lunes, 29 de diciembre de 2014

Plasticidad cerebral

Nuestro cerebro tiene la sorprendente capacidad de cambiar cuando así lo requiere el contexto. Borges, al hablar sobre su ceguera, así se lo propuso: “Ya que he perdido el querido mundo de las apariencias, debo crear otra cosa: debo crear el futuro.” ¿Alguien puede dudar de que ese cerebro lo hizo posible? http://facundomanes.com/2014/12/21/la-plasticidad-del-cerebro/#more-3373 

El cerebro interpreta

La actividad cerebral que crea una percepción del mundo visual al traducir patrones de luz y colores en objetos y eventos es, quizá, uno de los actos creativos más sofisticados. Por eso, más que del cristal, todo parece depender del cerebro que interpreta lo que se mira.  

María & Tete

No esperes a mañana para APRENDER cosas nuevas. Hazlo HOY.

Lo que la gente ‘mentalmente fuerte’ hace

http://www.elmostrador.cl/vida-en-linea/2014/12/29/13-cosas-que-la-gente-mentalmente-fuerte-no-hace/ 
La construcción del músculo mental requiere trabajo duro, dedicación y ejercicio. Además de adoptar hábitos saludables, también es indispensable evitar las conductas nocivas, como los pensamientos negativos, un comportamiento contraproducente y las emociones autodestructivas.
Fortalecer tu mente te ayudará a alcanzar tus objetivos, ya sean convertirte en un padre más paciente o llegar a ser un atleta de élite. Aprende a identificar los obstáculos que sueles encontrar y practica ejercicios que te ayuden a dar lo mejor de ti.
La construcción del músculo mental requiere trabajo duro, dedicación y ejercicio. Además de adoptar hábitos saludables, también es indispensable evitar las conductas nocivas, como los pensamientos negativos, un comportamiento contraproducente y las emociones autodestructivas.
Ahí van cosas que las personas mentalmente fuertes hacen, según el Huffingtonpost:

1. Se centran en buscar la solución

La mayoría de los problemas y preocupaciones de la vida son inevitables, pero sentir pena por uno mismo es una elección. Ya sea por la dificultad de llegar a fin de mes o por algún problema de salud inexplicable, la autocompasión no arreglará tus problemas. Si eres propenso a sentir pena por ti mismo cuando las cosas se complican, entrena el cerebro para cambiar la autocompasión por la gratitud. Las personas mentalmente fuertes no malgastan tiempo y energía dándole vueltas al problema. En su lugar, se centran en buscar una solución.

2. Encontrar el poder en uno mismo

Culpar a otras personas de nuestros problemas y circunstancias puede resultar tentador. Al pensar cosas como “Mi suegra me amarga” o “Mi jefe me hace sentir mal” nos estamos dando por vencidos. Recupera tus fuerzas aceptando toda la responsabilidad de lo que piensas, sientes y haces. Encontrar el poder y la fuerza en uno mismo es un componente esencial para fortalecer la mente y llevar el tipo de vida que quieres.

3. tolerar las molestias provocadas por el CAMBIO

Aunque nos sintamos más seguros en nuestra zona de confort, si esquivamos los nuevos retos no podremos llevar una vida plena y enriquecedora. Aprender a reconocer que evitas el cambio por la incomodidad de hacer algo nuevo puede ser el primer paso de un largo camino en busca de una vida mejor. Cuanto más te esfuerces por tolerar las molestias asociadas al cambio -ya sea por empezar un trabajo nuevo o por romper una relación poco sana-, más confiarás en tu capacidad para controlar el futuro.

4. dedica tu ENERGÍA EN COSAS QUE PUEDEs CONTROLAR

A veces nos preocupamos por todo. En lugar de concentrarnos en prepararnos para la tormenta, perdemos energía deseando que no llegue. Si invirtiéramos la misma energía en las cosas sobre las que tenemos control, estaríamos mucho mejor preparados para lo que nos depare la vida. Piensa en las veces en que has estado tentado de preocuparte por cosas que no puedes controlar -como las decisiones de otras personas o el comportamiento de tus competidores- y dedica esa energía para hacer algo más productivo.

5. vivir de acuerdo con tus valores

Mucha gente dice: “No me importa lo que piensen los demás”, pero a menudo es un mecanismo de defensa para escudarse del daño y el dolor asociados al rechazo. Los complacientes son de todo tipo. A veces se ven de lejos y otras veces tienen demasiado miedo a enfadar a los demás. Hacer y decir cosas que pueden no gustar requiere coraje, pero para llevar una vida auténtica hay que vivir de acuerdo con tus valores, aunque tus elecciones no sean populares.

