

Elbio Acuña comenzó su charla señalando las grandes coincidencias que encontró entre el periplo de su vida profesional y la historia de Celano, y reflexionó que "la historia de los que iniciaron una empresa más o menos es la misma. La mía empezó exactamente cuando este señor (Celano) nació. Fundé la empresa en 1964", comentó.

"La historia de los que tenemos un sueño es más o menos la misma. Hay una cantidad de jóvenes empezando hoy, que están lanzándose a una aventura, a una ilusión y que miran lo que están haciendo los demás y se ven muy inferiores, o ven lo que hacen otros y se sienten superiores, y esa no es la mirada. La mirada es decir yo puedo, todo es posible y se puede hacer", dijo.

Acuña contó el origen de su sentido de emprendedor, que surgió tempranamente en su vida. Con 12 años y viviendo en "un barrio muy pobre" que hacía frontera con "un barrio muy rico", tomó contacto con un club político que emitía propaganda y música todos los días, y que era propiedad del padre de dos amigos suyos. Los tres adolescentes convencieron al dueño del club a brindarles un espacio de 15 minutos de aire de altavoces, y así creó su primer programa de radio "sin saber lo que iba a pasar después".

Acuña debió luchar contra la oposición de su familia y de su padre, obrero de la construcción que quería que su hijo fuera escribano. "En esa época todos querían tener a 'm´hijo el doctor', ahora es 'm´hijo el emprendedor'", señaló.

Dos veces le comunicó a su padre que no quería seguir estudiando. En el primer intento "hubo un cuerpo a cuerpo" con su padre que lo "convenció" de seguir estudiando. Al terminar el preparatorio, volvió a intentarlo, y su padre lo llevó a trabajar con él a la construcción, con la idea de presentarle un desafío durísimo que lo convenciera de retomar los estudios.

Pero al ser un joven por naturaleza "rebelde", Acuña "aguantó tres meses". "Y yo dedico esto a mi padre, porque una tarde volviendo de la obra, con las manos llenas de cal, caminando los dos juntos volviendo a casa, me dijo la frase que hizo que hoy yo pudiera tener la empresa que tengo: 'lo que yo te tenía que enseñar ya te lo enseñé. Ahora hacé lo que vos quieras'. Eso fue maravilloso, porque a lo mejor yo no hubiera podido ver esa parte de la cosa, tan importante, que es darse cuenta que la actitud, el entusiasmo, la fuerza y las ganas que hay que poner para llevar adelante un proyecto no se comparan con nada".

4D, Dream, Soñar el futuro:

“Cuando lo mejor de “lo que es” ha sido descubierto, la conversación naturalmente se mueve hacia imaginar nuevas posibilidades. La construcción de capacidades a través de la visualización de un futuro preferido, supone un “pensamiento apasionado” sobre una imagen positiva de un estado futuro deseado. Teniendo presente las fortalezas clave (que ya fueron descubiertas en la Fase anterior) que se encuentran presentes en el sistema, la etapa de Soñar extiende lo que es actualmente posible a “imaginar todo lo que podría ser”, generando imágenes del estado ideal que realmente deseamos”. Barret, F.y Fry, R. E.

lunes, 10 de enero de 2011

¿Cómo nos ven desde Silicon Valley?

http://www.prodem.ungs.edu.ar/blog/2010/12/como-nos-ven-desde-silicon-valley/

Minientrevista a Adolfo Nemirovsky
¿Cómo nos ven desde Silicon Valley?
El fundador y socio de Global Tech Ridge e integrante del Consejo Consultivo de Prodem nos entrega una mirada jugosa y sin desperdicios sobre la región.

Prodem: En América Latina estamos acostumbrados a mirar al Silicon Valley (SV) desde una mirada muy influida por las características de nuestros países, lo cual coloca a SV como un ideal muy distante. Dado que usted ha recorrido varios países de nuestra región, nos gustaría conocer cuáles son a su juicio los puntos más interesantes y más débiles de los emprendedores y los emprendimientos que se generan en América Latina.

Adolfo Nemirovsky: Silicon Valley fue y sigue siendo el centro mundial de innovación. Tiene una historia de más de medio siglo, y un ecosistema que ha ido evolucionando, asociado a esta generación de alto valor comercial gracias a la innovación (tanto evolutiva como revolucionaria). Este ecosistema, además de los emprendedores e inversores, incluye numerosos agentes, desde abogados de propiedad intelectual que tienen doctorados en ingenierías, ciencias y medicina, hasta profesores universitarios que son emprendedores seriales, o inversores discutiendo, por ejemplo, avances en procesos de síntesis de nanopartículas de plata en oficinas de abogados corporativos.

Por otro lado, la mayoría de las empresas de base tecnológica en América Latina están enfocadas en software con un bajo nivel de complejidad, y poca posibilidad de competir globalmente. Sin embargo, existe un número pequeño pero creciente de empresas tecnológicas de alto potencial, que han vencido obstáculos grandes para poder crecer y prosperar en un ambiente bastante más hostil que el de Silicon Valley. En general pueden llegar a expandirse en América Latina y en algunos casos en España, pero el acceso al mercado de EE.UU. y global les resulta muy dificil. La debilidad generalmente reside en la inexistencia de alguna ventaja competitiva, y la poca conexión con la dinámica global donde está la acción (falta de conocimiento de la oferta y demanda global de recursos humanos, productos y tecnologías, falta de acceso a socios estratégicos e inversión, etcétera). Por suerte, existe también un número pequeño de emprendedores latinoamericanos (pero muy importante para el ecosistema emprendedor de los países), que han sido exitosos en el mercado global, y que están actuando como mentores de otros emprendedores locales.

P: ¿Qué ha podido conocer en materia de ecosistemas emprendedores y de sistemas de apoyo al emprendimiento en la región? Desde una mirada sistémica existen muchos casilleros vacíos o semivacíos, ¿cuáles a su juicio son los principales aspectos a fortalecer?

