sábado, 1 de noviembre de 2014

“La gran brecha en la investigación es comprender la génesis del Ecosistema emprendedor”

http://www.prodem.ungs.edu.ar/blog/2014/09/%E2%80%9Cla-gran-brecha-en-la-investigacion-es-comprender-la-genesis-del-ecosistema-emprendedor%E2%80%9D/ 
En esta ocasión aportamos una mirada crítica del profesor Colin Mason, de la Universidad de Glasgow, sobre la construcción de los ecosistemas emprendedores. El investigador subraya el protagonismo que pueden adquirir las grandes empresas como imanes de talento.
1) De acuerdo a su experiencia, ¿cuáles son los principios más importantes que deben considerarse, si se apunta a fomentar un ecosistema emprendedor?
La pregunta implica que los ecosistemas emprendedores (de ahora en más EEs) pueden ser creados por políticos responsables. Sin embargo, yo diría que sobre la base de la evidencia, los EEs, en general, emergen espontáneamente. Dicho esto, sabemos que el motor de los EEs es el emprendimiento o espíritu empresarial, y el reciclaje emprendedor por los empresarios exitosos, por lo que las precondiciones para la emergencia de los ecosistemas emprendedores son un conjunto de individuos con propensión, bajo las condiciones apropiadas, a poner en marcha su propia empresa. También sabemos, por la observación de EEs, que hay una o dos organizaciones clave que desempeñan el rol de incubadoras clave, actuando como “imán de talento” para atraer individuos a la organización, y que luego les proveen la oportunidad de desarrollar su conocimiento tecnológico y capacidades de gestión. El proceso de spin-off usualmente requiere un evento fortuito, a partir de lo cual se convierte en un esfuerzo propio como resultado del poder de los modelos de rol.
2) El término “Ecosistema” incluye dos partes: “eco” y “sistema”. “Eco” refiere a una dinámica particular basada en la espontaneidad, y “sistema” se relaciona con la existencia de algunos nodos y sus relaciones. En algunos países en desarrollo el problema es la falta de masa crítica, la debilidad de los actores y la virtual inexistencia de algunos de ellos. ¿Qué acciones podría sugerir para este tipo de entornos? ¿Es siempre posible construir un “ecosistema” o son necesarios algunos prerrequisitos? En ese caso, ¿cuáles serían esos prerrequisitos?
Yo pienso que la mejor metáfora para los EEs es la del jardín. El clima (calor, lluvia, etcétera) es como las condiciones marco, mientras que el suelo es el entorno de crecimiento: la calidad del entorno de crecimiento depende de la nutrición del suelo, de la existencia de otras plantas, etcétera. Por ejemplo, los árboles pueden provocar demasiada sombra, impidiendo el crecimiento de otros seres vivos; las malezas pueden desplazar el crecimiento de otras plantas, y así el resto. En este sentido, los políticos pueden verse como los “jardineros económicos”. ¿Qué pueden hacer para mejorar el entorno de crecimiento? Por ejemplo, ¿es el sector público demasiado grande e impide a las empresas privadas trabajar? Mi opinión al respecto es que el punto de partida es la construcción de una o más organizaciones intensivas en conocimiento, que sirvan como imán de talento. El problema en el pasado ha sido que los gobiernos han tratado de atraer plantas productivas, aunque éstas crean trabajo (por un tiempo) y son incubadoras pobres de nuevas empresas. Las instituciones necesarias pueden ser las universidades, pero necesitan ser diseñadas como “universidades emprendedoras”. Pues la investigación necesita estar cerca del mercado, y es preciso que tenga una estrecha relación con las empresas. Los estudiantes y los graduados deben ser vistos como los futuros emprendedores.
3) ¿Cuál es el rol de las grandes empresas en un ecosistema dinámico? Según su punto de vista, ¿puede un ecosistema ser desarrollado con grandes empresas que no participan en su desarrollo? ¿Qué podría hacerse si ese es el caso?
Las grandes empresas son críticas en el desarrollo de algunos EEs. Como se ha señalado arriba, son ellas frecuentemente la incubadora (como se muestra por las genealogías de varios EEs). Y  ellas pueden ser el primer cliente de las nuevas empresas; también pueden fomentar a nuevas empresas, proporcionando infraestructura, capital, etcétera. Otro tipo de gran empresa que resulta fundamental es la firma emprendedora “blockbuster”, es decir una empresa local que ha crecido mucho. Estas empresas suelen tener cultura emprendedora, por lo tanto, deberían ser una fuente de spin-offs. También son consideradas como las que generan emprendedores y equipos de gestión “ricos”, quienes reinvertirán parte de esa riqueza como inversores ángeles, se convertirán en mentores, y construirán instituciones que apoyarán aún más el emprendedorismo.
4) ¿Cuales son las principales críticas que tiene para con el enfoque tradicional de ecosistema? ¿Qué podríamos hacer para ir más allá en el conocimiento sobre cómo podría ser desarrollado un ecosistema?
El mayor problema con la discusión de EEs es la falta de consideración de la dimensión tiempo. Los estudios que describen las características actuales de los ecosistemas emprendedores no consideran su evolución. Este pensamiento crea el problema del “huevo y la gallina”. Por ejemplo, todos los EEs tienen fuentes de capital de riesgo, y que éste aparece antes de que haya oportunidades de inversión, algo poco probable. En cuyo caso, ¿cómo obtienen las primeras empresas su financiación inicial? La gran brecha en la investigación es comprender la génesis del EEs. Pero igualmente, algunos EEs tropiezan o entran en declive, mientras otros logran evolucionar, quizás a través del desarrollo de una nueva industria líder.

