martes, 1 de mayo de 2012

Nuestro cerebro aún no se entiende a sí mismo

http://psicologiagranollers.blogspot.com/2012/05/nuestro-cerebro-aun-no-se-entiende-si.html?utm_source=feedburner&utm_medium=feed&utm_campaign=Feed%3A+PsicologiaGranollers+%28Psicologia+Granollers%29 



Saber los límites
Hace frío y huele a formol. La mano del doctor Morgado sostiene ante mis ojos una inquietante masa gris. Es un cerebro humano donado a la ciencia: ¿¿Cómo ¿se pregunta hamletiano Morgado¿ este mero trozo de carne puede convertirse en pensamiento?¿. Y resuena en la cámara su respuesta sabia e inesperada: ¿Llevo toda una vida dedicado a responder esta pregunta y no es que no tenga respuesta... Es que no tengo ni una hipótesis¿. Después ¿más sabio aún¿ concluye que el secreto del bienestar es conocer y aceptar tus límites, aunque aspires con realismo a superarlos: ¿Y me temo que, por ahora, la neurociencia tampoco ha logrado curar ninguna de las grandes enfermedades mentales¿.
Llevo toda una vida pensando el cerebro...
¿Y...?
Ha llegado la hora de reconocer lo que no podemos explicar.
Un ejercicio muy sano.
El único posible ante el gran problema: ¿cómo esa masa de carne que es nuestro cerebro se convierte en pensamiento?...
¿Y no tenemos alguna teoría?
Ni siquiera hipótesis.
¿Ninguna, aunque sea peregrina?
Ninguna seria. En cambio, si usted me preguntara: ¿hay vida en otros planetas? Podría aventurar hipótesis: que los marcianos son verdes o amarillos... Pero sobre cómo lo objetivo se convierte en subjetivo, ni eso.
Conclusión...
Pues que ante el enigma del cerebro y la subjetividad somos como un mico que tratara de resolver ecuaciones.
Hay monos muy listos.
Pero ninguno sabe resolver una raíz cuadrada, y ¿sabe por qué?
¿...?
Porque no le hace falta para adaptarse a su medio. ¿Un mono es inteligente?
¿...?
¿Inteligente para qué? Lo es para vivir en la selva, pero no para las ecuaciones. Al hombre le pasa igual: no necesita entender el cambio de la materia al pensamiento para adaptarse al medio y, por eso, no hemos evolucionado hasta comprenderlo.
¿Y no lo comprenderemos nunca?
Sólo si lo necesitáramos para adaptarnos. Porque eso es nuestro cerebro: un eficiente órgano de adaptación al medio. Si nuestro medio no estuviera en perpetuo cambio, no tendríamos cerebro: bastaría un mero sistema automático de respuestas inconscientes.
Vivir es un problema sólo si lo piensas.
La teoría de la evolución ilumina toda la neurociencia y explica los porqués, pero no es tan buena para revelar los cómos.
Y de paso se lleva a Dios por delante.
Deploro la arrogancia de los científicos que ridiculizan la fe ajena sin ofrecer al creyente otra alternativa para esa parte de su vida. Si Dios existe para tantos es porque les ayuda a adaptarse a una existencia dura.
Dios es una emoción muy útil.
Y las emociones son como atajos en la cadena de razonamiento. Usted apenas ve las rayas de un tigre y ya está corriendo sin haber llegado a razonar "rayas, luego tigre, luego peligro, luego corro...". Así salvamos la vida.
O nos pegamos un susto tonto.
Las emociones forman parte de la respuesta cerebral a los desafíos del medio. El secreto del equilibro no es reprimirlas, sino aprender a gestionarlas utilizando la razón.
Por ejemplo.
Ser un celoso es evitable; sentir celos, no.
Es más fácil decirlo que conseguirlo.
Si comprendemos la utilidad de nuestras emociones y su sentido bioevolutivo profundo, nos será más fácil controlarlas.
¿Por qué sentimos celos?
Quizá para evitar invertir recursos en la cría de un descendiente que no lleve nuestros propios genes. Los celos de las señoras, en cambio, intentan evitar que el macho los invierta en otras hembras y sus progenies.
Palabra de Darwin.
Podríamos describir así con facilidad la utilidad evolutiva de cada una de nuestras emociones: amor, odio, envidia, miedo, admiración, y las conductas que procuran: fidelidad, obediencia, temor...
¿No existe ninguna emoción inútil?
La emoción misma suele ser útil, pero existen reacciones inútiles y nocivas a esas emociones. El arsenal bioquímico que las emociones desencadenan en nuestro cuerpo sirve a nuestra adaptación, pero sólo si aprendemos a modularlo. Las emociones útiles en las cavernas debemos aprender a canalizarlas en una cena de gala.
¿Todos sentimos igual?
No, nacemos con reactividad emocional diferente y aprendemos o no a controlar y expresar nuestras respuestas emocionales.
Inteligencia emocional, supongo
Y el desajuste emocional acaba siendo una falta de adaptación al medio.
¿Cómo?
Cuando usted ambiciona más de lo que puede conseguir, genera estrés. Por eso, el secreto de la tranquilidad es ser consciente de tus límites y aprender a modular en consonancia tus emociones.
No enamorarse de Scarlett Johansson.
Enamorarse, ¿por qué no? Eso es perfectamente posible, otra cosa es pretenderla. Si es demasiado ambicioso o soberbio o las dos cosas, sus emociones le empujarán más allá de lo que puede ofrecerle la realidad.
¿Eso es estrés?
Y el origen de todas las frustraciones.
¿Estas ratas suyas le enseñan cosas?
Cada día. Somos pioneros en estimulación eléctrica intracraneal. Mediante pequeñas descargas eléctricas mejoramos su capacidad de aprendizaje y memoria.
¿Cómo?
Según sus reacciones, las clasificamos en mejores y peores para aprender. Con el estímulo adecuado las ratas menos hábiles o incluso las más viejas y enfermas... ¡hasta llegan a superar a las más jóvenes y capaces! Demostramos así que la estimulación puede vencer a la vejez y la enfermedad.
¿Nos sirve a los humanos?
Estos resultados servirán para fundar experimentos similares hasta lograr aplicar estímulos farmacológicos a la memoria y aprendizaje en personas.

