Haz lo necesario para lograr tu más ardiente deseo, y acabarás lográndolo.
¡Actúa en vez de suplicar. Sacrifícate sin esperanza de gloria ni
recompensa! Si quieres conocer los milagros, hazlos tú antes. Sólo así
podrá cumplirse tu peculiar destino.

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada