sábado, 1 de septiembre de 2012
El humor en el trabajo
http://archivo.expansionyempleo.com/2009/09/22/desarrollo_de_carrera/1253609330.html
Los beneficios de la risa y el buen humor en las empresas son muchos, por ejemplo, el liderazgo no se debilita, sino que sale reforzado. Además, está demostrado que los dirigentes capaces de obtener lo mejor de sus colaboradores tienen buen sentido del humor y así favorecen ambientes de trabajo creativos y sin estrés.
Cuando se habla de diversión, de humor, de risa, se piensa generalmente en actividades de ocio, los amigos y no del trabajo en el seno de una empresa. ¿Después de todo, el trabajo no es algo serio? Según el estudio de Marco Sampietro, de la SDA Bocconi, maestro de conferencias en gestión de proyectos y tecnologías de la información en la Universidad de Bocconi, los dirigentes capaces de elevar el nivel de productividad de sus colaboradores tienen en general un buen sentido del humor.
Normalmente se piensa que divertirse en el trabajo, distrae la atención y puede tener un efecto negativo sobre la productividad. Pero realmente ¿es el caso? Teniendo en cuenta la importancia de humor en la vida privada, es sorprendente que se hayan realizado pocos estudios sobre éste en el trabajo.
En el marco de un programa de doctorado en la Universidad de Bremen, en Alemania, el profesor Sampietro ha realizado una tesis titulada "Humor in International Project Teams": "Cuando la NASA me aceptó como conferenciante, en el congreso anual de 2007, entendí que el humor era un asunto serio".
Los efectos del humor en el seno de una empresa
En la mayoría de los casos, el humor no hiere, sino todo lo contrario. Por ejemplo, el estudio ha relevado que el liderazgo no se debilita por la utilización del humor, sino que sale reforzado. Parece claro que los dirigentes capaces de obtener lo mejor de sus colaboradores hacen generalmente prueba de un buen sentido del humor. Además de divertir a la galería, estos dirigentes crean y admiten un ambiente de trabajo propicio al humor reduciendo al mismo tiempo el estrés.
En la mayoría de los casos, el humor no hiere, sino todo lo contrario. Por ejemplo, el estudio ha relevado que el liderazgo no se debilita por la utilización del humor, sino que sale reforzado. Parece claro que los dirigentes capaces de obtener lo mejor de sus colaboradores hacen generalmente prueba de un buen sentido del humor. Además de divertir a la galería, estos dirigentes crean y admiten un ambiente de trabajo propicio al humor reduciendo al mismo tiempo el estrés.
El humor también es un aliado preciado en la gestión de conflictos. Pasar un mensaje con humor es menos agresivo y menos directo, sin no obstante modificar su sentido. Además desvía la atención del problema en sí mismo, permitiendo de considerarlo bajo otras perspectivas. El humor ha demostrado su efectividad en la negociación: una proposición tiene más posibilidades de ser escuchada si está propuesta de manera humorística. Finalmente, el humor es la fuente de creatividad, de resolución de los problemas ya que mejora temporalmente la capacidad de construir asociaciones mentales inhabituales.
El humor para salvar la empresa
Por otro lado, se ha demostrado que el humor tiende a disminuir la percepción del riesgo. Cuando se trata de tomar de una decisión crítica para la supervivencia de la empresa, más vale pasar los momentos de hilaridad de lado. En un contexto internacional, el humor debe ser tocado con precaución. Algunos temas pueden ser tabús en ciertas culturas y entonces puede producirse el efecto contrario. El humor puede también, a veces, esconder una mala organización. El humor es a veces utilizado como arma de defensa para precaverse de situaciones difíciles y estresantes. El humor en el seno de la empresa puede relevarse ser una reacción en frente a las tensiones y una falta de organización.
Por otro lado, se ha demostrado que el humor tiende a disminuir la percepción del riesgo. Cuando se trata de tomar de una decisión crítica para la supervivencia de la empresa, más vale pasar los momentos de hilaridad de lado. En un contexto internacional, el humor debe ser tocado con precaución. Algunos temas pueden ser tabús en ciertas culturas y entonces puede producirse el efecto contrario. El humor puede también, a veces, esconder una mala organización. El humor es a veces utilizado como arma de defensa para precaverse de situaciones difíciles y estresantes. El humor en el seno de la empresa puede relevarse ser una reacción en frente a las tensiones y una falta de organización.
