lunes, 3 de agosto de 2015

Cuando nos agobia el tiempo libre

http://matosas.typepad.com//competir_con_la_mente/ 

Ser capaces de disfrutar de lo que hacemos, aquí y ahora, desarrolla la atención. Cambiar el ritmo puede aburrir al principio, pero debemos tener paciencia para conseguirlo

  • El trabajo en equipo está sobrevalorado
  • ¿Nos sientan bien los elogios? 
  • Anna Parini
     
    Los espacios y tiempos configuran nuestra vida. Vivimos cambiando de velocidad. En casa habitamos en nuestro territorio a nuestro ritmo, y de ahí salimos a otros: el trabajo, la calle, los bares, los centros comerciales, playas, montañas, coches, aeropuertos… Estamos también en zonas de ruido, de conversación, de silencio, de soledad. Vivimos tiempos apresurados, estresados, presionados, tranquilos, aburridos, de competición, de ocio. A menudo ni siquiera podemos decidir cuáles son esos espacios por los que transitamos ni somos dueños de nuestros tiempos. ¿Cómo configuran nuestra vida?
    Estamos adaptándonos constantemente a ellos. La dispersión, el estrés y la angustia aparecen a menudo en estos intervalos de adaptación. ¿Sabemos aprovechar lo que estos cambios nos facilitan? ¿Los buscamos o vivimos atrapados en nuestros hábitos y rutinas?
    El estrés del tiempo libre. El tránsito del trabajo al ocio puede provocar ansiedad y estrés. Llevamos meses de actividad intensa y de un día para otro estamos de vacaciones. Ahora el tiempo es más nuestro. Sin embargo, nos encontramos con el impulso de hacer, planificar y estar ocupados. El hábito puede estar tan arraigado que llenamos nuestra agenda de visitas, viajes, encuentros y planes. Vamos a un lugar distinto, y la preparación anticipada nos produce a veces más gozo que cuando estamos allí porque queremos asegurarnos de no perdernos nada. Es bueno estar abierto al aprendizaje que supone viajar y ver; sin embargo, ¿cuánto gozamos del momento? ¿Hasta qué punto calmamos nuestro hábito de tener que planificar y estar siempre en acción?
    La sensación de agobio puede deberse a nuestra necesidad de buscar siempre cosas mejores y novedosas, y a nuestra incapacidad de encontrarnos cómodos y bien donde estamos y con lo que tenemos. El neurólogo Emrah Düzel lo explica: “Con la percepción de lo nuevo el cerebro libera mucha dopamina, vincula ese descubrimiento a la sensación de que ahí encontrará una recompensa. De no ser esto así, el hombre nunca se habría aventurado a salir del agujero. Colón nunca habría buscado una nueva vía marítima y el vuelo a Marte no sería un objeto de reflexión para nosotros”.
    La información se come la atención
    de sus receptores”
    Herbert A. Simon
    En otros casos, pasamos de estar muy activos a ser espectadores pasivos. Internet, lossmartphones, los intercambios constantes por Facebook, Twitter, correos electrónicos y otros medios suponen una multiplicidad de estímulos que influyen en nuestra fuerza de voluntad y capacidad de autocontrol. Incluso en nuestro tiempo libre nos vemos invadidos por las noticias y datos que llegan por nuestros teléfonos. Se convierte en una adicción.
    Observamos la aventura de una película o un acontecimiento deportivo en vez de vivir nosotros una o practicar un deporte. Estamos siendo espectadores pasivos, y esto al final no nos proporciona plenitud. En vez de disfrutar del descanso nos aburrimos por falta de vivencias y nos sobreviene el estrés del tiempo libre. Pasar de un tiempo ocupado y activo a otro más libre implica a veces saber aburrirse para ir desacelerando el ritmo.
    Domine sus circunstancias. El tiempo libre es deses­tructurado y más difícil de configurar. Uno quiere regresar rápido a casa después de un día intenso de trabajo y luego, cuando llega, al cabo de un rato, no sabe qué hacer y enchufa la televisión o se distrae con Internet. Son distracciones que no nos nutren ni nos producen verdadero descanso. Quizá nos brindan una pausa en los pensamientos y preocupaciones, pero seguimos abiertos a estímulos externos que no permiten un pensamiento creativo, sino que quedamos atontados ante lo que vemos acontecer frente a nosotros.
    El “no hacer” nos angustia, provocando la sensación de estar “perdiendo” el tiempo, y el no querer sufrir esa ansiedad junto al deseo de sentirnos activos nos impulsan a la acción. Es positivo no dejarse dominar por la tentación de buscar siempre cosas nuevas para colmar deseos y necesidades que probablemente sean superfluos. Se trata de desarrollar el arte de no ser marionetas de nuestros anhelos sin autocontrol, ya que muchos de ellos son inculcados por lo que se supone que uno debe tener, consumir y hacer y no por lo que realmente se quiere. Sepamos decir basta.
    Unas verdaderas vacaciones consistirían en conseguir que nada tire de nosotros, en que nuestra atención esté centrada en gozar del instante presente sin que busquemos estímulos, siendo capaces de pasarlo bien sin hacer nada.
    Aprendamos el arte de potenciar la atención cuando nos falten metas, estímulos y retos externos. Para ello necesitamos paciencia. Tomarnos con calma los días de transición de un tiempo apresurado a otro más nuestro. Al principio, quizá nos aburrimos o nos sentimos “descolocados”, pero poco a poco aprendemos a disfrutar de la chispa de cada momento. No permitiendo que la mente ya esté en otro lugar, planificando lo que tendría que venir luego y cuál es el siguiente deseo a cumplir. Se trata de dominar el propio tiempo.

