jueves, 30 de octubre de 2014
“Para crear hay que estar preparado para equivocarse “
http://facundomanes.com/2014/10/29/para-crear-hay-que-estar-preparado-para-equivocarse/
En un evento organizado por el hotel Conrad, el neurocientífico invitó a conocer más sobre el funcionamiento del cerebro, en una exposición que tuvo como eje la creatividad y la inteligencia humana.
El neurocientífico y presidente de la Fundación INECO, Facundo Manes, fue el invitado de honor del evento realizado por el Hotel Conrad en Buenos Aires para hablar sobre “El cerebro saludable” ante un auditorio de lujo con todo tipo de personalidades y famosos.
La charla que se llevó a cabo en el salón Félix del Hotel Four Seasons tuvo como conductora de la noche a Verónica Varano quien le dio la bienvenida al especialista y a las decenas de invitados.
Entre ellos estuvieron: Teresa Calandra, Evelyn Scheidl, Victoria Onetto, Carlo Di Doménico, Karina El Azem, Myriam Bunin, Verónica Perdomo, Valeria Schapira y Alexander Caniggia, entre otros.
Ante un auditorio diverso, Manes se refirió al cerebro ligado a la creatividad y brindó aspectos nuevos sobre la inteligencia: “Uno de los actos más creativos del cerebro es la memoria. Uno la evoca y la modifica. Si bien no se sabe cómo el cerebro genera el acto creativo, sabemos en qué condiciones se lleva a cabo. El primer paso es la incubación y el pensamiento y luego relajarse. Por eso Google y otras empresas apuntan a que la gente se relaje. Cuando uno está relajado aparece la creatividad pero antes hay que pensar mucho un tema “.
El especialista explicó que “cuando el cerebro descansa, trabaja mucho, procesa información automáticamente” y que “para crear hay que estar preparado para equivocarse”. Entonces señaló: “Allí hay dos enemigos: la crianza y la sociedad que estigmatizan el error. Hay que estar preparado para equivocarse, estar un poco loco y perder el miedo. Todos somos creativos, pero hay que pensar apasionadamente un problema”.
Manes también se refirió a la inteligencia con un rol importante de la mujer: “La inteligencia humana es más que el coeficiente intelectual que mide sólo una parte. Los jefes, por ejemplo, tienen más inteligencia social y analítica, por eso lideran egos y oportunidades. Sin embargo lo importante es la inteligencia colectiva. El conocimiento se genera en equipo, es mucho más la suma de las partes”.
La charla que se llevó a cabo en el salón Félix del Hotel Four Seasons tuvo como conductora de la noche a Verónica Varano quien le dio la bienvenida al especialista y a las decenas de invitados.
Entre ellos estuvieron: Teresa Calandra, Evelyn Scheidl, Victoria Onetto, Carlo Di Doménico, Karina El Azem, Myriam Bunin, Verónica Perdomo, Valeria Schapira y Alexander Caniggia, entre otros.
Ante un auditorio diverso, Manes se refirió al cerebro ligado a la creatividad y brindó aspectos nuevos sobre la inteligencia: “Uno de los actos más creativos del cerebro es la memoria. Uno la evoca y la modifica. Si bien no se sabe cómo el cerebro genera el acto creativo, sabemos en qué condiciones se lleva a cabo. El primer paso es la incubación y el pensamiento y luego relajarse. Por eso Google y otras empresas apuntan a que la gente se relaje. Cuando uno está relajado aparece la creatividad pero antes hay que pensar mucho un tema “.
El especialista explicó que “cuando el cerebro descansa, trabaja mucho, procesa información automáticamente” y que “para crear hay que estar preparado para equivocarse”. Entonces señaló: “Allí hay dos enemigos: la crianza y la sociedad que estigmatizan el error. Hay que estar preparado para equivocarse, estar un poco loco y perder el miedo. Todos somos creativos, pero hay que pensar apasionadamente un problema”.
Manes también se refirió a la inteligencia con un rol importante de la mujer: “La inteligencia humana es más que el coeficiente intelectual que mide sólo una parte. Los jefes, por ejemplo, tienen más inteligencia social y analítica, por eso lideran egos y oportunidades. Sin embargo lo importante es la inteligencia colectiva. El conocimiento se genera en equipo, es mucho más la suma de las partes”.