AN: Primero debo aclarar que hace muchos años que vivo fuera del país, por lo que mis observaciones están basadas en visitas a la Argentina, y en trabajar en algunos proyectos con emprendedores, inversores y/o ingenieros y científicos del país. Creo que la limitación de la Argentina y la región es similar a la de muchos otros países y regiones: una limitada inserción en la cadena de valor del conocimiento global. Creo que el aspecto más importante a fortalecer es crear y reforzar vínculos entre el ecosistema local con el global. India, China e Israel funcionan en gran parte gracias al enorme caudal de contactos de individuos y flujos de gente, que a su vez produce flujos de información, de negocios comunes, de inversión, entre estos países y Silicon Valley y otros centros globales de innovación. En parte esa dinámica fue lograda por el aprovechamiento que hicieron estos países de sus diásporas profesionales.

P: ¿Qué rol deberían jugar, a su juicio, las políticas de emprendimiento e innovación, los gobiernos y el sector privado en América Latina? ¿Cuáles a su juicio deberían ser los ejes y áreas prioritarias?

AN: Sería bueno primero saber dónde queremos llegar, es decir tener un modelo de país que queremos construir, y luego definir los tres o cinco grandes desafíos para llegar a las metas. Tomemos a la Argentina como ejemplo: dada su historia y su presente, y dadas las oportunidades en el mercado global, algunas posibles áreas de foco para llegar a una excelencia global y generar riquezas para el país serían:

- Agro-biotech: tecnología para dar alto valor agregado a la agroindustria.

-Dispositivos médicos: aprovechar la calidad de la medicina en el país junto con una industria de software en expansión de mayor complejidad.

-Nuevos materiales, nanotecnología: juegan un rol cada vez más importante en prácticamente todos los sectores de la economía. Argentina tiene buena tradición y excelente científicos e ingenieros en estas disciplinas.

- Tecnologías limpias, recursos naturales: el país cuenta con recursos naturales valiosos, así como tecnologías para proteger los recursos existentes, y generar nuevos (como energías renovables).

- TICs (Tecnología de información y comunicación): es un área critica a fortalecer. Se debe hacer más compleja la oferta de software y de otras disciplinas de TICs, en particular reforzar esfuerzos interdisciplinarios (por ejemplo: Telemedicina).

Se deberían enfocar esfuerzos en tres a cinco de estos (u otros) grandes desafíos. El foco es crítico para tener éxito. El objetivo debería ser que el país se convierta a mediano o largo plazo en uno de los tres mejores del mundo en las tres a cinco áreas y/o nichos seleccionados. Para ello deben coordinarse esfuerzos de los sectores académico, público y privado, junto con socios globales de primer nivel mundial. Así, se podrían resolver problemas importantes para el país, con soluciones que se puedan vender exitosamente afuera (con ventajas competitivas en el mercado global), y que deben ser un ganar-ganar para las partes participantes. Un ejemplo serían las soluciones de telemedicina, para mejorar la calidad de servicio médico urbano y rural, hacerlo más accesible a toda la población y a un costo considerablemente menor, aprovechando los avances recientes de las TICs y dispositivos médicos, unido a la infraestructura médica del país.

P: En un artículo recientemente publicado en la Harvard Business Review, How to Start an Entrepreneurial Revolution (http://hbr.org/2010/06/the-big-idea-how-to-start-an-entrepreneurial-revolution/ar/1), Daniel Isenberg incluye como primera recomendación para los países en desarrollo que se olviden del SV, dado que las diferencias son abismales, y que busquen su propio camino de construcción de ecosistemas. ¿Qué reflexión te merece?

AN: Es cierto que hay diferencias abismales entre los países en desarrollo y SV, dado que SV ha madurado por más de 70 años. Por otro lado, el SV no es una realidad estática, sino un sistema altamente dinámico, el cual se ha reinventado (y continúa reinventándose) constantemente.

Así, ya ha pasado por varias etapas, desde la era inicial del tubo de vacío en la década de 1930, pasando por las eras de semiconductores, de Internet, de la web 2.0, de biotecnología. Ahora, es el centro mundial de tecnologías limpias, incluyendo autos eléctricos.

El SV no es parte de los Estados Unidos del siglo XX, sino una avanzada de una sociedad global, multicultural, tolerante ante los “fracasos” porque son parte de aprendizaje, del siglo XXI. En el SV, más del 50% de los habitantes ha nacido en el extranjero y la mayoría de los ingenieros son de India o China. En la avenida Sand Hill Road, y a pocas cuadras de la Universidad de Stanford, se concentra el 30% del capital de riesgo de los EEUU (el cual proviene de todo el mundo). En la Universidad de Stanford, por ejemplo, dos estudiantes de doctorado en ingenieria, uno nacido en Michigan y otro en en Moscú, con un padrino de tesis nacido en Monterrey, crearon una tecnología “altamente académica” que por un año no despertó el interés comercial de nadie, hasta que un profesor de ingeniería nacido en la India entendió el potencial, y apoyó la creación de una compañía llamada Google con la primera inversión ángel.

Lo más importante del SV en este siglo XXI es la interconectividad a otros centros de negocios y de innovación de EE.UU. y del mundo como Austin, Boston, San Diego, Tokio, Bangalore, Tel Aviv, Londres, Shangai, etcétera. No se puede crear otro SV, pero nuestro objetivo (y el valor de nuestro ecosistema regional), residirá en convertirse en un nodo importante del network de innovación global, no en llegar a ser otro SV.

Lesson Learned as a Venture Capitalist

Alicia Castillo Holley = www.wealthing.com

http://www.wealthing.com/WealthingLessonsVC.pdf

Los amigos de mis amigos son mis amigos

http://www.madrimasd.org/blogs/redes-complejas/2011/01/09/362/

Los amigos de mis amigos son mis amigos
Publicado por Javier M. Buldú
Desde la perspectiva de un científico, el análisis del comportamiento humano puede ser uno de los problemas más desesperantes como materia de estudio, ¿por qué nos comportamos de una determinada manera? ¿cuándo cambiamos de opinión? ¿cómo influyen otras personas en nuestra toma de decisiones? Una de las posibles respuestas sería “cada uno es como es”, es decir, poco podemos hacer por cambiar el comportamiento o parecer de una determinada persona. Sin embargo, el problema puede volverse mucho más sencillo simplemente con… complicarlo un poco!

