viernes, 2 de marzo de 2012
La educación del inconsciente
"cuando más nos acercamos al
amor, más fuertes se tornan nuestros
sueños"
John Dylan- Haynes y sus colaboradores llevaron
a cabo una serie de investigaciones (2008) que mostraban la influencia de la
realidad interior inconsciente en nuestra conducta. Los experimentos consistían
en registrar la actividad cerebral de personas cuando tomaban la decisión
sencilla de pulsar un botón a la izquierda u otro a la derecha. Se descubrió que
se podía predecir su decisión, con un alto grado de precisión, siete segundos
antes de que la hubieran tomado. Aunque queremos creer que somos seres
racionales, la consciencia aparece tras la actuación, es decir, nos permite
saber lo que decidió nuestro inconsciente. Este experimento y otro anterior de
B. Libet (1983) han suscitado un intenso debate sobre la existencia o no del
libre albedrío. Según Michael Gazzaniga, los cerebros son automáticos pero las
personas son libres
. Asumiendo una clara distinción entre cerebro,
mente y personalidad, el reconocido neurólogo cree que nuestra libertad se
manifiesta en la interacción del mundo social, es decir, nuestra mente
consciente puede carecer de libre albedrío pero tiene la capacidad de
vetar.
Centrándonos en cuestiones pedagógicas, el
conocimiento de los mecanismos neurales que expliquen el funcionamiento de toda
una serie de procesos no conscientes, como la resolución de un problema,
permitirán elaborar una auténtica educación del
inconsciente.
Como docentes, hemos de intentar inculcar
toda una serie de automatismos que faciliten el desarrollo de tareas por parte
de nuestros alumnos. Los ejemplos de deportistas, músicos o bailarines nos
pueden servir como referencia para entender cómo la práctica queda grabada en el
cerebro, a través del aprendizaje que facilita la plasticidad
cerebral.
Analicemos tres factores determinantes en el
progreso del alumno: su capacidad innata, la elección de objetivos adecuados y
el entrenamiento como recurso educativo esencial.
Cuando hablamos de condicionamiento genético nos
referimos a la existencia de una predisposición pero no un determinismo
biológico.
El alumno muchas veces tiene la creencia
errónea de que no puede cambiar, pero sabemos que todos podemos perfeccionar
nuestras habilidades. La plasticidad cerebral y la neurogénesis permiten el
aprendizaje garantizando el poder alcanzar la mejor versión de uno
mismo.
La adquisición de hábitos precisos, los cuales
son también importantes en la actividad creadora, permitirán la formación de un
carácter adecuado, no condicionado por el temperamento.
Los docentes, conocedores de que las
creencias que tenemos suscitan conductas, hemos de fomentar en los alumnos
aquellas creencias que permitan generar comportamientos apropiados. Como ha
planteado Antonio Damasio3, las emociones adecuadas aceleran mucho la
toma de decisiones, y es que uno de los grandes objetivos de la educación
debería ser el de fomentar las emociones positivas en detrimento de las
negativas. Y es el inconsciente el que debe producir buenas ideas, deseos y
sentimientos.
El entrenamiento es el recurso educativo que ha
de facilitar la adquisición de toda una serie de hábitos adecuados. Sabemos que
todas las experiencias conscientes liberan mecanismos inconscientes y, al igual
que hace el deportista al ejecutar un movimiento o el músico al tocar un
instrumento, hay que ir automatizando toda una serie de habilidades a través de
la formación de configuraciones neuronales fuertes.
La neurociencia nos indica que la educación
conlleva un aprendizaje guiado que genera cambios cerebrales y su optimización
se produce cuando el estudiante es emocionalmente
competente.
Sabemos que el conocimiento consciente no
nos permite realizar mejor las tareas y los docentes aspiramos a fomentar
hábitos más eficientes.