“¿Qué factor predice el éxito? La presencia de mujeres, se cree que por el factor emocional. Si un grupo funciona bien va a poder hacerlo en cualquier aspecto que se proponga. La inteligencia colectiva es más que la emocional”, apuntó.
Como cierre del evento, el Hotel Conrad de Punta del Este presentó a través de un clip lo que será su temporada 2015 con la directora de marketing Silvina Luna a la cabeza.
Como cierre del evento, el Hotel Conrad de Punta del Este presentó a través de un clip lo que será su temporada 2015 con la directora de marketing Silvina Luna a la cabeza.
Creer en uno mismo
http://www.rinconpsicologia.com/2014/10/creer-en-uno-mismo.html
La confianza en uno mismo no es algo que se hereda, es algo que se aprende y se desarrolla a lo largo de la vida. Sin embargo, entre todas las cualidades que podemos tener, creer en uno mismo es una de las más importantes ya que no solo nos permite plantearnos metas más ambiciosas y alcanzarlas sino también sentirnos bien con nosotros mismos, incluso cuando no logramos nuestros objetivos.
La confianza en uno mismo no es algo que se hereda, es algo que se aprende y se desarrolla a lo largo de la vida. Sin embargo, entre todas las cualidades que podemos tener, creer en uno mismo es una de las más importantes ya que no solo nos permite plantearnos metas más ambiciosas y alcanzarlas sino también sentirnos bien con nosotros mismos, incluso cuando no logramos nuestros objetivos.
Las personas que no tienen autoconfianza prefieren quedarse en su zona de confort, aunque no se sientan del todo cómodas, porque creen que no serán capaces de luchar por sus sueños. Esta actitud las condena a una vida de insatisfacciones, repleta de “deberías” y de “me hubiese gustado”.
¿Por qué no creemos en nosotros?
La autoconfianza es una cualidad que comienza a desarrollarse en la infancia. Apenas nos damos cuenta de que somos una persona independiente, comenzamos a formarnos una idea de quiénes somos. Esta imagen de nuestro “yo” estará determinada por lo que los demás piensen de nosotros.
Si nuestros padres eran personas que tampoco confiaban en sí, es probable que hayamos aprendido esta forma derrotista de relacionarnos con nuestro “yo”. La falta de autoconfianza también puede surgir de unos padres demasiado sobreprotectores, que nunca le dieron oportunidades al niño de poner a prueba su fuerza y desarrollar sus capacidades. O de padres que usaban a menudo frases denigrantes para referirse a su hijo, como: “no vales para nada” o “no estás hecho para eso”.
Cuando este patrón se repite a lo largo del tiempo, la persona crece con una imagen muy negativa de sí mismo por lo que no tendrá suficiente confianza en sus capacidades como para asumir retos o sentirse cómodo consigo mismo.
Por supuesto, las causas de la falta de confianza no siempre radican en la niñez. A veces esta surge a partir de experiencias de vida asumidas como fracasos. Cuando alguien piensa en términos de “todo o nada” y comprende los errores como algo negativo, una serie de fracasos puede terminar minando su autoestima y confianza.
¿Cómo desarrollar la autoconfianza?
1. Sé paciente. Es probable que hayas estado muchos años dudando de tus capacidades por lo que no puedes esperar que de un día al otro, como por arte de magia, te conviertas en una persona segura de sí. Aprender a creer en uno mismo es un proceso que lleva tiempo y que está marcado por altibajos, por momentos de dudas y retrocesos. La clave está en ser paciente y no desistir.
2. Aprende a amarte. El amor, en el sentido más amplio del término, hace maravillas. Cuando te aceptas por lo que eres y te amas por ello, la vida puede dar un vuelco radical porque aumentará automáticamente la confianza en tus capacidades y te sentirás con fuerza para enfrentar nuevos retos. Para aprender a amarte es importante que no te compares, que comprendas que cada persona es única y que precisamente en esas diferencias radica la grandiosidad de cada cual.
3. No dejes que te etiqueten. Las personas tienen la tendencia a etiquetar a los demás y a menudo te dejan entrever sus opiniones negativas y limitantes. No dejes que los otros te digan que no puedes hacerlo y que te detengan una vez que has tomado una decisión. Recuerda que no hay nada peor que llegar al final del camino y preguntarse qué habría pasado si te hubieras atrevido.
4. Piensa en presente. Para creer en uno mismo es importante aprender a pensar en el aquí y ahora. No dejes que tu pasado y los fracasos anteriores te limiten. Así como no debes dejar que el miedo al futuro te inmovilice. Piensa que ahora mismo estás construyendo tu vida. Que no hayas logrado algo no significa que no lo lograrás, si te esfuerzas.
