lunes, 9 de enero de 2012

El círculo de la vida

http://www.emprendedoresnews.com/tips/el-circulo-de-la-vida.html 


Fin de año. Qué momento propicio para un examen de conciencia: ¿estamos liderando nuestro destino o, como ovejas, seguimos a otros sin saber adónde van? ¿Cuál es el sentido de lo que hacemos? La vida es una obra de arte que se construye revisando los logros. Sentirse bien depende de factores externos pero sobre todo de uno mismo. Enfocar la percepción sobre la mitad llena o vacía de la botella produce efectos distintos.
Un proverbio afirma: mente sana en cuerpo sano, si uno se enferma el otro también lo hará. El pensamiento positivo atrae endorfinas, drogas que el cerebro fabrica y que brindan salud, belleza y bienestar. Pensar en negativo produce neurotransmisores tóxicos.
No da lo mismo sentir gratitud que pena, dedicar el tiempo libre a la familia que a ser un adicto al trabajo, comprometerse con metas y asumir los desafíos que, como dijo Lennon, dejar que la vida se nos pase mientras seguimos haciendo planes.
Vísteme despacio que estoy apurado. La sociedad de consumo invita a correr siempre detrás la última novedad y a no tener tiempo para disfrutarla. La paradoja es que promueve la insatisfacción. Solemos comparar la actualidad con los ideales o con los sueños del pasado. Vivamos ahora nuestra única vida, el futuro es incierto y el pasado no regresará.
Pasa algo raro con el progreso, genera al mismo tiempo inequidad, privación y sacrificio. Lo que tienen de todo menos a sí mismos adoran una tecnología sin ética, modelos económicos para crecer sin importar cómo y consumir no importa qué. Creen que uno es lo que tiene y ansían todo lo que el poder les permita tener. Encerrados en su egoísmo, viven muy cómodos, piensan sólo en ganar y se olvidan que viven con otros seres.
Todo cambia. Cambia la comida, la moda, los compañeros, el mobiliario, el paladar y el anfitrión. Pero uno vuelve a tentarse siempre con nuevos manjares, aunque más no sea por curiosidad. Al extraer bienes de los males los podemos hacer jugar a nuestro favor.
“El rey león” narra la historia de Simba, un cachorro de león, hijo del Rey Mufasa. Simba cree que ha matado a su padre, y huye hacia la selva, donde conoce a Timón y Pumba. Junto a ellos, Simba ve la vida de otra forma, hasta que decide volver a su pueblo y plantarse cara a cara con su tío Scar que había desplazado a su padre del poder.
La rutina tiene mala prensa, viene de ruta, de camino. Debemos elegir uno o crear otro, sabiendo a dónde vamos. Hay preguntas creativas y estratégicas: ¿dónde estaba hace un año?¿dónde estoy?¿ dónde querría estar dentro de un año?¿ cómo y con quién lo haré? Lo esencial es saber a dónde vamos, sin conocer el destino no existen vientos favorables.
Listas de gratitud. Anote diez cosas por las cuales podría agradecer. Eso lo llevará a recordar dónde comenzó. Si sólo asume los deseos para el año que vendrá, olvidará lo que el pasado le dejó. El futuro se construye con lo que tenemos, nada crece de la nada, así como los árboles tienen sus raíces, la adversidad también ayuda a aprender.
Cuando la arenilla la penetra por error,  la ostra segrega una sustancia que la envuelve y la termina convirtiendo en la perla que todos admiramos. La ostra hace de la intrusa una parte de sí, la adapta a su  naturaleza. Una ostra que no fue herida no produce perlas.
Resiliencia es salir fortalecido de la adversidad. El resiliente comprende lo que le pasa,  descubre sus fortalezas, cree en un futuro mejor, construye redes de apoyo, acepta metas desafiantes, confía en alcanzarlas, usa  sus recursos y tiene una estrategia.
El tiempo: ese gran escultor. Festejamos el paso del tiempo pero querríamos detenerlo. El tiempo no se detiene. Volvemos cada año al lugar de los festejos, pero lo hacemos desde otra posición. Habría que preguntarse si le estamos dando sentido a nuestra vida para que deje su huella de manera de hacer del mundo un lugar mejor.
