viernes, 2 de marzo de 2012

Destino e inspiración


4D, Dream, Soñar el futuro:

"El principio de la esperanza en la desesperanza". Edgar Morin

Ama mucho...


La educación del inconsciente


"cuando más nos acercamos al amor, más fuertes  se tornan nuestros sueños"
 
 
 
John Dylan- Haynes y sus colaboradores llevaron a cabo una serie de investigaciones (2008) que mostraban la influencia de la realidad interior inconsciente en nuestra conducta. Los experimentos consistían en registrar la actividad cerebral de personas cuando tomaban la decisión sencilla de pulsar un botón a la izquierda u otro a la derecha. Se descubrió que se podía predecir su decisión, con un alto grado de precisión, siete segundos antes de que la hubieran tomado. Aunque queremos creer que somos seres racionales, la consciencia aparece tras la actuación, es decir, nos permite saber lo que decidió nuestro inconsciente. Este experimento y otro anterior de B. Libet (1983) han suscitado un intenso debate sobre la existencia o no del libre albedrío. Según Michael Gazzaniga, los cerebros son automáticos pero las personas son libres
. Asumiendo una clara distinción entre cerebro, mente y personalidad, el reconocido neurólogo cree que nuestra libertad se manifiesta en la interacción del mundo social, es decir, nuestra mente consciente puede carecer de libre albedrío pero tiene la capacidad de vetar.
 
Centrándonos en cuestiones pedagógicas, el conocimiento de los mecanismos neurales que expliquen el funcionamiento de toda una serie de procesos no conscientes, como la resolución de un problema, permitirán elaborar una auténtica educación del inconsciente.
 Como docentes, hemos de intentar inculcar toda una serie de automatismos que faciliten el desarrollo de tareas por parte de nuestros alumnos. Los ejemplos de deportistas, músicos o bailarines nos pueden servir como referencia para entender cómo la práctica queda grabada en el cerebro, a través del aprendizaje que facilita la plasticidad cerebral.
Analicemos tres factores determinantes en el progreso del alumno: su capacidad innata, la elección de objetivos adecuados y el entrenamiento como recurso educativo esencial.
Cuando hablamos de condicionamiento genético nos referimos a la existencia de una predisposición pero no un determinismo biológico.
 El alumno muchas veces tiene la creencia errónea de que no puede cambiar, pero sabemos que todos podemos perfeccionar nuestras habilidades. La plasticidad cerebral y la neurogénesis permiten el aprendizaje garantizando  el poder alcanzar la mejor versión de uno mismo.
La adquisición de hábitos precisos, los cuales son también importantes en la actividad creadora, permitirán la formación de un carácter adecuado, no condicionado por el temperamento.
 Los docentes, conocedores de que las creencias que tenemos suscitan conductas, hemos de fomentar en los alumnos aquellas creencias que permitan generar comportamientos apropiados. Como ha planteado Antonio Damasio3, las emociones adecuadas aceleran mucho la toma de decisiones, y es que uno de los grandes objetivos de la educación debería ser el de fomentar las emociones positivas en detrimento de las negativas. Y es el inconsciente el que debe producir buenas ideas, deseos y sentimientos.
El entrenamiento es el recurso educativo que ha de facilitar la adquisición de toda una serie de hábitos adecuados. Sabemos que todas las experiencias conscientes liberan mecanismos inconscientes y, al igual que hace el deportista al ejecutar un movimiento o el músico al tocar un instrumento, hay que ir automatizando toda una serie de habilidades a través de la formación de configuraciones neuronales fuertes.
 
La neurociencia nos indica que la educación conlleva un aprendizaje guiado que genera cambios cerebrales y su optimización se produce cuando el estudiante es emocionalmente competente.
 Sabemos que el conocimiento consciente no nos permite realizar mejor las tareas y los docentes aspiramos a fomentar hábitos más eficientes.
 La repetición de determinadas tareas, lo cual no va a en detrimento de la creatividad, ha de ayudar al alumno a organizarse y adquirir seguridad. De esta forma, la realización de estas tareas puede perfeccionarse con la adquisición de determinados automatismos que nos permitan simplificar la toma de decisiones ante la existencia de tantos estímulos externos que nos aparecen en la vida cotidiana. Y todo esto reposa en la memoria que resulta fundamental en el proceso de aprendizaje.
La perfección depende en gran medida de la práctica, independientemente de las capacidades innatas de cada uno. Hace más de dos mil años ya lo sugería Aristóteles: “Somos lo que hacemos de forma repetida. La excelencia no es un hecho aislado, es un hábito”.
Jesús C. Guillén
1 Siong Soon, Chun; Brass, Marcel; Heinze, Hans-Jochen y Haynes, John-Dylan, ”Unconscious determinants of free decisions in the human brain”, Nature Neuroscience, núm 11, 2008.Haynes_NatNeurosci_2008_ext
2 Gazzaniga, Michael, El cerebro ético, Paidós, 2006.
3 Damasio, Antonio, En busca de Spinoza: neurobiología de la emoción y los sentimientos, Crítica, 2005.
Para saber más:
Marina, José Antonio, La educación del talento, Ariel, 2010.