5. Ve paso a paso. A menudo, pensar en grandes objetivos y en todo el camino que se perfile por delante, asusta. Para comenzar a creer en ti mismo, debes ir poco a poco, de manera que cada paso te acerque a tu meta pero sin dar saltos que te puedan agobiar demasiado. Plantéate metas realistas y cuando las hayas logrado, felicítate por ello.
Ideas para triunfar en el mundo de hoy que contiene el ensayo perdido de Asimov
http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2014-10-30/las-9-ideas-para-triunfar-en-el-mundo-de-hoy-que-contiene-el-ensayo-perdido-de-asimov_423410/#

Isaac Asimov retratado por Rowena Morrill.
En 1959, en plena Guerra Fría, la empresa de investigación aeronáutica para la que trabajaba el químico estadounidense Arthur Obermayer recibió un encargo de El Pentágono: encontrar los enfoques más creativos para desarrollar un sistema de defensa de misiles balísticos.
El gobierno de Eisenhower tenía claro que por mucho que se gastara dinero en mejorar la tecnología existente esta seguiría siendo inadecuada:necesitaban a gente que tuviera ideas novedosas para adelantar a los rusos.
Cuando Obermayer recibió el encargo pensó en seguida en su amigo Isaac Asimov (también soviético, pero sólo de nacimiento). En aquella época el escritor era ya una figura, había publicado sus mejores novelas de ciencia ficción y se estaba dedicando por completo a la elaboración de ensayos de divulgación científica. Obermayer invitó a su amigo a varias reuniones, pero Asimov decidió abandonar el proyecto porque pensaba que el acceso a información clasificada limitaría su libertad de expresión. Pero antes de irse, escribió un ensayo para ayudar a los científicos del proyecto a ser más creativos.
El ensayo había permanecido oculto hasta la semana pasada, cuando Obermayer cedió el texto a Technology Review
No sabemos si el texto, que llevaba por título¿Cómo la gente tiene nuevas ideas?, sirvió a los investigadores para crear un buen sistema de defensa contra misiles, pero su carácter universal y premonitorio (como casi todo lo que escribió Asimov), bien puede ayudar a los profesionales y empresas de hoy en día para triunfar en un mundo lleno de incertidumbres.
El ensayo había permanecido oculto hasta la semana pasada, cuando Obermayer cedió el texto a la revista Technology Review, que lo ha publicado íntegro. Estas son sus nueve ideas más destacadas.
1. El proceso creativo es igual en todos los ámbitos
Como buen humanista, Asimov pensaba que la creatividad es necesaria en todos los campos del saber, y su funcionamiento no difiere en absoluto entre una u otra especialidad. No importa que persigamos alcanzar “la evolución de una forma de arte, un nuevo gadget o un nuevo principio científico, todos implican factores comunes”.
En el mundo actual tendemos a exigir creatividad en determinadas profesiones, y negárselas a otras. Pero el progreso requiere creatividad en todos los campos.
2. Para imaginar el futuro hay que conocer el pasado
Como todo buen escritor de ciencia ficción, Asimov sabía que para imaginar el futuro es necesario conocer el pasado. “Una forma de investigar el problema [el proceso creativo] es estudiar las grandes ideas del pasado para saber cómo fueron generadas”. El escritor reconoce que muchos de los grandes pensadores de la historia ni siquiera sabían cómo tuvieron sus ideas, pero cree que, en la mayoría de ocasiones, el secreto reside en conocer bien qué se ha investigado previamente sobre un asunto. Ya lo decía otro Isaac (Newton), citando a Bernardo de Chartres: “Si he logrado ver más lejos, ha sido porque he subido a hombros de gigantes”.
3. Hay que saber ver conexiones entre cosas aparentemente desconectadas
Para Asimov, toda buena idea aparece cuando somos capaces de ver las cosas más allá de nuestra especialidad. Es por ello que los equipos y pensadores multidisciplinares son clave para generar buenas ideas.
El proceso creativo funciona siempre de forma similar
El escritor pone como ejemplo el advenimiento de una de las grandes ideas del siglo XIX, la teoría de la selección natural, a la que llegaron de forma independiente, pero muy similar, los naturalistasCharles Darwin y Alfred Wallace –según Asimov, una prueba de que el proceso creativo funciona siempre de forma similar–.