6. aprender a calcular bien el RIESGO

Cada día tomamos decenas (o cientos) de decisiones sin dedicar mucho tiempo a considerar los riesgos que estamos corriendo. Por ejemplo, ponerse casco al montar en bici o meterse en una hipoteca son decisiones basadas en nuestras emociones, no en el nivel de riesgo real. Tomar decisiones basadas en el miedo no es una buena forma de calcular el riesgo. Las emociones a menudo son irracionales y poco fiables. No puedes llegar a ser extraordinario sin correr riesgos, y aprender a calcular bien el riesgo es una forma de tomar mejores decisiones.

7. VIVIR EN EL presente y planear el futuro

Aunque reflexionar sobre el pasado y aprender de él es útil para fortalecer la mente, dar demasiadas vueltas a las cosas puede ser perjudicial. Quedarse en paz con el pasado para poder vivir el presente y planear el futuro puede ser duro, sobre todo si has pasado muchas desgracias, pero es un paso necesario para dar lo mejor de ti.

8. LOS ERRORES como oportunidades de crecer

Estaría bien aprender de cada error y asegurarnos de que no vuelvan a repetirse. Pero la realidad es que tendemos a cometer los mismos errores. Aprender de ellos requiere humildad y voluntad para buscar nuevas estrategias y ser mejor persona. Las personas mentalmente fuertes no esconden sus errores o buscan excusas, sino que los utilizan como oportunidades para crecer.

9. si estás seguro de tus posibilidades te dedicas a perseguir tus sueños

Que un compañero consiga un ascenso o que un amigo hable de sus logros puede hacer que sintamos envidia. Aun así, enfadarse por el éxito de otras personas sólo interferirá en tu capacidad para conseguir tus propios logros. Si estás seguro de tus propias posibilidades de éxito, dejarás de envidiar a los demás y te dedicarás a perseguir tus sueños.

10. lAs  DERROTAs como pruebas de fortaleza

Es normal sentirse avergonzado, descorazonado y fracasado cuando las cosas no funcionan a la primera. Desde jóvenes, nos enseñan que fracasar es malo, pero es casi imposible lograr el éxito si nunca te equivocas. Las personas mentalmente fuertes ven las derrotas como prueba de que se están esforzando para dar su máximo potencial.

11. PASAR TIEMPO SOLO me brinda la oportunidad de reflexionar sobre mi futuro

En el apresurado mundo en el que vivimos, pasar un rato tranquilo a menudo requiere un esfuerzo consciente. Muchas personas evitan el silencio y la soledad porque la falta de actividad les hace sentir incómodos. Sin embargo, el tiempo con uno mismo es esencial para fortalecer la mente. Las personas mentalmente fuertes buscan oportunidades para estar solos con sus pensamientos, reflexionan sobre su progreso y buscan objetivos para el futuro.

12. todo el mundo posee dones que se pueden compartir 

Es fácil ser consciente de tus derechos. Pero esperar que el mundo -o que la gente- te dé lo que crees que te deben no es una buena estrategia de vida. Si estás ocupado intentando obtener lo que crees que mereces, no te quedará tiempo para ver lo que tienes que dar tú. Todo el mundo posee dones que se pueden compartir, independientemente de si les han tratado de forma justa o no en la vida.

13. el cambio verdadero requiere tiempo

Estaría genial tener todo al alcance de la mano y que bastara con pulsar un botón. Estamos tan acostumbrados al mundo de no hacer cola y no esperar que nuestros cerebros empiezan a creer que todo tiene que ocurrir de forma instantánea. Pero el crecimiento de uno mismo se produce más bien al ritmo de un caracol, no a la velocidad de la luz. Independientemente de si intentas adelgazar o mostrarte más atento, ten en cuenta que no llega más lejos quien más corre. Si sólo esperas resultados inmediatos, te llevarás más de una decepción. Las personas mentalmente fuertes saben que el verdadero cambio requiere tiempo y están dispuestos a esforzarse al máximo por ver los resultados.
La buena noticia es que todo el mundo tiene la capacidad de fortalecer su mente. Pero, para hacerlo, tienes que ser consciente de ti mismo, de los pensamientos, conductas y sentimientos autodestructivos que te impiden aprovechar todo tu potencial. Si observas zonas que necesitan mejorar, realiza ejercicios mentales para crear hábitos sanos y fortalecer el músculo de la mente.
Este post fue publicado originalmente en la edición estadounidense de The Huffington Post y ha sido traducido del inglés por Marina Velasco Serrano.

Con Eliane Pierrette Wolhauser.