"Es tiempo de añadir un grano de humor en las herramientas de gestión y de considerarlo desde un punto de vista científico, es decir, no desde una perspectiva romántica sino de una perspectiva que nos permitirá entender un aspecto fundamental de las relaciones humanas", concluye Marco Sampietro.
Champagne
"I only drink Champagne on two occasions, when I am in love and when I am
not". Coco Channel
not". Coco Channel
La risa y el trabajo
http://sentirmebien.com/salud/la-risa-y-el-trabajo/
A reír sin pausa... optimiza el rendimiento laboral
La risa se provoca cuando el hemisferio izquierdo del cerebro, que es el que opera racionalmente, no puede metabolizar algo que le envía al derecho, que es el más emocional… así nace la carcajada.
Las carcajadas son también aliadas de la vida profesional. Diversos estudios han demostrado que quienes tienen capacidad para hacer reír a los demás generan un mejor clima de trabajo e inspiran confianza.
Por ese motivo varias empresas incorporan la terapia de la risa a su agenda en las oficinas de recursos
humanos para generar lideres carismáticos.
Al aumentar el poder de sociabilidad se incrementa el volumen de ventas, dismunuye la competencia entre las áreas, y se afianzan las relaciones entre compañeros de oficina.
A su vez, la descarga energética que generan los momentos de risa provoca una relajación que aleja el estrés laboral y da energía para terminar el día con menos sensación de cansancio. El resultado es que los empleados que se dejan llevar por la risa optimizan sus rendimientos y la calidad de sus tareas.
Happy birthday Jacques-Louis David, born on 30/08 in 1748.
Featured Artwork of the Day: Jacques-Louis David (French, 1748–1825) | The Death of Socrates | 1787 http://met.org/TlcbD7
Este es "nuestro" tiempo
"No perdamos nada de nuestro tiempo; quizá los hubo más bellos, pero este es el nuestro". Jean Paul Sartre
El sorprendente origen de la creatividad
http://www.totemguard.com/aulatotem/2012/04/el-sorprendente-origen-de-la-creatividad/
La mayoría de personas asocian la creatividad con el arte. Dado que la escuela pone más énfasis en las matemáticas, la lógica y las ciencias se concluye que de niños desarrollamos poco este lado del cerebro y de adultos somos poco creativos.
Durante muchos años, la neurociencia respaldaba esta idea. La parte derecha del cerebro trabajaba la creatividad de forma independiente al lado izquierdo, en donde se trabajaba la lógica y las matemáticas. Pero más recientemente se ha descubierto que el cerebro no funciona derecho o izquierdo sino que ambos hemisferios trabajan de forma conjunta y cooperativa y de hechoTODOS, tantos los niños como los adultos, podemos ser muy creativos.
La creatividad además está presente en cualquier disciplina. No sólo en el arte encontramos ideas innovadoras o diseños geniales, sino también en ingeniería, ciencias, filosofía, matemáticas, física, deportes, educación, negocios, política y tecnología.
La creatividad dentro de un contexto educativo nos puede ayudar a saber cómo resolver conflictos de clase entre alumnos, cómo enseñar un concepto de física complicado, cómo incentivar el uso de las TIC en otros docentes del centro, cómo mejorar la comunicación entre padres y profesores…o quién sabe, cómo reinventar la educación en el siglo XXI.
Todos tenemos momentos de inspiración, momentos “eureka” (ya lo entendí) o también llamados momentos flash. Se enciende una bombilla en nuestro cerebro de forma repentina, cuando menos lo esperamos.
A continuación intento explicar de forma simple qué significa ser creativo, de dónde provienen las ideas creativas, cómo podemos capturarlas y cómo aumentar su frecuencia, según documenta la neurociencia. Sugiero sencillas prácticas y tecnologías que nos ayudarán a aprovechar el potencial creativo en nosotros como docentes y sacarlo a relucir en nuestros alumnos dentro y fuera del aula:
1. Alimenta el cerebro de experiencias sensoriales
La creatividad surge a partir de experiencias vividas. Desde que nacemos, vamos acumulando experiencias y aprendizajes que se guardan en nuestra memoria. Cada cosa que vemos y escuchamos durante el día (un libro, un programa de televisión, un artículo, un tuit, una conversación, una canción, un poster…) nos proporciona un bloque de información a partir del cuál podemos construir potencialmente ideas nuevas y geniales. Todos estos bloques acaban en nuestro banco de conocimientos dentro del cerebro y a veces podemos tardar años en utilizarlos.