The power of love


Espionaje Psíquico


 

La Visión remota es un método sistematizado para obtener información usando nuestras habilidades psíquicas. No se trata de un don, o un superpoder, sino de una habilidad. La capacidad de percibir psíquicamente información referente a cualquier objetivo, es algo que todos los seres humanos podemos realizar, ya que todos los seres humanos nacemos con una mente (aunque no tod@s la usen correctamente), al fin y al cabo, es la que nos capacita para acceder de forma psíquica a cualquier información.
Ejemplo: Cuando deseamos obtener información sobre cualquier tema, acudimos a una biblioteca, allí, nos dirigimos rápidamente, a la sección correspondiente al tema que buscamos, una vez en la sección, buscamos un libro cuyo título se corresponda de una forma más concreta, con el libro en la mano, rápidamente nos dirigimos al índice, y encontramos el capítulo donde se encuentran las respuestas que buscamos.
De una forma similar, es como actuamos en la visión remota, es decir, yendo de lo general a lo específico.
También podemos comparar la visión remota, con un buscador de Internet; en un buscador de Internet, introducimos el texto que queremos buscar, y éste, el buscador, nos devuelve todas las páginas web que guardan relación con las palabras que le hemos indicado.
Para entender mejor el funcionamiento de la visión remota, es necesario conocer de forma básica las teorías de Carl Jung.
Entre 1976 y 1995, el gobierno de los EE UU destinó 20 millones de dólares a la investigación paranormal, en un esfuerzo por reforzar la seguridad nacional. En plena Guerra Fria, los militares habian tenido conocimiento de los avances de la Unión Soviética en el campo de la investigación psíquica. Bajo un proyecto gubernamental clasificado, los videntes del gobierno de EEUU realizaron misiones de espionaje psíquico en todo el mundo… y recibieron apoyo al mas alto nivel.

Experiencias positivas



La calidad del sueño podría mejorar en la vejez, al contrario de lo que suele pensarse

http://www.tendencias21.net/notes/La-calidad-del-sueno-podria-mejorar-en-la-vejez-al-contrario-de-lo-que-suele-pensarse_b3934157.html 

La calidad del sueño no se reduce con el envejecimiento, sino al contrario. Al menos esto es lo que sugieren los resultados de una encuesta reciente realizada a más de 155.000 americanos.

De hecho, la valoración del sueño parece mejorar a lo largo de la vida, ya que en este caso los encuestados de 80 años o más fueron los que menos se quejaron de un mal descanso.

Los resultados obtenidos en este sondeo desafían la creencia popular sobre el sueño y el envejecimiento. Normalmente, se suele pensar que las personas mayores duermen peor que las jóvenes, tanto hombres como mujeres.

En el estudio, cuyos detalles aparecerán este mes en la revista especializada Sleep, se examinaron las tasas de trastornos del sueño y fatiga diaria informadas por teléfono por un total de 155.877 adultos. A los encuestados se les preguntó además por otros datos, como su estado de ánimo o su estado general de salud.

El análisis de las respuestas reveló que los problemas de salud y la depresión sí estaban relacionados con una mala calidad del sueño, pero que la vejez no lo estaba.