San Giuseppe's @ Little Italy

Leguizamón 669.

Cómo lograr que las mujeres se apasionen con su empresa

http://www.prodem.ungs.edu.ar/blog/2014/09/como-lograr-que-las-mujeres-se-apasionen-con-su-empresa-y-no-desistan-facilmente/ 
Pedro Enrique Olaya Díaz es Director Ejecutivo Nacional del Programa MUJERES ECCO – Emprendedoras Colombianas por la Competitividad (Cámara de Comercio de Bucaramanga y BID / FOMIN). Prestan un servicio de asistencia técnica, para alcanzar tres metas: diseñar, probar e implementar de manera rápida, controlada y temprana las ideas o propuestas, a través de diferentes Prototipos de Negocio.
El desafío
América Latina es una de las regiones con mayor actividad emprendedora, pero también posee uno de los índices de fracaso más altos para los negocios dirigidos por mujeres. Una de las barreras más comunes en mujeres emprendedoras es la falta de determinación, confianza y seguridad en sí mismas para afrontar el reto de ser empresarias. En segundo lugar, la oferta de servicios de apoyo al emprendimiento no consideran las particularidades del género femenino en cuánto a su diversidad de roles simultáneos como esposa, madre, hija y empresaria y las consecuentes limitaciones de tiempo para atender la intervención de proyectos de apoyo empresarial. Finalmente, los profesionales hombres o mujeres, capacitadores, entrenadores, consultores o mentores, encuentran dificultades para asegurar el aprendizaje y el desarrollo de capacidades y de apropiación de conocimientos en las emprendedoras, por no diferenciar los procesos de intervención requeridos por las mujeres.
La estrategia
Como  solución para el problema descrito la estrategia fue el diseñó de un modelo de acompañamiento para las emprendedoras y para sus iniciativas de negocios, a través de una oferta integral de servicios de asistencia técnica grupal, consultoría individual y talleres de capacitación: “Comité de Expertos en Implementación de Negocios – CEIN”, que les permitió desarrollar habilidades en gestión estratégica, comercial y  financiera.
Aprendizajes
1)     Aumentar la probabilidad de sostenibilidad de las empresas
A través de Mujeres ECCO se puede aumentar la probabilidad de sostenibilidad de las empresas; es decir, que a lo largo del tiempo se cuente con mujeres apasionadas con su empresa para que no vayan a desistir fácilmente, que sean conscientes que es necesario encontrar anticipadamente el mejor prototipo o modelo que les genere rentabilidad y que se requiere conformar un equipo empresarial equilibrado que tenga habilidades para crear redes y ajustar su empresa conforme a la evolución de los escenarios de negocio. El servicio que se brinda a este público objetivo femenino es principalmente de “Asistencia Técnica” para alcanzar tres metas: Diseñar, Probar e Implementar de manera rápida, controlada y temprana su idea o propuesta a través de diferentes “Prototipos de Negocio”. La asistencia técnica se brinda en el área de Innovación, Mercadeo, Estrategia y Finanzas y va acompañada del desarrollo de cortos talleres grupales conceptuales, así como de asistencia individual mediante reuniones con un experto en cada área en donde participan simultáneamente los consultores para evaluar y sugerir ajustes a los prototipos. Como complemento a la asistencia técnica se desarrollan actividades para facilitar la implementación y dinamización de los prototipos o empresas, tales como el acceso a redes de apoyo (en lo comercial, técnico), al igual que la creación de grupos afines entre las mismas beneficiarias para compartir y enriquecer sus experiencias.
2)     Reuniones del CEIN – Comité de  Expertos en Implementación de Negocios
La manera en que se hace evidente la eficiencia de estos servicios de asistencia técnica es mediante jornadas de formación, reuniones con consultores por área y el desarrollo de seis reuniones efectivas de duración limitada, llevadas a cabo de forma individual y privada con cada beneficiaria; estas reuniones se denominan CEIN – Comité de  Expertos en Implementación de Negocios, en la cual están presentes de manera simultánea tres (3) consultores pertenecientes a las áreas de Estrategia, Mercadeo y Finanzas; esta manera de intervención de los consultores denominada CEIN se convierte en uno de los principales elementos diferenciadores de ECCO.  El CEIN, los grupos de beneficiarias afines y el Coordinador del Programa son los mecanismos empleados para mantener el vínculo con las beneficiarias a lo largo de la asistencia técnica. Parte importante de la diferenciación de Mujeres ECCO es la configuración y operación de la figura del CEIN para lograr una intervención técnica integral, simultánea y a la medida para cada beneficiaria; y en el desarrollo de simulaciones de Juntas Directivas enfocadas en que las beneficiarias “aprendieran haciendo” mediante la implementación parcial y controlada de sus ideas.
3)     Funcionarios, consultores, empresarias
“Mujeres ECCO – Emprendedoras por la Competitividad” se ha validado como un proceso innovador y dispone de productos de conocimiento valiosos para la transferencia a las instituciones públicas y/o privadas interesadas en la promoción del emprendimiento femenino a través de un desarrollo metodológico, contenidos y herramientas que involucran instituciones de apoyo, consultores / mentores y mujeres emprendedoras. Mujeres ECCO contribuye al fortalecimiento del tejido empresarial de la región a través de la creación de empresas dinámicas y sostenibles lideradas por mujeres e impulsa su crecimiento a través del fortalecimiento de las habilidades de gestión empresarial, asistencia técnica, acompañamiento y consolidación de relaciones comerciales. La transferencia del modelo se realiza a través de 1) formación de funcionarios para operar el proyecto, 2) mejoramiento de capacidades en los consultores para implementación de metodologías de acompañamiento a mujeres emprendedoras y 3) desarrollo de habilidades de gestión empresarial en las beneficiarias.  
Resultados e implicancias del aprendizaje
- Mujeres ECCO logró, entre 2010 y 2013, sensibilizar a más de 6.000 mujeres, se generaron capacidades en asistencia técnica para emprendimiento femenino de más de 90 consultores/mentores en diferentes áreas y el apoyo de 16 instituciones de las regiones participantes.
- La implementación de esta solución permitió la creación de 247 nuevas empresas lideradas por mujeres las cuales generan 1.382 empleos, movilizaron inversiones cercanas a los US$ 3 millones y generaron ventas aproximadas a los US$ 6.2 millones para el primer año de operaciones.
- Además se fortalecieron 172 empresas.
- El Modelo de Emprendimiento Femenino de Mujeres ECCO tiene las condiciones para ser transferido y replicado en cualquier ciudad de Latinoamérica y el Caribe, dadas las experiencias exitosas de transferencia y replica en cuatro ciudades colombianas, además de Bucaramanga: Cartagena, Cúcuta, Barrancabermeja e Ibagué.
- Mujeres ECCO ha dado un giro a la vida personal, familiar y económica de las emprendedoras beneficiarias. La mayoría de ellas generan ingresos, aportan para sus gastos y el de sus familias y, en algunos casos, han vinculado a sus esposos como socios o colaboradores del nuevo negocio.
- Mujeres ECCO mejora Capacidades en los funcionarios de entidades de apoyo para liderar proyectos de emprendimiento de alto impacto de género; Capacidades en los consultores en implementación de metodologías segmentadas  a emprendimientos de  profesionales enfocadas en  género; Habilidades de gestión empresarial en emprendedoras en áreas comerciales