    Para saber más

    Anna Parini
    LIBROS
    Flow
    Mihály Csíkszentmihályi (Kairós)
    La felicidad según Spinoza
    Maite Larrauri-Max (Tandem)
    Ocio: La felicidad de no hacer nada
    Ulrich Schnabel (Plataforma Editorial)
    Para ello disfrutemos de lo que hagamos. Hacerlo desarrolla nuestra atención. Lograr estar concentrados plenamente en nuestro quehacer tiene valor en sí mismo. Un día en la playa observé a una niña jugar con las olas, les hablaba, se reía, estaba totalmente absorta en su juego y asombro por el vaivén de las olas, seguía su compás. No se planteaba si ese juego le reportaba algo, más que sentirse feliz en el aquí y ahora. Estaba concentrada y radiante.
    Pintar, tocar música en grupo, cuidar las plantas con pasión, fotografiar, jugar, bailar, cocinar algo nuevo en familia, una conversación interesante, reír hasta que se nos saltan las lágrimas son otras formas de disfrutar que contribuyen a desarrollar la concentración y la atención. Se trata de buscar retos que exijan toda nuestra concentración, actividades que ni nos abrumen ni nos aburran y nos permitan ser creativos. Una amiga me confiesa que un solo sábado le cunde mucho más que tres días entre semana. Y ocurre así porque cambia de espacio y de ritmo y eso hace que su concentración y su creatividad florezcan.
    ¿Variamos de ritmo en vacaciones y en nuestros periodos de ocio? Para que en nuestro tiempo libre logremos romper con la fuerza de la costumbre, con ciertos hábitos y rutinas, es importante que nos planteemos: ¿qué considero esencial en mi vida? Y no perdamos de vista nuestras preferencias. Posiblemente la prioridad está en lo que sugiere Walter Benjamin: “La felicidad es volver a uno mismo y no asustarse”.
    Metafóricamente diríamos que volver a uno mismo es llegar a casa, dejar de correr. No me refiero a un lugar físico concreto, sino al espacio interno en el que uno se encuentra. Estar en casa consiste en estar bien con uno mismo. Con lo que piensa y siente, con su cuerpo, con su entorno. Por ejemplo, cuando se inicia el Camino de Santiago, la mente va más rápido que el cuerpo. Poco a poco, caminando, se va habituando hasta que armoniza cabeza y cuerpo, entonces está en casa. Se trata de valorar la sencillez, salir de la dispersión y encontrar la serenidad interior. Es posible vivir esta placentera sensación cuando dejamos de querer controlar las situaciones y a las personas, cuando aceptamos la incertidumbre y la no permanencia como estados naturales del cambio constante que implica vivir, y cuando estamos en paz con nuestros actos.
    Si en vez de entrar en sí mismo, lo que hace es huir, no aprenderá a dominar ni su tiempo, ni sus pensamientos ni su energía. Seguirá disperso. Mantenerse distraído para evitar las propias preocupaciones es distinto a encontrarse a sí mismo e ir al lugar en donde experimenta ser, la casa propia. Se trata de estar bien con uno mismo, incluso en estados de inactividad como el sueño, la meditación o el simple acto de mirar por una ventana. Así favorecemos el bienestar, la creatividad y el propio rendimiento.