Aprendizaje

Inteligencia Emocional: reflexiona sobre tus emociones en este 2014.

http://enbuscadeantares.com/2014/12/29/inteligencia-emocional-reflexiona-sobre-tus-emociones-en-este-2014/

RENE_M12014 está por consumirse, pero antes de que empiecen las celebraciones de año nuevo, te invito a reflexionar sobre tus emociones alrededor de tus experiencias personales y laborales en estos 365 días.
Recuerda, no solo las emociones determinan nuestra calidad de vida sino que el autoconocimiento es un pilar fundamental de la inteligencia emocional. Por lo que creo que vale la pena aprovechar el fin de este ciclo para profundizar sobre esta energía en movimiento que nos acompaña a lo largo de nuestra vida.
En un espacio tranquilo y en silencio, respira profunda y conscientemente por un minuto. Ahora has memoría:
  • ¿Cuál fue el momento más satisfactorio del año para ti?, ¿Qué fue lo que más te gustó de éste?, ¿Recuerdas cómo era tu actitud y comportamiento en aquella ocasión?, ¿Cómo te sentiste hacía ti mismo?, ¿Qué emociones relacionas a aquel día?,
  • Por otro lado, ¿Cuál fue el momento más amargo?, ¿Qué no te gusto de este?, ¿Recuerdas cómo era tu actitud y comportamiento en aquella ocasión?, ¿Cómo te sentiste hacía ti mismo?, ¿Qué emociones relacionas a aquel día?,
  • A continuación, reflexiona como en su momento y alrededor de estas experiencias quizá tu pensaste que en aquellos días todo era absolutamente positivo (la vida es maravillosa, soy el mejor, tengo talento, soy un ganador, estoy feliz, etc.) o absolutamente negativo (la vida apesta, soy el peor, no sirvo para esto, soy un fracaso, me siento devastado, etc.).
  • Por último, date cuenta cómo todas aquellas emociones que fueron placenteras o aflictivas, no permanecieron en tu sistema y que seguramente tu análisis sobre estas experiencias ahora es muy diferente. Y es que ante el velo de las emociones, las personas solemos creer que nuestras impresiones y pensamientos son objetivos cuando en realidad nuestra perspectiva está influenciada por una carga emocional. Es por eso que los individuos debemos (por nuestro bienestar y felicidad) aprender que las emociones son tan naturales como el clima. Y aunque a veces un día pueda estar muy nublado (algo que quizá no nos guste), debemos aceptarlo entendiendo que en ese momento no hay nada que podamos hacer por cambiarlo, pero también sabiendo que esas nubes eventualmente pasarán.
  • El mismo orden de ideas, quizá el próximo día sea soleado y agradable. Pero de igual forma, y si no queremos frustrarnos, debemos estar conscientes de que esas condiciones son momentáneas y, disfrutarlas, sí, pero bajo esa visión.
Finalmente y entendiendo que el próximo año seguramente también estará lleno de momentos dulces y amargos, preguntante cómo deberías intentar reaccionar y comportarte ante estas situaciones (especialmente hacia las difíciles) en pos de tu bienestar mental y emocional.
Podemos estar seguros de que la mayor esperanza para mantener el equilibro ante cualquier situación recae en nosotros mismos”. Francis J. Braceland,

¡Feliz Año Nuevo!

Casamiento de Monica y Pancho, civil 3 de diciembre de 1977,

Mercedes

Tu cerebro es una obra en construcción

http://pijamasurf.com/2014/12/tu-cerebro-es-una-obra-en-construccion-lee-esto-y-empieza-a-redisenarlo/  