Pero estos bloques son la base para la concepción de nuevas ideas. Combinar bloques de información que ya existen en el mundo exterior pero de forma diferente es ser creativo. Ser creativo no es la aparición de una idea de la nada, es la combinación novedosa de muchas ideas y conocimientos almacenados en nuestro cerebro.
Por tanto como más hagamos vivir a los alumnos, más llenemos sus cerebros de información bien variada y sensorialmente rica, más conversemos con ellos, damos más posibilidades a sus cerebros y a los nuestros a ser creativos.
Sin duda, Internet es una de las grandes fuentes de inspiración y conversación para el aula. Las clases deben estar repletas de todo tipo de contenido visual y conversaciones abiertas. Podemos descubrir con frecuencia de forma conjunta videos e historias que provocan memorias, alegría, resentimiento o ira. Son estas emociones y las conversaciones que surgen alrededor de ellas, las que estimulan la creatividad del alumno y del profesor.
2. Colabora con otros docentes, expertos o incluso escucha a desconocidos
Las ideas más creativas surgen gracias a la colaboración con otras personas, ya que se aprovechan todos los bancos de conocimientos. Como no hay dos personas con experiencias de vida idénticas, no existen dos cerebros iguales. La colaboración entre docentes y/o estudiantes de disciplinas completamente diferentes pueden despertar la inspiración y dar lugar a una idea creativa. Por ejemplo, Google es resultado de la tesis doctoral de Larry Page y Sergey Brin , dos estudiantes de doctorado en Informática de la Universidad de Stanford.
A través de las redes sociales podemos encontrar colaboradores virtuales de forma sencilla, incrementando sustancialmente nuestras posibilidades de aprendizaje a partir de las experiencias de otros. En Twitter podemos seguir conversaciones de cualquier tema educativo o de interés personal a través del “hashtag” (sin ni siquiera tener una cuenta abierta). Consulta Cómo iniciarte en Twitter en 5 minutos.
También a través de Skype en el aula, podemos colaborar con otras clases de colegios en Japón, en India o cualquier pais que consideremos enriquecedor. En Facebook se han creado numerosos grupos de docentes y páginas educativas, en donde profesores preguntan, responden y colaboran.Un rico Entorno personal de Aprendizaje contribuirá a la creatividad de alumnos y profesores.
3. Introduce momentos de tranquilidad
A todos nos ha ocurrido con frecuencia que estando delante del ordenador o sentado en el pupitre del aula, no somos capaces de resolver un problema matemático, pensar en una ilustración para un proyecto, iniciar una redacción o debatir con otra persona. Pero antes de irnos a dormir, mientras estamos bajo la ducha, escuchando música o conduciendo hacia casa, comiendo o en la clase de yoga, nos surgen las mejores ideas. Es como un “flash”, una bombilla que se enciende y curiosamente sin estar pensando en ello.
Hay una razón. La neurociencia concluye que la mente trabaja mejor para resolver problemas cuando no está activamente intentando solucionarlos. Los momentos de tranquilidad nos proporcionan una plataforma para que el revoltijo de información que hay en nuestro cerebro, aparentemente no relacionada, tome forma.
Por tanto, en el aula debemos proporcionar espacios físicos y temporales que inviten a la tranquilidad y al descanso de la mente. En esos espacios, algunos alumnos escucharán música, otros jugarán con un gadget para desconectar, otros simplemente conversarán. Pero estaremos dando la posibilidad de que sus mentes se distraigan y encuentren las soluciones a problemas que no sabían resolver.
Escuelas Vittra: Asientos en forma de isla para que los alumnos puedan relajarse cómodamente. Diseño por http://www.rosanbosch.com/
4. Introduce momentos de juego
Hay una potente conexión entre el juego y el pensamiento creativo. Inventarse una obra de teatro, improvisar un juego en el patio del recreo, crear un baile, moldear con plastilina son una serie de actividades que dejan suelta la imaginación, sin límites ni inhibiciones. En nuestra infancia todos somos capaces de crear cosas nuevas ya que nos permitimos pensar en libertad. Nada es ridículo, no hay límites e imposibles y esta actitud nos permite ser tremendamente creativos.