A pesar de la heterogeneidad de comportamientos de los seres humanos, estos actúan siguiendo patrones muy parecidos cuando se les coloca dentro de una red de interacción con otros individuos. El estudio de las redes sociales, desde el punto de vista de cómo la estructura de la red puede influenciar en el comportamiento de las personas, lleva más de un siglo cautivando el interés de sociólogos, psicólogos y antropólogos [1], y más recientemente de matemáticos y físicos. Hemos hablado ya en este blog de los trabajos de Stanley Milgram mostrando la propiedad de “pequeño mundo” en las redes sociales [2], la cual hace que estemos a muy pocos pasos de individuos que en principio nos podrían parecer muy alejados tanto socialmente como físicamente. Resulta también curioso observar como en muchos casos incluso relaciones de baja intensidad con otros individuos pueden influenciarnos enormemente. En este aspecto, Mark Granovetter fue uno de los pioneros en estudiar la importancia de los “enlaces débiles” [3], sorprendido por la cantidad de personas que decían haber encontrado trabajo mediante un simple conocido.

clustering

Pero en la entrada de hoy me gustaría resaltar un trabajo publicado recientemente en la revista Science sobre como se difunde por una red social una determinada idea o comportamiento [4]. En este artículo Damon Centola construye una comunidad de usuarios de internet con intereses sobre temas de salud. La particularidad de este trabajo es que cada usuario puede ver la actividad y opiniones de unos pocos miembros de la red, los cuales son elegidos directamente por el autor del trabajo, configurando así redes de distintas topologías (small-world o alto clustering). Los resultados son sorprendentes, contrariamente a lo que se pensaba, la existencia de conexiones a larga distancia no fomenta la propagación de información en la red. Sin embargo, el clustering resulta ser fundamental. Este termino (clustering) mide la densidad local de las conexiones analizando si los vecinos de un determinado individuo son también vecinos entre sí. De esta manera, si en nuestra red de amistades, éstas son a su vez amig@s entre ellos, tendremos un clustering alto. Centola observa en sus experimentos que es mucho más fácil transmitir una idea o un cambio de comportamiento en redes con alto clustering, y explica que es debido a la realimentación que se produce en este tipo de estructuras. Si lo pensamos, resulta bastante razonable: si un amigo nos intenta convencer sobre un determinado asunto, puede que le hagamos caso (o no), pero si ya son dos, la probabilidad de convencernos es mucho más alta. Curiosamente, uno de los resultados del artículo es que es precisamente dos el número de interacciones óptimas para cambiar un determinado comportamiento, es decir, en caso de recibir muchos mas inputs, éstos ya no tendrán la eficacia de los dos primeros, ¿realmente somos tan previsibles? Lean el artículo de Centola.

[1] L. Freeman, The Development of Social Network Analysis. Vancouver: Empirical Press (2006).

[2] S. Milgram, “The Small World Problem”, Psychology Today, 1, 60 – 67 (1967).

[3] M. Granovetter, “The strength of the weak ties”, American JOrunal of Sociology, 78, 1360-1380 (1973).

[4] D. Centola, “The spread of Behavior in an Online Social Network Experiment”, Science, 329 (5996), 1194-1197 (2010).

Qué pequeño es el mundo

http://www.madrimasd.org/blogs/redes-complejas/2010/12/09/192/

Qué pequeño es el mundo
Publicado por inmaculadaleyvacallejas el 9 Diciembre, 2010
Comentarios (3)

Casi todo el mundo ha oido alguna vez la afirmación de que dos personas cualquiera en el mundo están a menos de seis grados de separación, es decir, que todo par de personas están conectadas a través de una cadena de conocidos que no tiene más de cinco intermediarios. La frase se ha incorporado a la cultura popular hasta el punto de que aparece en innumerables contextos, se rodó una película con ese título, y hasta una serie de televisión de escaso éxito. Pero ¿de dónde procede realmente este concepto, y por qué se establece esta distancia concretamente en seis? ¿Hay pruebas de esto, o no es más que una forma de hablar?ist2_10708070-complex-social-network-stickman-2-0

La respuesta es que si hay indicios experimentales de que esto es realmente así. Aunque hubo hipótesis anteriores, la primera comprobación experimental de este hecho conocido como la hipótesis de pequeño mundo, se llevó a cabo en 1967 por el sociologo Stanley Milgram (conocido también por este otro inquietante experimento sobre la psicología de la obediencia a la autoridad). En el experimento, realizado en Estados Unidos, se encargó a personas elegidas al azar la tarea de hacer llegar una carta a un desconocido residente en Boston, del que solo se les proporcionaba el nombre y otros datos básicos. Se trataba de que cada participante enviara la carta a aquel conocido suyo que considerara que tenía más posibilidades de conocer al destinatario final. Quien recibiera la carta debía repetir el proceso, y así sucesivamente hasta alcanzar el objetivo. Los resultados [1] fueron que, aunque solo 64 de las 296 las cartas originales llegaron a su destino, aquellas que lo hicieron habían recorrido una media de 5.5 pasos. Aunque fue posteriormente criticado por fallos metodológicos, el experimento de Milgram fue seminal en el estudio de la red humana de contactos considerada como una red compleja.

Sin embargo, el experimento de Milgram queda muy pequeño ante las más de 60000 personas que participaron en otro de los más famosos experimentos sobre la hipótesis de pequeño mundo, el que fue llevado a cabo en 2003 por investigadores de la Universidad de Columbia [2]. Con una mecánica muy similar, la via de comunicación entre los participantes no era ya el correo ordinario, sino el electrónico. Alrededor de 24000 cadenas de e-mails se generaron en este experimiento, en el que finalmente se llego a la misma conclusión: las cadenas que llegaron a su objetivo lo hicieron en una media de entre 5 y 7 pasos.

Es decir, que al parecer es cierto: el mundo es bastante pequeño. Al menos, claro está, la parte del mundo que comprende a las personas que tienen acceso a los medios de comunicación, lo cual está muy lejos de ser toda la humanidad. Pero estos dos sorprendentes ejemplos nos bastan para ilustrar una de las características principales de la mayoría de las redes complejas: la distancia media entre cualquiera de sus nodos, entendida como el número de enlaces a recorrer, es muy pequeña comparada con el tamaño de la red.

bgc-sci

Como en el primer dibujo, cuando cada nodo está solo ligado con su entorno, la distancia media a recorrer para llegar de un lado a otro de la red por el camino más corto es proporcional al tamaño de la red. Sin embargo, en una sistema que permite a cada nodo tener enlaces con otros que no están en su entorno inmediato, la distancia entre cualquier par de puntos se reduce rápidamente gracias a estos atajos, y crece mucho más lentamente que el tamaño de la red: resulta ser proporcional al logaritmo del tamaño [3]. Esta propiedad, junto con el hecho de estar altamente clusterizada, es lo que en teoría de redes complejas se conoce como la propiedad de red de mundo pequeño, de la que sin duda volveremos a hablar en este blog.