Más información

jueves, 1 de marzo de 2012

dama de colores


Albert Einstein

“El propio ser humano se percibe a sí mismo, a sus pensamientos y sentimientos como algo distinto a los de los demás.  Una especie de falsa ilusión óptica de nuestra conciencia.  Esta falsa ilusión es una especie de prisión para nosotros, que nos limita a nuestros deseos personales y a nuestro afecto hacia un número reducido de personas más cercanas.  Nuestra labor radica en liberarnos de esta prisión ampliando nuestro círculo de compasión para dar cabida a todos los seres vivos y a toda la naturaleza en su belleza”. Albert Einstein

Steve Jobs


PLATON

             Mundo Inteligible
El Mundo Inteligible o Mundo de las Ideas es la auténtica realidad, el ámbito en el que se sitúan las Ideas.
      A este mundo no se puede acceder con el uso de los sentidos sino que se llega a él gracias al uso de la parte más excelente del alma, que para Platón es la razón. El Mundo Inteligible es la auténtica realidad, tiene para este autor un carácter religioso y consecuencias en el campo de la epistemología, la ética y la política. En el mito de la caverna la metáfora del Mundo Inteligible es el mundo exterior al que accede el prisionero cuando pierde las cadenas y sale de la caverna.
      Platón establece una jerarquía en las entidades que pueblan este mundo: situándose por encima de todas las Ideas encontramos la Idea de Bien, que en ciertos textos parece identificar con Dios. Después la Idea de Belleza y la Idea de Verdad; tras estas, Ideas fundamentales como la de Unidad, Multiplicidad, Ser y No Ser; a continuación las Ideas matemáticas; finalmente, el resto de Ideas. Aunque la lógica que le lleva a Platón a postular la existencia de este mundo le tendría que obligar a admitir tantas Ideas como términos universales existan, su punto de vista esta influido por consideraciones valorativas y así, en el diálogo “Parménides”, se niega a aceptar que puedan existir Ideas que correspondan a realidades con connotaciones negativas o referidas a realidades con escaso valor: Idea de pelo, de uña..., admitiendo tan sólo las Ideas matemáticas y las que tienen una connotación estético-moral.

Mundo Sensible
El Mundo Sensible o Mundo Visible es el conjunto de todo aquello que se muestra a los sentidos, fundamentalmente las cosas físicas.
      Las características de este mundo son su carácter temporal, espacial, cambiante y corruptible. Nuestro cuerpo se incluye en el Mundo Sensible. Del Mundo Sensible no cabe la ciencia sino la mera opinión. En el mito de la caverna, la metáfora del Mundo Sensible es el mundo del interior de la caverna.
      Las cosas del Mundo Sensible tienen ser en la medida en que participan o imitan del mundo eterno de las Ideas. Este Mundo ha sido "fabricado" (que no creado) por el Demiurgo a partir de la modificación y transformación que ejerce sobre la materia informe tomando como modelo el Mundo Inteligible.

"Mariposas en la barriga"


BARAJA DE SOLEDADES

"Sólo en soledad se siente la sed de la verdad". María Zambrano, (1904-1990) filósofa española.

"La soledad es a veces la mejor compañía, de modo que un corto retiro acelera un dulce retorno" John Miton, poeta inglés.

"La más feliz de todas las vidas es una soledad atareada". Francois Marie Arouet, escritor frances.

"El talento se nutre mejor en soledad". Johann Wolfang von Goethe (1749-!832) escritor alemán.

"La soledad es el imperio de la conciencia". Gustavo Adolfo Bécquer, poeta español.

"La soledad es patrimonio de todas las almas extraordinarias". Arthur Schopenhauer (1788-1860) filósofo alemán.

¡Oh, soledad alegre, compañía de los tristes!. Miguel de Cervantes Saavedra (1547-1616) escritor español.

Responsabilidad!


Amor

"Todo lo que sabemos del amor es que el amor es todo lo que hay". Emily Dickinson

Empatía global, individuo conectado y empoderamiento como claves de la Keynote de Schmidt en el Mobile world congress


http://www.dreig.eu/caparazon/2012/02/29/individuo-conectado-y-empoderamiento-mobile-world-congress/?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed%3A+caparazon+%28caparazon%29