La Festa di San Giuseppe!

Comiendo durante el intervalo de Boheme en el Metropolitan

“los pensamientos” de los robots con la realidad aumentada

http://innovacion.ticbeat.com/mas-cerca-de-los-pensamientos-de-los-robots-con-la-realidad-aumentada/ 
MIT
El desarrollo de modelos tecnológicos embebidos que combinan los elementos computacionales y las entidades físicas marcará el paso hacia una nueva generación de sistemas de ingeniería. La comunidad de desarrolladores y expertos en computación los han llamado sistemas ciberfísicos o, así como lo explican, sistemas cuyo funcionamiento se basa en una fuerte integración de elementos físicos con tecnologías de control, computación y comunicación.
Sus aplicaciones pueden variar desde los smartphones con gran capacidad de procesamiento hasta coches autónomos, pilotos automáticos, sistemas robóticos, redes de sensores inalámbricos, etc. Con este tipo de sistemas se abre una categoría superior de tecnologías que tiene el potencial de cambiar nuestras vidas de la misma forma que lo han hecho los dispositivos móviles en su momento, aunque diseñar los mecanismos complejos que los componen supone un proceso que está condicionado por muchos retos. 
Por este motivo se han puesto en marcha los experimentoshardware-in-the-loop que consisten en unas pruebas simuladas para desarrollar y comprobar el funcionamiento de los sistemas embebidos en tiempo real usando modelos matemáticos. El método ha sido experimentado también por un grupo de investigadores del MIT y, según explican, sus intenciones no se limitaron a verificar el rendimiento de los algoritmos en tiempo real, sino también de hacer visibles los patrones de comportamiento de las máquinas a los investigadores que gestionan estas pruebas. En concreto, su técnica les ha ayudado a descubrir una forma de leer “la mente” de los robots a través de la realidad aumentada.
Durante las simulaciones de las misiones robóticas era difícil entender porque los robots elegían accionar de alguna manera, así que el equipo desarrolló un sistema que mostrara de forma visual cómo estos toman las decisiones. Para ello, prepararon un escenario adaptado a la detección de los movimientos instalando 18 cámaras en un techo y después crearon un software para proyectar las intenciones en tiempo real, como por ejemplo la percepción de la máquina acerca de la posición de un obstáculo o las rutas posibles.
Los investigadores la han llamado tecnología realidad virtual medible (MVR), pero que, a diferencia de la realidad virtual convencional, representa visualmente las percepciones y la forma de entender del mundo de un robot. Para los líderes del proyecto, las proyecciones de lo que tiene pensado hacer un robot permite conectar sus percepciones con lo que está haciendo y de esta forma los desarrolladores ganan más conocimiento sobre el significado de sus acciones y en consecuencia mejoran los algoritmos mucho más rápido:
Tradicionalmente, los sistemas físicos y de simulación estaban separados. Tendrías que ir al nivel más bajo del código, descomponerlo y tratar de averiguar de dónde venían los problemas. Ahora tenemos la capacidad de mostrar información de bajo nivel de una manera física, por lo que no se tiene que profundizar en su código o reestructurar la visión de cómo funciona el algoritmo. Podrías ver el tiempo de desarrollo de las aplicaciones reducido de meses a unos días de trabajo”, comenta Shayegan Omidshafiei, uno de los autores de la investigación.
Unas de las aplicaciones en las que están trabajando les ayudará a mejorar los algoritmos de los drones creados para apagar los fuegos forestales o aumentar su rendimiento en los escenarios de entrega de paquetes. El equipo cree que el sistema permitirá a los ingenieros diseñar cualquier escenario y testear el prototipo antes de probarlo en el mundo real.