    Cada once minutos...

    Cada once minutos, demuestra la experta informática Gloria Mark, somos interrumpidos por teléfono, correo, información o colegas. Estas interrupciones se convierten en un estímulo al que nos volvemos adictos. Acabamos dependiendo de estos chutes de información que activan la adrenalina. Cada vez más nuestras fases de atención y concentración disminuyen y nos es difícil tener pensamientos profundos, creativos y que aporten soluciones a las situaciones complejas en las que nos vemos involucrados.
    Dosifiquemos conectarnos por las redes para estar presentes donde estamos, con quienes estamos, y sentir el sabor del instante sin tener que hacer nada ni responder a ningún aliciente que irrumpa en nuestra intimidad. En el tiempo de ocio, creemos estrategias de desaceleración. Una situación que acabará siendo altamente productiva si la aplicamos bien porque nos brindará mayor bienestar y nos permitirá desarrollar concentración, estar más atentos y tener pensamientos más profundos.

celeste mar

Ana María

“Cuando tomes una decisión, entrégasela al alma, no al ego”.

https://principiodeuncomienzo.wordpress.com/2015/08/02/alex-gonzalez-pozo-cuando-tomes-una-decision-entregasela-al-alma-no-al-ego/ 
Hoy dentro de la Sección ” Conversaciones con…” es un placer presentar a Alex González Pozo
Alex Gonzalez Pozo“Lo importante no es si se cae el  tenedor, sino saberlo recoger“. Es una frase de Ton Lodder, que Alex lleva por bandera. Y aunque él no lo sepa, desde que lo conozco, me ha ayudado en muchos momentos.
Formado en turismo, con experiencia en los mejores hoteles nacionales e internacionales, a día de hoy, es el Director General del Hotel Hesperia de Madrid. Es considerado como uno de los hoteles referentes de lujo en España.
He aprendido que la única forma de alcanzar el éxito en la vida, es el DAR. Y Alex, así bien lo sabe y promulga en su día a día. Pero no solo profesionalmente, sino también personal.
Un apasionado del ser humano, su formación en Coaching, PNL e Inteligencia Emocional , es un ingrediente más para ser el líder que es. Un liderazgo que forman la escucha, la sencillez, la apertura a nuevas ideas, un provocador de un clima en el que las oportunidades para superarse uno mismo, siempre están al orden del día, en el que las puertas abiertas siempre estarán abiertas para ti.
¿Cuántos de los que hoy trabajan, le gustaría tener un líder en el que se preocupara por su motivación y hubiera un buen clima laboral para desarrollar su talento?  Pregúnteles a los empleados de Hesperia si trabajar así es posible o imposible.
GRACIAS Alex por recordarnos valores, como el compromiso , el afán de superación, de la escucha y del dar,  la humildad, el sentido del humor, el valor ante las oportunidades que la vida te ofrece y la tenacidad ante tus sueños, son esenciales en la vida.  Gracias por forjar equipos allá donde vas, por recordarnos en todo instante el sentido a la palabra hospitalidad, contigo y cada uno de tus compañeros.  Son muchas las conversaciones que he mantenido con él desde que nos conocimos, y a título personal, quiero darte las gracias por recordarme en muchos momentos, que el tenedor siempre tengo que recogerlo si quiero hincharle el diente a mis sueños. Podéis conocer más a Alex, a su trabajo a través de su Twitter , Linkedin. y en su Web.
¿Sabes que tú vida puede ser diferente y aún así no haces nada para conseguirlo? ¿Te da miedo romper los límites que tienes en tu mente? ¿Quieres poner patas arriba tu vida y conocer eso que llaman felicidad? ¿Quieres que tu empresa alcance esas cimas que siempre has soñado? ¿Crees que el ambiente de tu empresa tendría que mejorar? ¿Sabes que el antídoto a todos los problemas es el NO escuchar tu corazón? Puedes contactar conmigo a través de Twitter, en Facebook y en Linkedin
.- ¿Quién es Alex González?
Un chico de 37 con corazón de 8 y con cabeza de 40. Reinosano y cántabro de pro. Un tipo simpático, alegre, con sentido del humor al que le maravillan las personas y estar al servicio de ellas. Hotelero de profesión y vocación, amo mi trabajo al que dedico la mayor parte de mi día a día. Inquieto e interesado en aprender casi de todo. Especial interés por el desarrollo personal y profesional de los seres humanos, el coaching, la inteligencia emocional y la PNL.de. Amigo de sus amigos y muy familiar. Me encanta viajar y estar con los míos, conocer gente y por supuesto la hotelería de lujo en la que llevo alojado 17 años.
.- Si echas la vista atrás, ¿Qué has aprendido de tus comienzos?