La repetición de determinadas tareas, lo
cual no va a en detrimento de la creatividad, ha de ayudar al alumno a
organizarse y adquirir seguridad. De esta forma, la realización de estas tareas
puede perfeccionarse con la adquisición de determinados automatismos que nos
permitan simplificar la toma de decisiones ante la existencia de tantos
estímulos externos que nos aparecen en la vida cotidiana. Y todo esto reposa en
la memoria que resulta fundamental en el proceso de
aprendizaje.
La perfección depende en gran medida de la
práctica, independientemente de las capacidades innatas de cada uno. Hace más de
dos mil años ya lo sugería Aristóteles: “Somos lo que hacemos de forma repetida.
La excelencia no es un hecho aislado, es un hábito”.
Jesús C. Guillén
1
Siong Soon, Chun; Brass, Marcel; Heinze, Hans-Jochen y Haynes, John-Dylan,
”Unconscious determinants of free decisions in the human
brain”, Nature Neuroscience, núm 11,
2008.Haynes_NatNeurosci_2008_ ext
2
Gazzaniga, Michael, El cerebro ético, Paidós,
2006.
3
Damasio, Antonio, En busca de Spinoza: neurobiología de la emoción y
los sentimientos, Crítica, 2005.
Para saber más:
Marina, José Antonio, La educación del
talento, Ariel, 2010.
Espionaje Psíquico
La Visión
remota es un método sistematizado para obtener información usando nuestras
habilidades psíquicas. No se trata de un don, o un superpoder, sino de una
habilidad. La capacidad de percibir psíquicamente información referente a
cualquier objetivo, es algo que todos los seres humanos podemos realizar, ya que
todos los seres humanos nacemos con una mente (aunque no tod@s la usen
correctamente), al fin y al cabo, es la que nos capacita para acceder de
forma psíquica a cualquier información.
Ejemplo:
Cuando deseamos obtener información sobre cualquier tema, acudimos a una
biblioteca, allí, nos dirigimos rápidamente, a la sección correspondiente al
tema que buscamos, una vez en la sección, buscamos un libro cuyo título se
corresponda de una forma más concreta, con el libro en la mano, rápidamente nos
dirigimos al índice, y encontramos el capítulo donde se encuentran las
respuestas que buscamos.
De una
forma similar, es como actuamos en la visión remota, es decir, yendo de lo
general a lo específico.
También podemos comparar la visión remota, con un buscador de Internet; en un buscador de Internet, introducimos el texto que queremos buscar, y éste, el buscador, nos devuelve todas las páginas web que guardan relación con las palabras que le hemos indicado.
También podemos comparar la visión remota, con un buscador de Internet; en un buscador de Internet, introducimos el texto que queremos buscar, y éste, el buscador, nos devuelve todas las páginas web que guardan relación con las palabras que le hemos indicado.
Para
entender mejor el funcionamiento de la visión remota, es necesario conocer de
forma básica las teorías de Carl Jung.
Entre 1976
y 1995, el gobierno de los EE UU destinó 20 millones de dólares a la
investigación paranormal, en un esfuerzo por reforzar la seguridad nacional. En
plena Guerra Fria, los militares habian tenido conocimiento de los avances de la
Unión Soviética en el campo de la investigación psíquica. Bajo un proyecto
gubernamental clasificado, los videntes del gobierno de EEUU realizaron misiones
de espionaje psíquico en todo el mundo… y recibieron apoyo al mas alto
nivel.
La calidad del sueño podría mejorar en la vejez, al contrario de lo que suele pensarse
http://www.tendencias21.net/notes/La-calidad-del-sueno-podria-mejorar-en-la-vejez-al-contrario-de-lo-que-suele-pensarse_b3934157.html
La calidad del sueño no se reduce con el envejecimiento, sino al contrario. Al menos esto es lo que sugieren los resultados de una encuesta reciente realizada a más de 155.000 americanos.
De hecho, la valoración del sueño parece mejorar a lo largo de la vida, ya que en este caso los encuestados de 80 años o más fueron los que menos se quejaron de un mal descanso.
Los resultados obtenidos en este sondeo desafían la creencia popular sobre el sueño y el envejecimiento. Normalmente, se suele pensar que las personas mayores duermen peor que las jóvenes, tanto hombres como mujeres.