No sé si habrá contenidos más especiales que los de la Keynote de Eric Schmidt hoy en el MWC2012 en Barcelona pero de momento los he querido traducir y recoger aquí.
Y es que parece que además de Android, de Chrome para Android, de la plataforma / ecosistema que se vislumbra para el sistema operativo en pocos meses, el discurso del CEO de Google ha recordado la brecha digital y los argumentos de futuristas como Kurzweil o Kevin Kelly.  Cuando hablamos de la evolución de las tecnologías y sus bondades debemos ser realistas: para mucha gente el poder de la tecnología todavía no ha llegado.
La gente será capaz de cambiar el mundo si les conectamos con información y eso será cada vez más de este modo. El coste de los equipos va bajando, como los futuristas (recordad la Ley de Moore) llevan tiempo prediciendo, así que es previsible que en poco tiempo la tecnología se accesible a mucha más gente.
Existe sin embargo unas nueva brecha, relacionada con cómo usamos e interactuamos con las tecnologías. Para los más ricos los límites de la tecnología serán solamente éticos. Y es que si bien tendemos a sobreestimar los cambios tecnológicos a corto plazo, subestimamos de forma masiva los que ocurren a largo plazo, comentaba Schmidt.
Presentaba un escenario casi de “teletransportación”. Una persona podrá atender de forma remota a dos eventos, un concierto de rock y un encuentro de negocios mediante  pequeños robots que devolverán una imagen 3D holográfica de los lugares a los que se les envíe. No se trata de algo lejano y Schmidt recordaba a la audiencia que los coches sin conductor están más cerca de lo que pensamos. Han corrido ya  200,000 millas y el estado de Nevada, en EEUU ha aprobado ya su uso.

La tecnología se convierte en algo invisible, integrado como la electricidad en nuestras vidas, en todo y en nada, vital y dado por supuesto. d394f73c-b566-4d22-8045-44c29cd2e05e
Menciona a continuación, para mi sorpresa, el que llevamos un tiempo denominando aquí el “Individuo conectado”, una clase de usuarios, normalmente de clase media (aquí se ha tratado siempre de una acepción mucho más democrática) que usará la tecnología para cambiar su vida. Los desarrolladores, como parte del que denomina el “Grupo de contribuidores conectados” crearán apps y servicios que irán cambiando la sociedad. La que también hemos analizado aquí a menudo y denominado sociedad 2.0 ha plantado ya sus primeros pinitos pero va a avanzar mucho en un futuro.
Continuaba emocionando a la audiencia: Más que escribir código y programas, lo que los desarrolladores están haciendo es ser los ingenieros de la libertad humana. 
Aumenta lo que denominamos el carácter sociable de la red, la empatía que es capaz de generarnos y en palabras de Schmidt (yo creo que el tema va más de redes sociales que de robots), la tecnología nos hará más conscientes de los conflictos principales del mundo. La proyección holográfica 3D nos permitirá experimentar también eclipses, revoluciones y conflictos.
También destacaba la importancia del consumidor: otros miembros del grupo “conectado”, serán consumidores educados que harán posible la creación por parte del 10% y defenderán el pro común en la web de los ataques que puedan llegar.
Seguía recordando que la web es más que una red de máquinas. Es una red de mentes evolucionando hacia una conciencia global, uniendo sentimiento y acción.
Volviendo a los 5 mil millones de seres humanos ajenos a todo ello Schmidt recordaba la primavera árabe: La gente va a tener cada día más oportunidades para visibilizar la injusticia, dejando cada vez menos lugar a los dictadores (y abusos, añadiría).  Las élites siempre existirán, decía, pero  podemos proteger a los débiles de la regulación y evitar la aparición de un nuevo sistema de castas basado en lo digital.
“La tecnología es poder y si aseguramos su acceso podemos crear una comunidad de iguales”.
Terminaba, al estilo de los manuales de speaking más renombrados, añadiendo una nota sentimental: “Estoy muy orgulloso de mi tribu”, decía, refiriéndose a la comunidad tecnológica. “Desarrolladores y emprendedores están construyendo un mundo en el que todos tengan la oportunidad de estar conectados.”

En fin… excelentes intenciones, sin lugar a dudas, no sé si algo más que eso.

Taller: Encuentro de Sueños

http://www.emprender.com.uy/index.php?option=com_content&task=view&id=503&Itemid=40 

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4D, Dream, Soñar el futuro:

"Definir un sueño y su meta requiere una disciplina despiadada ya que el éxito es la realización progresiva de un sueño". Autor desconocido

Carpe diem!