“Está claro que en la primera mitad del siglo XIX muchos naturalistas habían estudiado la forma en la que las especies se diferenciaban entre sí. También mucha gente había leído a Malthus. Y, quizás, algunas personas habían estudiado las especies y habían leído a Malthus. Pero lo que se necesitaba era a alguien que hubiera estudiado las especies, hubiera leído a Malthus y, además, tuviera la capacidad para conectar ambas ideas”. Y eso es lo que hicieron Darwin y Wallace casi al mismo tiempo.
4. Las mejores ideas son las que parecen irrealizables
Una vez que se conectan dos ideas, la asociación parece obvia, pero no lo era hasta entonces. “Una nueva idea sólo parece razonable bastante tiempo después de haberse pronunciado”, asegura Asimov. “Normalmente, al principio, parece irracional. Parecía el colmo de la sinrazón suponer que la tierra era redonda y no plana, que se movía alrededor del Sol o que los objetos requieren una fuerza para detenerse cuando están en movimiento en lugar de una fuerza para mantenerlos en movimiento”. Sólo el tiempo acaba dando la razón a quien la tenía.
5. Los grandes pensadores son excéntricos (pero tienen seguridad en sí mismos)
Dado que las grandes ideas son siempre rompedoras, sus defensores tienen que ser personas con una gran seguridad en sí mismas, y muy convencidos de aquello que proponen, para que estas lleguen a buen puerto. En opinión de Asimov, solo las personas capaces de enfrentarse a lo que el resto de personas consideran de sentido común tienen posibilidades de tener éxito. Para el escritor, una organización que persiga innovar debe tolerar la excentricidad, pues los grandes genios suelen ser también poco convencionales en sus hábitos. (Ahora bien, Asimov reconoce que hay gente chiflada que no tiene nada de talento, así que no hace falta hacer los procesos de selección en un psiquiátrico).
6. Deja que las personas trabajen en solitario…
El ensayo de Asimov contiene un importante consejo para gestores, managersy directivos en general. En su opinión, a la hora de afrontar un problema, es mejor dejar que las personas barrunten sus propias ideas para resolver el mismo en solitario, antes que juntar a todo el mundo en una sala para discutir el problema.
Por cada nueva buena idea hay decenas de miles horribles, que, naturalmente, no vas a querer mostrar
“Mi impresión es que para ser creativo se requiere soledad. La persona creativa, en cualquier caso, está trabajando continuamente. Su mente está procesando la información en todo momento, incluso cuando no es consciente de ello. La presencia de otras personas sólo puede inhibir ese proceso, ya que los procesos creativos son embarazosos. Por cada nueva buena idea hay decenas de miles horribles, que, naturalmente, no vas a querer mostrar”.
7…Pero empújalas a cooperar
Todo creador necesita su espacio, pero Asimov cree que, una vez que la gente haya pensado cómo se puede resolver uno u otro problema, hay que poner las ideas en común. En opinión del escritor, las reuniones son una pérdida de tiempo sino sirven para que cada persona tenga la oportunidad de dar su punto de vista (por loco que parezca) y se logre encontrar asociaciones validas entre distintos enfoques.
Para lograr esto, Asimov propone que las reuniones se enfoquen como si fueran debates. Para ello es necesario que una persona haga de moderador, y conceda turnos equitativos de palabra a todos los participantes. Por lo general, en las reuniones, siempre hay alguien que lleva la voz cantante, y no siempre se deja hablar a todo el mundo. Y esto es un error que mina el proceso creativo.
“Si una persona tiene una mayor reputación que el resto, o se expresa mejor, o tiene una personalidad más imponente, puede tomar el control de la reunión y reducir al resto de asistentes a la obediencia pasiva”, explica Asimov. “Ese individuo puede ser muy útil, pero mejor que trabaje solo, para que no neutralice al resto”.