En el estudio, cuyos detalles aparecerán este mes en la revista especializada Sleep, se examinaron las tasas de trastornos del sueño y fatiga diaria informadas por teléfono por un total de 155.877 adultos. A los encuestados se les preguntó además por otros datos, como su estado de ánimo o su estado general de salud.
El análisis de las respuestas reveló que los problemas de salud y la depresión sí estaban relacionados con una mala calidad del sueño, pero que la vejez no lo estaba.
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La calidad del sueño no se reduce con el envejecimiento, sino al contrario. Al menos esto es lo que sugieren los resultados de una encuesta reciente realizada a más de 155.000 americanos.
De hecho, la valoración del sueño parece mejorar a lo largo de la vida, ya que en este caso los encuestados de 80 años o más fueron los que menos se quejaron de un mal descanso.
Los resultados obtenidos en este sondeo desafían la creencia popular sobre el sueño y el envejecimiento. Normalmente, se suele pensar que las personas mayores duermen peor que las jóvenes, tanto hombres como mujeres.
En el estudio, cuyos detalles aparecerán este mes en la revista especializada Sleep, se examinaron las tasas de trastornos del sueño y fatiga diaria informadas por teléfono por un total de 155.877 adultos. A los encuestados se les preguntó además por otros datos, como su estado de ánimo o su estado general de salud.
El análisis de las respuestas reveló que los problemas de salud y la depresión sí estaban relacionados con una mala calidad del sueño, pero que la vejez no lo estaba.
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jueves, 1 de marzo de 2012
Albert Einstein
“El propio ser humano se percibe a sí mismo, a sus
pensamientos y sentimientos como algo distinto a los de los demás. Una especie de falsa ilusión óptica de
nuestra conciencia. Esta falsa
ilusión es una especie de prisión para nosotros, que nos limita a nuestros
deseos personales y a nuestro afecto hacia un número reducido de personas más
cercanas. Nuestra labor radica en
liberarnos de esta prisión ampliando nuestro círculo de compasión para dar
cabida a todos los seres vivos y a toda la naturaleza en su belleza”.
Albert Einstein
PLATON
Mundo Inteligible
El Mundo Inteligible o Mundo de las Ideas es la auténtica realidad, el ámbito en el que se sitúan las Ideas.
A este mundo no se puede acceder con el uso de los sentidos sino que se llega a él gracias al uso de la parte más excelente del alma, que para Platón es la razón. El Mundo Inteligible es la auténtica realidad, tiene para este autor un carácter religioso
y consecuencias en el campo de la epistemología, la ética y la
política. En el mito de la caverna la metáfora del Mundo
Inteligible es el mundo exterior al que accede el prisionero
cuando pierde las cadenas y sale de la caverna.
Platón establece una jerarquía en las entidades que pueblan este mundo: situándose por encima de todas las Ideas encontramos la Idea de Bien, que en ciertos textos parece identificar con Dios. Después la Idea de Belleza y la Idea de Verdad; tras estas, Ideas fundamentales como la de Unidad, Multiplicidad, Ser y No Ser; a continuación las Ideas matemáticas;
finalmente, el resto de Ideas. Aunque la lógica que le lleva a
Platón a postular la existencia de este mundo le tendría que
obligar a admitir tantas Ideas como términos universales existan,
su punto de vista esta influido por consideraciones valorativas
y así, en el diálogo “Parménides”, se niega a aceptar que puedan
existir Ideas que correspondan a realidades con connotaciones
negativas o referidas a realidades con escaso valor: Idea de
pelo, de uña..., admitiendo tan sólo las Ideas matemáticas y las
que tienen una connotación estético-moral.
Mundo Sensible
El Mundo Sensible o Mundo Visible es el conjunto de todo aquello
que se muestra a los sentidos, fundamentalmente las cosas
físicas.
Las características de este mundo son su carácter temporal, espacial, cambiante y corruptible. Nuestro cuerpo se incluye en el Mundo Sensible. Del Mundo Sensible no cabe la ciencia sino la mera opinión. En el mito de la caverna, la metáfora del Mundo Sensible es el mundo del interior de la caverna.