nenita

El optimismo protege frente a las enfermedades

http://psicologiagranollers.blogspot.com/2012/04/el-optimismo-protege-frente-las_30.html?utm_source=feedburner&utm_medium=feed&utm_campaign=Feed%3A+PsicologiaGranollers+%28Psicologia+Granollers%29 
Investigadores de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard, en Estados Unidos, aseguran que las personas que tienen una visión más positiva de la vida y un mejor bienestar psicológico tienen menos riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, según los resultados de un estudio publicado en 'Psychological Bulletin', revista de la Asociación Estadounidense de Psicología.

Foto de El optimismo protege frente a las enfermedades cardiovasculares(EUROPA PRESS)
Investigadores de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard, en Estados Unidos, aseguran que las personas que tienen una visión más positiva de la vida y un mejor bienestar psicológico tienen menos riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, según los resultados de un estudio publicado en 'Psychological Bulletin', revista de la Asociación Estadounidense de Psicología.
En concreto, los autores de dicho hallazgo revisaron más de 200 estudios publicados sobre los beneficios del optimismo para la salud y, en este sentido, encontraron que, además de que los optimistas tienen una mejor salud en general, también observaron como esta actitud ante la vida ayuda a reducir los factores de riesgo cardiovascular, como la hipertensión y el colesterol elevado.
Varios estudios ya habían demostrado que los estados psicológicos negativos, como el estrés, la depresión, la ansiedad o hostilidad, aumentaban el riesgo de sufrir problemas cardiacos pero, de momento, todavía no se habían analizado los efectos del estado de ánimo contrario.
De este modo, los científicos analizaron investigaciones que registraban factores como el grado de optimismo de un individuo, su satisfacción con la vida y su felicidad.
Así, se observó que los individuos con un mayor bienestar psicológico mostraron un riesgo 50 por ciento menor de padecer enfermedades del corazón y circulatorias, independientemente de la edad, estado socioeconómico, tabaquismo o peso corporal de los participantes.
"La ausencia de lo negativo no es lo mismo que la presencia de lo positivo", ha asegurado a laBBC la doctora Julia Boehm, que dirigió el estudio.
Tal y como señalan los investigadores, en declaraciones recogidas por Europa Press, los individuos con un mayor sentido de bienestar están vinculados a hábitos de vida más sanos, como hacer ejercicio, una dieta sana y dormir bien.
Pero este mayor bienestar también está vinculado a mejores funciones biológicas, como menores niveles de presión arterial, niveles más sanos de grasa en sangre y un peso corporal normal.
La doctora Boehm ha subrayado, sin embargo, que estos resultados sólo sugieren una relación y "no quiere decir que el optimismo sea un amortiguador" contra estos trastornos", y ha reconocido que "el estado de ánimo es muy difícil de medir objetivamente".
No obstante, ha añadido, si otros estudios confirman que los niveles de satisfacción, optimismo y felicidad tienen un impacto en la salud cardiovascular, esto deberá tomarse en cuenta en el establecimiento de estrategias de prevención y tratamiento.

