lunes, 3 de marzo de 2014

PÁJAROS

siesta


en el podesta!! Esperando para salir a tocar!! Xxxoooxooo @xlavial @rolibelinda

Autocontrol: un camino directo hacia el bienestar.

http://escuelaconcerebro.wordpress.com/2014/03/03/autocontrol-un-camino-directo-hacia-el-bienestar/ 
Hace más de cuarenta años, se realizaron una serie de estudios dirigidos por Walter Mischel que demostraron la importancia del aplazamiento de la recompensa en niños pequeños. Aquellos que con cuatro años de edad eran capaces de resistir la tentación de comer una golosina durante quince minutos para obtener la gratificación de una segunda, cuando se convirtieron en adolescentes, mostraron mejores resultados académicos y conductuales que los que fueron incapaces de inhibir sus impulsos. Desde la perspectiva educativa, aunque esto es importante, incluso es más relevante el hecho de que cuando los niños recibían instrucciones adecuadas mejoraban su autocontrol y eran capaces de demorar la gratificación.
Estas investigaciones demuestran la importancia de impartir una educación socioemocional adecuada desde la infancia. El desarrollo del autocontrol conlleva una mejora en la gestión de los impulsos, en la autorregulación emocional, en la planificación o en la autoconciencia, que son absolutamente esenciales para el bienestar humano y que están en plena consonancia con un aprendizaje significativo por y para la vida.
Tres estudios clave
Las investigaciones iniciadas por Walter Mischell propiciaron los estudios modernos en los que se analizó el autocontrol en situaciones más reales y que demostraron la importancia de la fuerza de voluntad en diversas facetas de la vida.
1. Se midieron distintos aspectos referidos a la autodisciplina (así le llamaron en este estudio al autocontrol) y al aplazamiento de la recompensa en niños de octavo curso (el equivalente a segundo de ESO en España). Al cabo de un año escolar, los alumnos que mostraron una autodisciplina elevada obtuvieron mejores resultados académicos (ver figura 1), eran más perseverantes en las tareas escolares, su asistencia era mayor y tenían más posibilidades de ser aceptados en institutos selectos. La autodisciplina predecía mejor el éxito académico que no el cociente intelectual (Duckworth y Seligman, 2005).
Figura 1
Según sus autores:
“El bajo rendimiento de la juventud estadounidense suele achacarse a la ineptitud de los maestros, a los libros de texto aburridos y al número elevado de alumnos por clase. Nosotros sugerimos otro motivo por el que los estudiantes no alcanzan su potencial intelectual: la falta de ejercicio de la autodisciplina… Creemos que a muchos jóvenes estadounidenses les cuesta tomar decisiones que exijan sacrificar el placer a corto plazo por el beneficio a largo plazo, y que los programas que fomenten la autodisciplina pueden ser la vía a seguir para aumentar el rendimiento académico.”
2. Se realizó un estudio longitudinal con 1000 niños en Dunedin (Nueva Zelanda), con un seguimiento desde el nacimiento hasta los 32 años edad. Se demostró que los niños con mayor autocontrol, cuando fueron adultos, tuvieron mejor salud física y mental, mejores hábitos de ahorro y seguridad financiera y menos condenas por actos delictivos. El nivel de autocontrol en la infancia demostró ser un predictor tan bueno o mejor para medir el éxito económico adulto, la salud o el historial delictivo que la clase social, el estatus económico de la familia o el cociente intelectual (Moffitt et al., 2010). Este estudio demostró la importancia para el control cognitivo que tienen los años que cubren la infancia y la adolescencia.