Las cosas del Mundo Sensible tienen ser en la medida en que participan o imitan del mundo eterno de las Ideas. Este Mundo ha sido "fabricado" (que no creado) por el Demiurgo
a partir de la modificación y transformación que ejerce sobre la
materia informe tomando como modelo el Mundo Inteligible.BARAJA DE SOLEDADES
"Sólo en soledad se siente la sed de la verdad". María Zambrano, (1904-1990) filósofa española.
"La soledad es a veces la mejor compañía, de modo que un corto retiro acelera un dulce retorno" John Miton, poeta inglés.
"La más feliz de todas las vidas es una soledad atareada". Francois Marie Arouet, escritor frances.
"El talento se nutre mejor en soledad". Johann Wolfang von Goethe (1749-!832) escritor alemán.
"La soledad es el imperio de la conciencia". Gustavo Adolfo Bécquer, poeta español.
"La soledad es patrimonio de todas las almas extraordinarias". Arthur Schopenhauer (1788-1860) filósofo alemán.
¡Oh, soledad alegre, compañía de los tristes!. Miguel de Cervantes Saavedra (1547-1616) escritor español.
"La soledad es a veces la mejor compañía, de modo que un corto retiro acelera un dulce retorno" John Miton, poeta inglés.
"La más feliz de todas las vidas es una soledad atareada". Francois Marie Arouet, escritor frances.
"El talento se nutre mejor en soledad". Johann Wolfang von Goethe (1749-!832) escritor alemán.
"La soledad es el imperio de la conciencia". Gustavo Adolfo Bécquer, poeta español.
"La soledad es patrimonio de todas las almas extraordinarias". Arthur Schopenhauer (1788-1860) filósofo alemán.
¡Oh, soledad alegre, compañía de los tristes!. Miguel de Cervantes Saavedra (1547-1616) escritor español.
Empatía global, individuo conectado y empoderamiento como claves de la Keynote de Schmidt en el Mobile world congress
http://www.dreig.eu/caparazon/2012/02/29/individuo-conectado-y-empoderamiento-mobile-world-congress/?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed%3A+caparazon+%28caparazon%29
Dolors Reig (dreig) |
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No sé si habrá contenidos más especiales que los de la Keynote de Eric Schmidt hoy en el MWC2012 en Barcelona pero de momento los he querido traducir y recoger aquí.
Y es que parece que además de Android, de Chrome para Android, de la plataforma / ecosistema que se vislumbra para el sistema operativo en pocos meses, el discurso del CEO de Google ha recordado la brecha digital y los argumentos de futuristas como Kurzweil o Kevin Kelly. Cuando hablamos de la evolución de las tecnologías y sus bondades debemos ser realistas: para mucha gente el poder de la tecnología todavía no ha llegado.
La gente será capaz de cambiar el mundo si les conectamos con información y eso será cada vez más de este modo. El coste de los equipos va bajando, como los futuristas (recordad la Ley de Moore) llevan tiempo prediciendo, así que es previsible que en poco tiempo la tecnología se accesible a mucha más gente.
Existe sin embargo unas nueva brecha, relacionada con cómo usamos e interactuamos con las tecnologías. Para los más ricos los límites de la tecnología serán solamente éticos. Y es que si bien tendemos a sobreestimar los cambios tecnológicos a corto plazo, subestimamos de forma masiva los que ocurren a largo plazo, comentaba Schmidt.
Presentaba un escenario casi de “teletransportación”. Una persona podrá atender de forma remota a dos eventos, un concierto de rock y un encuentro de negocios mediante pequeños robots que devolverán una imagen 3D holográfica de los lugares a los que se les envíe. No se trata de algo lejano y Schmidt recordaba a la audiencia que los coches sin conductor están más cerca de lo que pensamos. Han corrido ya 200,000 millas y el estado de Nevada, en EEUU ha aprobado ya su uso.