Mihaela Marín

Mi interés por la tecnología ha nacido cuando me he dado cuenta de que nos permite ver el lado escondido de la realidad. Todavía quedan muchas cosas por descubrir y suficiente curiosidad para entender lo que realmente somos. Especializada en Periodismo y Marketing, he podido compartir experiencias con profesionales del mundo empresarial tecnológico. Siempre en búsqueda de ideas, escribo para hacer conocido el trabajo innovador, capaz de cambiar los problemas en soluciones.

Me and Peter !

Mi abuela Martha con mama, de beba.

Ecosistemas muy diferentes, aprendizajes muy importantes

http://www.prodem.ungs.edu.ar/blog/2014/10/4262/ 
Hugo Kantis reflexiona en base a sus experiencias en viajes recientes por Israel y Chile acerca de los contrastes entre la Start Up Nation y los ecosistemas de la región, y se pregunta si hay algo del país asiático que resulte de utilidad para América Latina. Sus argumentos se basan en el ICSEd y en diversas anécdotas, testimonios e incluso bromas que pudo conocer.
El último mes ha sido de fuertes contrastes. viajando por Israel y América Latina. Lo que sigue es una crónica impresionista basada en diversas sensaciones, experiencias y reflexiones.
Invitado a Israel por la Universidad Technion con el apoyo de la Start Up Organization,  pude reunirme con funcionarios clave del gobierno, emprendedores, fondos de inversión, académicos y consultores. Pero empiezo por un chiste, que escuché de boca de Elio Nudelman, un argentino que lideró Intel Capital en América Latina: Dos madres judías se encuentran. Y en vez de hablar de los logros de su hijo el doctor, como suelen hacer en otros países, en Israel se cuentan los avances de su hijo el emprendedor, o hablan del “exit” que consiguió su start up. Y sumo una anécdota que viví en primera persona, al subir a un taxi en Jerusalén. De inmediato, el conductor me decía que escucharé hablar de él en unos años gracias al emprendimiento de turismo virtual que está desarrollando con apoyo de dos inversores. En 15 minutos mencionó 3 veces a Steve Jobs, su ídolo. Indudablemente el chip del emprendimiento está allí muy instalado. Y al llegar al hotel, mientras esperaba hacer el check in, fue suficiente hojear rápidamente el periódico Jerusalem Post para identificar 4 notas diferentes sobre el rol de los emprendimientos o de la nueva política de emprendimiento israelí. Esta sensación térmica encuentra respaldo, además, en los números: las empresas tecnológicas suman el 15% del PBI y casi el 10% del empleo. La pregunta obvia es: ¿pueden los países de América Latina aprender de la experiencia israelí y pegar un salto cualitativo en base a sus emprendedores y empresas intensivas en conocimiento?
Para avanzar en el interrogante, me detengo primero en el Índice de Condiciones Sistémicas para el Emprendimiento Dinámico (ICSEd-Prodem), que nos ayuda a dimensionar las principales brechas de la región y a identificarlas. Es muy distinto, en primer lugar, el papel que juega la ciencia y tecnología para la innovación. Esto no es algo nuevo. Pero sí lo es que mientras Israel está en esta dimensión entre los top 5 del ranking internacional del ICSEd (integrado por 54 naciones) los países de la región se ubican de mitad de tabla hacia abajo. Hace décadas,  la Start Up Nation (así suelen llamar a Israel) decidió que la única opción estratégica que tenía para ser viable económicamente era especializarse en tecnología y ello requería invertir en forma significativa en I+D. Pero dispuso además un instrumento específico para fomentar aquella que reuniera la condición de tener  potencial de comercialización y estar sustentada en un equipo emprendedor potente. Se sumó además una agresiva radicación de empresas internacionales de tecnología cuyos centros de innovación se vieron atraídos por la amplia disponibilidad de ingenieros talentosos. Intel fue la empresa pionera de este movimiento de firmas internacionales, liderada por un israelí, precisamente, que trabajaba en ella en EEUU (efecto diáspora). Y la resolución exitosa de los primeros desafíos tecnológicos encarados por Intel en este país, sirvió de aval para que las demás empresas siguieran sus pasos. La estructura empresarial, precisamente, es otra dimensión en la cual la brecha con los países de la región es muy importante (Israel duplica el puntaje promedio de América Latina en esta dimensión del ICSEd). Ella genera demandas sofisticadas para nuevas empresas innovadoras y a la vez sirve de cuna de emprendedores, que se forman en ellas, combinando los aprendizajes que obtuvieron durante una instrucción militar en la cual desarrollaron competencias fundamentales como el trabajo en equipo, la capacidad de resolver problemas y enfrentar riesgos. A ello debe sumarse el acierto del gobierno en el desarrollo de una oferta de capital presemilla público, desde los 80s y de capitales privados, desde los 90s, para etapas posteriores del ciclo de vida del emprendimiento. Hoy la experiencia de Yozma es reconocida internacionalmente como una de las más exitosas del mundo. Sin embargo, tal como explica el profesor del Technion Harry Yuklea, otros países como Alemania intentaron copiar el modelo Yozma y no funcionó. Y para argumentar al respecto usa su “teoría del plomero”, según la cual para que el emprendimiento sea boom es necesario que haya un equilibrio entre “la cañería” y el “flujo de agua”. Por más cañería que instalemos, el agua no saldrá por las canillas si no hay corriente que la alimente. La metáfora habla por sí sola.