Lleva esto siempre en tu mente:

♥..♥Ƹ̴Ӂ̴Ʒ ♫♫.

Felicidad y percepción del tiempo

http://www.dreig.eu/caparazon/2012/05/01/felicidad-y-tiempo/?utm_source=feedburner&utm_medium=feed&utm_campaign=Feed%3A+caparazon+%28caparazon%29



Con palabras grandilocuentes pero bastante de acuerdo con lo que intuimos, un nuevo estudio parece tenerlo claro: la clave de la felicidad está en establecer un equilibrio adecuado en cuanto a las perspectivas del tiempo.
Rememorar con alegría el pasado, disfrutar del presente y esperar la felicidad futura podrían ser la clave mantener la felicidad, nos dicen los psicólogos investigadores.  Por el contrario, ser demasiado extremo o centrarse mucho en cualquiera de las perspectivas puede ser destructivo.
Una orientación nostálgica hacia el pasado o excesiva hacia el presente pueden dificultar la percepción de un mañana mejor y del mismo modo, si se piensa demasiado en el futuro puede ser complicado descansar, parar a disfrutar el presente, sugieren.  Tampoco una orientación excesiva al presente,  puede ser una buena solución, sino que un “carpe diem” excesivo puede llevar a un hedonismo vacío y carente de significación.
¿Qué opináis? Podéis ampliar la curiosa (o no tan sorprendente) noticia en el Medical News Today.

Os dejo, de momento, para disfrutar de los nuevos tiempos, con un par de time-lapses, paisajístico y humano, excepcionales, Islandia y Lotte, grabada desde su nacimiento cada semana hasta los 12 años…
Excepcionales:

http://vimeo.com/30581015 

http://vimeo.com/40448182
Nota: acaba de salir al mercado editado por Deusto, Socionomía, mi libro. Aunque escribiremos en breve más extensamente sobre él, quería dejar enlace a su microsite, con enlaces para su compra y descarga tanto en versión papel como en versión ebook.

#pasión por lo hacemos!



Creative minds...

St John the Baptist 1513-16

Love is infinite

If I love myself
I love you.
If I love you
I love myself.
~Rumi~

Traba jo jo jo...

 

May your heart never harden.



Kallang, Singapore.

Odisea en Los Andes.

https://www.facebook.com/notes/ana-bel%C3%A9n/odisea-en-los-andes/289233011149567