La tecnología se convierte en algo invisible, integrado como la electricidad en nuestras vidas, en todo y en nada, vital y dado por supuesto.
Menciona a continuación, para mi sorpresa, el que llevamos un tiempo denominando aquí el “Individuo conectado”, una clase de usuarios, normalmente de clase media (aquí se ha tratado siempre de una acepción mucho más democrática) que usará la tecnología para cambiar su vida. Los desarrolladores, como parte del que denomina el “Grupo de contribuidores conectados” crearán apps y servicios que irán cambiando la sociedad. La que también hemos analizado aquí a menudo y denominado sociedad 2.0 ha plantado ya sus primeros pinitos pero va a avanzar mucho en un futuro.
Continuaba emocionando a la audiencia: Más que escribir código y programas, lo que los desarrolladores están haciendo es ser los ingenieros de la libertad humana.
Aumenta lo que denominamos el carácter sociable de la red, la empatía que es capaz de generarnos y en palabras de Schmidt (yo creo que el tema va más de redes sociales que de robots), la tecnología nos hará más conscientes de los conflictos principales del mundo. La proyección holográfica 3D nos permitirá experimentar también eclipses, revoluciones y conflictos.
También destacaba la importancia del consumidor: otros miembros del grupo “conectado”, serán consumidores educados que harán posible la creación por parte del 10% y defenderán el pro común en la web de los ataques que puedan llegar.
Seguía recordando que la web es más que una red de máquinas. Es una red de mentes evolucionando hacia una conciencia global, uniendo sentimiento y acción.
Volviendo a los 5 mil millones de seres humanos ajenos a todo ello Schmidt recordaba la primavera árabe: La gente va a tener cada día más oportunidades para visibilizar la injusticia, dejando cada vez menos lugar a los dictadores (y abusos, añadiría). Las élites siempre existirán, decía, pero podemos proteger a los débiles de la regulación y evitar la aparición de un nuevo sistema de castas basado en lo digital.
“La tecnología es poder y si aseguramos su acceso podemos crear una comunidad de iguales”.
Terminaba, al estilo de los manuales de speaking más renombrados, añadiendo una nota sentimental: “Estoy muy orgulloso de mi tribu”, decía, refiriéndose a la comunidad tecnológica. “Desarrolladores y emprendedores están construyendo un mundo en el que todos tengan la oportunidad de estar conectados.”
En fin… excelentes intenciones, sin lugar a dudas, no sé si algo más que eso.
4D, Dream, Soñar el futuro:
"Definir un sueño y su meta requiere una disciplina despiadada ya que el éxito es la realización progresiva de un sueño". Autor desconocido
Carpe diem!
Alguien
que destaca como un ejemplo resplandeciente de valor al
expresarse es John Keating, el profesor dotado de un mágico
poder de transformación que interpreta Robín Williams en El
club de los poetas muertos. En esta magistral película,
Keating toma un grupo de estudiantes inhibidos, tensos y
espiritualmente impotentes de un rígido internado y les
inspira el deseo y la capacidad de hacer de sus vidas algo
extraordinario.
Tal
como Keating les muestra, estos jóvenes han perdido de vista
sus propios sueños y ambiciones. Están viviendo de forma
automática los programas y las expectativas que les han
trazado sus padres. Su proyecto es llegar a ser médicos,
abogados y banqueros porque eso es lo que sus padres les han
dicho que deben hacer. Pero esos resecos personajes apenas han
dedicado un momento a pensar qué es lo que su corazón le pide
a cada uno de ellos que exprese.
Una
de las primeras escenas de la película muestra cómo Keating
lleva a los chicos al vestíbulo de la escuela donde, en una
vitrina llena de trofeos, se exhibe la colección de fotos de
las clases que se han ido graduando en años
anteriores.
—Mirad
estas fotos, muchachos —les dice—. Los jóvenes a quienes
contempláis tenían en los ojos el mismo fuego que vosotros.
Planeaban tomar el mundo por asalto y hacer de sus vidas algo
magnífico. Eso fue hace setenta años. Ahora están todos
haciendo crecer las margaritas. ¿Cuántos de ellos llegaron
realmente a vivir sus sueños? ¿Hicieron lo que se habían
propuesto lograr?