Otro aspecto distintivo de la experiencia israelí es su modelo de incubación. Luego de una década de fondearlas desde el Estado, el gobierno decidió cambiar las reglas de juego y reemplazar dicho fondeo por un incentivo muy fuerte a las incubadoras. Ellas deben autofinanciarse e invertir en los proyectos, acompañando una inversión muy superior por parte del gobierno, a cambio de una  participación accionaria muy elevada que abre la expectativa de apropiación del “upside” por parte de las mismas, es decir, del valor creado. Para que ello ocurra las incubadoras deben seleccionar y trabajar exitosamente con los emprendimientos para que se vuelvan apetitosos para otros inversores, los que al comprar la parte de las incubadoras les permiten realizar su ganancia. Hoy hay incubadoras en distintos campos tecnológicos, algunas de ellas lideradas por ex emprendedores tecnológicos, otras por inversores y algunas por empresas internacionales como Microsoft o Johnson y Johnson (algo que ha despertado, estos últimos casos, fuertes polémicas en el mundo del emprendimiento israelí). Otros temas en debate en esta sociedad tienen que ver con su enorme capacidad para crear start ups tecnológicos, la que coexiste con su muy inferior capacidad de desarrollar luego empresas independientes que crezcan, dado que es muy común que existan procesos de venta a empresas trasnacionales. El viaje a Israel fue, indudablemente, una fuente de reflexiones que fui procesando en el avión. La más importante: ¿hay algo de lo que venía diciendo que podamos aprender y que sea aplicable para un contexto tan diferente como el de los países de la región?
Ya de regreso en nuestra región tuve la oportunidad de participar, invitado por el BID, en el Diálogo de Políticas Regionales realizado en Chile, al que asistieron representantes de casi todos los países de América Latina. Un seminario muy interesante en el cual fue posible tomar la temperatura actual de los diferentes ecosistemas y sus desafíos. Y encontrar algunos puentes con la experiencia vivida en Israel. Intentemos vincular ambas realidades a partir de algunos de los temas que se discutieron en Chile.
Por ejemplo, Gonzalo Rivas, Presidente del Consejo Nacional de Innovación del país trasandino, se preguntó si es factible desarrollar el capital de riesgo si no hay antes innovación, lo cual lo llevó a preguntarse si hay una secuencia lógica en el desarrollo de las políticas. ¿Alguna familiaridad  con la “teoría del plomero”? ¿Alguna asociación con la fuerte apuesta a la ciencia y tecnología y la oferta de capital presemilla a los emprendimientos de perfil innovador de los israelíes, que antecedió al desarrollo del capital emprendedor? Debe desprenderse de esta experiencia que primero hay que desarrollar la innovación y después el financiamiento? Se trata de lograr, sin duda alguna, un delicado equilibrio en el timing de las políticas, porque si no puede volverse como el problema del huevo y la gallina. Por un lado es fundamental revisar y profundizar las políticas de ciencia, tecnología e innovación desde la perspectiva del emprendimiento. También es clave poder trazar puentes entre el mundo de las empresas y de los emprendedores, de modo que haya una mayor capitalización de las cadenas de valor en las que las primeras están insertas para lograr que los emprendimientos provean soluciones a sus desafíos. Pero también es cierto que si no hay financiamiento para la innovación tampoco ella ocurrirá en los niveles que hacen falta. Entonces es importante identificar en qué estadío de desarrollo están nuestros ecosistemas y entender que muchos de los esfuerzos serán (hasta que se alcancen umbrales mínimos de escala o masa crítica), iniciativas pioneras cuyo valor reside principalmente en su contribución al aprendizaje y al desarrollo de capacidades para el ecosistema. Por lo tanto, hay que asumirlas con una mirada de largo plazo, entendiendo que deberán ser continuadas a través de nuevos pasos, previa evaluación, que permitan alcanzar estos niveles críticos para, desde allí, coevolucionar. Es decir, crecer en una suerte de pari passu en donde la oferta y la demanda de financiamiento se retroalimenten. También es muy importante tener presente algunos aportes de Germán Echecopar, profesor de la UAI, en este mismo encuentro del BID. Germán argumentaba que, haciendo números, los fondos de capital emprendedor que pueden funcionar en contextos como el chileno son los que financian a emprendimientos de innovación a nivel regional y no así si se trata de innovaciones disruptivas de mucho mayor riesgo. Desde un punto de vista sistémico (o de la “teoría del plomero”) está claro, como dijimos, que hay serios problemas de masa crítica, tanto del lado de la innovación como de la disponibilidad de capital humano emprendedor potente y no sólo en Chile. Y ellos afectan a la posibilidad de desarrollar una oferta de capital emprendedor. A ello se suma otra complicación: los gobiernos que disponen de financiamiento para emprendimientos innovadores con frecuencia apuestan a aquellos que presentan innovaciones sustantivas, dejando de lado innovaciones regionales que son conocidos como “clones” de negocios innovadores que ya fueron probados con éxito en otras latitudes y para las cuales, nos decía Germán, el capital emprendedor puede funcionar. Armar la cadena de financiamiento es, entonces, más complejo aún. En esta etapa puede ser conveniente entonces, tanto a nivel de los privados como de los gobiernos, diversificar apuestas incluyendo a los emprendimientos con distintos grados de innovación (no sólo disruptivos, no sólo clones), siempre que tengan buen potencial de crecimiento y evaluando, desde la perspectiva pública, su contribución al desarrollo del ecosistema. Otro camino en el que es clave insistir para lograr masa crítica, aunque no es un camino sencillo, es el de las iniciativas proemprendimiento que operan a escala regional, dado que de ese modo es posible lograr las escalas necesarias y superar las limitaciones de cada país