Una manera de estructurar momentos de juego en el aula es introducir una tarde “FedEx”, una práctica inusual que empresas como Google realizan con sus empleados con grandes resultados y en centros escolares también empiezan a aplicarse.
Básicamente cada trimestre, un viernes por la tarde, los alumnos trabajan en un proyecto durante varias horas que no forma parte del temario escolar pero que les despierta un gran interés. Se puede escribir un poema, crear un blog, inventarse un video musical, construir un artilugio, realizar un experimento, programar un videojuego, etc. El lunes siguiente, los alumnos presentan los resultados e impresiones.
En esta actividad los alumnos usan sus talentos sin restricciones y desarrollan su creatividad. Puede parecer que se pierde el tiempo, que no se avanza en el temario escolar pero la ciencia sugiere todo lo contrario.
5. Captura las ideas para no olvidar
Como hemos establecido anteriormente, las ideas más creativas surgen de repente, cuando menos las esperamos. Para poder usar estas ideas y no olvidarlas, es realmente importante capturarlas por escrito. Este nuevo hábito puede marcar la diferencia entre personas aparentemente más creativas que otras.
La tecnología es especialmente útil en este sentido. Uno puede escribir en servilletas, cargar con una libreta de notas o enviarse un correo electrónico, pero sin duda en estos tiempos los alumnos preferirán usar su smartphone. El teléfono móvil nos permite a través de numerosas aplicaciones capturar y documentar rápidamente estas ideas. Con Evernote podemos escribir y guardar notas y fotografías que nos inspiran un sentimiento, una emoción o un razonamiento. Pero además podemos clasificar estas notas con etiquetas para encontrarlas rápidamente y no queden perdidas en nuestro archivo digital. Otras herramientas que pueden ser también útiles para guardar ideas que encontramos en la web son los gestores de marcadores sociales como Delicious, Diigo yInstapaper.
5. Trabaja con gran determinación
La creatividad surge cuando acumulamos una fuerte base de conocimientos e investigaciones, a partir de la cuál nuestro cerebro es capaz de construir nuevas ideas. Las grandes ideas aparecen de repente pero nunca de cerebros vacíos o poco estimulados. Igualmente cuando el momento flash surge, es esencial el trabajo duro, la experimentación y sobre todo la fuerte motivación para desarrollar esa nueva idea. La creatividad requiere de un constante esfuerzo.
Para conseguir que los alumnos encuentren una mayor motivación en el aula, consulta La sorprendente verdad sobre lo que realmente motiva a tus alumnos.
Para concluir, podemos ver cómo a lo largo de la historia se encuentran miles de ejemplos que muestran cómo la creatividad ha surgido al combinar ideas ya existentes de forma diferente o novedosa.
Existen millones de ejemplos, no tan visuales, como serían el caso de Google y Microsoft, empresas que son el resultado de la mente de varias personas que combinaron habilidades diferentes para crear un nuevo producto. También el famoso pedagogo Gianni Rodari descubrió por casualidad la literatura infantil, cuando se hospedaba en la casa de una familia con niños y en un ambiente rico en estímulos, en contacto con la naturaleza y con plena libertad para la fantasía. Grandes deportistas como Maradona y Messi muestran grandes paralelismos en sus jugadas…
Para seguir entendiendo el origen y desarrollo de la creatividad, puede interesarte Tim Brown, quién habla de la conexión del juego y la creatividad, Estanislao Bachrach, experto en neurociencia y genética, quién nos cuenta cómo se nos ocurren las ideas y Jonah Leher, autor del libro Imagina: Cómo funciona la creatividad.
¿Vives momentos creativos en tu aula? Cuéntamos alguna experiencia interesante.
mejorar el rendimiento intelectual
http://www.experientiadocet.com/2011/01/como-mejorar-el-rendimiento-intelectual.html
Voss MW, Prakash RS, Erickson KI, Basak C, Chaddock L, Kim JS, Alves H, Heo S, Szabo AN, White SM, Wójcicki TR, Mailey EL, Gothe N, Olson EA, McAuley E, & Kramer AF (2010). Plasticity of brain networks in a randomized intervention trial of exercise training in older adults. Frontiers in aging neuroscience, 2 PMID: 20890449
Jha AP, Stanley EA, Kiyonaga A, Wong L, & Gelfand L (2010). Examining the protective effects of mindfulness training on working memory capacity and affective experience. Emotion (Washington, D.C.), 10 (1), 54-64 PMID: 20141302
Boot WR, Kramer AF, Simons DJ, Fabiani M, & Gratton G (2008). The effects of video game playing on attention, memory, and executive control. Acta psychologica, 129 (3), 387-98 PMID: 18929349
Blumen HM, Gopher D, Steinerman JR, & Stern Y (2010). Training cognitive control in older adults with the space fortress game: the role of training instructions and basic motor ability. Frontiers in aging neuroscience, 2 PMID: 21120135
Buscar métodos para mejorar nuestro cerebro y sus procesos cognitivos sería algo mucho más fácil si conociésemos los mecanismos de la inteligencia la mitad de bien que conocemos los de la fuerza muscular, por ejemplo. Lamentablemente, lo que no se sabe de esos mecanismos de la cognición, es decir, lo que hace físicamente diferente un cerebro menos inteligente de un cerebro más inteligente y cómo hacer que el primero se parezca más al segundo, es la mayor parte. A continuación, y basándonos en lo que sí se sabe, vamos a revisar, sin ánimo de ser exhaustivos, qué hacer para mejorar el rendimiento cognitivo con ciertas garantías de éxito.
Muchas de las sugerencias que se hacen para mejorar la “inteligencia” provienen de estudios observacionales. Son esos estudios en los que se toma a personas que hacen/ingieren X y se hace la pregunta “¿son las personas que hacen/ingieren X más inteligentes que las que no lo hacen/ingieren?” Estos estudios obtienen correlaciones. Y ya sabemos que correlación no es causalidad. De hecho, pocos de estos estudios aportan una relación causal, esto es, un mecanismo plausible por el cual X te haga más inteligente.
Una revisión de la literatura existente sobre métodos para mantener o mejorar la función cognitiva encargada por los Institutos Nacionales de la Salud de los Estados Unidos (y de la que ya nos hicimos eco aquí), muestra que los siguientes productos/prácticas no han demostrado efectividad apreciable para la mejora del rendimiento cognitivo, aunque haya estudios individuales que puedan indicar que sí (¡ojo! hablamos de lo que hablamos y no de otra cosa; muchos de estos productos tienen funciones esenciales para el organismo y por lo tanto deben ser consumidos en cantidad suficiente):
- Vitamina B6
- Vitamina B12
- Vitamina E
- Beta caroteno
- Ácido fólico
- Flavonoides
- Etanol
- Omega-3
- Red social amplia
- Dieta mediterránea (existe una correlación con un menor riesgo de declive cognitivo en estudios observacionales, pero esto no ha sido confirmado en estudios más rigurosos que incluían grupos de control; y además no se sabe si el presunto beneficio viene de lo que incluye o de lo que excluye.)
- Estatinas
- Estrógeno
- Ácido acetilsalicílico (Aspirina)
- Ácido (RS)-2-(p-isobutilfenil)propiónico (ibuprofeno)
- Procesos o mecanismos que aumenten el riego sanguíneo en el cerebro, distintos del ejercicio físico.
Tras una lista como la anterior habrá quien se quede con la impresión de que nada funciona, y esto no es así; lo único que ocurre es que nadie nos va a vender, de momento, puntos de cociente intelectual en pastillas, por mucho que así lo publicite y nosotros así lo creamos. El incremento de la investigación en neurociencia de los últimos años está encontrando (lentamente) los mecanismos de la cognición. Aunque aún es mucho lo que se desconoce, se ha acumulado suficiente información sobre la base sináptica y a nivel de circuitos como para poder decir qué procesos contribuyen a la cognición. Una mayor capacidad cognitiva es consecuencia de tener más neuronas y sinapsis, mayores niveles de neurogénesis (la creación de nuevas neuronas, especialmente en el hipocampo, importante en la formación de recuerdos) y mayor producción de sustancias como el factor neurotrófico derivado del cerebro (BDNF, por sus siglas en inglés), que estimulan la producción de neuronas y sinapsis. Tanto la neurogénesis como la formación de sinapsis mejoran el aprendizaje, la memoria, el razonamiento y la creatividad. Además los estudios por neuroimagen muestran que los circuitos cerebrales de las personas que son muy buenas en determinadas tareas tienden a ser más eficientes (usan menos energía incluso cuando aumenta la demanda cognitiva), tener más capacidad y ser más flexibles.