Entonces
Keating, mezclándose con el grupo de alumnos, en un susurro,
les insta:
—Carpe
diem! ¡Aprovechad el presente!
Al
principio, a los estudiantes los desorienta ese extraño
maestro, pero no tardan en empezar a captar la importancia de
sus palabras. Llegan a respetar y a reverenciar a Keating, que
les ha ofrecido una visión nueva… o les ha devuelto su visión
original.
Todos
vamos por el mundo con una especie de tarjeta de cumpleaños
que nos gustaría entregar… con una u otra expresión personal
de júbilo, de creatividad o de vitalidad que llevamos oculta
bajo la camisa.
Un
personaje de la película, Knox Overstreet, se enamora
locamente de una chica fantástica. Sólo hay un problema: ella
es la pareja de un atleta famoso.
Knox,
entusiasmado al máximo con esa hermosa criatura, no está lo
bastante seguro de sí mismo como para abordarla. Pero recuerda
el consejo de Keating:
«¡Aprovechad
el presente!» y se da cuenta de que no puede seguir soñando:
si quiere ganársela algo tendrá que hacer al respecto. Y lo
hace. Audaz y poéticamente le declara sus sentimientos más
tiernos. En el proceso, ella lo rechaza, su novio le da un
puñetazo en la nariz y Knox se enfrenta a los golpes aunque
acaba vencido. Como no está dispuesto a renunciar a su sueño,
va en pos de lo que su corazón desea. En última instancia,
ella siente la autenticidad de su sentimiento y le abre su
corazón. Aunque Knox no es especialmente guapo, ni muy
popular, el poder y la sinceridad de su intención terminan por
conquistarla. Él ha conseguido convertir su propia vida en
algo extraordinario.
Yo
también he tenido ocasión de practicar el consejo de Keating
«¡aprovechad el presente!». Me quedé embobado por una chica
monísima que conocí en una tienda de animales. Era menor que
yo y tenía un estilo de vida muy diferente al mío, tampoco
teníamos muchos temas en común, pero sentía que nada de
aquello importaba. Yo disfrutaba estando con ella y me parecía
que ella también sentía lo mismo.
Supe
que se acercaba su cumpleaños y decidí invitarla a salir.
Estaba a punto de llamarla y me quedé mirando el teléfono
durante casi media hora.
Después
marqué el número y colgué antes de que empezara a sonar. Entre
la emoción de la expectativa y el miedo al rechazo, me sentía
como un adolescente. Una voz desde el infierno insistía en
decirme que yo no le gustaría y que por mi parte era tener
mucha cara invitarla a salir. Pero me sentía tan entusiasmado
ante la posibilidad de estar con ella que no me dejé vencer
por el miedo y, finalmente, me animé a llamarla. Me agradeció
la invitación, pero me dijo que ya tenía una cita.
Me
quedé hecho polvo. La misma voz que me había dicho que no la
llamara me aconsejó también que abandonara antes de sentirme
más avergonzado. Pero yo estaba empeñado en ver qué alcance
tenía aquella atracción. Dentro de mí había más cosas que
querían cobrar vida. Tenía que expresar los sentimientos que
me inspiraba aquella mujer.
Compré
una bonita tarjeta de cumpleaños en la que escribí una breve
nota poética. Me dirigí a la tienda de animales donde ella
trabajaba. Al aproximarme a la puerta, la misma voz
inquietante me advirtió: «Y si no le gustas, ¿qué? Si te
rechaza, ¿qué?». Como me sentía vulnerable, guardé la tarjeta
bajo la camisa.
Decidí
que si ella me mostraba algún signo de afecto, se la daría; si
se mostraba indiferente, la dejaría escondida. Así no correría
riesgos y me evitaría un rechazo que podría
avergonzarme.
Conversamos
un rato sin que yo recibiera de ella ningún signo, ni en un
sentido ni en otro y, como me sentía incómodo, inicié la
retirada.