Sobre todo a ser yo mismo, la increíble capacidad de cambio que tiene la persona de cambiar, evolucionar y desarrollarse. Nadie te va a regalar nada; tu debes de regalar todo, es mi forma de ser feliz. Esfuerzo, trabajo, amor propio. La vida es un ratito…
.- Has liderado muchos proyectos desde sus comienzos, ¿Qué hay que tener en cuenta cuando comenzamos un nuevo camino?
Bueno, es mi trabajo. He tenido la oportunidad de liderar grandes, medianos y pequeños proyectos a nivel profesional y personal que han sido claves en el desarrollo de mi aprendizaje y formación. Todo inicio de proyecto debe de acompañar un estudio de objetivos, recursos, estrategias y plan de acción. Y como dice mi buen amigoPaco Alcaide, el foco.
.- ¿Cuál es el porqué de tu vida?
Me gustan más los para que, aunque por ti, intentaré el porqué. Servir de uno u otro modo a las personas para hacerlas un poquito más felices
.- Con ganas, ¿Qué podemos llegar a ganar en la vida?
Todo. Absolutamente todo lo que uno se proponga. No debemos olvidar que nuestra mente es nuestra única limitadora. Es una cuestión de actitud. No tenemos límites. Si te lo proponess y fijas bien los objetivos y la ruta, es cuestión de tiempo. PS: Acompañar de fuerza de voluntad, perseverancia y sentido del humor.
.- ¿Cómo definirías el lujo?
Alex Gonzalez PozoLibertad, tiempo, servicio, exclusividad, detalle, personalización, experiencia, a medida, iconicidad, unicidad
Es un estado mental-emocional. Eso es el lujo, el resto son adornos. En el lujo trabajas a fondo la propia persona aunque pueda parecer lo contrario. Es una actitud que engloba libertad, tiempo, exclusividad, detalle, experiencia, iconicidad, pero sobre todo, personalización
.- ¿Eres un líder?
Si. E intento ser uno de los buenos. Por eso desde hace años ya inicié mi plan de desarrollo de la habilidad de liderazgo. Tengo la gran suerte de poder desarrollar cada día esta habilidad en mi profesión como Director General de un hotel.   Debes liderar equipos, clientes y accionistas. Pero honestamente, me queda un largo camino que recorrer. Siempre tenemos espacio de mejora.
.- ¿Qué importancia tiene el cliente en un hotel y en cualquier establecimiento? ¿Y las personas que lo integran?
Los clientes son el todo. Son los únicos que tienen la total capacidad de despedirme de mi puesto de trabajo. Ellos son los que deciden si les gusta mi producto y mi servicio del hotel. Si no vuelven, es de alguna forma un despido. Además, hoy los clientes están cada vez mejor formados e informados y son los que al final del día te permiten evolucionar y mejorar tu producto.
El cliente en la hotelería es el leitmotiv. Para ellos creamos, construimos, desarrollamos y operamos cada uno de los servicios y productos del hotel. Los encargados de poner todo eso en práctica son las personas que integran los equipos del hotel. Por eso amo mi trabajo. Yo vivo cada día en medio de todo eso y es algo increíble
.- ¿Qué has aprendido de tus caídas?
Que hacen mucho daño, que provocan dolor, que te hacen evolucionar, que después de ellas esta el levantarse, el reconstruirse, y que hay que aprender de ellas, que son beneficiosas, que cuando te levantas ya eres un poquito más sabio.
.- Si te digo humildad, ¿Qué me dices?
Que es una de las cualidades humanas que más valoro. Se crea en los primeros años y es un placer cultivarla y practicarla de corazón. A mis padres les debo esta cualidad que me la inculcaron a fuego lento y con mucho cariño.
.- Desde que te levantas, tu foco ¿Hacia dónde está orientado?
A la excelencia en mi trabajo y a ser una buena persona. Si haces algo, hazlo con ganas, con corazón, como si fuese la última vez que fueras a hacerlo. Ahí se encuentra la verdadera felicidad del ser humano.
.- ¿Cómo tomas las decisiones en tu vida personal y profesional?
De la misma forma, escuchando a mi corazón y a mi mente. Hay una frase de no se quien, que dice que cuando tomes decisiones se las entregues al alma, no al ego.
.- Un hotel ¿tiene que ser una casa de la eficacia?
Durante cinco años tuve la gran suerte de trabajar mano a mano con Anton Küng (Director General de Ritz Madrid) . El me decía: “El trabajo de un director de hotel es el más sencillo de todos. Solo tienes que hacer que todo el hotel funcione a la perfección”
.- ¿Cuál es tu concepto de felicidad?
Creo en los momentos de felicidad. Tiempos que te permiten alcanzar plenitud en uno u otro sentido. La felicidad es un estado temporal de la mente. Para mi, la vida consiste en coleccionar momentos de felicidad y ser capaz de disfrutar de ellos de forma plena
.- Una reflexión para los lectores del blog
Se tu mismo. Todos los demás ya están ocupados.