3. Cuarenta años después de los tests de las golosinas, se realizaron unas pruebas para medir el autocontrol en adultos con 60 de los niños que habían participado en aquellos experimentos iniciales de Walter Mischell. Los niños que con 4 años mostraron menor capacidad para controlar los impulsos, cuarenta años después, siguieron dando peores resultados en las pruebas de autocontrol (Casey et al, 2011). Además, al analizar las imágenes de las resonancias magnéticas, se observaron patrones de activación cerebral diferentes  según el grado de autocontrol mostrado. En aquellas personas que mostraron mayor autocontrol, se dio una mayor activación de los circuitos de la corteza prefrontal (ver figura 2), mientras que en las que mostraron poco autocontrol se activó el área estriada ventral, un circuito del sistema de recompensa del cerebro. Existe una lucha  entre el sistema ejecutivo prefrontal que nos permite evaluar si una decisión es adecuada o no, como comer una golosina, fumar un cigarrillo o dejar de estudiar para conectarse a Facebook, con el sistema emocional que es responsable de las respuestas automáticas sin evaluar las implicaciones finales y que nos hace caer en las tentaciones. El equilibrio adecuado entre elcentro ejecutivo del cerebro y los centros emocionales, en especial la amígdala, constituyen la base de la autorregulación emocional.
Figura 2
La fuerza de voluntad: un recurso limitado
Las últimas investigaciones parecen constatar que el autocontrol constituye un recurso limitado y que, como consecuencia de ello, no podemos dejar todo en manos de la  fuerza de voluntad porque se acaba agotando. Algunos autores han utilizado la analogía entre el autocontrol y un músculo para explicar cómo la fuerza de voluntad se puede agotar si se usa en exceso como consecuencia de un descenso de los niveles de glucosa en sangre (Baumeister, 2007). Lo bueno de todo esto es que, al igual que un músculo se fatiga con el ejercicio intenso a corto plazo pero puede fortalecerse a largo plazo con la práctica adecuada, con el autocontrol pasa algo parecido (Muraven, 2011). Con unas instrucciones precisas, una persona puede mejorar la falta autocontrol que le impide dejar de fumar o seguir una dieta en su propio beneficio, mientras que un niño o adolescente puede mejorar el requerido autocontrol necesario para centrarse en una tarea académica.
Como explica el psicólogo Alain Caron, las dificultades mostradas por los alumnos para controlarse y ser perseverantes en el quehacer diario no pueden reducirse a una simple cuestión de voluntad (Marina, 2013). Los docentes tendemos a explicar el fracaso escolar  de los alumnos atendiendo a la falta de esfuerzo, pero con ello se les acaba etiquetando de perezosos cuando pueden existir múltiples factores que expliquen sus dificultades (cuestiones familiares, diferente desarrollo, etc.). ¿Quién desea tener dificultades? La solución a los problemas académicos no puede pasar por el simple “trabaja más”.
¿Qué piensan los alumnos?
Es una evidencia que la escuela constituye una fuente de estrés importante en los niños y adolescentes, especialmente a través de la exigencia de resultados académicos buenos e inmediatos. A menudo, los adultos confundimos respuestas inadecuadas de los niños debido a un estrés descontrolado con conductas inapropiadas intencionadas. Y es esta falta de control emocional la que puede provocar, no sólo comportamientos disruptivos, sino también rendimientos académicos muy por debajo de los esperados en la realización de los tradicionales exámenes que todavía imperan.
Planteamos una cuestión sobre el control emocional a un grupo de 21 alumnos del bachillerato de ciencias (etapa preuniversitaria en España) en el que predomina un buen ambiente, tanto en lo relativo a las relaciones entre compañeros como en lo estrictamente académico. En concreto, la cuestión -extraída del cuestionario sobre fortalezas personales de Martin Seligman (Seligman, 2011)- era:
“Controlo mis emociones” es:
-Muy propio de mí.
-Propio de mí.
-Neutro.
-Poco propio de mí.
-Impropio de mí.
