martes, 18 de junio de 2013

La felicidad

Por Carlos Saccone, MBA 2013 - 2014
De acuerdo a Wikipedia: “La felicidad es un estado mental que se produce en la persona cuando cree haber alcanzado una meta deseada. Tal estado propicia paz interior, un enfoque del medio positivo, al mismo tiempo que estimula a conquistar nuevas metas. Es definida como una condición interna de satisfacción y alegría. La palabra procede del latín felicĭtas, derivado de felix, que significa fértil, fecundo”.
Mucho se habla y “filosofa” sobre la felicidad. Desde la famosa amiga de Mafalda hasta Palito Ortega. También hombres de bar, como hombres de empresa. El tema no excluye a nadie. No existe quien no haya reflexionado sobre ella. Existe incluso, un índice que evalúa la felicidad de los pueblos (www.happyplanetindex.org)

1. En este índice Uruguay figura con una puntuación significativamente inferior a la de cualquier país sudamericano. Encuentro increíble que seamos uno de los países menos felices de todo el continente americano. Naturalmente las “mediciones” pueden tener fallas, pero son las mismas para 151 países. Me hace acordar a las pruebas PISA. Dónde quedó el crecimiento del PBI, la tasa de desempleo y el “como el Uruguay no hay”.
Pero, ¿es posible ser feliz en la empresa? ¿Se pueden “alcanzar metas deseadas”, “paz interior”, tener “enfoques positivos”, y sentirse al mismo tiempo alegre y
satisfecho? Algunos dicen que no. Yo creo que sí. Redoblo la apuesta ahora. ¿Es posible que el trabajo en la empresa me haga feliz? ¿Cómo logro ser feliz trabajando? Un reciente artículo publicado en el Financial Times de Londres
aborda el tema. Se titula “La búsqueda de la felicidad en el lugar de trabajo”. La nota cita a la sicóloga Christie Scollon de la Universidad de Singapur, quien identifica a la felicidad como el “bienestar subjetivo”. Afirma Scollon que “las
investigaciones demuestran que las personas felices ganan más dinero, son más saludables (pasan una menor cantidad de días en cama fuera de la oficina) y son más creativos a la hora de resolver problemas”. Concluye Scollon que promover la felicidad en la empresa tiene sentido comercial “incluso si lo único que te importa es ganar dinero”. Sin embargo, dice,
aún existen percepciones negativas que superar. “Los estereotipos de la gente feliz es que son un poco tontos…”.
No es este el único ámbito empresarial donde se percibe una valiosa contribución de la sicología. En los últimos años se han puesto en tela de juicio las más tradicionales teorías económicas que suponen “racionalidad perfecta” en los
agentes para la toma de sus decisiones. Lejos de perfecta, esta es “acotada” dicen los nuevos pensadores, y este hecho debería ser considerado para la elaboración
de las nuevas teorías económicas

.
De forma intuitiva imagino que alcanzar la felicidad en el lugar de trabajo incluirá: hacer algo que le guste profesionalmente a una persona, sentir que se
realiza un aporte o una contribución a la organización, sentir que sus esfuerzos son recompensados, contar con un equipo de trabajo cordial, y percibir que existen oportunidades de crecimiento. La enumeración no es taxativa y existirán con
certeza otros aspectos. Y naturalmente esto no garantizará la felicidad personal, sino más bien contribuirá a obtenerla, si pensamos que vamos a pasar gran parte de nuestra vida trabajando. De los cinco aspectos, en tres de ellos tendrá una
influencia fundamental el líder responsable. Pero obviamente, las personas tenemos que realizar nuestro aporte.
Como en varios aspectos el equilibrio será fundamental. Hay que intentar volver al equilibrio con felicidad. Manteniendo el trabajo duro y desafiante, sin descuidar la salud personal ni a la familia. Porque, ¿qué otra cosa podemos querer, además de ser felices? Sería revolucionario comenzar a abordar explícitamente a la felicidad y su impacto en las organizaciones como tema en los programas de MBA. Y no encuentro un país más apropiado que Uruguay (a las pruebas me remito). Decirle a los futuros directivos de nuestro país que tienen como parte de sus desafíos contribuir con la felicidad individual de los integrantes de sus equipos. Y no solamente por “buena onda”, sino porque a esta altura existen demasiados indicios
sobre la relación entre la felicidad individual y el desempeño.
1 Es un proyecto del think-tank “New Economics Foundation”. “Economía como si la gente del planeta importara”, de acuerdo a su sitio web. Para el cálculo del índice toman tres factores: esperanza de vida, bienestar experimentado y huella ambiental.
2 Los sicólogos Daniel Khaneman y Amos Tversky, quienes obtuvieron el premio Nobel de

Economía en 2001 por sus estudios la materia.

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