PAVA DE MONTE.

A veces para estar en lo correcto necesitamos estar equivocados

Quien espera, desespera. Para tener éxito (y ser feliz) hay que tirar para delante. No se puede ganar el partido saliendo a no perder...

Buscá sin parar cual es tu pasión!

Mi jardín !

Reza y ama

Sigue tu instinto

http://www.pilarjerico.com/
Decía Schopenhouer que la personalidad del hombre determina por anticipado la medida de su propia fortuna. El caso es que en la sociedad actual tendemos a seguir modas, tendencias, opiniones extendidas... y a veces dejamos de lado nuestro propio instinto, nuestro propio 'yo' por lo vulnerables que llegamos a ser a la presión social. 

Quizá el nombre de Dick Fosbury no sea muy conocido, pero es un buen ejemplo de determinación y confianza en uno mismo. Fue el primer atleta en la historia que se atrevió a saltar de espaldas, tal y como lo hacen desde ese preciso momento todos los deportistas de esa disciplina. No dudó en ir a contracorriente, en confiar en sí mismo, y se llevó un oro en México '68 gracias a ello.

Cuando creas que algo es correcto, justo o necesario, no dudes en ir de frente hacia ello. Porque a veces hacemos cosas absurdas solo porque los que nos rodean también lo hacen.
Para ilustrar lo ridículos que podemos llegar a ser, te invito a que mires el vídeo que incluyo abajo. Se trata de un experimento del psicólogo Solomon Asch, donde varias personas compinchadas adoptan un comportamiento extraño en un ascensor. ¿Qué hace la persona 'inocente' que entra? Es muy curioso y revelador. 


¡Disfruta de la semana!

Pilar Jericó

Feliz cumple Miki de mi alma, solo puedo decirte GRACIAS!








4D, Dream, Soñar el futuro:

"Los líderes se ganan la
confianza con su sinceridad, 
con su transparencia y sus
méritos. Debes ser honesto
con todo el mundo en la
empresa. La sencillez y la
humildad son muy importantes.
No permitas que tu cargo, sea
cual sea, se te suba a la cabeza, 
pues perderás el liderazgo".
Jack Welch



domingo, 2 de agosto de 2015

”Quien es auténtico, asume la responsabilidad por ser lo que es y se reconoce libre de ser lo que es”. Jean-Paul Sartre

La mesa esta servida

"Calesi - zon"

El estado de trance prepara al cerebro para el conocimiento

http://www.tendencias21.net/El-estado-de-trance-prepara-al-cerebro-para-el-conocimiento-segun-un-estudio_a40914.html

Propiciaría una reconfiguración de la red cerebral que favorece la integración y la comprensión


Chamanes de todas las culturas caen en trance como vía para alcanzar conocimiento. Ahora, un equipo internacional de neurocientíficos ha logrado determinar qué sucede en el cerebro humano en este estado. Tres áreas cerebrales vinculadas con funciones cognitivas se activarían, y se desconectaría el procesamiento sensorial. Esta reconfiguración de la red cerebral tendría como efecto un estado de pensamiento favorecedor de la integración y la comprensión, afirman los investigadores. Por Yaiza Martínez.