Estos fueron los resultados obtenidos:
Autocontrol según los alumnos
A pesar del clima emocional positivo que reina en el aula y del sesgo optimista que muchas veces caracteriza al adolescente cuando el ambiente del grupo que le rodea es adecuado, el 62% de los alumnos constata que no es capaz de controlarse y de que “a menudo, me veo arrastrado por una vorágine negativa”, como alguno de ellos comentó. Y es que al niño o al adolescente le cuesta reflexionar sobre lo que le ocurre y, por supuesto, necesita nuestra ayuda.
Recetas para mejorar el autocontrol
Las tentaciones mejor alejadas
Nada mejor para fomentar el autocontrol que tener alejadas las cosas que lo socavan. Cuando el niño esté estudiando, para evitar caer en la tentación de responder a un mensaje de whatsapp o de Facebook, es mejor tener apagado el ordenador o el móvil. Otra técnica útil para resistir la tentación que podemos enseñar a niños pequeños es la de la visualización. Por ejemplo, se les muestra una golosina, luego una fotografía de la misma y se les pide que cierren los ojos e imaginen la golosina como si fuera una fotografía para que pierda su atractivo.
Planificar con antelación
Tener planes preparados con antelación y respuestas inmediatas resulta útil para saber qué hacer ante determinadas situaciones. “Si me llama mi amigo Juan le diré que tengo que estudiar con mi hermano porque tengo que acabar el trabajo”. Se ha demostrado que este tipo de proposiciones “si X entonces Y” son estrategias útiles para mejorar el autocontrol (Duckworth, 2011).
Objetivos claros
A los alumnos les hemos de enseñar a que tengan objetivos adecuados que les permitan ir obteniendo pequeños progresos y experimentar el éxito académico. Su motivación interna lo requiere y su perseverancia lo agradecerá. “¡Es el primer control de Tecnología que apruebo!” era el comentario de un alumno recientemente. Lo cierto es que eso sirvió de acicate para su mejora académica general.
Actitud positiva
Tener una actitud positiva y una visión optimista (que sabemos que se puede aprender, o si se quiere mejorar) permite mantener una motivación para la tarea y no tirar la toalla con facilidad.  Hemos de intentar generar climas emocionales positivos en el aula que, además, sabemos que facilitan el aprendizaje. Cuando el alumno está haciendo los deberes y está en un estado de ánimo positivo es más fácil que se concentre en la tarea y resista la tentación de mirar si ha recibido algún mensaje en el móvil. Si por el contrario, el alumno está en un estado de ánimo negativo, sus mayores niveles de ansiedad le harán más complicado controlar sus impulsos.
El cerebro requiere glucosa
Para facilitar el aprendizaje y para que las tareas que requieren autocontrol no agoten nuestra fuerza de voluntad es imprescindible que los niveles de azúcar en sangre sean estables. Eso se consigue haciendo al menos cinco comidas diarias. A los alumnos les hemos de explicar la importancia de un buen desayuno. Su cerebro y su fuerza de voluntad agradecerán esa recarga energética.
Diálogo interno imprescindible
Hoy sabemos que, en situaciones en las que estamos alterados, existe una gran activación de la amígdala derecha (también de la corteza prefrontal derecha). Para evitar este “secuestro de la amígdala” y no dejarnos arrastrar por las emociones negativas generadas, es muy útil hablar con nosotros mismos e intentar refutar las ideas que nos embargan. Por ejemplo, “¿es necesario que me enfade ante un simple comentario irreflexivo del compañero?”, o incluso recurrir a la empatía, “al fin y al cabo, está un poco nervioso por la enfermedad de su padre”.
La atención regula la emoción