Este año se cumple el 40 aniversario de la historia de supervivencia más increíble sucedida jamás. Una odisea que duró más de 2 meses. Dió comienzo el 13 de Octubre de 1972. Ese día el vuelo 571 de la Fuerza Aérea Uruguaya, un Fairchild, volaba rumbo a Santiago de Chile con 45 personas a bordo (40 pasajeros y 5 miembros de la tripulación). Muchos de los pasajeros eran estudiantes y jugadores del equipo de rugby Old Christians.
La única fotografía tomada durante el vuelo, minutos antes del accidente.
El Fairchild nunca llega a su destino y se estrella en la cordillera de Los Andes, perdiendo las alas y la cola durante la caida. En el choque mueren 13 personas. Esa misma noche fallecen 3 personas más.
Nando Parrado queda inconsciente, pero 3 dias después recupera la conciencia. Lamentablemente, Nando pierde a 2 familiares en ese vuelo. Susana Parrado, su hermana, fallece el 21 de octubre debido a heridas internas graves. La madre de Nando, que también viajaba en el avión, había muerto en la caída.
El 22 de octubre, 9 dias después del accidente, los sobrevivientes están ya muy débiles y hambrientos. El rescate que habían estado esperando no llega. Los aviones y helicópteros que los buscaban en las montañas no podían verles. Desde el accidente no habían comido más que una onza de chocolate y un tapón de vino por dia. La situación es muy seria y realizan una reunión en el interior del avión. Deciden tomar los cuerpos de los fallecidos como alimento para seguir con vida. Una decisión sin duda terrible y difícil, algo impensable (de hecho al principio algunos se negaron a hacerlo) pero hay que ponerse en ese lugar: No les quedaba absolutamente nada para comer, estaban perdidos en medio de un glaciar a más de 4.000 metros de altura, no sabían dónde estaban y el rescate no venía.
Sobrevivientes dentro del fuselaje del Fairchild.
El 23 de octubre (décimo día después del accidente) por una radio que había en el avión, oyen la noticia de que su búsqueda había finalizado. Ya no los buscaban más, los daban por muertos.
Marcelo Pérez, capitán del equipo de rugby, había sido hasta entonces el lider del grupo, pero después de saber que la búsqueda había terminado, se quiebra.
Sobrevivientes fuera del fuselaje del avión.
El 29 de octubre por la noche una avalancha desciende con furia por la montaña y sepulta el Fairchild, dejando a los sobrevivientes enterrados. En el alud fallecen 8 personas. Los demás consiguen ser liberados. Sin embargo, una enorme ventisca les impide salir y quedan encerrados en el fuselaje. Estaban a varios metros bajo la nieve, y así en esas circunstancias celebraron sus respectivos cumpleaños Numa Turcatti y Carlitos Páez. Después de 3 días consiguen salir del avión. Hasta ese momento hay 19 sobrevivientes, pero lamentablemente, en dias posteriores mueren 3 personas más. El último en fallecer antes del rescate fue Numa Turcatti. Finalmente son 16 los que sobreviven al accidente.
El 24 de noviembre Nando Parrado, Roberto Canessa, Roy Harley y Antonio Vizintín "Tintín" realizan una expedición para intentar pedir ayuda. Anteriormente los sobrevivientes ya habían hecho otras expediciones. En esta ocasión estos 4 muchachos van hasta donde está la cola del avión, que ya habían encontrado dias antes. Roque, el mecánico de la tripulación, les había dicho que allí estaban las baterías y con ellas podrían hacer funcionar la radio de la cabina del piloto y pedir ayuda, pero nunca consiguieron que la radio funcionara.
 En la cola del avión.
El 12 de diciembre se arma la expedición definitiva para intentar llegar a Chile, ya que los sobrevivientes saben que si quieren tener posibilidades de salir con vida, la única opción es irse de alli. En esta última expedición (en la que ya no había retorno) iban Nando, Canessa y Tintín. A las 6:30 de la mañana todos los sobrevivientes salen del fuselaje. Los expedicionarios se despiden de sus compañeros. Empiezan a escalar.
Sobrevivientes poco antes de la última expedición.
El 14 de de diciembre Nando alcanza la cima de la montaña y mira lo que hay al otro lado, pero no ve los verdes valles de Chile como él pensaba. Lo que ve es un cordón de montañas interminables. Deciden entonces que Tintín debe dejar su ración y regresar al avión para que a Canessa y Parrado les durase mas el alimento y así poder seguir caminando hasta Chile. Esta decisión fue tomada porque Nando sabía que hacia atrás no podían volver y tampoco iban a morir ahí quietos, asi que, junto a Canessa, tomó la determinación de seguir adelante. Ambos pensaban que estaban liquidados y creían que iban a morir, pero empezaron a atravesar la inmensa cordillera que había ante ellos.
El 20 de diciembre Canessa comienza a sentirse enfermo, por lo cual Parrado debe llevar las dos mochilas. Están siguiendo un río. Esa noche, de pronto, Canessa le grita a Parrado que ve un hombre a caballo al otro lado del río y que vaya a su encuentro, ya que él no podía caminar. Parrado corre hacia el río en busca del jinete, pero no lo ve y regresa junto a Canessa quién también lo ha perdido de vista. Mas tarde oyen un grito y esta vez ven a tres hombres del otro lado. Los dos piden socorro desesperadamente y hacen gestos de súplica. Uno de los tres hombres se acerca a la orilla del río y grita algo, de lo cual Canessa y Parrado solo pueden entender “mañana”.