Hasta acá hablamos de financiación y de innovaciones, pero ¿y el déficit de capital humano emprendedor? Está claro que, felizmente, no tenemos escuelas de emprendimiento en nuestros ejércitos ni situaciones de conflictos bélicos, como ocurre en el caso israelí, pero… hay algo de esa experiencia que podemos aprender? Si el ejército es una buena escuela de emprendedores y es compulsiva. Hay forma de hacer que nuestros sistemas educativos se vuelvan ámbitos formativos de capacidades emprendedoras? La región está avanzando en este terreno aunque aún se carece de evidencias contundentes acerca de sus resultados. En cualquier caso, siempre me ha gustado decir que nuestros espacios formativos pueden ser a lo sumo una instancia bastante ligth de desarrollo de capacidades mientras que la formación de un emprendedor, siguiendo con la metáfora militar, se parece más a la formación de un comando o de tropa de elite que al entrenamiento regular de los conscriptos. Por la incertidumbre que enfrentan y la cantidad de decisiones que deben asumir en dichos contextos. Y eso los emprendedores suelen hacerlo en base a la experiencia, una fuente muy potente de aprendizajes. Por lo tanto, es un reto poder imaginar instancias formativas en las que el manejo de la incertidumbre, la experimentación, la ambición y la toma de decisiones sean, junto con el aprendizaje en base a la interacción con el entorno, los pilares formativos.
¿Y qué podemos decir del modelo de incubación? ¿Podría un modelo como el israelí hacer pie en los países de la región? Adoptando una mirada evolutiva como recomienda en su crítica a los modelos originales de ecosistemas nuestro colega y amigo Colin Mason (profesor de la Universidad de Glasgow y miembro de nuestro Comité Consultivo), surge el interrogante acerca de las condiciones necesarias para que un modelo de incubación como el comentado funcione. Tal como dijimos arriba la presencia de actores con capacidades y recursos apropiados es algo crítico y varía según el grado de maduración de cada ecosistema. La pregunta debe hacerse al nivel de cada ecosistema entonces? O es posible pensar, como dijimos antes, a nivel regional? Seguramente en el mundo de las aceleradoras de emprendimientos del área de las tecnologías digitales haya mayores chances que en otros sectores de actividad. El gobierno de la Ciudad de Buenos Aires ha decidido seguir este camino con audacia y sus resultados podrán ser evaluados en el tiempo. Pero la mayor parte de los ecosistemas de la región no parecen estar aún preparados. Lo cierto es que, más allá del modelo israelí en sí, lo que resulta claro es que es necesario repensar el modelo de plataforma institucional, su sostenibilidad y sus incentivos. La preocupación que está por detrás tiene que ver con la eficiencia en la asignación de los recursos, pero también con la falta de crecimiento que se observa en general en los incubados y en los apoyados con capital semilla. Chile, por ejemplo, ha avanzado en la implementación de un sistema que busca premiar el desempeño de las incubadoras, cuando antes premiaba la capacidad de seleccionar proyectos de modo coherente con los criterios del Comité de Corfo. Habrá que esperar que tenga un mayor recorrido para poder evaluarlo, pero en cualquier caso surgen algunos interrogantes de interés que conviene anticipar. ¿Cómo combinar incentivos que busquen el desempeño sin por ello discriminar en contra de aquellos de mayor riesgo y tiempo de maduración? ¿Es un buen desempeño de una incubadora sinónimo de buen desempeño del emprendimiento? Para poder responder a este interrogante es clave tener un marco conceptual claro acerca de los procesos de crecimiento de las nuevas empresas, sin lugar a dudas, el que es mucho menos lineal de lo que a veces se plantea.
Y también, si bien aún nos queda muy lejos, vale preguntarse acerca de la pertinencia, al menos para algunos países de la región, del debate israelí acerca de los procesos de venta temprana de las start ups. En el Diálogo del BID en Chile fue muy interesante poder participar de un intercambio de ideas al respecto, dado que a una escala muy inferior, hay casos de este tipo en varios países de la región. Un interrogante que despierta la experiencia israelí es ¿en qué medida es posible evitar para nuestras sociedades las eventuales pérdidas en la captura del valor generado por los start ups cuando estos procesos de venta ocurren en forma temprana (early exit)?. Especialmente cuando ha habido inversión de recursos públicos. En este sentido existen contrapuntos entre opiniones más orientadas a dejar que esto suceda libremente, sin que sea motivo de inquietud dado que en cualquier caso el ecosistema, indican, se estará beneficiando por la dinámica que se genera;  hasta aquellas otras que plantean reparos frente a la misma, señalando la necesidad de buscar que los recursos públicos no se pierdan y que se alienten políticas prioricen la creación de empresas que tengan impacto a nivel local. Se trata de una discusión muy interesante, sin dudas, y  algunas de las dimensiones que cabe analizar fueron exploradas en un paper que publicamos en el journal Venture Capital y que hemos compartido en unnúmero anterior de Dinámica Emprendedora.
Para concluir, el desarrollo de cada ecosistema de la región requiere que cada “cocinero” cree su  propia “receta”, y ello supone poder definir los ingredientes más adecuados y sus combinaciones. Pero lo que no es recomendable es hacerlo desde cero, sin aprender críticamente de las experiencias de otros. Algunos elementos de la “cocina israelí”,  sin que ello signifique creer que los modelos pueden importarse o replicarse, parecen inspirar algunos debates y reflexiones valiosas.