Cuenta Daniel Goleman que cuando sus hijos eran pequeños y estaban enfadados, les hacía dirigir la atención hacia algo para apaciguar su enojo: “¡Mira ese pajarito!” (Goleman, 2013). La llamada atención ejecutiva que nos permite dirigir nuestra atención hacia algo en detrimento del resto y que constituye una atención selectiva para el estudio (como seguir el hilo del razonamiento en la resolución de un problema) tiene una ventana plástica entre los 4 y 7 años de edad y puede ser mejorada con el entrenamiento adecuado (Mora, 2013).
El autocontrol se ejercita
Los niños con problemas de autocontrol y con dificultades en el aprendizaje suelen ser incapaces de prestar atención. Y el mejor antídoto ante la distracción es la enseñanza de la metacognición que les permite observar los propios procesos mentales o ser conscientes de la propia atención. Entendemos que para ello, es muy útil aplicar los modernos programas destinados a la relajación en el aula (ver video) basados en el mindfulness, en conjunción con los programas más globales sobre educación social y emocional. La relajación aporta a los niños y adolescentes recursos para mejorar su autoconciencia y autocontrol, elementos imprescindibles de la inteligencia emocional, esa que les permitirá ser felices.
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Conclusiones finales
Seguramente, las interacciones tempranas entre el bebé y su madre, más las de sus cuidadores,  jueguen un papel crucial en el desarrollo normal de la corteza orbitofrontal en los primeros meses de vida y en las conexiones neurales entre el lóbulo frontal y el sistema límbico que permitan explicar, junto a las predisposiciones genéticas, el por qué unos niños con cuatro años de edad son capaces de controlar sus impulsos y otros no. Desde la perspectiva educativa, el afecto ha de preceder a la disciplina, aunque esta última es imprescindible para que el niño se sienta seguro y aprenda a controlarse conforme vaya generándose su autonomía.
Las investigaciones recientes demuestran que aunque los circuitos cerebrales asociados al autocontrol experimentan un gran desarrollo entre los 5 y los 8 años de edad, es conveniente iniciar cuanto antes programas como el de Dunedine que promuevan la educación socioemocional desde la primera infancia y que se alarguen hasta la adolescencia. Y en este contexto educativo, sabemos que podemos enseñar a los niños y adolescentes a optimizar sus logros y, en definitiva, su bienestar, enseñándoles a mejorar la que probablemente es la mayor de las virtudes: el autocontrol.
Jesús C. Guillén
Bibliografía:
1. Baumeister, Roy F., Vohs, Kathleen D. y Tice, Dianne M. (2007): “The strength model of self-control”. Current Directions in Psychological Science, 16.
2. Casey, B. J. et al. (2011): “Behavioral and neural correlates of delay of gratification 40 years later”.  PNAS, 108.
3. Duckworth, Angela L. y Seligman, Martin E. P. (2005): “Self-discipline outdoes IQ in predicting academic performance of adolescents”. Psychological Science, 16 (12).
4. Duckworth, Angela L. et al. (2011): “Self-regulation strategies improve self-discipline in adolescents: Benefits of mental contrasting and implementation intentions”. Educational Psychology, 31.
5. Goleman, Daniel, El cerebro y la inteligencia emocional: nuevos descubrimientos, Ediciones B, 2012.
6. Goleman, Daniel, Focus: Desarrollar la atención para alcanzar la excelencia, Kairós, 2013.
7. Jensen, Eric y Snider, Carol, Turnaround tools for the teenage brain, Jossey-Bass, 2013.
8. Marina, José Antonio, La inteligencia ejecutiva, Ariel, 2012.
9. Moffitt, Terrie E. et al. (2010): “A gradient of childhood self-control predicts health, wealth, and public safety”. PNAS, 108.
10. Mora, Francisco, Neuroeducación: sólo se puede aprender aquello que se ama, Alianza Editorial, 2013.
11. Muraven, Mark (2011): “Building self-control: Practicing self-control leads to improved self-control performance”. Journal of Experimental Social Psychology, 46.
12. Seligman, Martin, La vida que florece, Ediciones B, 2011.
Para saber más:

carreta


waiting for a signal

Creatividad en el entorno laboral, ¿qué es el mini plan creativo?

http://blogthinkbig.com/que-es-el-mini-plan-creativo/ 
Creativity
En el ambiente laboral a veces la creatividad está mal vista y salirse del guión es contraproducente. Por suerte, una nueva ola de innovación en la empresa apoyada en la creatividad surge para dar soluciones a problemas de los clientes
¿Creativo se nace o se hace? Muchas veces me hacen esta pregunta y la respuesta es sencilla: ambas. Lo que sucede es que a medida que crecemos vamos perdiendo esa capacidad de crear, de imaginar y de tener curiosidad. Solemos ser esclavos de las costumbres y no animarnos a cambiar o romper paradigmas. Y ese es el peor enemigo de la innovación y la creatividad.
El sistema educativo tampoco ayuda a mantener nuestra creatividad, y en ocasiones parece que el objetivo en la escuela y en la universidad es que seamos únicamente capaces de memorizar y en muchas ocasiones sin permitirnos rebatirlos ni ir más allá. La buena noticia, es que con ejercicios y mucha práctica podemos volver a estimular el pensamiento creativo en nuestro cerebro.
Para ayudar a alcanzar ese objetivo diseñé el Mini Plan Creativo, un taller formativo por el que ya pasaron cientos de empleados de Telefónica en diferentes ciudades, con el objetivo de volver al camino de la creatividad. La manera de lograr ese objetivo es a través de juegos de pensamiento lateral, donde podemos estimular nuestras neuronas para pensar diferente. Siguiendo algunas premisas elementales, como por ejemplo, que en los momentos de divergencia no tenemos que bloquear a los demás, sino ser capaces de generar un alto nivel de fluidez en un periodo acotado de tiempo, etc.
Pero no sólo con talleres se puede ejercitar la creatividad. Aunque es más fácil tener una guía y unos compañeros para ejercitarnos, todo el mundo puede practicar su creatividad en casa. En Internet y en libros se pueden encontrar multitud de ejercicios que ayudarán a progresar y desarrollar habilidades muy necesarias hoy en día.
mini plan creativoTras los ejercicios de divergencia, llegan los de convergencia. Los participantes debaten las ideas presentadas y van co-creando para desarrollar aquellas que les parezcan más interesantes.
Al mismo tiempo, los participantes van conociendo algunos de los motivos de sus bloqueos creativos y aprenden que realmente es posible eliminarlos con lo que vamos de lleno a armar “la lista”. Esto no es ni más ni menos que ejercicios para practicar nuestra creatividad. Al igual que en el deporte desarrollamos músculos y habilidades de destreza, en creatividad desarrollamos el pensamiento creativo.
Antes de terminar el taller me gusta recordar a los asistentes algunas premisas para que les permitan romper las barreras que impiden ejercitar su creatividad a diario:
  • - Confiar en nuestra creatividad: aunque creamos que está muerta, la tenemos ahí escondida esperando que la rescatemos.
  • - Eliminar la voz del juicio: en los ejercicios de brainstorming no hay críticas, todas las ideas son igual de válidas.
  • - Modificar el ambiente: busca otros lugares donde inspirarte.
  • - No matar las ideas: la idea a priori más loca, puede ser la solución a nuestro problema.
  • - Dedicar más tiempo cada día para pensar.
  • - Pasión: no inicies ningún proyecto que no tenga toda tu pasión y atención.
  • - Desarrolla la curiosidad: no presupongas nada y no des nada por sentado.
Lo mejor de este taller, es que no concluye a las dos horas de iniciado. La creatividad hay que ejercitarla de manera continua, si no acabaremos en la casilla de salida. Es por ello que en los talleres de Mini Plan Creativo hay tarea para el hogar, pero no es obligatoria. Para ello invitamos a los participantes a que continúen con el desafío recomendando algún texto o realizando algunos retos sencillos y remitiéndoles más información que les permita seguir con su Mini Plan.
Si te interesa mejorar tu creatividad trabajando en grupo te recomendamos los talleres de Global Service Jam. Son actividades, sin ánimo de lucro que se desarrollan dos fines de semana al año para fomentar la creatividad y la cocreación entre personas con perfiles multidisciplinares. Se suelen llevar a cabo por diseñadores y creativos y a través de ejercicios basados en metodología Design Thinking tratan de dar respuesta a problemas actuales.
El ambiente es de gran interacción y las ideas crecen gracias a la colaboración entre los participantes de equipo. Para resolver los problemas planteados hay que hacer uso de pensamiento lateral y creativo. El próximo Global Service Jam, cuyo lema es “48 hours to change the world”, tendrá lugar el fin de semana del 7 de marzo en más de 100 ciudades de los cinco continentes de manera simultánea.
Imágenes Deichgnu y BK