Alguien que destaca como un ejemplo resplandeciente de valor al expresarse es John Keating, el profesor dotado de un mágico poder de transformación que interpreta Robín Williams en El club de los poetas muertos. En esta magistral película, Keating toma un grupo de estudiantes inhibidos, tensos y espiritualmente impotentes de un rígido internado y les inspira el deseo y la capacidad de hacer de sus vidas algo extraordinario.
Tal como Keating les muestra, estos jóvenes han perdido de vista sus propios sueños y ambiciones. Están viviendo de forma automática los programas y las expectativas que les han trazado sus padres. Su proyecto es llegar a ser médicos, abogados y banqueros porque eso es lo que sus padres les han dicho que deben hacer. Pero esos resecos personajes apenas han dedicado un momento a pensar qué es lo que su corazón le pide a cada uno de ellos que exprese.
Una de las primeras escenas de la película muestra cómo Keating lleva a los chicos al vestíbulo de la escuela donde, en una vitrina llena de trofeos, se exhibe la colección de fotos de las clases que se han ido graduando en años anteriores.
—Mirad estas fotos, muchachos —les dice—. Los jóvenes a quienes contempláis tenían en los ojos el mismo fuego que vosotros. Planeaban tomar el mundo por asalto y hacer de sus vidas algo magnífico. Eso fue hace setenta años. Ahora están todos haciendo crecer las margaritas. ¿Cuántos de ellos llegaron realmente a vivir sus sueños? ¿Hicieron lo que se habían propuesto lograr?
Entonces Keating, mezclándose con el grupo de alumnos, en un susurro, les insta:
—Carpe diem! ¡Aprovechad el presente!
Al principio, a los estudiantes los desorienta ese extraño maestro, pero no tardan en empezar a captar la importancia de sus palabras. Llegan a respetar y a reverenciar a Keating, que les ha ofrecido una visión nueva… o les ha devuelto su visión original.
Todos vamos por el mundo con una especie de tarjeta de cumpleaños que nos gustaría entregar… con una u otra expresión personal de júbilo, de creatividad o de vitalidad que llevamos oculta bajo la camisa.
Un personaje de la película, Knox Overstreet, se enamora locamente de una chica fantástica. Sólo hay un problema: ella es la pareja de un atleta famoso.
Knox, entusiasmado al máximo con esa hermosa criatura, no está lo bastante seguro de sí mismo como para abordarla. Pero recuerda el consejo de Keating:
«¡Aprovechad el presente!» y se da cuenta de que no puede seguir soñando: si quiere ganársela algo tendrá que hacer al respecto. Y lo hace. Audaz y poéticamente le declara sus sentimientos más tiernos. En el proceso, ella lo rechaza, su novio le da un puñetazo en la nariz y Knox se enfrenta a los golpes aunque acaba vencido. Como no está dispuesto a renunciar a su sueño, va en pos de lo que su corazón desea. En última instancia, ella siente la autenticidad de su sentimiento y le abre su corazón. Aunque Knox no es especialmente guapo, ni muy popular, el poder y la sinceridad de su intención terminan por conquistarla. Él ha conseguido convertir su propia vida en algo extraordinario.
Yo también he tenido ocasión de practicar el consejo de Keating «¡aprovechad el presente!». Me quedé embobado por una chica monísima que conocí en una tienda de animales. Era menor que yo y tenía un estilo de vida muy diferente al mío, tampoco teníamos muchos temas en común, pero sentía que nada de aquello importaba. Yo disfrutaba estando con ella y me parecía que ella también sentía lo mismo.
Supe que se acercaba su cumpleaños y decidí invitarla a salir. Estaba a punto de llamarla y me quedé mirando el teléfono durante casi media hora.
Después marqué el número y colgué antes de que empezara a sonar. Entre la emoción de la expectativa y el miedo al rechazo, me sentía como un adolescente. Una voz desde el infierno insistía en decirme que yo no le gustaría y que por mi parte era tener mucha cara invitarla a salir. Pero me sentía tan entusiasmado ante la posibilidad de estar con ella que no me dejé vencer por el miedo y, finalmente, me animé a llamarla. Me agradeció la invitación, pero me dijo que ya tenía una cita.
Me quedé hecho polvo. La misma voz que me había dicho que no la llamara me aconsejó también que abandonara antes de sentirme más avergonzado. Pero yo estaba empeñado en ver qué alcance tenía aquella atracción. Dentro de mí había más cosas que querían cobrar vida. Tenía que expresar los sentimientos que me inspiraba aquella mujer.