Feliz día en especial a mi adorable Pepa!

Arte...

El mundo que viene. Por qué estamos en el mejor momento de la Historia

http://jccubeirojc.blogspot.com/2014/11/el-mundo-que-viene-por-que-estamos-en.html 
Como nada es casual, hoy he estado leyendo el libro ‘El futuro que viene’, de Juan Martínez-Barea. Juan es ingeniero industrial por la Universidad de Sevilla, MBA por el MIT y Máster en Economía por la École Centrale de París, ha trabajado en Abengoa y McKinsey y ahora es Embajador de la Singularity University y director de la Fundación de Consentino.
En la introducción, JMB cita al que fuera CEO de Nokia, J. O. Nieminen, que en 1998 se expresaba así sobre las dificultades de nacer finlandés: “Cuando un inventor del Silicon Valley abre la puerta de su garaje para mostrar su última invención, tiene frente a él al 50% del mercado mundial. Cuando un inventor de Finlandia abre la puerta de su garaje, tiene ante él un metro de nieve”. Hasta ahora. “Nunca en la historia de la humanidad ha sido menos importante la geografía”. “¿Príncipe o rana? Tú decides”.
El autor nos habla de “el gran tsunami”. La convergencia de tres megatendencias:
- la hiperconectividad (este 2014 se superarán los 7.100 M de suscripciones de móviles, más que personas en el planeta; más de 2.700 M estamos conectad@s a internet. Como ejemplos, las Google glasses, el reloj inteligente Pebble, la pulsera de Fitbit o la ropa de Machina).
- la aceleración tecnológica (crecimiento exponencial), con tres grandes oleadas: biotecnología, inteligencia artificial y robótica (coches que se conducirán solos, aviones autotripulados), nanotecnología (grafeno, pantallas transparentes, nanorrobots).
- la irrupción de 4.000 M de “nuevos ciudadanos” desde países emergentes. Hay más de 21.000 multinacionales y 9 de las 50 empresas más innovadoras en esos países. Fabrican “coches de 3.000 $, ordenadores de 300 $, móviles de 30 $”.
Como consecuencia “el mundo se parte en dos”. La brecha está en la Educación (teniendo en cuenta que, según el informe PISA, “la mayoría de los adultos españoles se pierde en un texto complejo como El Quijote, no saben entender el recibo de la luz ni comparar los precios de diferentes hoteles”, la Innovación (los mercados se describen como un “reloj de arena” con productos de alto valor añadido y “low cost”, porque el cuello de botella es “la zona de la muerte”) y la Ambición (Juan parafrasea a Churchill, en el sentido de ver “oportunidades en cada dificultad, y no dificultades en cada oportunidad”, y nos recuerda que según el Global attitudes project 2013 del Pew Research center, solo el 4% de los españoles vemos el presente con optimismo, y el 23% el futuro –los chinos son optimistas en el presente en un 88% y en el futuro en un 80%).
Es el mejor momento de la historia de la humanidad, tanto a nivel macro como micro. Macroeconómicamente, porque vemos el principio del fin de los grandes problemas del mundo (la pobreza, la falta de estudios, la desigualdad de genero, la mortalidad infantil, las epidemias… con la salvedad de la sostenibilidad medioambiental). En términos microeconómicos, por la “llegada de la meritocracia total”. El entorno donde un@ ha nacido y crecido ya no marca el destino.
Por tanto, se trata de “un universo de oportunidades para todos”. Es “la era de la polarización de los profesionales”. Unos cuantos, de alta competitividad (el Talento); otros, trabajadores “low cost”. Juan nos presenta a diez jóvenes líderes que están marcando la pauta: Salman Khan (Khan Academy), la bloguera cubana Yoani Sánchez, el brasileño Dhaval Chadha, el argentino Emiliano Kargieman, el chef británico Jamie Oliver, el esloveno Marko Bitenc, la sevillana Pilar Manchón (Indysis), la etíope Kidist Zeleke, William Kamkwamba de Malawi y la afgana Roya Mahboob. Además, “8 fábricas de líderes”: Colegios del Mundo unido, posgrado, fundaciones, Ashoka, Kickstarter, X-Prize, TED, Singularity University.
Juan Martínez-Barea nos muestra “un mapa de carreteras para conquistar el mundo: “Despertar” y tomar el control, “Chocarse” con el mundo, Diseñar “la escalera”, Estar en punta de lanza mundial, Conectarse a la redes globales, Dominar el inglés, Vivir en el extranjero, Volver, Emprender (él prefiero, frente a “emprendedor”, que está muy manido, “entrepreneur”) y Tener un propósito. Los tres primeros tienen que ver con “tomar el volante” (“marcar la pauta”, diríamos en Liderazgo); los tres segundos con “subir a la plataforma global” (“hacer equipo”) y los tres últimos, con “impactar al mundo” (“infundir energía”, en términos de Liderazgo).
Finalmente, “las locomotoras”. Nuevos héroes como Muhammad Yunus (“el fin de la pobreza es posible”), el Dr. Venkataswamy (“Nunca es tarde para dejar huella”) y el empresario almeriense de Macael Paco Consentino.
Un libro muy importante. Como dice el profesor Marina en la contraportada, Juan Martínez-Barea tiene “una habilidad imprescindible para sobrevivir en el mundo que nos espera: saber distinguir la información relevante de la que no lo es. Su libro es un mapa de las carreteras que nos llevan al futuro. Imprescindible para no perderse”.

magnifique

"Quien no ha cometido nunca un error, nunca ha intentado nada nuevo". Albert Einstein nunca ha intentado nada nuevo.>> ALBERT EINSTEIN