8. Las organizaciones deben crear un ambiente informal
El ensayo de Asimov contiene un consejo que deberían tener muy en cuenta los gestores y responsables de Recursos Humanos (en una época en que los procesos laborales están más controlados que nunca). El escritor tiene claro que las empresas deben ser permisivas con sus trabajadores si quieren que estos tengan buenas ideas. El ambiente debe ser relajado e informal. “Para alcanzar los mejores resultados se necesita jovialidad, el uso de nombres de pila y bromas”, asegura Asimov. “No porque sean buenas en sí mismas, sino porque fomentan la voluntad para participar en la locura creativa”
9. No se puede pagar un salario para que la gente sea creativa
Parece que una de las mejores cualidades que se pueden atribuir a un trabajador es que es “reponsable”. Pero Asimov cree que, exigir responsabilidades a los empleados –en el sentido de pedir una rendición de cuentas– es contraproducente si lo que queremos es que sean creativos. “Las grandes ideas de todos los tiempos vinieron de gente a la que no se estaba pagando por tener buenas ideas, sino que se les estaba pagando por ser profesores, secretarios de una oficina de patentes, funcionarios o ni siquiera se les estaba pagando”, asegura el escritor. “Las grandes ideas surgen como asuntos secundarios”.
La creatividad, asegura con rotundidad, no puede exigirse como contraprestación a un salario: “Sentirse culpable porque no se merece el salario ya que no se ha tenido una gran idea es la mejor manera de asegurarse de que ninguna buena idea aparecerá en el futuro”.
explorar tus valores
http://www.pedroamador.com/ejercicios-para-explorar-tus-valores

Para descubrir tus valores, lo mejor es preguntarte lo que realmente te importa la vida. Recuerda ahora algún momento en el que te encontrabas muy bien, de forma extraordinaria. Visualiza ese instante de tu vida y responde ordenadamente a las siguientes cuestiones:
Para descubrir tus valores, lo mejor es preguntarte lo que realmente te importa la vida. Recuerda ahora algún momento en el que te encontrabas muy bien, de forma extraordinaria. Visualiza ese instante de tu vida y responde ordenadamente a las siguientes cuestiones:
- ¿Qué recuerdas de esa situación?
- ¿Qué percibías cómo importante en ese momento?
- ¿Qué sentías cuando estabas haciendo eso?
- ¿Qué beneficios te aportaba?
- ¿A qué no renunciarías por esa situación?
- ¿Qué valores crees que te guiaban?
- En suma, ¿qué recuerdas de dicho caso?
Realiza estas preguntas, con el mayor número de situaciones que puedas, e intenta recrear cada momento lo mejor posible. Para ello es bueno que te preguntes qué pensabas, qué veías, qué olías, qué tocabas, y que consigas sentirte inmerso en ese instante y puedas finalmente descubrir y enumerar qué valores te guiaban en esa situación.
A la inversa, visualiza también alguna situación que recuerdes como angustiosa y que no te fue tan bien:
- ¿Qué aspectos negativos recuerdas?
- ¿Por qué te sentías incómodo?
- ¿Qué te hubiera gustado cambiar?
- ¿Qué hacía que no estuvieras en armonía con tus valores?
- ¿Qué valores dejaste a un lado en ese momento?
Analizar situaciones que hayas percibido como buenas y malas, te ayuda a identificar y enumerar los valores, al pensar en profundidad sobre lo que realmente te agradaba y lo que te sacaba de quicio. No debes confundirlos con tus puntos fuertes, que son los recursos o competencias que tienes por encima de la media. Los valores explican y te ayudan a entender cuáles son tus puntos fuertes.
Los valores no tienen por qué ser iguales; por ejemplo, lo que la gente valora de las relaciones personales puede no ser igual a lo que valoran de su vida profesional. Sin embargo, todos tenemos unos valores esenciales que permanecen estables a lo largo de la vida y que aplicamos a los más diversos contextos. Un valor esencial cumple dos características fundamentales: es elegido libremente y te lleva a la acción.
Por ejemplo, supongamos que deseas reforzar tu compromiso en relación al valorrespeto. Ante todo, debes comenzar con una declaración concreta de lo que es ese valor: «el respeto es un valor importante para mí, que permite a los demás idéntico nivel de libertad que a uno mismo» Ahora podrías preguntarte lo siguiente:
- ¿Por qué es apropiado y deseable tener ese valor?
- ¿Qué consecuencia sobre tu comportamiento provoca tenerlo?
- ¿Cuál es el propósito positivo de este valor?
- ¿Qué limitaciones o resultados están relacionados con el mismo?
- ¿Cuáles son las situaciones clave que están relacionadas?
- ¿Qué alternativas existen en relación a dicho valor?
- ¿Dispones de algún valor parecido?
Preguntas de este tipo ayudan a reforzar una actuación acorde con un valorconcreto escogido, y determinan, con el tiempo, tu grado de creencia y defensa del mismo. Las respuestas a estas preguntas definen los elementos del camino a seguir para expresarlo, proporcionan motivación, e incluso evalúan las posibles barreras.