[1] J. Travers y S. Milgram. Sociometry, 32, 425-443 (1969).

[2] P. Dodds, R. Muhamad, D. J. Watts. Science 301, 827–829 (2003).

[3] D. J. Watts, S H. Strogatz. Nature 393, 440-442 (1998).

4D, Dream, Soñar el futuro:

II. SEGUNDA FASE: DREAM (SOÑAR)

En esta Fase el participante debe visualizar su mayor potencial de emprendedor con un horizonte de diez años. “La imaginación lo es todo, es una visión anticipatoria de las situaciones de vida que vendrán”. Albert Einstein

”La profecía de autocumplimiento”

Esta actitud supone un trabajo sistemático sobre un escenario futuro deseado. Lo importante es que la atención –en primer lugar- no se centra en “tratar de diseñar qué es lo que va a suceder”, sino intentar tener lo más claro posible qué es lo que nosotros queremos que suceda.
Esta intención se basa en imágenes. Es nuestra imaginación que se aloja en el tiempo que todavía no es. Es una construcción imaginativa que nos atrae, que nos motiva, que nos invita a ser alcanzada. Construcción que nace a partir de nuestras emociones, aspiraciones, sensaciones, intuiciones.
Una vez que este Futuro Deseado es bosquejado, se trata de explicitarlo, hacerlo creíble, imaginar el comportamiento de las distintas variables que intervienen en dicho escenario.

domingo, 9 de enero de 2011

LA MAGIA

http://tbouciguez.blogspot.com/2009/08/la-magia.html

Nos acordamos que hay algo llamado magia, cuando soñamos con un imposible. Y podría ser que llegara a suceder ¿Y por qué no?
Hay otro tipo de magia, que se relaciona con ver la magia escondida en los hechos cotidianos.
Magia es levantarse un dia de invierno, y encontrar un hermoso sol de primavera que en un acto de rebeldía se escapó del almanaque.
Magia es caminar por una calle anestesiado, esquivando caras igual de anestesiadas que la propia, y quedar extático al reconocerse en los ojos de un extraño, sin saber por qué.
Magia es cantar entre amigos hasta el amanecer deseando que la noche no termine nunca.
Magia es enamorarse una vez, y pensar que va a ser para siempre.
La magia de todos lo dias, la magia de entre casa, la magia de ser testigos de esta vida que se impulsa todos los dias para que los hombres se amen descontroladamente, los chicos nazcan por racimos,, las plantas broten con una savia descontrolada y los animales conviden cachorros para enternecernos a todos, esa es la magia que está al alcance de la mano.

sábado, 8 de enero de 2011

El espacio de los sueños

http://tbouciguez.blogspot.com/2009/09/el-espacio-de-los-suenos.html

El espacio de los sueños
¡Cuántas veces escuchamos decir que uno tiene la edad de sus sueños! Aparte de decirlo ¿qué representa esa frase en nuestras vidas? Vivimos tan apurados, tan exigidos, tan llenos de demandas, tratando de cumplir la mayor cantidad posible de ellas y seguramente sintiéndonos culpables por aquellas que no pudimos satisfacer. Porque ¿quién puede estar a la altura de todas las expectativas? Atender a la familia, ser buena madre o padre, buen hijo o hija, esposo o esposa, tener un buen trabajo, desplegar la vocación, sumar una dosis de arte para cultivar nuestra sensibilidad, estar informados, ser inquietos buscadores de cosas nuevas, alentar proyectos, regar las amistades, hacer actividad física y lucir una eterna figura de no más de treinta años.
Pensá en esta lista ¿estoy muy lejos de tu realidad?, ¿tenés algún ingrediente personal para agregar?
¿Quién puede hacer esto? ¡Mucha gente! ¿Quién puede hacer esto, y vivir feliz? Mmm…ahí la respuesta se nos complica. Ahora bien, ya que estamos dispuestos a entregar las 24 horas del dia, los 7 dias de la semana, y encima, no siquiera somos felices ¿para qué lo hacemos? Si no es para nosotros ¿a quién estamos tratando de satisfacer?
Quizás alguna vez te hiciste esta pregunta, quizás no, quizá puede ser este un buen momento para que pares la calesita, dediques unos minutos a vos mismo y te preguntes ¿para qué? Puede ser que la respuesta termine en un enredo indescifrable de justificaciones, enojo, rebeldía y resignación. Cualquier respuesta vale porque más allá de cómo a uno le gustaría que fuesen las cosas, SON ASÍ.
A este planteo, le sigue otra pregunta ¿Querés que sigan siendo así? Y este es el momento en el cual vale la pena despabilarse, sacarse de encima las telarañas de la rutina y el aburrimiento cotidiano. Porque si tus sueños son otros, si tus expectativas con respecto a tu vida son diferentes de las actuales, si quisieses que tu devenir fluyese por otro canal, vas a tener que empezar a hacerlo. Basta de posponer, basta de pensar, basta de programar la acción para un mañana mágico que nunca termina de llegar. Dejá hoy las cosas para mañana, y mañana las vas a dejar para su otro mañana.
Tiene que llegar el día en el cual los sueños encuentren su llegada al mundo de los hechos. Los sueños sin tiempo ni lugar, son una gran pérdida de tiempo y energía. ¿Sabés que es tu vida? El tiempo del que disponés para hacer, no para soñar, para hacer.
La fuerza no es eterna.
Puede tu cuerpo quedar acá, pero tus sueños pueden partir hacia un lugar desde donde no puedan volver.
Lic. Cristina Bouciguez. Psicóloga
www.tbouciguez.blogspot.com

viernes, 7 de enero de 2011

El coraje de entusiasmarse

http://socrates.ieem.edu.uy/articulos/articulo.php?id_articulo=771

El coraje de entusiasmarse

Juan José García

A la hora de entusiasmarse hay que incrementar notablemente la capacidad de resistencia ante el fracaso, es necesaria la fortaleza para entusiasmarse. ¿Tenemos el coraje de entusiasmarnos con los proyectos?