LA NEUROPLASTICIDAD ABRE UN NUEVO Y EXCITANTE CAMPO PARA LA AUTOPOIESIS DEL SER HUMANO

POR: ALEJANDRO MARTINEZ GALLARDO  

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Hasta hace relativamente poco –cerca de 15 años de intensa investigación– la ciencia creía que el número de neuronas en el cerebro adulto y sus respectivas conexiones era fijo –y si bien se podían perder estas neuronas  a través de lesiones, enfermedades o el uso de drogas era poco plausible generar nuevas neuronas y conexiones. Básicamente el cerebro tenía características inmutables según la función y la forma preescrita por el código genético para cada región del cerebro. Hoy sabemos con alivio que esto no es así, en realidad el cerebro es altamente maleable –y no sólo en su etapa de desarrollo. Sabemos también que aquello que esculpe nuestro andamiaje neuronal no sólo es genético y químico, es también social y ambiental. 
El Dr. Matthew Owen Howard y el Dr. Eric Garland han hecho un importante meta-análisis de la investigación reciente en el campo de la neuroplasticidad. La información que han reunido nos coloca en ciernes de un nuevo paradigma de cómo la mente puede transformarse (y con ella a todo el organismo) usando técnicas suaves y no invasivas. Las posibilidades de auto-esculpir o utilizar el entorno de manera simbiótica y sinérgica para esculpir colectivamente nuestro cerebro son inmensas y sumamente prometedoras. Leer esto –no porque sea algo especialmente valioso, sino por la naturaleza proteica del cerebro– ya está modificando tu estructura neural, todo lo más porque ahora eres consciente de que se modifica, de que es fácilmente modificable y puedes hacer énfasis. 
En la actualidad sabemos que las personas que han sufrido daños cerebrales antes considerados permanentes pueden sanar a través de una rehabilitación dirigida para tratar las regiones afectadas. Howard y Garland apuntan a que la neuroplasticidad posibilita también el tratamiento de enfermedades psicológicas y que existe una base científica de cómo la psicoterapia afecta el cerebro materialmente induciendo cambios funcionales de activación cerebral.
El crecimiento de neuronas, o neurogénesis, ha sido observado en diferentes disciplinas. Se tiene evidencia de que los violinistas exhiben crecimiento neural en las áreas de córtex somatosensorial dedicado a los dedos de la mano, algo que ocurre también entre personas que practican malabarismo. Esta neurogenésis no sólo ocurre cuando se practica algo físicamente, personas que imaginan tocar el piano también crecen neuronas en el córtex motriz (esto sugiere que incluso los sueños podrían usarse para crecer ciertas áreas del cerebro). De manera similar los taxistas desarrollan partes del cerebro involucradas en las relaciones especiales al memorizar las calles laberínticas de las metrópolis (esto fue descubierto estudiando taxistas de Londres, la ciudad que Borges llamó “un laberinto rojo” en su visión del Aleph). En cierta forma el mapa mental que vamos haciendo del espacio que atravesamos y la forma en la que nos relacionamos con ese espacio se convierte en el territorio –la neurogeografía desde la la cual operamos y nos articula con el mundo.
De las investigaciones recientes en neuroplasticidad se desprende que ésta participa como mecanismo biológico a través del cual se difunden los efectos terapéuticos tiempo después de que se han realizado estas intervenciones psicosociales.  El Dr. Ernest Rossi, pionero de los procesos de sanación psicobiológicos,  y otros colegas teorizan que que al recordar y reconstruir memorias del trauma pasado ocurre una reorganización de conexiones neurales y una neurogénesis en el hipocampo. Esta es la base psicobiológica del mecanismo de acción de la hipnosis.
El Premio Nobel Erik Kandel hace hincapié en la importancia de factores sociales para regular la expresión genética de las funciones del organismo. “Estas influencias sociales son incorporadas en la expresión alterada de genes específicos en nervios específicos del cerebro. Estas alteraciones socialmente influenciadas son transmitidas culturalmente”, escribe Kandel y añade: “nuestras palabras producen cambios en la mente del paciente”. Esto es importante, nos habla de un poco percibido cambio de paradigma en el que se encuentra la ciencia. El reconocimiento de que el lenguaje hablado–algo que, si bien tiene un soporte en el cerebro, no es algo que pueda solamente ser definido como material– afecta al cuerpo y transforma nuestras células. Para algunos científicos hace algunos años esto habría sonado como una definición de lo que es la magia o de una “acción fantasmagórica a distancia”.
firetogetherEn términos prácticos y heurísticos uno puede consultar el trabajo reciente del Dr. Ernest Rossi,quien a partir de una experiencia personal después de una embolia logró aplicar los principios de la neuroplasticidad y desarrollar un método para lo que llama “generar nueva conciencia” y tener un “diálogo creativo con los genes”. Rossi ha diseñado una serie de ejercicios  para utilizar la neuroplasticidad para curar o para crear.  Su trabajo muestra que cuando los seres humanos, y los animales en general, experimentan algo nuevo, un ambiente enriquecido o realizan ejercicio físico existe un cambio de conducta relacionado a la expresión de ciertos genes. Rossi llama a esto  ”La Reproducción Creativa del Efecto de Neurogénesis de la Novedad y lo Numinoso en el Arte, las Humanidades y los Rituales Culturales”, lo cual nos da una primera pista de cómo podemos usar la danza, la música, la poesía, etc., o nuestras interacciones sociales significativas para cultivar neuronas (literalmente) y “optimizar la psicogenómica de la conciencia”.
Aunada a la revolución de la neuroplasticiad se desarrolla también la epigenética y el importante descubrimiento de que no existe un determinismo genético. Los genes se prenden o se apagan según su interacción con el medio ambiente. No somos más nuestros genes de lo que somos el mundo. Esto abre el panorama hacia una expansión de la libertad de lo que es ser humano, de cómo nos definimos y al definirnos nos revelamos otros. Howard y Garland concluyen.
El pensamiento, la emoción y la acción detonan actividad neural, la cual lleva a una reorganización del cerebro, esculpiendo la experiencia psicosocial futura. Desde esta perspectiva, no somos productos pasivos de la neurofisiología y de la herencia; en cambio, a través de nuestro comportamiento en el medio social, nos volvemos agentes activos en la construcción de nuestra neurobiología y, finalmente, de nuestras vidas… Este nuevo paradigma podría revelar la fundación empírica de ese principio central del trabajo social, la idea de que las personas tienen el poder de trascender y transformar sus limitaciones en oportunidades de crecimiento y bienestar. 
La neuroplasticidad es uno de esos pocos casos en los que vemos claramente como la información aplicada se convierte en poder, como literalmente lo que recibimos del mundo nos in-forma, nos hace desde dentro. La transducción es transformación. La información se resignifica como una materia prima que está en todas partes, la cual podemos organizar y dirigir para rediseñar nuestro cerebro. La división entre el entorno y lo interno se vuelve borrosa, porosa. Nos entendemos como seres enlazados con el ambiente, con los otros y con nuestras propias creaciones e intenciones en circuitos de retroalimentación en constante movimiento. El individuo sólido y predeterminado en su torre se afantasma, pierde su realidad factual y unívoca, se convierte en una especie de ecología psicosocial ambulante, en una colonia líquida de memes y genes horizontales, una célula más en una red neural colectiva de múltiples mundos y realidades. Así entretejido en el brillo translúcido de la red, el ser humano abre las puertas a la autopoiesis.
Twitter del autor: @alepholo 