El buen mentor: los 10 mandamientos

http://www.prodem.ungs.edu.ar/blog/2014/10/el-buen-mentor-los-10-mandamientos/ 
La lista de consejos elaborada por Futurpreneur muestran dos cosas: por un lado, la creciente importancia de los mentores en el proceso de gestación, sostenimiento y crecimiento de las nuevas empresas. Y en segunda instancia, permite repasar su función de dar cierto orden y algunos protocolos de acción que equilibren la pasión desbordada de los emprendedores. Porque así, esta energía bien encaminada logra dinamizar los emprendimientos y generar empresas de mayor alcance e impacto.
1) Ser accesible
Adoptar el rol de mentor requiere tanto concentración como energía y tiempo. Actualmente contamos con la tecnología necesaria (teléfono móvil, e-mails y chats) que permite estar disponible al 100%.
2) Ser un modelo de rol positivo
Los buenos mentores son respetados por sus aprendices. Un aprendiz puede aprender mucho de su mentor con sólo observar su desempeño en cualquier situación particular. La clave está en generar esos espacios en los cuales los aprendices puedan participar para aprender cosas nuevas.
3) Ser tu mismo
Compartir las experiencias y fracasos es el primer paso.
4) Estar interesado de manera genuina en su aprendiz como individuo
Debe ser objetivo, paciente y escuchar atentamente al emprendedor. Utilice un acercamiento empático donde pueda escuchar no solamente sus palabras, sino también sus sentimientos.
5) Compartir experiencias y puntos de vista
Seleccione historias y experiencias que sean adecuados y útiles, pero a la vez neutrales. Estar abierto a compartir los errores y fracasos también es clave para construir un lazo confiable con el emprendedor, ya que suelen ser las mejores lecciones. Debe estar atento a los retos que puedan surgir, pues la forma de superarlos será una enseñanza importante.
6) Compartir la red de contactos
El capital social es de gran ayuda para aumentar las oportunidades de aprendizaje, los proyectos de trabajo y las fuentes de necesidad que vayan surgiendo para el emprendedor.
7) Actuar como una caja de resonancia
Hay que explorar las diversas maneras, pensamientos e ideas frente a una determinada situación, a partir de la experiencia de un profesional.
8 ) Proporcionar una nueva perspectiva
Aportar una mirada fresca acerca de determinado tema puede ser muy valorado por el aprendiz. Debe tener suficiente claridad sobre el tema abordado para proporcionar posibles soluciones.
9) Aportar información útil y reconocer los logros
Un buen mentor sabe que la retroalimentación en su justa medida ayuda a desarrollar cualidades y capacidades del emprendedor. Además, reconocer los logros facilita la construcción de confianza del aprendiz, tanto en sí mismo como con el mentor.
10) Divertirse
Ser un mentor es una experiencia estimulante. Adoptar ese rol permite aprender mucho de sí mismo a través de la relación con el emprendedor. Puede ser una experiencia divertida y muy atractiva para ambos.
Fuente: versión adaptada del artículo de Futurpreneur

viernes, 31 de octubre de 2014

las q estamos diosas en B.zcarrasco,tenes el pelo más largo

Einstein writing an equation on blackboard at California Institute of Technology

http://ow.ly/jNi1D 

Una ducha de creatividad

http://www.revistaenie.clarin.com/ideas/Coffitivity-ideas-ducha-creatividad_0_1240675922.html 
"Ideas en la ducha", de Sebastián Campanario, es una investigación coral sobre creatividad, con testimonios de expertos en las áreas más diversas, de la economía a la física, pasando por la música y las neurociencias. 

POR RAQUEL GARZÓN


Trabajar en un café aumentaría la productividad. Coffitivity es un app que los recrea
"¿Qué haremos hoy, Ferb? ¿Un submarino o un proyector de rayos miniaturizantes?”, le pregunta Phineas a su hermano durante el desayuno en un episodio de Phineas y Ferb, uno de los programas de dibujos animados más estimulantes de la nueva era Disney. Nada les parece descabellado o imposible; todo puede intentarse en el patio de casa.
Ese mismo espíritu emprendedor, eje del siglo que nos toca, protagoniza Ideas en la ducha(Sudamericana), de Sebastián Campanario: una investigación coral sobre creatividad, con testimonios de expertos en las áreas más diversas, de la economía a la física, pasando por la música y las neurociencias, inspirada en sus columnas periodísticas de La Nación.
Mientras releva técnicas para potenciar la aparición de ideas (rituales de inspiración como trabajar usando la banda sonora de Coffitivity, un app que replica a 70 decibeles el ambiente de un café con sus diálogos entreverados, sus expresos y espumadoras de leche), Campanario defenestra algunos mitos y pone en perspectiva datos que permiten resetearnos. Confirmado por distintos estudios hoy sabemos, por ejemplo, que nada liga de modo excluyente la creatividad con la juventud; lo esencial es superar la “fijación funcional”. “Nuestro cerebro está acostumbrado a pensar poco y en lo mismo de siempre para ahorrar energía. Para generar nuevas ideas hay que estimularlo a pensar más y de manera distinta”, sintetiza el autor. Cambiar el foco ayuda. Promover el “intercambio de ocurrencias”, “poner en valor” los errores que redirigen proyectos y estar abiertos a los desvíos que plantea el azar también pagan bien.
Otro prejuicio que el libro demuele es el de las epifanías y el éxito fácil. Aunque la “gran idea” pueda llegar cuando estamos relajados (tomando una ducha, por ejemplo, de allí su título), requiere una búsqueda previa y obsesiva: a talento semejante, la diferencia entre bueno y excelente, afirman los gurúes, son “10 mil horas de práctica”.
Divertido y muy documentado, el libro desestima los extremos que encarnan tanto los “vendedores de humo” (¡conocemos!) como los “ life hackers ”, que saltan maniáticamente de una innovación a la siguiente. La optimista metáfora final –un bote de motor que encara la ola del tsunami antes de que crezca y se vuelva mortal– se hermana con una entrevista sobre literatura en la cual César Aira me confió que, como razón vital, prefiere siempre lo nuevo a lo bueno. “Buscamos –graficó– algo que aún no tiene nombre.”

Las diosas de Benito Carrasco