… son una fuente de recursos inagotable para la minería.


EL EMPRENDIMIENTO COMO UNA ACTIVIDAD VIRTUOSA

El emprendimiento es una actitud intrínsecamente humana, como crear y amar. Todos nosotros llevamos el germen del emprendimiento dentro de nosotros. Basta con que tengamos un objetivo suficientemente atractivo para que liberemos nuestros mejores recursos para hacer realidad un sueño.
Emprender, por tanto, debiera ser algo natural, espontáneo y de frecuente ocurrencia. Hay múltiples formas de hacerlo y tipos de emprendedores; la historia está llena de ellos.
En un emprendedor histórico, como Cristóbal Colón, podemos encontrar nítidamente expresadas las características del emprendedor nato: visionario y soñador, perseverante y obsesivo, valiente y arriesgado. Movido por un ideal, más que por una ambición puramente material.
Hay que encontrar caminos para un acercamiento entre las universidades y las proveedoras-emprendedoras.
En el otro extremo está el también mítico Steve Jobs; dado en adopción, sin estudios universitarios formales, hizo uso de la tecnología, igual que Colón lo hizo con la de su época, para ir tras sus sueños. A ambos los empujaba la visión. A ninguno, la ambición de riquezas. Uno murió pobre e ignorado; el otro, rico y famoso. Pero ambos pasaron a la historia por sus emprendimientos, y ambos dejaron un mundo mejor que el que encontraron al nacer.
Sin embargo, por cada uno de estos ejemplos emblemáticos existen cientos de miles de emprendedores que se mueven por similares sueños y que exhiben idénticas virtudes, pero que la conjunción de oportunidad, suerte y circunstancias conspiró para que sus sueños no se convirtieran en realidad. No por ello sus vidas carecieron de sentido. Muy por el contrario, sus sueños le dieron sentido a todo lo que hicieron, aunque su proyecto no llegara a puerto.
El conjunto de virtudes humanas que cobran vida en un emprendedor sugiere un camino no solo de realización personal, sino, en último término, de transformación de una sociedad entera, como resultado de la práctica de estas.
Es fácil imaginar cómo la práctica de la perseverancia, el correr riesgos controladamente, el elevar la mirada hacia grandes objetivos, el deseo de contribuir, mas allá del beneficio personal, el trabajo duro, el cultivar un talento específico en pos del objetivo, pueden transformar a las personas y contribuir a una sociedad mejor, más noble y que se mueve por grandes ideales.

EN NUESTRO PAÍS

Un país como Chile, que se va acercando al desarrollo, pero que aun está “de este lado de la cerca”, necesita echar mano de múltiples caminos para llegar a la meta. Sin duda, los gobiernos e instrumentos del Estado tienen mucho que decir en perfeccionar las instituciones y crear los marcos regulatorios para nivelar la cancha y generar mayor igualdad de oportunidades.
Pero, sin duda, corresponde a las personas ser protagonistas. Y la práctica del emprendimiento entre los ciudadanos ofrece un camino potente de aceleración del proceso de achicar las brechas, en distintas dimensiones, que el país requiere para llegar al desarrollo.
Esto se comienza a ver cada vez con mayor frecuencia entre los jóvenes chilenos. Hoy en día son cada vez más los jóvenes que contemplan el emprender como un camino atractivo para su desarrollo profesional, frente a hacer una carrera dentro de una empresa. Proyectos emblemáticos, como Start-Up Chile, de Corfo, están contribuyendo activamente a este proceso.
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De la misma manera, instituciones como Endeavor están dando un marco orgánico de apoyo y promoción al emprendimiento en Chile a distintos niveles (ver nota aparte).