Girls First day of school! They are just growing up before my very eyes!

Jack

Que la inocencia te valga…

http://www.emprendedoresnews.com/tips/que-la-inocencia-te-valga.html

La inocencia puede ser planteada como un estado candidez o de falta de culpas. La frase “que la inocencia te valga” identifica a las bromas típicas del 28 de diciembre, “El día de los inocentes” y resume otra de larga data: “Que los Santos Inocentes vengan en tu ayuda“, o sea, que ellos te guarden de los peligros de tu candidez. El día de los Inocentes evoca la masacre de criaturas ordenadas por Herodes, rey de Judea,  que coincidió en los primeros tiempos con el Día de Reyes. En Roma llegó a ser Jornada de duelo y ayuno, y en la Inglaterra medieval de azotes a los niños. La fecha cambió más adelante de sentido y el espíritu de penitencia dio paso al de alegría, con la santificación de los pequeños.
En algunos conventos, el novicio más joven era designado abad durante las tres semanas previas. Pronto la celebración pasó al mundo laico y con ella a la práctica de bromas alusivas y falsos titulares con que algunos diarios aluden a los chascos. Todo engaño es de esperar en ese día.
Hay cinco palabras consabidas  “¡que la inocencia te valga!”, que son las que finalmente desbaratan este juego de engaños.
El Día de los Santos Inocentes conmemora la matanza de los niños menores de dos años nacidos en Belén (Judea), ordenada por el rey Herodes con el fin de deshacerse del recién nacido Jesús de Nazaret. El episodio cuadra con la crueldad de Herodes, bien conocida y documentada.
Cómo surgió este hábito. Muchos no conocen su verdadero significado porque el hábito actúa de modo silencioso sin importarle la realidad. Por eso se hizo costumbre realizar en esta fecha bromas de toda índole o tergiversar contenidos de tal modo que la información parezca real.
Entre las bromas está la de pedir prestados objetos o dinero, y el prestatario es libre de apropiarse de los bienes. Este tipo de festejo disminuyó en los años recientes, y ya no es usual que la gente pida prestado con la esperanza de que el prestador no recuerde la fecha y se le pueda burlar con la muy popular frase:  «Inocente palomita hoy, en el día de los inocentes, te dejaste engañar», «Que la inocencia te valga»
La tradición popular, pese al peligro que entraña, lo convirtió en el día para gastar “bromas inocentes. En los países anglosajones se celebra una fiesta similar el 1 de abril  ( “día de los tontos“), donde hay que ir con mucho cuidado porque te pueden hacer inocentadas, gastar muchas bromas y decir mentirijillas, el único día del año en que  que están permitidas. Y al final del día más de uno recibe su declaración de inocencia.
Del 28 al 31. En algunos días llegará el fin de año, momento de reflexionar y conformarte con llegar sano y salvo, aunque sólo hayas concretado pocos de tus modestos deseos. Y en el recuerdo te remontarás al día en el que trazaste los buenos propósitos para este año que termina. Ese día en el que te sentiste dueño de tu vida y de tu futuro, con simples pensamientos como voy a hacer esto y aquello.
Lo que no pudiste realizar, no se pierde, figurará en la primera hoja de la agenda 2015. De ese modo recuperas la inocencia y el optimismo te llevará a reprogramar las asignaturas pendientes. Podrás echarle la culpa a este año tan caótico que conspiró contra tus planes, pero que despertó en ti nuevos apetitos que ahora deseas atender. Quizás decidas aligerar la carga para echarte al hombro lo nuevo que se suma a la lista.
Y recuperarás la inocencia como muchas culturas primitivas, según las cuales a fin de año se volvía a nacer al igual que el mundo.