Para conocer mejor qué valores te son más afines es recomendable el ejercicio de pensar en una persona o personaje a quien admiras, y por qué no, también en otro a quién odias. Seguro que identificas muchos valores que te atraen, y otros que sistemáticamente rechazas. Por ejemplo, puede que te guste la humildad de algún párroco, o te impresione la capacidad de superación de Stephen Hawking. En contra, puede ser que odies la falta de respeto de tu anterior pareja.
Es importante que medites sobre cuáles son tus valores, tomes conciencia de ellos y veas en tus actuaciones cotidianas si te comportas de acuerdo a ellos o no. Por ejemplo, para mí son valores fundamentales las ganas de vivir, la justicia, el humor, el respeto y el equilibrio. Cada vez que me encuentro en una situación en la que no se me respeta, por ridícula que pueda parecer, dejo de ser yo mismo y entro en un proceso mental de lucha. Detectar a tiempo cuándo un valor esencial no se respeta, es un buen método para evitar entrar en discusiones y luchas sin sentido.
¡Empatía!
¿Estamos cerca de aquellos que nos necesitan?
«Una de las formas más sutiles de cuidado se da cuando apelamos a nuestra presencia consoladora y amorosa para tratar de calmar a alguien. La mera presencia de un ser querido tiene, según las investigaciones realizadas al respecto, un efecto analgésico, aquietando los centros que se ocupan del registro del dolor. Cuando más empática se muestre la persona la persona que acompaña a alguien que experimenta dolor, más poderoso será el efecto calmante.»
En 'Focus', de Daniel Goleman: http://bit.ly/ FocusGoleman1
«Una de las formas más sutiles de cuidado se da cuando apelamos a nuestra presencia consoladora y amorosa para tratar de calmar a alguien. La mera presencia de un ser querido tiene, según las investigaciones realizadas al respecto, un efecto analgésico, aquietando los centros que se ocupan del registro del dolor. Cuando más empática se muestre la persona la persona que acompaña a alguien que experimenta dolor, más poderoso será el efecto calmante.»
En 'Focus', de Daniel Goleman: http://bit.ly/
"El líder bien concentrado equilibra los distintos flujos de datos y entreteje sus hebras en una acción equilibrada. La integración de los datos de la atención con los de la inteligencia emocional y el rendimiento constituyen el motor oculto de la excelencia". Focus, una idea original de Daniel Goleman
Una buena reserva cognitiva favorece el envejecimiento saludable
http://www.madrimasd.org/informacionidi/noticias/noticia.asp?id=61898&origen=notiweb&dia_suplemento=jueves
Dos investigaciones de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR) analizan la relación entre estimulación cerebral y vejez. El primer trabajo confirma que una reserva cognitiva alta -marcada por la actividad cerebral desarrollada a lo largo de la vida- ayuda a tener una vejez más sana. El segundo estudio valida la efectividad de PESCO, un programa informático gratuito que mejora la atención y memoria de las personas mayores.
| |
| FUENTE | UNIR - mi+d
Existe cierto consenso científico sobre los factores que más influyen a la hora de conseguir un envejecimiento saludable: tener una vida social e intelectual activa, contar con una buena reserva cognitiva y llevar a cabo ejercicio físico. "La reserva cognitiva vendrá marcada por la actividad cerebral que hayamos realizado a lo largo de nuestra vida", explica Ricardo Bajo, profesor de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR).
En un estudio publicado en la revista Frontiers in Aging Neuroscience, el investigador y su equipo han comprobado que mantener el cerebro activo a lo largo de los años ayuda a tener una vejez más sana. Para ello seleccionaron a 21 personas de entre 65 y 85 años de la Unidad de Geriatría del Hospital Universitario San Carlos (Madrid).
Mantener el cerebro activo ayuda a tener una vejez más sana / Joguldi (CC BY 2.0)
En la reserva cognitiva intervienen factores como el volumen cerebral o el número de sinapsis (conexiones neuronales). Estudios previos han revelado que, cuando empieza el deterioro cognitivo asociado a la edad, esta reserva favorece el uso más eficiente de las redes neuronales para realizar diferentes tareas.