Yaiza Martínez
Escritora, periodista, y Directora de Tendencias21.


Un cerebro modelado por ordenador. Fuente: Human Brain Project.
Un cerebro modelado por ordenador. Fuente: Human Brain Project.
En general, se considera que “caer o entrar en trance” es un proceso psicológico por el cual un individuo alcanza un estado de conciencia alterado, y desconectado de lo que le rodea.

En muchas tradiciones religiosas, este estado se relaciona con la “iluminación espiritual”. De hecho, los chamanes de todas las culturas se autoinducen estados de este tipo como una vía para alcanzar conocimiento.

Aunque este y otros procesos espirituales de la mente humana pueden parecer alejados de la ciencia, el caso es que de un tiempo a esta parte han ido cobrando un mayor interés científico, sobre todo desde el punto de vista de la neurología (la ciencia que estudia nuestro cerebro).

Así, ha surgido, por ejemplo, el campo de la neuroteología, rama de la neurología que, con las tecnologías más punteras de observación del cerebro, explora la actividad de este órgano cuando las personas hacen meditación o practican la oración.  

También ha emergido en los últimos años el concepto de neuroespiritualidad, que hace referencia al hecho de que nuestro cerebro sea el que genera las experiencias espirituales, religiosas, numinosas, divinas o de trascendencia.

El cerebro en trance

En este terreno se enmarca una investigación reciente realizada por científicos de la Universidad de Southampton (Reino Unido), de la Universidad de Queen (Canadá) y de la Universidad de Postdam (Alemania), entre otros centros. Sus resultados han aparecido publicados en la revista Cerebral Cortex , que edita la Oxford University Press.

En su estudio, los investigadores analizaron los cerebros de 15 chamanes a los que se intentó inducir un estado de trance con el sonido rítmico de unos tambores, ya que este tipo de sonidos es lo que a menudo usan los chamanes para tal fin.

En esta circunstancia, algunos chamanes entraron en estado de trance y otros no. A continuación, el cerebro de todos ellos fue analizado con exploraciones que duraron ocho minutos. En concreto, los científicos estudiaron la conectividad de las redes cerebrales de todos los participantes.

Tres regiones implicadas 

Lo que se constató fue que el estado de trance estaba asociado con una mayor centralidad de vector propio (o mayor conectividad neural) en tres regiones concretas del cerebro: la corteza cingulada posterior (o PCC, que ha sido relacionada con la conciencia humana); el córtex del cíngulo anterior dorsal (que juega un rol en ciertas funciones cognitivas, como la empatía o las emociones), y laínsula del lado izquierdo (de la ínsula se piensa que procesa la información convergente, para producir un contexto emocionalmente relevante para la experiencia sensorial).

El concepto de centralidad de vector propio –aplicado a cualquier red- es una medida de la influencia de un nodo en una red. Así, los nodos que poseen un valor alto de esta medida de centralidad están conectados a muchos nodos que a su vez están bien conectados. Por eso, los nodos son considerados buenos candidatos para difundir información, divulgar rumores o enfermedades, etc.

En el caso del cerebro, los nodos también constituyen puntos que concentran muchas conexiones neuronales. De hecho, la organización de estas conexiones se produce en  nodos densos de interconexión, un tipo de arquitectura de red que, según propusieron Mario Senden, et al. en Neuroimage en 2014) resultaría crucial para la integración de diversas funciones cerebrales.

Una vía cerebral de conocimiento 

Además de determinar un aumento de actividad cerebral en las tres regiones mencionadas, los investigadores encontraron que, en aquellos participantes que sí alcanzaron el estado de trance, se produjo una mayor coactivación entre todas esas regiones. Este hecho sugiere, señalan, que se produjo en ellos la ampliación de una corriente neural orientada internamente.