La experiencia te demostró que no se puede empezar de nuevo, desde cero. Que no vives en un tiempo circular, como tus antepasados, sino en un tiempo lineal que opera por acumulación. Tal vez por eso las fiestas también te deprimen. Desacralizado el rito de renacimiento, se hizo costumbre. Una costumbre que repites sin sentido y sin conocer su significado original. Repetir ritos sin su contenido trascendente te lleva al pesimismo.
Pero algo te queda del hombre primitivo. Por eso llenas inocentemente de buenos propósitos la primera página de la agenda, crees que vas a arreglar lo pendiente y lo escribes, seguro de que podrás dominar al caos y, en el año que estrenas, intentarás inventar la historia una vez más.
El rey está desnudo. Este cuento de Christian Andersen narra la historia de un rey vanidoso, que solía mostrar sus riquezas a los súbditos; hasta que un buen día, unos estafadores le ofrecen un vestido de piedras preciosas e hilos dorados que, además de ser carísimo, tenía una propiedad mágica: los tontos no lo podían ver. Ni el rey ni sus ministros, podían verlo, pero no lo decían, por razones obvias. Pero un buen día el rey hace su presentación en público, vestido con él. Entonces el grito inocente de un niño puso en evidencia la verdad: el rey estaba desnudo.
La moraleja que deja es que ante la falsedad de ciertas teorías algunos no pueden ver el engaño, otros lo ven pero no hacen nada para no parecer tontos, varios porque no lo quieren ver y las mayorías porque son manipuladas. Así se suben al Titanic y se dirigen con energía hacia el golpe fatal. Los países no mueren, los que naufragan son los pasajeros y los que se salvan son los dueños del barco y sus amigos.
Antes del choque otras mentes lúcidas e inocentes te advirtieron que el rey estaba desnudo. Tienes dos orejas y sola lengua para escuchar el doble de lo que dices. Escucha: tienes tiempo para cambiar. En lugar de ser reactivo y resucitar siempre de las cenizas como el ave fénix, se capaz de aprovechar proactivamente tus recursos y oportunidades. Para Séneca no existen vientos favorables si no sabes a dónde vas. Si no cambias ahora ¿cuándo? Eres inocente de culpa y cargo. Que la inocencia te sirva como recurso y no como condena a fracasar. Que la inocencia te valga.
Presunción de inocencia. La presunción facilita la vida, permite pensar que las cosas ocurrirán normalmente, que al día le sigue la noche y en todo lo que hace la vida amble y predecible. Sin presunciones deberíamos desconfiar de todo y no podríamos hacer nada. Por eso actuamos con inocencia y utilizamos el lenguaje como puente de comunicación.
Las presunciones del lenguaje son que comprendes lo que te dicen, que piensas que expresan algo verdadero y que el interlocutor tiene un interés particular en lo que dice. Las presunciones, cualquiera sea su forma, son como formas de vida que una comunidad usa para  diferenciar las respuestas correctas de las desviadas. Ningún enunciado es inocente, implica algún tipo de evaluación, por lo tanto, ya sea que la aceptes o que la rechaces, es la regla que da origen a tus razonamientos.
Rechazar una presunción inicia un ciclo de argumentaciones diversas que debes considerar en su debido contexto. El efecto de la presunción es invertir la carga de la prueba para quien no esté de acuerdo. Ahora bien cuando intentan engañarte, el contrato de buena fe queda suspendido. Si usan medias palabras para confundirte, si te mienten, si te venden algo que no tiene valor, debes convertirte en maestro de la sospecha.
Y eso te debilita porque la mala fe te mueve a defenderte y la buena fe te lleva a crear.
Sería bueno que te recuerden como un hombre inocente. Es decir, incapaz de hacer daño; “no nocivo”. Incapaz de hacer daño, pero no ingenuo o indiferente. Como un hombre al que no le vendían gato por liebre y que se preocupaba y le dolía el sufrimiento, en su país y en el mundo.
Dr. Horacio Krell.. CEO de Ilvem. Mail de contacto horaciokrell@ilvem.com

My mommy and I at Graduation! I Love this lady! #My#1fan

You gotta work hunty you gotta work.....