Es razonable que pensemos que la fortaleza es una exigencia que la vida nos plantea en momentos difíciles, cuando hacer lo que debemos implica un esfuerzo no grato por nuestra parte. Y que muchas veces hacemos porque hemos entendido que la aparente comodidad de no hacer nada es a la larga, y muchas veces a la corta, mucho peor. Porque no es raro que muchas veces incrementemos nuestros sufrimientos en el intento de eludirlos, cuando encararlos resueltamente nos ahorraría no pocos problemas. Algo que es más fácil decir –escribir– que vivir. Pero hay que decirlo, porque es verdad.

Pero también es necesaria la fortaleza para soñar, para entusiasmarnos. Para atrevernos al entusiasmo, porque nadie que tenga un mínimo de experiencia en la vida ha dejado de experimentar que muchas veces nos hemos ilusionado con proyectos buenísimos, legítimos, y no se han concretado. Bien porque no hemos sabido cómo hacerlos realidad, o quizá porque a pesar de nuestro empeño hubo una serie de circunstancias adversas lo suficientemente numerosas e intrincadas que acabaron por anularlos.

Sin embargo, y a pesar de los pesares que nunca faltan, es importante entusiasmarse, ilusionarse. Primero, porque como dice una conocida canción folklórica “la vida es triste si no la vivimos sin una ilusión”. Aunque de todos modos hay gente que elige vivir desilusionada antes que correr el riesgo de volverse a entusiasmar después de una ilusión frustrada: prefieren ahorrarse este trabajo aunque implique quedarse estacionados en la desilusión. Segundo –y esto me parece fundamental en relación a todo emprendimiento y al funcionamiento de cualquier empresa–, porque sin un mínimo de entusiasmo, de ilusión, nada sale adelante, nada funciona. (De ahí que aunque los trabajos más recientes sobre motivación insistan en que se trata fundamentalmente de no desmotivar al personal, más que de motivarlo, se valore tanto en la diaria a aquellos jefes que tienen la capacidad de crear entre sus colaboradores un clima de cooperación entre gente ganadora).

Es verdad también que sólo con entusiasmo no salen las cosas adelante: hay que programar, proyectar, prever, contar con los recursos necesarios. Pero también es verdad que con todos esos elementos, y aún contando con los recursos necesarios, sin un mínimo de entusiasmo las cosas no funcionan. Porque todo lo que se está por hacer tiene una dificultad inicial enorme, y es que no está hecho (algo obvio que tantas veces se pasa por alto y que facilita la crítica destructiva ante las realizaciones ajenas). Y para hacerlo realidad hay que “crearlo” de algún modo. No desde la nada, pero sí desde unos recursos y posibilidades que por sí solos, sin la intervención del trabajo, generalmente de un grupo de gente comprometida y bien dirigida, no dejará de ser más que un proyecto.

También es verdad que a la hora de entusiasmarse hay que incrementar notablemente la capacidad de resistencia ante el fracaso. Por eso es necesaria la fortaleza para entusiasmarse. Porque difícilmente las cosas salgan como las proyectamos, surgirán problemas en el transcurso de la realización que no pudieron preverse, muchas veces tendremos que renunciar a un proyecto más grande para conformarnos con lo que es posible, y esa posibilidad no se ajusta a las expectativas que teníamos. En cierto modo vivir también es ser capaz de fracasar, aunque esto se diga muy poco porque no resulta grato. Pero aprendiendo a fracasar, valorando lo conseguido, y guardando la posibilidad que nos dan los sueños no realizados para, paradójicamente, seguir soñando. A no ser que como niños caprichosos, ante una frustración mayor o menor, determinemos defraudados: “no juego más” –cuando vivir es seguir “jugando”–.

Claro que lo anterior, al igual que lo dicho al inicio, es más fácil escribirlo, decirlo, compartirlo en teoría, que vivirlo. Pero es ley de vida. Y muy concretamente ley de vida para cualquiera que haya intentado hacer algo. Por tanto, una ley inexorable para cualquier empresario, emprendedor o directivo de empresa –por circunscribir el campo al ámbito empresarial–.

¿Tenemos el coraje de soñar? ¿Tenemos el coraje de entusiasmarnos con los proyectos? ¿Tenemos el coraje de festejar lo conseguido de esos proyectos, sin lamentarnos estérilmente en que no salió tal como lo teníamos programado?

Cuando las personas que han conseguido muchas cosas en su vida se sinceran, reconocen con sencillez que son muchos los fracasos que han tenido. También que han sacado una experiencia aprovechable de los mismos, aunque son conscientes de que nunca se termina de aprender. Que las cosas que mejor les salieron contaron con una dosis de “suerte” considerable, y que la mayoría de las veces los mejores logros salieron casi sin proyectarlos ni siquiera esperarlos.

Y es que quien sólo piensa en cosechar únicamente lo que sembró, probablemente acabe un poco pesimista. Porque nunca sembramos todo lo que deberíamos, ni con la constancia que corresponde, ni cuidamos esa cosecha sin el menor descuido. Sin embargo, además de nuestro esfuerzo también existe el don. Esa lluvia oportuna sin la que no habría cosecha. Y un don que no sólo lo obtienen los optimistas, aunque sólo desde el optimismo se hace uno capaz de percibirlo.