Los participantes de la investigación fueron divididos en dos grupos en función de la puntuación obtenida en el índice de reserva cognitiva (CRI, por sus siglas en inglés), calculado a partir de su nivel educativo y cualificación laboral. Así, aquellos con puntuaciones entre 1 y 5 formaron el grupo de CRI bajo, mientras que los que tenían entre 6 y 10 se clasificaron en el CRI alto. Los dos grupos realizaron una tarea de memoria cuya actividad neuronal se registró a través de una magnetoencefalografía, MEG, una técnica de neuroimagen usada por primera vez en este tipo de estudio que permite registrar unos 1.000 valores de la actividad cerebral por segundo. Mientras se medían sus señales neuronales, los sujetos llevaron a cabo una tarea de memorización de 5 letras aparecidas en una pantalla. Posteriormente se fueron mostrando letras, de una en una, durante un segundo, y se les pidió que contestaran -pulsando un botón con su mano derecha- 'sí' o 'no' si era una de las memorizadas. En total se enseñaron 250 grafías, la mitad, aprendidas de memoria. MAYOR EFICIENCIA NEURONAL Los resultados del estudio indican que, para conseguir el mismo resultado, los participantes con bajos niveles de reserva cognitiva necesitaron un mayor esfuerzo cerebral que aquellos que tenían un nivel más alto. Este esfuerzo extra se asocia con una peor eficiencia cognitiva ya que la persona en cuestión utiliza más energía y más conexiones cerebrales de las necesarias. De esta forma, los participantes con CRI bajo presentaron una mayor conectividad neuronal en las regiones cerebrales anterior (prefrontal) y posterior (temporal, parietal y occipital), en comparación con aquellos con CRI alto. "Las personas con bajos índices de reserva cognitiva necesitan utilizar más redes corticales, mostrando una menor eficiencia del funcionamiento cerebral para lograr el mismo nivel de rendimiento cognitivo que individuos con índices más altos", resume Bajo, autor principal del estudio. En la investigación también participaron la Universidad Politécnica de Madrid, la Universidad Complutense (Madrid) y la Universidad de La Laguna (Tenerife). El trabajo supone un primer paso para confirmar la relación entre reserva cognitiva y envejecimiento saludable. "El siguiente paso será corroborar los resultados en una muestra mucho mayor, de unas 200 personas", adelanta el investigador, quien recuerda que, a pesar de que la reserva cognitiva está marcada por la actividad mental desarrollada a lo largo de la vida, "mantener el cerebro activo es algo que podemos hacer en nuestro día a día". PESCO, UN ALIADO PARA LA ACTIVIDAD MENTAL Para mantener el cerebro activo, en los últimos años abundan las aplicaciones informáticas que potencian las habilidades cognitivas de las personas mayores a través de ejercicios de memoria, atención y razonamiento.PESCO, Programa de Estimulación Cognitiva, es una de ellas, con la ventaja de que es gratuita y se puede descargar desde su web. "Por ahora solo está disponible para Linux pero estamos trabajando en una versión mejorada que funcione en cualquier dispositivo", avanza Sandra Santiago-Ramajo, profesora de UNIR. Junto a científicos de la Universidad de Granada, Santiago-Ramajo ha validado la usabilidad y efectividad de la herramienta, tal y como recoge la revista Journal of Neuroengineering and Rehabilitation. En un estudio con 70 personas de la tercera edad -quienes, en su mayoría, no habían usado nunca un ordenador-, los autores comprobaron que aquellas que se entrenaron con la herramienta mejoraron en lo que se refiere a atención, memoria y planificación. "Los participantes fueron capaces de superar su miedo a la tecnología porque pensaron que PESCO podía mejorar sus habilidades cognitivas", destacan los autores. Referencias bibliográficas:María E. López, Sara Aurtenetxe, Ernesto Pereda, Pablo Cuesta, Nazareth P. Castellanos, Ricardo Bruña, Guiomar Niso, Fernando Maestú y Ricardo Bajo. Cognitive reserve is associated with the functional organization of the brain in healthy aging: a MEG study. Frontiers in Aging Neuroscience 6:125, junio 2014. DOI: 10.3389/fnagi.2014.00125. Sandra Rute-Pérez, Sandra Santiago-Ramajo, María Visitación Hurtado, María José Rodríguez-Fórtiz y Alfonso Caracuel.Challenges in software applications for the cognitive evaluation and stimulation of the elderly. Journal of Neuroengineering and Rehabilitation 11:88, mayo 2014. DOI: 10.1186/1743-0003-11-88. | |
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