Por último, se constató que las áreas cerebrales vinculadas con la vía auditiva presentaban una conexión reducida,  lo que posiblemente indique un desacoplamiento perceptual y la supresión de estímulos auditivos.

En resumen, escriben los investigadores, el trance parece involucrar a redes cerebrales específicas y coactivas, ydesconectar el procesamiento sensorial. Esta reconfiguración de la red cerebral tendría como efecto un estado de pensamiento en el que pueden darse la integración y la comprensión, explican.

Otros hallazgos

La investigación de las experiencias religiosas y/o espirituales desde la neurología ha permitido revelar algunos datos interesantes en el pasado. Por ejemplo, estudios con monjes tibetanos y franciscanos, realizados con  técnicas de neuroimagen , han revelado que la oración promueve el incremento del fluido sanguíneo en los lóbulos frontales del cerebro, y una disminución del flujo sanguíneo en los lóbulos parietales; y que la experiencia de trascendencia, provoca un alto grado de flujo sanguíneo en las áreas del cerebro relacionadas con la atención, pero un bajo grado de fluidos en la áreas neuronales que conectan la mente con el cuerpo.

También se han encontrado evidencias de que una hiperactividad de las estructuras del sistema límbico que se encuentran en el lóbulo temporal puede provocar conversiones religiosas súbitas o hiperreligiosidad, entre otros síntomas. Esto último se ha descubierto gracias al estudio de personas que padecen epilepsia del lóbulo temporal, como ha explicado el neurólogo Francisco J. Rubia en Tendencias21 .

Referencia bibliográfica:

Hove MJ, Stelzer J, Nierhaus T, Thiel SD, Gundlach C, Margulies DS, Van Dijk KR, Turner R, Keller PE, Merker B.Brain Network Reconfiguration and Perceptual Decoupling During an Absorptive State of Consciousness. Cerebral Cortex (2015).

oso

"El Milagro de los Andes"

