miércoles, 20 de noviembre de 2013

Eckhart Tolle y su pareja Kim Eng, una profunda no-relación

http://www.elblogintegral.com/2013/05/eckhart-tolle-y-su-pareja-kim-eng-una.html?m=1 


Kim Eng  - "Durante mis viajes, una de las preguntas 
más frecuentes que me hacen es "¿Qué se siente 
al tener
 una relación con un ser iluminado?" ¿Por qué esta
 pregunta? 
Tal vez ellos tienen la idea o la imagen de una relación
 ideal,
y quieren saber más sobre ello. Tal vez sus mentes 
quieren 
proyectarse a un futuro en el que ellos también estarán 
en una
 relación ideal y se encontrarán a sí mimos a través de ella"

Conversación entre Kim Eng y Eckhart Tolle - ¿Qué se siente al tener una relación con un ser iluminado? 
Siempre que tengo la idea en mi cabeza "Tengo una relación" o "estoy en una relación", no importa con quién,
 sufro. Esto lo he aprendido.

Con el concepto de "relación" vienen expectativas, recuerdos de relaciones pasadas, y además conceptos
 mentales condicionados personales y culturales de lo que una "relación" debería ser. Después trataría de 
hacer que la realidad se ajustase a estos conceptos. Y nunca lo hace. Y vuelvo a sufrir. La cuestión del
 asunto es: no hay relaciones. Sólo existe el momento presente, y en el momento sólo hay un relacionarse.

Cómo nos relacionamos, o mejor dicho cómo de bien amamos, depende de lo vacíos que estamos
 de ideas, conceptos, expectativas. Recientemente, le pedí a Eckhart que dijera unas pocas palabras sobre
 la búsqueda de "relaciones amorosas" del ego. Nuestra conversación fue profundizando rápidamente para
 referirse a algunos de los aspectos más profundos de la existencia humana. Esto es lo que dijo:

Eckhart Tolle: Lo que convencionalmente llamamos "amor" es una estrategia del ego para evitar
 rendirse. Estás buscando a alguien para que te dé eso que sólo puede venirte en el estado de rendición.
 El ego utiliza a esa persona como un sustituto para no tener que rendirse. El idioma español es el 
más honesto a este respecto. Utiliza el mismo verbo 'querer', para decir "te amo" y "te quiero". Para el ego,
 amar y querer (desear) son lo mismo, mientras que el amor verdadero no tiene ningún deseo, ningún 
deseo de poseer o que tu pareja cambie. El ego escoge a alguien y lo hace especial. Utiliza a esa persona
 para tapar el constante sentimiento subyacente de descontento, de "no suficiente", de ira y odio, que están
 estrechamente relacionados entre sí. Estas son facetas de un sentimiento profundamente arraigado 
subyacente en los seres humanos, que es inseparable del estado egoico.

Cuando el ego escoge algo y dice "yo amo" esto o aquello, es un intento inconsciente de ocultar o eliminar 
los sentimientos profundos que siempre acompañan al ego: el descontento, la infelicidad, la sensación
 de insuficiencia que es tan familiar . Por un tiempo, la ilusión realmente funciona. Pero entonces,
 inevitablemente, en algún momento, la persona que has elegido, o has hecho especial a tus ojos, deja de
 funcionar como una tapadera para tu dolor, el odio, el descontento o la insatisfacción que tienen su origen
 en la sensación de insuficiencia y de sentirse incompleto. Entonces, surge la sensación que estaba oculta, y
 se proyecta sobre la persona que había sido elegida y hecha especial – quien pensabas que en última
 instancia iba a "salvarte". De repente, el amor se convierte en odio. El ego no se da cuenta de que el odio
 es una proyección del dolor universal que sientes dentro. El ego cree que esta persona es la causa del 
dolor. No se da cuenta de que el dolor es el sentimiento universal de no estar conectado con el nivel más
 profundo de tu ser – no ser uno con uno mismo.

El objeto del amor es intercambiable, tan intercambiable como el objeto del deseo egoico. Algunas
 personas pasan por muchas relaciones. Se enamoran y desenamoran muchas veces. Aman a una persona
 por un tiempo hasta que ya no funciona, porque ninguna persona puede de forma permanente ocultar ese
 dolor.

Sólo la rendición puede darte lo que estabas buscando en el objeto de tu amor. El ego dice que la
 rendición no es necesaria porque amo a esta persona. Es un proceso inconsciente, por supuesto. En el
 momento en que aceptas completamente lo que es, algo dentro de ti emerge que había sido ocultado por
el deseo del ego. Es una paz innata que mora en el interior, quietud, vitalidad. Es lo incondicionado, lo 
que eres en tu esencia. Es lo que habías estado buscando en el objeto de amor. Es tú mismo. Cuando esto
 sucede, un tipo completamente diferente de amor está presente, que no está sujeto al amor/odio. No elige
 a una cosa o una persona como algo especial. Es absurdo incluso usar la misma palabra para eso. Ahora 
bien, puede suceder que, incluso en una relación normal amor/odio, de vez en cuando, introduces el estado
 de rendición. Temporalmente, brevemente, sucede: experimentas un profundo amor universal y una plena 
aceptación que a veces puede brillar a través, incluso en una relación egoica. Sin embargo, si la rendición 
no continúa, se cubre de nuevo con los viejos patrones egoicos. Por lo tanto, no estoy diciendo que el 
verdadero amor profundo no se pueda presentar de vez en cuando, incluso en una relación normal de 
amor/odio. Pero es raro y por lo general de corta duración.

