miércoles, 13 de marzo de 2013

Subirse a las tendencias y a las cadenas de valor

http://www.prodem.ungs.edu.ar/blog/2013/03/2752/  

Un reciente artículo en la prensa argentina da a conocer la articulación entre 
emprendimientos innovadores y la solución de problemas concretos. Acá, una reflexión sobre 
esta combinación, junto con el texto periodístico.
Uno de los factores que contribuyen a la generación de emprendimientos con alto potencial 
de crecimiento es que su propuesta de valor sepa capitalizar tendencias del mercado y/o
 que articularse en torno a cadenas de valor dinámicas. En América Latina existen numerosos 
ejemplos de este tipo de espacios de oportunidades. En otra nota de este mismo número 
hemos destacado, por ejemplo, iniciativas emprendedoras que han sabido aprovechar el boom
 minero en el norte de Chile. También hemos destacado el potencial de oportunidades 
de emprendimiento -aún poco explotado- que existe enPanamá en torno a grandes
 motores económicos tales como el canal y su red de negocios conexos, o el poderoso 
sistema financiero panameño.
Otro de los ingredientes clave para el desarrollo de emprendimientos innovadores es el 
conocimiento científico y técnico aplicado a la solución de problemas concretos para los cuales
hay demanda efectiva o latente. Tal es el caso de los emprendimientos que se presentan 
en la siguiente nota publicada por el periódico argentino Clarín el día 8 de marzo pasado.
El texto del artículo, con firma de Francisco De Zarate, es el siguiente:
“Con el estiércol de tres vacas se puede generar el gas necesario para calentar las 
comidas diarias de una familia. Sólo hace falta una máquina que convierta desechos en 
energía a un costo no demasiado alto. Esa inquietud fue la que llevó a Guido Casanovas y
 sus dos socios, ingenieros agrónomos como él, a desarrollar la tecnología, hoy a prueba en 
una escuela de Pergamino. “Creamos biodigestores de bajo costo para familias que no
 tienen acceso a la red o dependen de garrafas. Así pueden aprovechar los desechos de su
 huerta y el estiércol de sus animales”.
El proyecto es una de las áreas de trabajo de Grupo Ifes, su empresa, y uno de los éxitos
 de Incubagro, la incubadora de negocios de la Facultad de Agronomía de la UBA en la
 que Casanovas dio sus primeros pasos en 2009. No es el único éxito. El responsable
 de Incubagro, Gustavo Schrauf, se enorgullece de haber servido de ayuda para transformar 
a estudiantes y científicos en emprendedores en electrónica, energía y biotecnología.
De este último rubro es la empresa Neogram. Con biotecnología quieren mejorar la 
pobre calidad nutritiva de un pasto que se da bien en el norte de la Argentina, una zona cada
 vez más usada para la ganadería frente al avance de la soja. Lo que empezó como un 
proyecto en la carrera de biología molecular de Camila Petignat (27) y sus dos socias, hoy 
es un desarrollo a tres años que cuenta con el financiamiento de un inversor.
Con la misma idea de aplicar conocimiento a mejorar un producto, el francés 
Jean-Philippe Boulanger buscó ayuda en la facultad de Ciencias Exactas para
alumbrar Ecoclimasol, su emprendimiento de información climática por Internet.
Lo que a primera vista puede parecer una página más, se distingue por el procesamiento
 de datos: “Investigué 20 años sobre clima. Lo normal es encontrarte con servicios que 
bajan información de Internet, nosotros analizamos con métodos propios datos comprados 
en el mejor centro de Europa”.
En esta breve nota también aparecen algunas instituciones en las cuales estos emprendedores
 han encontrado apoyo, ayudando a que sus proyectos prosperen. Estos ejemplos refuerzan 
nuestras ideas, favorables a que las instituciones de conocimiento se comprometan en la
 promoción del emprendimiento innovador, capitalizando así sus activos tangibles e intangibles.

About Prodem

Programa de Desarrollo Emprendedor de la Universidad Nacional de General Sarmiento

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