Inspiración y transpiración

http://www.enriquedans.com/2015/08/inspiracion-y-transpiracion.html?utm_source=feedburner&utm_medium=feed&utm_campaign=Feed%3A+ElBlogDeEnriqueDans+%28El+Blog+de+Enrique+Dans%29 
La frase original la pronunció Thomas A. Edison en una entrevista en Harper’s Monthly en septiembre de 1932:
“None of my inventions came by accident. I see a worthwhile need to be met and I make trial after trial until it comes. What it boils down to is one per cent inspiration and ninety-nine per cent perspiration”
(“Ninguno de mis inventos llegó por accidente. Veo una necesidad interesante que necesita satisfacerse, y hago una prueba detrás de otra hasta que sale. El resultado es uno por ciento de inspiración y noventa y nueve por ciento de transpiración”)
Inspiration vs. perspiration - Thomas A. EdisonPor mucho que se pueda decir que el genio de Thomas A. Edison tuviese más que ver con su agilidad y saber hacer a la hora de registrar y litigar sus más de mil patentes que con una verdadera genialidad, no cabe duda que la frase tiene su punto, y puede llegar a resultar muy inspiracional. Pero además, es real, y hay un par de ejemplos muy vinculados entre sí que me la recuerdan constantemente.
El primero es Snapchat. Aunque muchos pueden verla como la idea de un niño rico,Evan Spiegel, que se dedica a emprender básicamente “porque puede”, la realidad es muy diferente: junto con su socio, Bobby Murphy, se obsesionaron con la idea de la comunicación instantánea, y llevaron a cabo hasta treinta y cuatro proyectos antes de, finalmente, dar con Snapchat. Como profesor de innovación y con veinticinco años de experiencia trabajando en una de las escuelas de negocios más reputada del mundo por su dedicación a la creación de empresas, he visto a muchos emprendedores fallar en un proyecto, replantearlo, insistir, hacer eso que llaman “pivotar” para tratar de reposicionarlo y tener éxito… he visto de todo. Pero treinta y cuatro veces, una detrás de otra, son muchas veces, definamos como definamos la palabra “intento”. Es una auténtica obsesión, casi patológica.
Así, es incluso comprensible que cuando finalmente empiezas a tener éxito, cuando convences a un venture capitalist para que te entregue $485.000 como capital semilla (y te lo entrega porque pregunta a su hija pequeña qué aplicaciones están pegando en su instituto, le habla de Instagram, Angry Birds y Snapchat, y eres la única que no le suena), veas llegar a Mark Zuckerberg con el talonario en la mano para hacerse con tu compañía por tres mil millones de dólares, y le digas que no. En ese momento, lo importante no es que aún no tengas modelo de negocio, ni los objetivos de facturación que tengas que alcanzar para merecer esa valoración, sino seguir desarrollando la idea que te obsesiona. De hecho, puedes rechazar mil millones más, y son ya cuatro mil, y no lo haces porque estés esperando una oferta mejor, sino porque estás convencido de que puedes poner en marcha la idea tú mismo, sin tener que venderla a otro para que triunfe.
Convertirte en el hazmerreír de todos los analistas por rechazar una oferta que te habría hecho ya no inmensamente rico, sino incluso generacionalmente rico no es importante: ahora, esos críticos escriben artículos en los que hablan de cómo la compañía vale cinco veces más. Ahora, Snapchat no solo tiene usuarios y crecimiento: es el medio en el que los jóvenes leen, comparten y comentan sus noticias, el que utilizan para enviarse dinero y repartirse la cuenta, en el que ven una publicidad que no les molesta, y espera ser muchas cosas más. Ya factura cincuenta millones de dólares, y está buscando un Chief Financial Officer.
Pero si la historia de Snapchat te parece inspiradora por lo que tiene de persistencia, espera a ver las reacciones del fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, con respecto a la misma compañía: en efecto, convencido de que Snapchat representaba no simplemente una “idea feliz”, sino un auténtico fenómeno y tendencia a la hora de entender el concepto de privacidad en las generaciones más jóvenes, intentó comprarla con una oferta que muchos considerarían impresionante, una de esas “ofertas que no se pueden rechazar”.
Pero al encontrarse con el “no deal”, no se limitó a tomar sus cosas e irse de allí, sino que intentó copiar la idea desde Facebook, y lanzarla a toda su enorme base de usuarios. Tomó una función en desuso, el Poke, y lo convirtió en un auténtico clon de Snapchat, tan parecido que solo se diferenciaba en una cosa: los términos de servicio. Mark se implicó tanto en el desarrollo de Poke, que incluso se puso él mismo a programar algunas funciones de la aplicación, y terminó además grabando con su propia voz algunos de los mensajes de la interfaz.
Pero fue inútil, Tras encontrarse con una respuesta de Spiegel tan tópica como con estilo, dándole la bienvenida utilizando el mítico anuncio con el que Apple saludaba la entrada de IBM en el mundo del PC, el Poke de Facebook se la pegó. Fuese por los términos de servicio, por ser de Facebook o por las bondades de aquel con quien pretendía competir, Poke fue un desastre en términos de adopción. Un fracaso sin paliativos.
¿Qué hacer cuando intentas algo y te la pegas? Está claro: volver a intentarlo. Facebook lanzó Slingshot, una aplicación que de nuevo copiaba la mecánica de mensajes autodestructivos de Snapchat, que añadía una función más en modo teaserpara incrementar la adopción (los mensajes se veían pixelados hasta que no instalabas la app e invitabas a amigos)… y que de nuevo, volvía a ser rechazada por el mercado. Una adopción ridícula, un último intento eliminando la única función que la diferenciaba de Snapchat, y finalmente, un nuevo fracaso.
Y así estamos: no con un fracaso, sino con dos, y en ambos casos, públicos y notorios. Claramente, competir con Snapchat es más complicado de lo que parece. ¿Que cabía esperar entonces? No, no digáis que no os lo esperabais: un tercer intento.Aún no tiene nombre comercial, se llama internamente Project Lightning, gira en torno a la comunicación en eventos en directo, y supone el tercer intento de la compañía de hacer sombra a Snapchat. Está claro: si no triunfas, sigue probando.
No sabemos si en esta ocasión, Facebook tendrá éxito, y tampoco podemos saber si se dispone, en caso de no tenerlo, a seguir intentándolo al menos hasta en treinta y cuatro ocasiones. Pero está más que claro: el éxito no lo regalan, hay que trabajárselo duro. Como en su momento dijo Edison: un 1% de inspiración, y un 99% de transpiración.
Just. Keep. Trying.