jueves, 10 de diciembre de 2015
La parte oxidada...
Hoy, lo único que sé es que si no luchamos contra la parte oxidada de nosotros mismos - ésa que insiste para que aceptemos pasivamente la esclavitud que nos encadena con discursos bien escritos e intenta subyugarnos con promesas seductoras - perdemos la guerra de la vida sin siquiera pelearla, y si bajamos los brazos en un gesto de impotencia y rendición, hacemos lo único que nuestros enemigos esperan de nosotros: morir sin haber vivido. Bruno Kampel
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