Al dia siguiente, 21 de diciembre, Parrado y Canessa ven a los tres hombres. Parrado se acerca al río y grita a las personas. Uno de ellos baja hacia la orilla. Es Sergio Catalán, un arriero chileno. Como el ruido del rio les impide oirse, Sergio escribe en un papel que ha mandado a un hombre a verlos y qué es lo que desean. Después envuelve el papel en una piedra y se lo lanza a Nando. Este escribe lo siguiente:
“Vengo de un avión que cayó en las montañas. Soy uruguayo. Hace 10 días que estamos caminando. Tengo un amigo herido arriba. En el avión quedan 14 personas heridas. Tenemos que salir rápido de aquí y no sabemos como. No tenemos comida. Estamos débiles. ¿Cuándo nos van a buscar a arriba?. Por favor, no podemos ni caminar. ¿Dónde estamos?”.
La carta que Nando Parrado le escribe a Sergio Catalán.
Cuando termina, utiliza el mismo método para devolver el papel. El hombre lo lee e indica que ha entendido su problema. A la tarde llega al lugar un grupo de carabineros y Sergio Catalán, el arriero que los descubrió. El jefe de arrieros pide a Santiago tres helicópteros para el recate de los demás sobrevivientes. Aquel día los muchachos que todavía quedaban en el avión sintonizaron la radio y lo primero que escucharon fue la noticia que un arriero había hallado a dos sobrevivientes del avión uruguayo perdido el 13 de Octubre.
Así comenzó el rescate. Nando y Canessa cruzaron Los Andes caminando durante 10 dias. Se dice pronto. 10 días escalando montañas y atravesando todo lo imaginable en una cordillera. La fuerza y el valor de estos chicos fue increible, y finalmente, lo consiguieron. Habían transcurrido 70 días desde el accidente.
Nando y Canessa con Sergio Catalán.
El 22 de diciembre aparece una multitud de periodistas de todas partes del mundo. Ellos responden con gusto a todas sus preguntas, salvo las que se basaban en la alimentación, para las cuales trataban de evadirse. Mas tarde llegan los helicópteros a Los Maitenes (lugar dónde se hallaban). Parrado decide ir en uno de ellos para indicar el camino. El viaje hacia los restos del avión fue duro, pero consiguieron con gran esfuerzo llegar hasta donde se encontraba el Fairchild. Allí descubrieron a los 14 sobrevivientes restantes, que agitaban sus brazos saludando a los helicópteros y agradeciendo por el rescate.
Los sobrevivientes a la llegada de los helicópteros.
Carlitos y Nando después de ser rescatados.
Sin embargo, la alegría del rescate pasa a convertirse en asfixiante para los sobrevivientes, ya que la prensa no dejaba de agobiarles con preguntas referentes a la alimentación.
El 26 de diciembre el diario “El Mercurio” de Santiago publica en primera plana una fotografía haciendo mención a la antropofagia. Otro diario chileno publicó una crónica bajo el titulo "¡Que Dios Los Perdone!" Los sobrevivientes se ven obligados a realizar una conferencia de prensa al llegar a Montevideo.
El 28 de diciembre, al empezar la conferencia todo el mundo escuchó en silencio a los sobrevivientes. Uno tras otro fueron tomando la palabra para relatar lo ocurrido durante 70 dias. Al llegar el turno de Pancho Delgado, que el grupo designó para que hablara del canibalismo, dijo:
"Cuando uno despierta por la mañana en el silencio de los Andes el espectáculo es majestuoso, impresionante, pavoroso; y se siente uno solo en el mundo, salvo la presencia de Dios. Porque les aseguro que Dios está allí. Todos lo sentíamos en lo íntimo de nuestro ser, y no porque seamos demasiado piadosos; nada de eso. Uno siente la presencia misma de Dios. Sobre todo, se siente la mano de Dios, y se deja uno guiar por ella... Y cuando llegó la hora en que ya no teníamos que comer, nos dijimos que si Jesucristo, en la última cena, había compartido su carne y su sangre con los apóstoles, nosotros también podíamos hacer otro tanto y tomar la carne y la sangre de nuestros compañeros como una íntima comunión entre nosotros. Y eso nos ayudó a sobrevivir. Ahora no queremos que ese acontecimiento (que para nosotros fue algo muy íntimo) sea mancillado o profanado. En un país extranjero tratamos el tema con la mayor altura espiritual que nos fue posible, y aquí venimos a contárselo a ustedes, nuestros compatriotas, tal como ocurrió..."
Delgado terminó de hablar, y saltaba a la vista que todos los presentes se sentían profundamente conmovidos. Dijeron a los periodistas si deseaban preguntar algo, pero éstos guardaron silencio.
Yo también hubiera guardado silencio, porque hasta que no te ves en una situación determinada y la vives en primera persona, no sabes nunca cómo reaccionarás. Por eso, mi máximo respeto para estos 16 valientes.
Los 16 sobrevivientes.
Sobrevivientes de Los Andes:
José Pedro Algorta
Roberto Canessa
Alfredo "Pancho" Delgado
Daniel Fernandez Strauch
Roberto "Bobby" François
Roy Harley
Jose Luis "Coche" Inciarte
Ávaro Mangino
Javier Methol
Carlitos Páez
Nando Parrado
Ramón "Moncho" Sabella
Adolfo "Fito" Strauch
Eduardo Strauch
Antonio Vizintín "Tintín"
Gustavo Zerbino
Las 29 personas que no pudieron volver de las montañas, descansen en paz. Nunca serán olvidadas.
En memoria a las 29 víctimas del accidente.