Quizá sea esta la condición para tener el coraje de entusiasmarnos, de lanzarnos a proyectos que seguramente nos traerán algunos sinsabores, o muchos: ser conscientes que además de nuestros esfuerzos, y de las circunstancias adversas, también existe el don, la suerte, ese golpe de gracia que convierte al empeño humano en algo que está por encima del “sudor”: en una obra de arte. A tal punto que sin desvalorizar el esfuerzo y la necesidad de un compromiso serio con todo emprendimiento, se pueda agradecer lo conseguido por lo que supone de “regalo”, de premio nunca del todo merecido. Quizá sea lo que más nos colme de una felicidad no pasajera al generar la esperanza de recibir más de esos estímulos en el futuro, aunque los resultados satisfactorios no puedan dejar de ser efímeros.

martes, 4 de enero de 2011

El conocimiento más valioso

http://www.catenaria.cl/km/newsletter/newsletter_57.htm

El conocimiento más valioso
Javier Martínez Aldanondo,
Gerente de Gestión del Conocimiento de Catenaria
jmartinez@catenaria.cl



Un caballero entra en un bar, se sienta en la barra y le pide un Bloody Mary al barman que le atiende. Al cabo de pocos minutos, le sirven el cocktail y tras probarlo, llama al barman y le dice: “Este es un Bloody Mary bastante mediocre ¿Me quiere decir que no puede prepararme un Bloody Mary mejor?” El barman sorprendido pide disculpas, retira vaso y se dirige a la cocina a preparar un segundo cocktail. Instantes más tarde se presenta, temeroso, con un nuevo Bloody Mary que ofrece a su incómodo cliente. “Humm, este Bloody Mary está mucho mejor que el anterior aunque creo que se puede mejorar. Quiero que me traiga el mejor Bloddy Mary que usted haya preparado jamás” Desesperado y confundido, el barman vuelve a la cocina, revisa un par de libros de cocktails, consulta en Google, llama a un colega y pone todo su esmero en la tercera versión de la bebida. Cuando el cliente lo prueba exclama: “Excelente, esto ya es otra cosa, sólo tengo una pregunta ¿Me puede explicar porque no me lo sirvió así la primera vez que se lo pedí?”

Durante el mes de noviembre, un proyecto del Banco Mundial para realizar un benchmark sobre Transparencia y Acceso a la Información me permitió entrevistar a responsables de instituciones de 6 países de América, desde Canadá hasta Uruguay. Una de las preguntas que les formulé era idéntica a la que aparecía en la encuesta del newsletter de noviembre y que venía preguntando a directivos de empresas hacía ya bastantes meses: ¿Qué es lo que más valoras de la gente que trabaja en tu organización? Confieso que esperaba que, mayoritariamente, las respuestas se orientasen hacia temas relacionados con los resultados: productividad, ventas, eficiencia, etc. Sin embargo la respuesta ha sido coincidente y sorpresiva. Lo que los directivos eligen como lo más valorado es la actitud. Cómo varios de ellos me dijeron literalmente “dame a alguien que tenga hambre y yo me ocupo de que aprenda el resto”. De forma increíble, un intangible tan esquivo y escurridizo aparece como el elemento esencial que las personas aportan a las instituciones para las que trabajan.
La Real Academia de la Lengua relaciona actitud con ánimo. Es evidente que bajo el concepto de actitud, se asocian multitud de términos como motivación, pasión, entusiasmo, dedicación, inquietud, interés, determinación, etc. Una encuesta reciente desarrollada por Deloitte, aporta una estadística demoledora: sólo 1 de cada 5 trabajadores están totalmente involucrados con su empresa. Si volvemos a la historia sobre el barman y el Bloody Mary, hay una pregunta que en mi opinión es absolutamente crucial: ¿Por qué no siempre das el 100%?. Multitud de investigaciones demuestran que el rendimiento de las personas se ve totalmente influenciado por su actitud respecto del trabajo que desempeñan y de la organización para la que trabajan. Si sólo el 20% despliega la actitud deseada, ¿Son los directivos conscientes del desperdicio de energía y oportunidades que eso supone? ¿Y del gasto de energía que supone tener empleados descontentos y estresados? Hay más preguntas que resulta ineludible abordar: ¿Es la actitud algo que viene ligado al ADN de la persona o se puede aprender? ¿Cómo se detecta la actitud a la hora de seleccionar a un recién licenciado o de contratar a un profesional para mi organización? Desgraciadamente, una entrevista de trabajo o un curriculum no te dicen nada sobre la actitud de esa persona. Si la actitud es realmente lo más importante, ¿Cómo se genera la actitud?

La actitud es un conocimiento. Me niego a admitir que la actitud sea genética y por tanto un privilegio que le es concedido a algunos. Al contrario, mi experiencia me indica que la actitud se aprende, se puede fomentar, entrenar, moldear y mejorar - también reprimir- lo que la convierte en un conocimiento. Si repasamos la definición de conocimiento, se trata de todo aquello que te permite tomar decisiones y actuar, es decir, debe ser demostrado y además fue aprendido. No cabe duda de que hay personas que tienen más facilidad para aprender que otras o que cuentan con mayor predisposición hacia determinados temas pero no conozco a ninguna persona que no sienta interés por nada. Lo que ocurre es que a las personas les interesan cosas que no tienen absolutamente nada que ver con sus trabajos y las empresas no hacen ningún esfuerzo para averiguar qué es lo que verdaderamente mueve y entusiasma a sus integrantes.
Todo niño tiene actitud aunque cada uno lo encauce hacia temas diferentes. ¿Conoces algún niño que haya decidido no aprender a andar o a hablar por considerarlo demasiado difícil o poco estimulante? Para lograrlo, ninguno necesitó hacer cursos, ir a la escuela, tener un profesor ni hacer exámenes. De hecho, ningún niño se estresa con la evaluación de su progreso a la hora de caminar o hablar, más bien al contrario, es el más interesado en ella. Lo malo es que esa actitud dura exactamente hasta que comienzan a ir al colegio. ¿Cómo se aprende la actitud? Algunas sugerencias:

