Las soluciones están en tu cabeza; arma un esquema y luego... relájate. Tu 'foco' se prenderá.
| La innovación tiene su ciencia |
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Las grandes ideas no llegan de la nada sino que se formulan a partir de los estímulos que acumulamos en el cerebro desde que nacemos. La intuición es en realidad la forma en que la mente busca soluciones a nuevos retos combinando los recuerdos que tenemos con los nuevos estímulos que se nos presentan.
Es así que los grandes adelantos no surgen del éter ni de la lluvia de ideas, sino que ya están ahí y sólo hay que buscar una conexión adecuada. Las empresas deben tomar esto en cuenta a la hora de buscar soluciones a los muchos retos que enfrentan en el contexto actual.
El primero en descubrir este proceso de pensamiento fue Eric Kandel. En 2000 ganó el premio Nobel por demostrar que cuando se trata de innovación, todo el cerebro está involucrado, explica un artículo de la revista Expansión del 26 de abril de 2013.
El trabajo de Kandel también muestra que el cerebro humano es el sistema de inventario más grande sobre la Tierra. Desde el nacimiento, el cerebro recibe estímulos, los reduce en componentes más simples y luego los almacena en 'estantes de memoria', que están distribuidos por todo el cerebro.
Cuando se le presenta un reto en particular, el cerebro busca alguna conexión con lo que ya está asentado en los estantes de la memoria. Si detecta una coincidencia, los recuerdos se combinan con nuevos estímulos y se siente undestello de intuición.
William Duggan, profesor de la Columbia Business School, descubrió un paralelo sorprendente entre la forma en que ocurre la innovación estratégica y el modelo de Kandel de cómo funciona la mente.
Para explicar este proceso, Duggan acuñó el término 'intuición estratégica'. El profesor lo explica haciendo referencia al surgimiento de Netflix.
Su fundador, Reed Hastings, se inspiró en cuatro experiencias aparentemente inconexas: la multa de 40 dólares que cobraba Blockbuster cuando se le pasó el tiempo para regresar Apolo 13; las cuotas mensuales de su membresía en el gimnasio local; su experiencia con los pedidos web en Amazon, y una conversación con un amigo que le habló del DVD, una nueva tecnología de Japón, que era mucho menos voluminoso que los videocasetes de Blockbuster.
Hastings hizo conexiones aleatorias entre cosas que están a simple vista para descifrar un reto estratégico particular.
Es así que los grandes adelantos no surgen del éter ni de la lluvia de ideas, sino que ya están ahí y sólo hay que buscar una conexión adecuada. Las empresas deben tomar esto en cuenta a la hora de buscar soluciones a los muchos retos que enfrentan en el contexto actual.
El primero en descubrir este proceso de pensamiento fue Eric Kandel. En 2000 ganó el premio Nobel por demostrar que cuando se trata de innovación, todo el cerebro está involucrado, explica un artículo de la revista Expansión del 26 de abril de 2013.
El trabajo de Kandel también muestra que el cerebro humano es el sistema de inventario más grande sobre la Tierra. Desde el nacimiento, el cerebro recibe estímulos, los reduce en componentes más simples y luego los almacena en 'estantes de memoria', que están distribuidos por todo el cerebro.
Cuando se le presenta un reto en particular, el cerebro busca alguna conexión con lo que ya está asentado en los estantes de la memoria. Si detecta una coincidencia, los recuerdos se combinan con nuevos estímulos y se siente undestello de intuición.
William Duggan, profesor de la Columbia Business School, descubrió un paralelo sorprendente entre la forma en que ocurre la innovación estratégica y el modelo de Kandel de cómo funciona la mente.
Para explicar este proceso, Duggan acuñó el término 'intuición estratégica'. El profesor lo explica haciendo referencia al surgimiento de Netflix.
Su fundador, Reed Hastings, se inspiró en cuatro experiencias aparentemente inconexas: la multa de 40 dólares que cobraba Blockbuster cuando se le pasó el tiempo para regresar Apolo 13; las cuotas mensuales de su membresía en el gimnasio local; su experiencia con los pedidos web en Amazon, y una conversación con un amigo que le habló del DVD, una nueva tecnología de Japón, que era mucho menos voluminoso que los videocasetes de Blockbuster.
Hastings hizo conexiones aleatorias entre cosas que están a simple vista para descifrar un reto estratégico particular.
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