Falling in love


QUIERO VOLVER A LA ISLA!!

Causas de la felicidad (según Carl Jung)

http://pijamasurf.com/2014/03/las-5-causas-de-la-felicidad-segun-carl-jung/

CON SUPREMA SENCILLEZ CARL JUNG RESUME DÉCADAS DE UN PROFUNDO ESTUDIO DE LA PSIQUE HUMANA.

POR: PIJAMASURF -  / ALTER-EXISTENCIA

mandala jung
Aunque son arbitrarias y a veces absurdas nos reconforta leer listas que supuestamente emiten un dictamen definitivo sobre un tema. Poner un número y reducir del infinito de posibildades a una serie finita que podemos leer en  menos de cinco minutos nos sugiere –aunque ilusioriamente– que existe un orden y una realidad en un mundo en el que predomina el caos. De igual manera nos suele gustar que alguien nos diga cuáles son los secretos de la felicidad, como si hubiera un mapa para conseguir esa supuesta meta de la existencia, y pudieramos vivir en una homeostasis sostenida. 
Dicho esto, ¿para qué entonces escribir sobre otra lista más que nos dice los secretos de la felicidad? Por dos razones. La primera el respeto a una de las mentes más brillantes del siglo XX, Carl Jung, un hombre que buscó hacer del estudio del alma una ciencia, en el sentido original de la palabra de conocer a profundidad la psique humana, más allá del dogma. La otra es la paradójica desestimación que hizo Jung de su misma lista después de responder a “¿cuáles cree que sean los principales factores que contribuyen a la felicidad de la mente humana?” En la tradición de un maestro zen: “Todos los factores que generalmente se asume que pueden contribuir a la felicidad pueden, bajo ciertas circunstancias, producir lo contrario. No importa que tan ideal sea tu situación, no necesariamente garantiza la felicidad”. Y para rematar: “Entre más se busca deliberadamente la felicidad, más probabilidades de no encontrarla”. En otras palabras, buscar la felicidad es estúpido, es una abstracción y una fantasía equivalente a buscar una dotación infinita del queso de la luna. En cambio, con mayor prudencia se pueden buscar algunas de las cosas que Jung marca como causas de la felicidad. Probablemente sea recomendable que esta búsqueda se haga de manera tranquila sin tener que hipotecar nada a cambio.

1. Buena salud física y mental
2. Buenas relaciones personales y de intimidad, tales como las de la pareja, la familia y las amistades
3. La facultad para percibir la belleza en el arte y en la naturaleza.
4. Razonables estándares de vida y trabajo satisfactorio
5. Una visión filosófica o religiosa que permita lidiar de manera satisfactoria con las vicisitudes de la vida.