Libertad para seguir tus propios intereses: Os puedo contar 2 ejemplos muy claros relacionados con el hábito de la lectura. A mi hijo Iñigo, le apasiona el fútbol hasta límites inconcebibles en un niño de 6 años al que nadie le ha fomentado semejante pasión. Como está aprendiendo a leer y para ayudarle a mejorar ese proceso, no hay mejor estrategia que ofrecerle leer temas relacionados con el futbol. No es necesario hacer ningún esfuerzo para que lea porque está haciendo algo que le encanta y yo consigo también el objetivo que me propongo. Durante mi etapa universitaria, cuando se acercaba la época de exámenes me tenía que autoimponer no empezar a leer una novela. La razón era que en caso de que me gustase, era capaz de permanecer hasta altas horas de la noche enfrascado en su lectura lo que podía poner en peligro el tiempo que debía dedicar a estudiar las “apasionantes” asignaturas de la carrera de Derecho. Cuando algo te interesa, no necesitas que nadie te obligue o te persiga para hacerlo. Ejercer esa libertad lleva implícito contar con espacios para proponer, experimentar, decidir y asumir las consecuencias. No contar con ellos, asfixia la actitud.
Al contrario de lo que pasa con las asignaturas del colegio, la actitud, como todos los intangibles no se puede enseñar de forma directa. En realidad, nada puede enseñarse mientras que casi todo puede ser aprendido. Al ser indirecta, la actitud es un conocimiento de segundo nivel que no puede ser medido en sí mismo sino que se convierte en un multiplicador que facilita o dificulta (cuando no existe) la obtención de los objetivos que te importan. En el ejemplo de mi hijo, mientras lo que persigo es mejorar su habilidad de lectura, su actitud es el factor principal para lograrlo.
Apropiación: La educación escolar obliga al alumno a permanecer sentado en una silla durante miles de horas. Sin embargo, cuando haces (en lugar de cuando escuchas), en primer lugar te conviertes en protagonista y en segundo lugar lo que haces te pertenece, lo que crea un vínculo de propiedad y al mismo tiempo de responsabilidad sobre el producto y su resultado. Hace escasos 3 días propusimos a mis hijos y sobrinos construir un barco de arena en la playa que fuese capaz de resistir los embates de la marea. Ninguno de ellos tiene necesariamente vocación de ingeniero naval o marino pero su nivel de involucramiento fue espectacular, como no podía ser de otra manera y como nos sucedió a todos nosotros cuando fuimos niños. Cuando algo te importa y además el desenlace depende directamente de tu actuación, se genera un sentimiento de identidad respecto de ese desafío que reconoces como tuyo. ¿Te imaginas cómo reaccionas si de repente alguien viene y te destruye ese barco que no es más que un montón de arena? Muchas cosas que desconoces se vuelven muy interesantes cuando las pruebas y además asumes el protagonismo.
Satisfacción por los logros obtenidos: La historia de los pescadores en Japón de la columna 36 está relacionada con los desafíos. Necesitas tener metas que alcanzar que sean un poco más elevadas que tu nivel actual para que te supongan un esfuerzo. Necesitas contar con la libertad y autonomía necesaria para explorar alternativas, que el error no sea castigado de manera que se vaya generando tolerancia a la frustración, obtener ayuda sólo cuando ya no puedas solucionar por ti mismo el problema y por supuesto, recibir el feedback correspondiente para aprender y progresar. Lograr una meta deseada genera satisfacción y mejora la confianza y la autoestima.
Práctica repetida: Como dice el refrán anglosajón, “practice makes perfect”. La práctica conduce irremediablemente hacia la maestría y por lo general, cuando te vuelves diestro en algo, es en primer lugar porque ese algo te atraía poderosamente y porque actualmente sigues disfrutando al hacerlo y tratando de seguir progresando. Todo esto conlleva un cambio de paradigma radical en el que aprendes a ser responsable de tus decisiones en lugar de tener a alguien controlándote (y a quien echar la culpa).
La responsabilidad de la educación: El sistema educativo traiciona sistemáticamente todos los rasgos expuestos en el punto anterior. Insiste en que el mundo se divide en asignaturas (es decir en datos) que además se enseñan de forma directa, se olvida por completo de los intangibles, jamás entrega al niño la libertad para seguir sus intereses (porque alguien ya los decidió por él), no tiene ningún interés en que se apropie y se enamore de lo que aprende, los logros obtenidos, es decir, las notas, generan satisfacción (o decepción) en todos menos en el joven que es quien verdaderamente sabe de su inutilidad y la práctica simplemente brilla por su ausencia. Por lo tanto, la primera responsabilidad de la falta de actitud de los adultos tenemos que situarla en la implacable labor castradora que llevan adelante el colegio y la universidad. El colegio dispone de 12 años para ayudarte a tomar la primera decisión realmente trascendental de tu vida: encontrar tu vocación y escoger tu rumbo profesional, es decir, qué carrera quieres estudiar en la universidad, pero ni siquiera es capaz de cumplir con ese objetivo. La mayor parte de jóvenes reconocen que no tienen ni idea de en qué consiste la profesión que están eligiendo lo que hace que muchos cambien pronto de carrera y un porcentaje enorme termine trabajando en ámbitos sin relación alguna con lo que estudiaron. Pero si esta situación ya es grave, lo peor de todo es que no educamos a los niños y jóvenes para pensar. El colegio te enseña a usar la mente para recordar datos, sin querer entender que la mente hace muy mal ese trabajo. Esto es algo que compruebo con cada conferencia que doy donde mi primera actividad es pedir a los asistentes que respondan 10 preguntas (de temas como lenguaje, matemáticas, física, química, geografía, filosofía, biología, historia, etc.) sacadas del examen de acceso a la universidad. Casi nadie es capaz de contestar correctamente más de 2 preguntas. A pesar de esta evidencia, seguimos enseñando a los niños a obedecer y seguir reglas y a soportar cosas que ni les importan ni les interesan mientras lo realmente atractivo ocurre fuera del colegio. Con ello, lo que de verdad aprenden es a disimular y a seguir el juego a sus profesores. No queremos asumir que les estamos enseñando desde muy temprano a mentir, a decir lo que conviene en lugar de lo que realmente piensan porque el colegio se basa en que hay respuestas correctas e incorrectas. Les incitamos a que copien porque rápidamente observan en los adultos que el fin justifica los medios. Destruimos su creatividad porque no interesa que cada uno busque nuevas y distintas formas de hacer las cosas sino que sólo importa aquella respuesta que conduce a la mejor nota aunque sea absurda e imposible de recordar meses después. Educamos para acumular datos y regurgitarlos en lugar de usar la mente en toda su potencia. ¿Cuándo enseñaremos a ocupar la mente para tareas mucho más elevadas y nobles como razonar, imaginar, soñar, inventar, tomar decisiones (donde el error y fracaso son parte del juego igual que ganar y perder lo es por ejemplo en el deporte) y, en definitiva, hacerte responsable?. Lo que el sistema educativo entrega como resultado son personas escasamente proactivas, temerosas y cautelosas en exceso, muy poco inquietas y que esperan que alguien les indique el camino y les diga qué hacer. Solo aprendes a nadar si te tiras a la piscina, sientes que te puedes ahogar y te demuestras a ti mismo que puedes salir a flote.