Pero
cuando me aproximaba a la puerta, escuché otra voz, que me
hablaba en un susurro y que se parecía bastante a la de Mr.
Keating.
«Recuerda
a Knox Overstreet… Carpe Diem» Me vi enfrentado ante la
necesidad de expresar mis sentimientos por un lado y la
resistencia a afrontar la inseguridad que me producía
sincerarme por otro. ¿Cómo puedo andar por ahí diciendo a los
demás que den vida a sus aspiraciones, cuando yo no estoy
viviendo las mías? Además, ¿qué era lo peor que podía suceder?
Cualquier mujer estaría encantada de recibir una felicitación
en su cumpleaños, y además, poética. Decidí aprovechar el día.
Mientras tomaba la decisión sentí que una oleada de audacia
corría por mis venas: mi intención era poderosa.
Me
sentí mucho más satisfecho y en paz conmigo mismo de lo que me
había sentido en mucho tiempo… Tenía que aprender a abrir el
corazón y a brindar amor sin pedir nada a cambio.
Saqué
la tarjeta de donde la tenía escondida, me di la vuelta, fui
hasta el mostrador y se la di. Mientras se la entregaba me
sentí increíblemente vivo y emocionado… y además, tenía miedo.
(Fritz Perls decía que el miedo es «una excitación sin
aliento».) Pero lo hice. Y, ¿sabéis una cosa? A ella no le
impresionó especialmente. Me dio las gracias e hizo a un lado
la tarjeta, sin siquiera abrirla. Se me cayó el alma a los
pies. Me sentía decepcionado y rechazado. No obtener respuesta
alguna era peor que un rechazo inequívoco.
Tras
un «adiós» de cortesía, salí de la tienda y entonces sucedió
algo sorprendente. Empecé a sentirme eufórico. Desde mí
interior brotó una oleada de satisfacción que me inundó por
completo. Había expresado mis sentimientos ¡y me sentía muy
bien! Había cruzado la frontera del miedo hasta salir a la
pista de baile. Sí, había estado un poco torpe, pero lo había
hecho. («Hazlo temblando si es necesario —decía Emmet Fox—,
¡pero hazlo!») Había puesto en juego mi corazón sin pedir
garantía por los resultados. No ofrecí para, a mi vez, recibir
algo. Le hice ver mis sentimientos sin esperar una respuesta
determinada.
La
dinámica que se requiere para que una relación funcione es la
siguiente: sigue poniendo tu amor ahí fuera.
Al
interiorizarse, mi euforia se transformó en cálida beatitud.
Me sentí más satisfecho y en paz conmigo mismo de lo que me
había sentido en mucho tiempo. Me di cuenta del sentido de
todo lo ocurrido: yo necesitaba aprender a abrir mi corazón y
a dar amor sin esperar ni pedir nada a cambio. El sentido de
aquella experiencia no era crear una relación con aquella
mujer, sino profundizar mi relación conmigo mismo. Y lo había
hecho. Keating se habría sentido orgulloso. Pero lo más
importante era que yo me sentía orgulloso.
Desde
entonces no he visto mucho a aquella chica, pero esa
experiencia ha cambiado mi vida. Mediante aquella simple
interacción vi claramente cuál es la dinámica necesaria para
que cualquier relación (y quizá el mundo entero) funcione: No
dejes nunca de mostrar tu amor.
Creemos
que cuando no recibimos amor, eso nos duele, pero lo que nos
duele no es eso. El dolor nos acomete cuando no ofrecemos
amor. Hemos nacido para amar. Se podría decir que somos
máquinas de amor creadas por Dios. Cuando mejor funcionamos es
cuando estamos dando amor. El mundo nos ha llevado a creer que
nuestro bienestar depende de que los demás nos amen, pero este
es el tipo de pensamiento puesto patas arriba que tantos
problemas nos ha causado. La verdad es que nuestro bienestar
depende de que ofrezcamos amor: no de lo que nos devuelven a
nosotros, ¡sino de lo que nosotros ofrecemos!
Alan
Cohen
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