Miguel Angel decía que quitaba el sobrante de la roca para que naciera la figura. Lo mismo hace el tiempo. Cada repaso, cada brindis nos permite descubrir al genio interior. Si emergerá de la piedra o si, por el contrario, escapamos de la obra del gran escultor.
Como a Simba, el tiempo nos alcanza como recuerdo, como algo o alguien que se acerca, por lo que se recupera o se perdió. Una tarea se inicia y otra termina, un proyecto se inaugura y un plan culmina. No deberíamos ausentarnos de este mundo sin completar el ciclo. Naveguemos confiados en la corriente temporal, aprendamos el arte de vivir.
El cuerpo envejece porque es tiempo, como todo lo que existe. Aunque existiera la vida eterna,  seguiríamos dominados por el tiempo. Podemos adaptarnos, pero nunca negarlo.
Formas violentas o maníacas de festejo pretenden negar al tiempo, escaparle en lugar de remar tras sus misterios. Heráclito dijo que nunca nos bañamos dos veces en el mismo río. Ninguno será el mismo la segunda vez. El tiempo es el río donde pesco, lo veo y descubro su proximidad. La corriente fluye, la eternidad permanece y no deja de fluir. Cultivemos la paciencia, la dedicación, recojamos los frutos, volvamos a escuchar a quienes no oíamos, agradezcamos. Como Simba, vivimos en ciclos, como puntos en el círculo de la vida.
Todo ocurre tan veloz y erráticamente que no podemos anticipar lo que vendrá, por eso se precisan la moral y los valores. La moral comprende lo que es bueno para todos, nos recuerda que es imposible la supervivencia solitaria. Los actos morales le dan sentido a la condición humana. El que gane solo su juego obtendrá la soledad en un mundo destruido.
Como dijo Gandhi: ojo por ojo y nos  quedaremos todos ciegos.
El futuro no existe. Debemos inventarlo. Su materia prima, la materia gris, se hace más valiosa cuando la educación la convierte en la industria pesada que fabrica ciudadanos.
Es  inteligente el que sabe lo que quiere. Empowerment es la fuerza espiritual que nace de la misión, la visión es la imagen motivadora que nos atrae y nos dirige. Al inventar el futuro la imaginación lo escenifica, la inventiva asocia las variables, la creatividad produce las ideas, la innovación las convierte en acto. La iniciativa importa: Platón dijo que el comienzo es lo que más vale del trabajo. La diferencia es ser arrastrado o liberarse. Para Victor Hugo son las ideas y no las máquinas las que dirigen el mundo. El emprendedor cambia el orden causal de la naturaleza, su deseo es la causa que da forma a sus ideas.
La educación debe sistematizar participativamente los futuros deseados de todos, con proyectos desafiantes, todavía no muy claros, pero que enseñan a entrever más que prever.
Entonces la intención  pone en tensión creativa el futuro que nos empuja con la realidad actual que nos detiene. La  voluntad se dirige al fin. Crear es el  proceso que va desde imaginar un futuro hasta construirlo. Futuro: es anticipar la configuración del deseo. Deseo: es el motor del cerebro que pone en movimiento la intención. Un sueño sin acción genera frustración. Como dijo Walt Disney si lo puedes soñar lo puedes hacer.
La educación afecta las relaciones entre la gente: si quieres que se peleen ofréceles un hueso, si quieres que cooperen pídeles que construyan un camino.
En el  Museo de Historia de Nueva York un cartel dice: “El mundo no es un legado de nuestros padres sino un préstamo que nos hacen nuestros hijos”.
Un mundo sustentable construye su futuro asociando libertad, igualdad y creatividad.
Dr. Horacio  Krell. CEO de Ilvem contacto horaciokrell@ilvem.com


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