He aquí cinco sencillos puntos que resumen décadas del más agudo trabajo psicológico. Una lista cuidadosamente ordenada. Sin salud, es difícil disfrutar de los otros puntos. El segundo punto es sustento del primero, ya que una vida sin intimidad, sin una sexualidad plena y con relaciones afectivas hace que sea prácticamente imposible no sólo tener salud mental, también salud física (hoy sabemos que la soledad desgasta notablemente la salud física). El tercero es el placer, el recocijo que se acentúa cuando se tienen los dos primeros factores. Se puede tener un entrenamiento artístico pero también es posible solamente tener una disposición para apreciar la belleza de la naturaleza. El arte y la contemplación estética pueden servir también como una conexión similar a la que provee la religión, una comunión. El cuarto punto sustenta en cierta forma los dos primeros pero no es una condición sine qua non para que se pueda conseguir salud y amor. El quinto punto es el comodín en el ensamble ya que a falta de otros factores en la lista, una visión filosófica o religiosa permiten, al menos hipotéticamente, trascender el sufrimiento que causa la enfermedad o la soledad. Especialmente cuando la filosofía va acompañada de una ética o de una congruencia que brinda una estructura justamente para ver más allá de la vicisitudes de la existencia. Mientras que es imposible controlar lo que nos sucede, sí podemos controlar en mayor o menor medida la forma en la que asimilamos aquello que nos sucede. La felicidad del filósofo o la del místico, quizás no sean las más exultantes, pero posiblemente sí las más estables. Aunque bordean siempre con el risco del autoengaño, la delusión y el fanatismo.

Noche Del Amor Insomne

Noche arriba los dos con luna llena,
yo me puse a llorar y tú reías.
Tu desdén era un dios, las quejas mías
momentos y palomas en cadena.

Noche abajo los dos. Cristal de pena,
llorabas tú por hondas lejanías.
Mi dolor era un grupo de agonías
sobre tu débil corazón de arena.

La aurora nos unió sobre la cama,
las bocas puestas sobre el chorro helado
de una sangre sin fin que se derrama.

Y el sol entró por el balcón cerrado
y el coral de la vida abrió su rama
sobre mi corazón amortajado.

Federico García Lorca 


Salvador Dalí

Mural in Girona of "Sleep" a 1937 painting by Salvador Dali.

YOUNG VIRGIN VIRGEN JOVEN

He ido marcando con cruces de fuego 
el atlas blanco de tu cuerpo. 
Mi boca era una araña que cruzaba escondiéndose. 
En ti, detrás de ti, temerosa, sedienta. 

Historias que contarte a la orilla del crepúsculo,
muñeca triste y dulce, para que no estuvieras triste.
Un cisne, un árbol, algo lejano y alegre.
El tiempo de las uvas, el tiempo maduro y frutal
PABLO NERUDA


Salvador Dalí

ROCK AND ROLLL

Pongo cara de herido
cuando respiras
y de muerto que sufre
cuando me miras.
Tú has conseguido
tenerme a cada instante
muerto y herido
MIGUEL HERNANDEZ  


Salvador Dalí

"Intelligence without ambition is a bird without wings" - Salvador Dali (in other words, a "chicken")

domingo, 2 de marzo de 2014

reloj


"La cachila de Don Vittorio"