Uno de los hallazgos más interesantes de los últimos años está relacionado con la neuroplasticidad, esto es, cómo el cerebro cambia su estructura y funcionamiento como consecuencia de su uso. Laconcentración tiene una capacidad espectacular para alterar físicamente el cerebro y agrandar los circuitos funcionales. En un experimento, los científicos encontraron que cuando los monos practicaban repetidamente la percepción táctil de diferencias sutiles, la región correspondiente del cerebro se expandía, de la misma forma que lo hacen las correspondientes en las personas que aprenden a tocar el violín o a leer Braille. Análogamente, una región del córtex auditivo se expande cuando se escucha una y otra vez el mismo tono (sí, esto quiere decir que la región de tu cerebro que procesa el tono de llamada de tu móvil le va ganando terreno a las vecinas). Pero, y esto es lo interesante, cuando los monos tocaban algo y escuchaban tonos simultáneamente, solamente el área cerebral que controlaba el estímulo en el que estaban entrenados a concentrarse se expandía. En otras palabras, estímulos equivalentes (sensaciones táctiles y sonidos) producen diferentes resultados, expandiendo un área o no, dependiendo sólo de a qué se presta atención.
Esto podría explicar por qué las habilidades en las que ya somos buenos no nos hacen más inteligentes: no les prestamos demasiada atención. Por el contrario, comenzar una actividad cognitivamente exigente (el baile de salón es un buen ejemplo; cognitivamente exigente no implica razonamiento abstracto necesariamente, como alguien pudiera pensar) es más probable que mejore la velocidad de procesamiento, refuerce las sinapsis y expanda o cree redes funcionales.
Algunos estimulantes que pueden adquirirse fácilmente (sólo vamos a mencionar la cafeína como ejemplo; el resto tiene efectos secundarios muy perjudiciales para la salud y no queremos animar a su consumo, ni indirectamente) tienen beneficios cognitivos comprobados, al menos para algunas personas y para tareas determinadas. Estos estimulantes lo que hacen es elevar el nivel de dopamina en el cerebro, el neurotransmisor responsable de la motivación y la sensación de recompensa. Los estimulantes de los que hablamos mejoran tanto el recuerdo de palabras memorizadas como el funcionamiento de la memoria de trabajo (clave en la inteligencia fluida). Pero no mejoran ni la fluidez verbal, ni el razonamiento, ni el pensamiento abstracto y no tienen efecto apreciable en las personas que una mutación genética hace que tengan niveles altos de dopamina.
Estas limitaciones sugieren dos cosas. Primero, si ya tienes naturalmente niveles altos de dopamina porque estás muy motivado, la ingesta de productos estimulantes no te va a suponer una ayuda a la hora de crear el código para esa nueva página web o para darle un nuevo enfoque a tu trabajo sobre la Revolución de Octubre. Segundo, la motivación y la sensación de recompensa pueden ayudar con la memoria, pero no tienen efecto en los procesos de orden superior como el pensamiento abstracto.
Como corolario podemos afirmar que probablemente cualquier “truco” que mejore la confianza y la motivación redunde en una mejor capacidad para resolver problemas. En la misma línea, una actitud positiva puede mejorar la solución creativa de problemas, si bien el mecanismo subyacente sería diferente. En este caso es la reducción del estrés y del cortisol que lleva asociado (éste ataca a la mielina que recubre los axones de las neuronas y reduce la calidad de la transmisión de la señal) lo que permite a las capacidades que ya se poseen el dar su máximo potencial. Hubo un experimento que demostró ambos aspectos claramente: el que te digan que perteneces a un grupo demográfico que hace los tests consistentemente por encima de la media hace que los hagas mejor que si te dicen que el grupo al que perteneces suele tener problemas; en el primer caso tienes un subidón de dopamina que te permite seguir intentándolo hasta que salga y en el segundo una inundación de cortisol que te cortocircuita.