Siempre que aceptas lo que es, algo más profundo emerge en ese instante. Así, puedes quedar 
atrapado en el dilema más doloroso, externo o interno, en los sentimientos o situación más dolorosos, y 
en el momento en que aceptas lo que es, vas más allá de ellos, los trasciendes. Incluso si sientes odio, en
 el momento en que aceptas que esto es lo que sientes, lo trasciendes. Todavía puede estar ahí, pero de 
repente estás en un lugar más profundo donde nada de eso importa ya.

El universo fenoménico entero existe debido a la tensión entre los opuestos. Caliente y frío, crecimiento y
 decadencia, ganancia y pérdida, éxito y fracaso, las polaridades que forman parte de la existencia, y por
 supuesto parte de todas las relaciones.

Kim Eng: ¿Entonces es correcto decir que nunca podemos deshacernos de las polaridades?

Eckhart Tolle: No podemos deshacernos de las polaridades en el plano de la forma. Sin embargo, 
puedes trascender las polaridades a través de la rendición. Estás entonces en contacto con un lugar más 
profundo dentro de ti donde, por así decirlo, las polaridades ya no existen. Siguen existiendo en el plano 
externo. Sin embargo, incluso allí, algo cambia en la forma en que las polaridades se manifiestan en tu vida
 cuando estás en un estado de aceptación o renuncia. Las polaridades se manifiestan de una manera
 más benigna y suave.

Cuanto más inconsciente seas, más identificado estás con la forma. La esencia de la inconsciencia es
 la siguiente: la identificación con la forma, ya sea una forma externa (una situación, lugar, evento o 
experiencia), una forma de pensamiento o una emoción. Cuanto más apegado estás a la forma, menos 
rendido (entregado) estás, y más extrema, violenta o cruel es tu experiencia de las polaridades. Hay
personas en este planeta que viven prácticamente en el infierno y en el mismo planeta hay otros que viven
 una vida relativamente pacífica. Los que están en paz interior aún experimentan las polaridades, 
pero de una forma mucho más benigna que la forma extrema en la que muchos humanos las experimentan 
todavía. Por lo tanto, la forma en que las polaridades se experimentan cambia. Las propias polaridades no 
se puede eliminar, pero se puede decir, que el universo entero se vuelve algo más benevolente. Ya no
 es tan amenazante. El mundo ya no se percibe como hostil, que es como el ego lo percibe.

Kim Eng: Si el despertar o vivir una vida en un estado despierto no cambia el orden natural de las 
cosas, la dualidad, la tensión entre los opuestos, ¿qué significa vivir una vida en el estado despierto? 
¿Afecta al mundo, o sólo la experiencia subjetiva que uno tiene del mundo?

Eckhart Tolle: Cuando vives en la rendición, algo viene a través de ti hacia el mundo de la dualidad que
 no es de este mundo.

Kim Eng: ¿Eso cambia realmente el mundo exterior?

Eckhart Tolle: Lo interno y lo externo son en última instancia uno. Cuando ya no percibes el mundo
 como hostil, ya no hay más miedo, y cuando no hay más miedo, piensas, hablas y actúas de manera 
diferente. El amor y la compasión surgen y afectan al mundo. Incluso si te encuentras en una situación
 de conflicto, hay una emanación de paz en las polaridades. Entonces, algo cambia. Hay algunos maestros
 o enseñanzas que dicen, nada cambia. Ese no es el caso. Algo muy importante sí que cambia. Aquello 
que está más allá de la forma brilla a través de la forma, lo eterno brilla a través de la forma en este mundo
 de la forma.

Kim Eng: ¿Es correcto decir que es tu falta de "reacción en contra", la aceptación de los opuestos de
 este mundo, lo que provocacambios en la forma en que los opuestos se manifiestan?

Eckhart Tolle: Sí. Los opuestos seguirán ocurriendo, pero no se alimentan de ti nunca más. Lo que 
has dicho es un punto muy importante: la "falta de reacción" significa que las polaridades no se alimentan. 
Esto significa, que a menudo experimentas un colapso de las polaridades, tales como en situaciones de
 conflicto. Ninguna persona, ninguna situación se convierte en un "enemigo".

Kim Eng: Entonces, los opuestos, en vez de fortalecerse, se debilitan. Y tal vez así es como comienzan
a disolverse.

Eckhart Tolle: Eso es correcto. Vivir así, es el comienzo del fin del mundo.

Fuente:

No hay comentarios:

Publicar un comentario