La responsabilidad del management:
Para nadie debiese resultar una sorpresa comprobar que las empresas están armadas bajo la misma premisa que el sistema educativo: estructura jerárquica donde los vértices superiores piensan y mandan y los inferiores obedecen y ejecutan sin cuestionar pero sin rendir lo que podrían porque su trabajo tiene poco que ver con sus intereses. Se repite en la empresa lo que pasaba en el colegio: las personas apenas tienen espacios de libertad y cuentan con muy poco margen de actuación porque alguien ya definió los objetivos a alcanzar y cómo alcanzarlos y por tanto la posibilidad de participar y aportar es mínima. Como consecuencia, los trabajadores no se sienten parte de un proyecto común, no integran un equipo, no se apropian de su trabajo y finalmente la actitud no difiere de la que mostrábamos en el colegio: disimulábamos entonces y disimulamos ahora. Hay muchas razones por las que las organizaciones siguen un modelo vertical y burocrático heredado posiblemente del Ejército y la Iglesia (y que las escuelas de negocios insisten en seguir enseñando obtusamente). También el management se inventa con el foco puesto en la eficiencia y en producir bienes y servicios a gran escala para hacer felices (y ricos) a los accionistas. En esa lógica, los empleados sólo eran otro recurso más a gestionar, el más fácilmente manipulable y desde luego no el más importante.
La realidad económica actual nos demuestra sin embargo que las organizaciones son cada vez menos productivas y mi impresión es que ello se debe a cómo las estamos gestionando. Los directivos pueden saber qué tipo de organizaciones desean tener e incluso dónde quieren llevarlas pero no saben cómo hacerlo y desde luego, no bastan las buenas intenciones. Reflexionemos sobre lo que pasa en la empresa en que todos hemos “trabajado” alguna vez en la vida, la familia, para comprobar que el mundo ya cambió: Tus padres llamaban a los suyos de “usted” y jamás se les hubiese ocurrido negarse o discutir una instrucción de su padre, al contrario de lo que hoy sucede en cualquier familia medianamente moderna. Gestionar una empresa es como gestionar una familia, el modelo no puede ser impositivo y por tanto no puedes gestionar a los trabajadores de hoy con las reglas de hace 1 siglo. Al contrario que en la era de Henry Ford, quien se quejaba de que aunque sólo necesitaba brazos, estos le llegaban con un cerebro, hoy las empresas necesitan cerebros que piensen pero no saben cómo gestionarlos porque requieren más autogobierno y menos control y jerarquía. Hoy los trabajadores del conocimiento se consideran jefes de sus propias tareas, demandan menos supervisión y cuando sienten que no se les permite florecer, que su talento se desperdicia, automáticamente su actitud decae, dejan de rendir y rápidamente se van. El despotismo no tiene futuro. Los países más avanzados y desarrollados son también aquellos de mayor tradición democrática y donde el individuo goza de mayor libertad. ¿Conoces alguna dictadura desarrollada?. Necesitamos un nuevo modelo de gestión y para ello hay que preguntarse si la definición tradicional sirve para gestionar elementos (los intangibles) que no eran relevantes cuando se acuñó. ¿Todo se puede gestionar, incluso lo que no se puede ver, tocar ni medir como la felicidad, el amor, el miedo o la actitud? ¿Cómo se gestionan los intangibles? Ya hemos dicho que no puedes actuar sobre ellos directamente, entre otras razones por que no se comportan igual que los activos físicos (no ocupan espacio, no pertenecen a las empresas sino a las personas, incrementan su potencia con el uso, aumentan su valor cuando se comparten…). Las organizaciones reconocen tener problemas para gestionar sus intangibles porque su diseño no fue pensado para realizar esa función. Necesitamos acuñar otro concepto distinto de gestión pero sobre todo, diseñar nuestras organizaciones de una manera diferente, con la prioridad en atraer e inspirar a las personas y conseguir que mantengan la actitud en lugar de desmotivarlas y ahuyentarlas.

El modelo de empresa donde unos hacen y otros controlan resulta caro y poco eficiente. Si no estás haciendo lo que de verdad quieres, si no te apasiona, si no te sientes dueño de tu destino, simplemente no das todo lo que tienes. El resultado del trabajo es muy distinto cuando haces algo que te gusta. En todos los casos entregas algo pero el proceso y sobre todo, la calidad del resultado no tienen nada que ver. Para empezar, si me gusta, no tienes que vigilarme y puedes estar seguro que voy a entregar mucho más de lo que daría si no lo disfruto.
El 1 de diciembre, mi amigo José Caraball me invitó al curso Getting Things Done qué imparte regularmente y durante el mismo formuló la siguiente pregunta: Si estuvieras en tu lecho de muerte, ¿Qué último consejo darías a tu nieto de 10 años? Su propuesta fue “Sé feliz”. Si estamos de acuerdo en eso, entonces ¿Para qué tanto esfuerzo en que estudien, saquen buenas notas, ganen mucho dinero si lo que terminamos ansiando es la felicidad? ¿Por qué ni el colegio, ni la universidad ni menos aún tu empresa, hacen esfuerzo alguno para que seas feliz? Ser feliz es una actitud pero si no soy feliz haciendo lo que hago, si no disfruto, entonces no me dan ganas de hacerlo ni de ponerle todo el corazón. El gran anhelo es lograr que mi trabajo se parezca a mi hobby, aquello que hago aunque no me paguen, me cueste esfuerzo y sacrificio y en muchos casos incluso dinero, pero sobre todo me proporciona placer. Se atribuye a Confucio esta frase: “Encuentra una ocupación que ames y no trabajarás un solo día en tu vida”. Todos hemos experimentado momentos de “flujo”, cuando gozas haciendo algo y pierdes noción del tiempo. Sabemos que el conocimiento cambia permanentemente y sobre todo en el caso de los jóvenes, ante la falta de experiencia lo que se valorará es la actitud. Si la actitud de verdad te importa, ¿Qué actitud buscas en las personas? ¿Y cómo la gestionas? En mi opinión, aprender (y no rendirse) es la actitud más importante.