Pero existe una diferencia entre alcanzar tu potencial natural a base de quitar impedimentos como el estrés y aumentar realmente ese potencial. Esto último requiere recurrir a uno de los fenómenos mejor establecidos de la neurociencia: cuanto más usas un circuito, más fuerte se hace. Como resultado una habilidad en la que te concentras y te entrenas, mejora, y llega incluso a ocupar más espacio cerebral, con las consiguientes mejoras en el funcionamiento. Un ejemplo gráfico, los taxistas de Londres que se dedican a memorizar la intricada red de 25.000 calles de la ciudad tienen un hipocampo posterior (la región encargada de los recuerdos espaciales) más grande que el londinense medio. Y al revés, si lo dejamos todo en manos del navegador/GPS, lo perdemos.
Una consecuencia de lo anterior podría ser que el entrenamiento cognitivo (brain training) debería aumentar la capacidad intelectual. Muchos estudios confirman esto, pero con una salvedad importantísima. Entrenar tu memoria, tu pensamiento lógico o tu velocidad de proceso mejora esas habilidades, pero no hay transferencia en el brain training. Es decir, mejorar tu velocidad de procesamiento no mejora tu memoria, y mejorar tu memoria no mejora tu capacidad lógica. Pero es todavía más específico de la tarea: resolver crucigramas mejora tu capacidad para resolver crucigramas y no ninguna otra tarea.
¿Qué funciona entonces? A continuación tres prácticas que han demostrado que mejoran el rendimiento cognitivo.
El ejercicio físico [1]. Hablamos de ejercicio aeróbico sencillo, como andar 45 minutos tres veces a la semana. Este nivel de actividad mejora la memoria episódica y las funciones de control ejecutivo alrededor de un 20 por ciento. Los estudios que apoyan este dato se han realizado en adultos mayores, por lo que es posible que los resultados sean sólo de aplicación a las personas cuya fisiología cerebral ha empezado a deteriorase (lo que comienza cuando se tienen veintipocos años). El ejercicio provoca la creación de nuevas neuronas en la región del hipocampo que archiva las experiencias y el nuevo conocimiento. También estimula la producción de BDNF, de neurotransmisores y de sustancia gris en el córtex prefrontal. El ejercicio estimula la producción de sinapsis nuevas, la base de la eficiencia y la capacidad de los circuitos que se refleja en una inteligencia superior. Hay estudios que afirman que el ejercicio puede hacer que un cerebro de 70 años tenga la conectividad de uno de 30 años, mejorando de paso la memoria, la planificación, el manejo de la ambigüedad y la multitarea. En definitiva, el ejercicio físico mejora la base molecular y celular general de las capacidades cognitivas, por lo que aporta beneficios más generales que entrenar específicamente la memoria o la toma de decisiones.
La meditación [2]. La meditación puede aumentar el grosor de las regiones que controlan la atención el procesamiento de las señales de los sentidos. Hay estudios que demuestran que la meditación cambia la estructura y el funcionamiento del cerebro de tal manera que los procesos son más eficientes, la base como ya sabemos de una inteligencia mejorada.
Finalmente, algunos videojuegos [3] pueden mejorar la agilidad mental general. En general aquellos que requieran control motor, búsqueda visual, memoria de trabajo, memoria a largo plazo y toma de decisiones. Pero sobre todo deben requerir el elixir de la neuroplasticidad: concentración, específicamente la capacidad para controlar y dirigir la atención a diferentes tareas. Estamos hablando de videojuegos cuya base fundamental sea la estrategia (idealmente en tiempo real), con niveles de dificultad cada vez mayor. Hemos de señalar que pocos videojuegos cumplen estas condiciones pero que haberlos, los hay.
Referencias:
[1]
Voss MW, Prakash RS, Erickson KI, Basak C, Chaddock L, Kim JS, Alves H, Heo S, Szabo AN, White SM, Wójcicki TR, Mailey EL, Gothe N, Olson EA, McAuley E, & Kramer AF (2010). Plasticity of brain networks in a randomized intervention trial of exercise training in older adults. Frontiers in aging neuroscience, 2 PMID: 20890449
[2]
[3a]
[3b]
Para Antonia, con afecto.
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