Cumplir Sueños

http://phusions.com/2014/03/02/cumplir-anos-cumplir-suenos/


 “Hablo con la autoridad que da el fracaso”.  
F. Scott Fitzgerald  

Por qué? Supongo que porque el paso del tiempo, dicta las edades del hombre. Los sueños, la impaciencia, la capacidad de enamorarse… evolucionan durante nuestra vida… ‘
¿He aprendido la tolerancia poco a poco a lo largo de estos años? ¿Me disgustó de golpe el que me hayan defraudado o tuvieron que hacerlo muchas veces? ¿Cuándo comprendí el significado del Amor, del primero y del último? ¿Cuándo descubrí la Pasión sin dejarme vencer por ella? Por eso creo que escribo, por eso creo que hago fotos, por eso creo que comparto estas cosas… Quien sabe si todo esto será una especie de legado.
Y es que todavía creo que he empezado ayer a vivir. Estoy convencido de que no he vivido bastante. Esta impaciencia mía con el tiempo transcurrido es en sí mi verdadero canto a la vida. Un largo camino por una escarpada montaña o una singladura por un mar en calma pero con repentinas tormentas. Y sin embargo, no sé cómo explicar, que la añoranza de la juventud tiene poco que ver con la envidia por la edad primera o con la desesperación por la vejez.
Dice una canción que ‘un tiempo para la cosecha, un tiempo para la siembra. Las verdes hojas del verano me están llamando para que vuelva a casa. Era bueno ser joven entonces, estar pegado a la tierra. Pero ahora las verdes hojas del verano me llaman de vuelta a casa’. Y sí, no he dicho que las hojas del retorno estén secas o llenas del barro invernal, sino que mantienen el verdor del verano, porque siempre es momento de siembra. Sí, siempre!!!
Nos hacemos mayores, pero eso no es lo importante, no tiene importancia esa batalla perdida de antemano; sino lo que hacemos frente a esa condena de lo inevitable. No hay una actitud más cobarde que otra, más resignada que otra, más o menos valiente, más o menos alegre. Todas son válidas. Tanto del que se fía de un santo que lo subirá al cielo, como del que sabe que le viene una siguiente vida como gorrión o del que piensa que allí se acaba todo y sus restos quedarán esparcidos por un jardín o su mar.
El caso es que se vive y se muere como a uno le dicta el corazón. Y como nadie sabe cuando le toca, el corazón no debe engañar a nadie y muchos menos, a uno mismo. La virtud de la juventud es no poder prever: a  los veinte uno no sabe lo que le espera y bebe la vida a grandes sorbos. Le tiene miedo, le enamora, le impacienta. A partir de los cuarenta también, pero ya no le engaña. Y ¿en el futuro? Pues supongo que le tiene miedo, le impacienta y, a veces, le enamora, pero todo lo recibe encogiéndose de hombros.
El caso es que desde hace demasiado tiempo no hago propósitos de año nuevo, y aprovecho mis cumpleaños para hacerlo. Cuatro tonterías, a lo sumo. No es que odie la Navidad eh! Ella está ahí, pero yo también. Nos soportamos con el afecto que da la distancia y algunas historias a medias y la ilusión de los que tenemos alrededor. A ella, a la Navidad, le gusta hacer preguntas del tipo ¿qué has hecho con tu vida este año? ¿Cuáles son tus planes?  ¿Te apuntarás al gimnasio? ¿Por qué no se lo dices?
Es inevitable. Ese monstruoso diván llamado Navidad exige escribir esa Carta a los Reyes Magos que, de alguna manera seguimos anhelando. Lo que detestas y lo que anhelas. Lo que sí y lo que no.
Cosas que sí como la inteligencia, la honestidad, la belleza y la aventura. Los libros bonitos, las canciones de siempre y las películas de ahora, de ayer mismo. Los regalos sinceros, la modestia, la fidelidad y la certeza de algunas -tan pocas- cosas. El Amor y la Felicidad. Los Amigos. Mi Familia. Los proyectos. La tortilla de mi pueblo, otra noche de japonés contigo y las barras de madera donde las cosas no han cambiado. Y, siempre, Tú.
No a la altivez, el cinismo (cómo agota) y la pereza (¿No os da la sensación de que todo el mundo está cansado?). Las banderas, el estar siempre con el móvil sobre la mesa, las camisetas con mensajes hipócritas y absolutamente to-da-la-mierda que emiten por ese trasto de plasma, lcd o el que tengáis y que ilumina el salón. No a los amigos sin memoria (por algo lo he puesto con minúscula), las mosquitas muertas ni a quien disfraza de excusa cada miedo, todo lo que viene antes del ‘pero’ no importa; no a los vendedores de humo ni las mujeres arrogantes ni al imbécil de turno que insiste en que no merece la pena. Porque no es verdad.
Lo dicho, no concibo más propósito para este año que una sonrisa en la cara de mi gente y más hipoteca que una botella de vino en la mejor compañía. No quiero ver más gente aquí que no arriesgue ni sepa que esto, que todo, es un juego. Y por supuesto no puedo con quien decide no jugar. Hay que jugar. Me acercaré a quienes no ambicionen el poder, a quienes sepan reírse de si mismos.

"Yo nunca seré de piedra...

mundo de colores