Compré una bonita tarjeta de cumpleaños en la que escribí una breve nota poética. Me dirigí a la tienda de animales donde ella trabajaba. Al aproximarme a la puerta, la misma voz inquietante me advirtió: «Y si no le gustas, ¿qué? Si te rechaza, ¿qué?». Como me sentía vulnerable, guardé la tarjeta bajo la camisa.
Decidí que si ella me mostraba algún signo de afecto, se la daría; si se mostraba indiferente, la dejaría escondida. Así no correría riesgos y me evitaría un rechazo que podría avergonzarme.
Conversamos un rato sin que yo recibiera de ella ningún signo, ni en un sentido ni en otro y, como me sentía incómodo, inicié la retirada.
Pero cuando me aproximaba a la puerta, escuché otra voz, que me hablaba en un susurro y que se parecía bastante a la de Mr. Keating.
«Recuerda a Knox Overstreet… Carpe Diem» Me vi enfrentado ante la necesidad de expresar mis sentimientos por un lado y la resistencia a afrontar la inseguridad que me producía sincerarme por otro. ¿Cómo puedo andar por ahí diciendo a los demás que den vida a sus aspiraciones, cuando yo no estoy viviendo las mías? Además, ¿qué era lo peor que podía suceder? Cualquier mujer estaría encantada de recibir una felicitación en su cumpleaños, y además, poética. Decidí aprovechar el día. Mientras tomaba la decisión sentí que una oleada de audacia corría por mis venas: mi intención era poderosa.
Me sentí mucho más satisfecho y en paz conmigo mismo de lo que me había sentido en mucho tiempo… Tenía que aprender a abrir el corazón y a brindar amor sin pedir nada a cambio.
Saqué la tarjeta de donde la tenía escondida, me di la vuelta, fui hasta el mostrador y se la di. Mientras se la entregaba me sentí increíblemente vivo y emocionado… y además, tenía miedo. (Fritz Perls decía que el miedo es «una excitación sin aliento».) Pero lo hice. Y, ¿sabéis una cosa? A ella no le impresionó especialmente. Me dio las gracias e hizo a un lado la tarjeta, sin siquiera abrirla. Se me cayó el alma a los pies. Me sentía decepcionado y rechazado. No obtener respuesta alguna era peor que un rechazo inequívoco.
Tras un «adiós» de cortesía, salí de la tienda y entonces sucedió algo sorprendente. Empecé a sentirme eufórico. Desde mí interior brotó una oleada de satisfacción que me inundó por completo. Había expresado mis sentimientos ¡y me sentía muy bien! Había cruzado la frontera del miedo hasta salir a la pista de baile. Sí, había estado un poco torpe, pero lo había hecho. («Hazlo temblando si es necesario —decía Emmet Fox—, ¡pero hazlo!») Había puesto en juego mi corazón sin pedir garantía por los resultados. No ofrecí para, a mi vez, recibir algo. Le hice ver mis sentimientos sin esperar una respuesta determinada.
La dinámica que se requiere para que una relación funcione es la siguiente: sigue poniendo tu amor ahí fuera.
Al interiorizarse, mi euforia se transformó en cálida beatitud. Me sentí más satisfecho y en paz conmigo mismo de lo que me había sentido en mucho tiempo. Me di cuenta del sentido de todo lo ocurrido: yo necesitaba aprender a abrir mi corazón y a dar amor sin esperar ni pedir nada a cambio. El sentido de aquella experiencia no era crear una relación con aquella mujer, sino profundizar mi relación conmigo mismo. Y lo había hecho. Keating se habría sentido orgulloso. Pero lo más importante era que yo me sentía orgulloso.
Desde entonces no he visto mucho a aquella chica, pero esa experiencia ha cambiado mi vida. Mediante aquella simple interacción vi claramente cuál es la dinámica necesaria para que cualquier relación (y quizá el mundo entero) funcione: No dejes nunca de mostrar tu amor.
Creemos que cuando no recibimos amor, eso nos duele, pero lo que nos duele no es eso. El dolor nos acomete cuando no ofrecemos amor. Hemos nacido para amar. Se podría decir que somos máquinas de amor creadas por Dios. Cuando mejor funcionamos es cuando estamos dando amor. El mundo nos ha llevado a creer que nuestro bienestar depende de que los demás nos amen, pero este es el tipo de pensamiento puesto patas arriba que tantos problemas nos ha causado. La verdad es que nuestro bienestar depende de que ofrezcamos amor: no de lo que nos devuelven a nosotros, ¡sino de lo que nosotros ofrecemos!
Alan Cohen