SEGUIR UN SUEÑO

Es indudable que la considerable energía creativa de los emprendedores constituye una fuente de recursos importante para la solución de los desafíos de la minería de hoy. Recordando que una característica del emprendedor es la persecución de un sueño, la minería históricamente ha sido la cuna de nuevos emprendedores-proveedores que han surgido motivados por las oportunidades que la minería les ha brindado.
Algunos pueden argumentar que no todos los emprendimientos buscan cumplir sueños y grandes ideales. Sin duda, es perfectamente legítimo emprender buscando aprovechar una oportunidad de negocio con el solo fin de ganar un espacio comercial en un nicho determinado y obtener una rentabilidad atractiva a cambio del riesgo y de la inversión hecha.
Sin embargo, aquí nos referimos al tipo de emprendimiento motivado por el logro de algún sueño o propósito, más allá de la búsqueda de rentabilidad, porque creemos que en estos yacen las oportunidades para impactar a una industria como la minera.
Dada la naturaleza tecnológica de los desafíos de esta industria, en la fuerza creativa de un emprendedor motivado por una tecnología o solución particular puede estar latente la solución a un problema complejo. Estas soluciones requieren de un tesón, a veces rayano en la obsesión, por parte de uno o más individuos, para dedicar la energía y sostener el foco necesario para dar con ella.
Por tanto, una industria minera que abra los espacios necesarios a estos emprendedores apasionados por sus tecnologías será una industria que podrá explotar no solo los recursos naturales del país, sino también sus talentos naturales, que con frecuencia están escondidos detrás de un incipiente emprendimiento.
Al final del día, si bien todos los emprendimientos son legítimos —sean motivados por afanes puramente comerciales o por el logro de grandes sueños—, son estos últimos los que logran generar nuevas trayectorias, que terminan por cambiar la historia de los países.
Con todo, no basta con ser un emprendedor tesonero y creativo para convertirse en un proveedor confiable para una industria tecnológica y exigente en sus procesos, con una fuerte preocupación por la seguridad y salud ocupacional de sus trabajadores, y con un ritmo muy intenso en sus operaciones. Se requiere de una capacidad organizacional y un soporte tecnológico que complemente el empuje emprendedor puro y permita la entrega de soluciones en forma competitiva y siempre confiable.
Es por esto que los programas de desarrollo de proveedores, en curso en varias compañías mineras, se han transformado en espacios relevantes para la generación de estas competencias por parte de los emprendedores-proveedores. Y más allá de este tipo de espacios, corresponde al propio emprendedor el generar los procesos internos que le permitan adquirir las capacidades que les puedan faltar, sean estas de índole tecnológica o de gestión. Para ello existen diversos instrumentos provistos por el Estado, a través de Corfo, que ayudan a compartir el riesgo que implica invertir en desarrollar capacidades y abordar proyectos tecnológicos, cuyos frutos se verán en el mediano o largo plazo.
En este contexto, lo que aparece aún como el gran ausente es la colaboración estrecha y sostenida con las universidades y centros de conocimiento. Es sabido que existe en el país una importante base de talento en diversas disciplinas, radicado en las universidades, pero que carece de un cauce institucional para vincularse con la industria y con los emprendedores.
Es de la mayor importancia, para liberar el enorme potencial y talento existente en las universidades y encauzarlos a través de los proveedores hacia la generación de soluciones para la industria minera, encontrar caminos y mecanismos para generar este acercamiento y transformarlo en espacios de colaboración permanente entre ambos actores.
No basta con ser un emprendedor tesonero y creativo para convertirse en un proveedor confiable para una industria exigente.

ENDEAVOR, CATALIZADOR DEL CRECIMIENTO

Endeavor es una organización global sin fines de lucro, presente en 15 países emergentes del mundo, cuya misión es catalizar el crecimiento económico sostenible, a través de la selección y apoyo estratégico a los llamados emprendedores de alto impacto.
Para Endeavor, los emprendedores emergentes son individuos capaces de crear una economía desarrollada e innovadora, generando así riqueza y empleos de calidad, incrementando las oportunidades y la movilidad social.
Es por esto que actualmente Endeavor Chile está presente a lo largo del país, con oficinas en Antofagasta, Santiago y Puerto Varas, identificando y seleccionando a los mejores emprendedores de Chile.
Los emprendedores de alto impacto son personas con historias que contagian, con visión, liderazgo y pasión. Con integridad incuestionable, sensibles con la responsabilidad social. Sus modelos de negocios son escalables e innovadores.
El apoyo estratégico que proporciona Endeavor a los emprendedores seleccionados está enfocado en disminuir las barreras de acceso a la información, capital y redes de contacto que tienen los emprendedores y que son sumamente necesarias y claves para que estos logren convertir sus compañías en casos de éxito.
Las empresas de alto impacto son aquellas con potencial de crecimiento a tasas sostenidas de 35% durante los primeros cinco años y de superar el estado de microempresa, o alcanzar un estrato superior, en menos de tres años. Lo más importante, tienen detrás a un emprendedor capaz de administrar y hacer crecer el negocio, con ambición y pasión por lo que hace.
Estos tienen foco, un modelo de negocio claro, son éticos, sienten que no hay nada imposible. Rompen paradigmas. Piensan en grande. Toman riesgos, son pioneros. Son persistentes y resilientes.