Mitos sobre la felicidad

http://matosas.typepad.com//competir_con_la_mente/2014/12/tres-mitos-sobre-la-felicidad.html 

Cada uno debe encontrar su propia receta. Pero dejar de esperar que ocurran ciertas cosas es un primer paso para alcanzarla

 
 
Anna Parini
Desde que las primeras tribus se reunieron alrededor del fuego, la felicidad ha sido un tema de conversación interminable, ya que sus concepciones y enfoques son casi infinitos.
La realización personal implica algo distinto para cada individuo, dependiendo de su cultura, necesidades y situación. Aun así, con el paso del tiempo han ido emergiendo ciertos mitos sobre la felicidad, antiguos y modernos, de validez supuestamente universal.
En este artículo se examinan tres de los más extendidos para entender un poco mejor la aspiración humana más esencial.
La teoría de que la felicidad es una herencia que se recibe a través de los genes tiene tantos partidarios como detractores. Aceptarlo equivale a asumir que si la lotería genética no nos ha favorecido, estamos condenados a la negatividad y el pesimismo, mientras que otras personas fluirán con alegría y naturalidad en el río de la vida.
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La felicidad se lleva en los genes: “Yo soy el amo y capitán de mi destino” Nelson Mandela
¿Qué hay de cierto en esta creencia? Para tratar de averiguarlo, David Lykken, profesor de Psicología de la Universidad de Minnesota, llevó a cabo en la década de 1990 una ambiciosa investigación. Los sujetos del estudio fueron 4.000 parejas de gemelos, tanto idénticos como mellizos, que habían sido educados de igual modo y con las mismas oportunidades.
Tras cotejar las entrevistas de unos y otros, los investigadores concluyeron que aproximadamente el 50% de la felicidad es heredada genéticamente y el otro 50% es aprendida.
Si se representa el nivel de satisfacción como un queso, una mitad sería una tendencia natural del carácter de cada uno. Ya en los bebés se observan temperamentos dulces y otros que son más irascibles e insatisfechos. La mitad restante dependerá del modo en el que cada cual decida vivir las cosas.
Por tanto, la felicidad personal ni funciona con piloto automático ni tampoco se decide por completo según este estudio, sino que sería la suma de la naturaleza y de las decisiones vitales.
Que la felicidad se lleva en los genes sería, por tanto, una verdad a medias.
Del mismo modo que un tímido patológico puede subir a un escenario y desplegar el espectáculo más atrevido, también la persona melancólica tiene la libertad de abandonar ese estado de ánimo y darse una fiesta.
La alcanzaré cuando…
“La felicidad está en la antesala de la felicidad” Eduard Punset
A diario, la publicidad bombardea con mensajes para convencer acerca de que determinados bienes procurarán la felicidad. Así, en los anuncios se ve a un conductor que fluye serenamente con su deportivo, o bien a una familia exultante al estrenar nueva casa.
En un plano más personal, a menudo se supedita la felicidad a encontrar pareja o a conseguir un trabajo mejor. Sin embargo, poner condiciones a nuestro bienestar equivale a postergarlo una y otra vez mientras el tiempo va pasando.
En su libro Los mitos de la felicidad, Sonja Lyubomirsky, profesora de Psicología de la Universidad de California, afirma que en “la idea de ‘seré feliz cuando…’, la falsa promesa no estriba en que lograr esos sucesos no nos vaya a hacer más felices; casi seguro que sí. El problema es que esos logros, aun cuando en principio sean totalmente gratificantes, no harán tan inmensamente felices, ni durante tanto tiempo, como se cree. Por consiguiente, cuando alcanzar tales objetivos no nos haga tan felices como esperábamos, pensaremos que nos pasa algo o que debemos ser los únicos que nos sentimos así”.

Para conectarnos

Anna Parini

Una película


‘La sal de la tierra’Wim Wenders & Juliano Ribeiro Salgado
En compañía del hijo de Sebastião Salgado, el director alemán hace un recorrido por la vida y obra del fotógrafo que mejor ha retratado la felicidad e infelicidad de los seres humanos durante los últimos 50 años. Una lección magistral sobre la aventura de existir.

Un disco

‘Clychau Dibon’
Catrin Finch & Seckou Keita
La arpista más reconocida de Gales y el maestro senegalés de kora Seckou Keita unen sus talentos para este disco instrumental que es un inesperado monumento sonoro. Piezas sutiles e inspiradoras en las que viejas melodías del país de Gales se fusionan con la música mandinga.
Una vez se pasa la novedad, el sentimiento de insatisfacción vuelve a hacer acto de presencia y se necesitará otro deseo hacia el que proyectarse. En resumen: se consume más tiempo persiguiendo otras cosas que disfrutando de las que ya se tienen.
La misma autora señala que otro mito igual de extendido y perjudicial es la creencia “no seré feliz si…”. Es decir, supeditar nuestro bienestar interior a que no sucedan acontecimientos negativos. “Cuando sufrimos un cambio de fortuna adverso, nuestra reacción suele ser sobredimensionada”, afirma Lyubomirsky. “Entonces nos parece que no podremos volver a ser felices, y que la vida que conocemos se ha acabado ya”.
La realización personal no se puede someter a condiciones, ya que la vida es cambiante y siempre vamos a bascular entre experiencias positivas y negativas. Aceptar con naturalidad los altibajos de la existencia es lo que nos puede procurar un bienestar duradero e incondicional.
No es una cuestión de cuenta corriente. “El dinero no da la felicidad, pero procura una sensación tan parecida que se necesita un especialista muy avanzado para verificar la diferencia” Woody Allen
Sobre esta cuestión se han realizado numerosos estudios que sirven de contrapunto a mitos como el de Bután. En 1972, el rey de este país propuso el término “felicidad interior bruta” como alternativa al producto interior bruto, que en su país era realmente bajo.
Se llegó a decir que Bután era el país más feliz del mundo, afirmación discutida por numerosos viajeros que han visitado la zona y han podido ver a algunos de sus habitantes que sufrían de pobreza y enfermedades, aunque la religión budista les facilite afrontar estas situaciones con mayor serenidad.
Acerca de esto, los investigadores aportan una conclusión clara: aunque solo sea por su calidad de vida, las personas que viven por encima del umbral de pobreza son ya más felices que las que tienen que luchar por sobrevivir.
Sí es cierto que a partir de un nivel de ingresos suficiente, engrosar la cuenta bancaria no aporta más sensación de este sentimiento. Un estudio realizado en Estados Unidos demostró que, por término general, los individuos que ganan más de 90.000 dólares anuales no son más dichosos que los que tienen unos ingresos entre 50.000 y 90.000 dólares. Una amplia encuesta realizada en Japón arrojó resultados similares.
Por tanto, habría que precisar un poco más el tópico y decir: el dinero no da la felicidad, siempre y cuando tengamos suficiente para atender nuestras necesidades básicas. Si carecemos de ingresos para pagar la hipoteca, satisfacer las facturas o llenar la nevera, en ese caso el dinero sí da la tranquilidad necesaria para poder vivir con más satisfacción.
Conclusiones finales. “La felicidad no consiste en otra cosa que en tener buena salud y mala memoria” Albert Schweitzer
Hay muchos otros mitos de este estado de ánimo en la cultura popular, pero tampoco responden a una verdad válida para todos. La satisfacción de cada individuo tiene una medida tan personal, dependiendo de sus inclinaciones y prioridades, que no hay nada que pueda hacer feliz a todo el mundo.
Algunas personas incluso encuentran alegría en estrellarse y tener que empezar de cero. Como afirma el filósofo André Comte-Sponville, “la desesperanza da alas. El que lo ha perdido todo se vuelve ligero, no veáis en ello elogio alguno de la tristeza, al contrario. La tristeza es siempre una pesada carga. La desesperanza no es la infelicidad (…) y está muy cerca de la felicidad misma. Feliz es aquel al que nada le cabe esperar. Tener esperanza es esperar; la felicidad comienza cuando ya no se espera”.
Dejar de esperar que sucedan ciertas cosas es una buena clave para no ser infelices. Si uno consigue liberarse de las creencias sobre la felicidad, estará más cerca de conseguirla por sus propios medios, fomentando un modo de vida que permita estar en paz consigo mismo a la vez que se convierte en alguien útil para los demás.
La buena noticia es que no hay fórmulas mágicas para conseguir llegar a este estado de ánimo. Cada uno de nosotros deberá descubrir, en el camino de la vida, su propia receta

Cada momento es único

“En la propia vida es donde están las pequeñas gotas de felicidad, los momentos, quizá minutos o segundos, donde nos damos cuenta de que ese instante es único y vale la pena. En la misma rutina diaria podemos encontrar esa tranquilidad en los momentos más sencillos, y disfrutar de ellos es lo que aporta calma, bienestar, serenidad y satisfacción a nuestra vida. Buscar la felicidad en el futuro es injusto para nosotros mismos, puesto que no valoramos lo que hemos conseguido hasta este momento, hasta el presente, y continuamente anhelamos algo que no tenemos, algo que, en ocasiones, ni siquiera sabemos qué es”.
Nika Vázquez Seguí

Que el año 2015 nos vuelva inmortales

Es mucho más fácil desistir que insistir.

Es más fácil no hacer, que realizar algo.

Es más fácil entregarse a la derrota y rendirse, que empeñarse en la victoria.

Es más fácil encontrar que algo es imposible y simplemente no realizarlo, que considerarlo posible y trabajar en ello.

Así que cuando llega el final del año, cuentan las historias antiguas, el universo revisa la vida de cada persona.

A los que nunca trataron de hacer nada de distinto, el universo les da un año más de vida.

A los que fueron derrotados tratando de hacer algo diferente, el universo les da diez años más de vida, para que nuevamente traten de hacerlo.

A los que lograron lo imposible, el universo les da la inmortalidad, porque el sueño cuando está vivo, no nos deja morir.