martes, 29 de noviembre de 2016

¿Quién teme al lobo feliz?

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¿Quien teme al lobo feliz?Hoy en la Sección de Entrevistas hemos invitado a Enrique de Mora (@enriquedemora) para hablarnos de su último libro que lleva por título ¿Quién teme al lobo feliz? (Editorial Rasche, 2016) con subtítulo: Construye tu propio camino hacia la felicidad.

¿Qué es la felicidad? ¿Qué hay que hacer para alcanzarla? Son preguntas que cualquier persona se hace en algún momento. La vida es como una partida de ajedrez. Va moviendo ficha y cada uno de nosotros tiene, necesariamente, que mover ficha también. Unas veces ganamos, otras veces perdemos. Nuestro gran reto es disfrutar de lo bueno y aprender de lo malo, intentando tener siempre la felicidad en el horizonte. En eso consiste, probablemente, gobernar nuestra vida.

¿Quién teme al lobo feliz? aborda esas cuestiones esenciales para el desarrollo personal a través de una fábula amena, literaria y concisa. Es una fábula para aprender y disfrutar. Narra la historia de Lobi, una lobezna inquieta y curiosa, que va descubriendo la vida dentro y fuera de su manada. Esta es liderada por sus padres, Colmillo Blanco y Ojos Azules. Al ser hija de los jefes, Lobi será una de las candidatas a dirigir la manada en un futuro. A medida que crece, Lobi se va topando con diversos animales, unos buenos y otros malos, a los que, pase lo que pase, les acaba preguntando “¿Qué es la felicidad para ti?”. Dichos encuentros le permitirán extraer aprendizajes útiles para el crecimiento personal y profesional, liderazgo incluido.

Enrique de Mora ya le tuvimos aquí al entrevistarle por su libro La empresa de la A a la Z con H de Humor y también al reseñar su libro Animaladas (Etho-Management). Además ha escrito otros libros como Funny Pop o Zig Zag: Estrategias creativas para el éxito.

Enrique de Mora es consultor, formador, conferenciante y escritor en temas de management y comerciales.

Aquí van las preguntas y las respuestas de Enrique de Mora sobre su libro ¿Quién teme al lobo feliz?. Y destacamos el siguiente titular:

«EL FRACASO FORMA PARTE DE LA FELICIDAD. TENEMOS QUE SABER FRACASAR»

1. ¿Cuándo y por qué nace el libro "¿Quién teme al lobo feliz?"
Surge de un momento de felicidad y de cambio personal. Ese cambio implicó un cambio geográfico. Y, en ese momento de transición, la inspiración me vino a caballo entre dos de mis “paraísos” vacacionales en la tierra: Sitges y Cabo de Gata. Es una fábula escrita frente al Mediterráneo. Me tentaba escribir sobre la felicidad, de una forma sencilla y, ojalá, amena. Siempre experimento la necesidad de buscar nuevas fórmulas literarias respecto a mis libros anteriores. De ahí lo de que sea una fábula, un género que no había tocado y que me ha permitido escribir un libro corto, sencillo, que puede ser leído no sólo por directivos y empresarios, sino por todo el mundo.  

2. ¿Cuáles son las principales aportaciones de este libro respecto a otros de temática similar?
Hay muchos libros sobre la felicidad. Demasiados, soy plenamente consciente. La mayoría son ensayos, unos de mayor calado, otros, menos. Hay fábulas, pero no hay tantas. ¿Quién teme al lobo feliz?, al ser una fábula, me ha permitido recurrir a los animales. Aporta, por lo tanto, mi pequeño conocimiento sobre el mundo animal y, particularmente, de los lobos, no sólo por ser biólogo, sino también por todo lo que me documenté en su día para escribir un ensayo sobre comportamiento animal y comportamiento humano. Por supuesto, al tratarse de una fábula, son animales humanizados, es decir, hablan y muestran sentimientos. Por eso, los protagonistas animales son lobos, una especie social muy interesante, que sabe manejarse bien con las emociones. El libro me ha inspirado para crear una conferencia, que he titulado En busca de la felicidad, en la que profundizo, precisamente, en cómo se relaciona la biología con la felicidad. Por otro lado, este libro tiene, como todos los míos, un toque de humor. Creo que la reflexión entra mejor con humor. Resumiendo, es un libro que pretende aportar reflexiones sobre la felicidad y las emociones con un toque animal y un toque de humor...

Resultado de imagen de enrique de mora3. ¿Qué es lo que más te ha sorprendido al escribir este libro?
Escribo tanto narrativa como ensayo, siempre en el ámbito del Management. Cuando me dedico a la narrativa, como en ¿Quién teme al lobo feliz?, siempre me sorprende cómo los personajes que tú inventas adquieren vida propia y te van llevando por vericuetos que ni te habías planteado. Escribir es algo muy dinámico y vivo. En este caso, la protagonista es Lobi, una lobezna curiosa e inquieta, que me ha hecho rejuvenecer y mimetizarme con ella para ir descubriendo con una mirada exploradora y divertida los encuentros con otros animales y, también, las relaciones paterno-filiales.  

4. ¿Cuál es la parte del libro que más te gusta y por qué?
Es una fábula de fábulas, porque Lobi va teniendo diferentes encuentros con animales y cada uno de ellos se puede considerar una pequeña fábula. De las cuatro fábulas, hay dos en particular, que me gustan especialmente, por poner en juego las emociones negativas de la lobezna y ver cómo se las apaña... Pero si me tengo que quedar con una parte del libro, me quedo con el final. No porque se acabe, claro, sino porque creo que los dos últimos capítulos extraen los aprendizajes de la historia de una forma muy natural. La historia de ¿Quién teme al lobo feliz? transcurre en un solo día. Concretamente, el día del cumpleaños de María, la protagonista humana del libro. Es un día importante para esta niña que estrena los trece años, no sólo por ser su cumpleaños sino por los aprendizajes que extrae de la fábula que le cuenta su padre a ella y a sus amigos. No haremos “spoiler”, como se dice ahora, pero sí puedo desvelar que los dos últimos capítulos tienen un paralelismo evidente, al juntar uno de ellos a la lobezna y a su padre y el otro, el último, a la niña que cumple años y a su padre, para, en ambos casos, desgranar algunas lecciones vitales.

5. El libro lleva el subtítulo: "Construye tu propio camino hacia la felicidad". ¿Cómo se construye ese camino?
Un mensaje claro del libro es que cada cual tiene que encontrar y crear su propio camino hacia la felicidad. Cada cual tiene que ir descubriendo, a través de sus propias circunstancias, cómo gobernar su vida, algo intrínsecamente unido a la búsqueda de la felicidad. Siempre teniendo claro que la vida no es un camino de rosas. Aquí introduzco un matiz: la expresión “camino de rosas” significa, como sabemos, un camino fácil, sin obstáculos ni inconvenientes, sin embargo, tengamos en cuenta que las rosas tienen espinas, por tanto, ¡hasta en un camino de rosas nos podemos hacer daño! No digamos entonces en los caminos tortuosos y plagados de obstáculos que de vez en cuando nos toca afrontar…
De hecho, el fracaso forma parte del camino a la felicidad. Tenemos que saber fracasar y, en particular, aprender de los fracasos. Nuestro gran reto es disfrutar de lo bueno y aprender de lo malo, intentando tener siempre la felicidad en el horizonte.

La felicidad plena o permanente no existe. Quien la busca, se frustra.

6Dinos 3 herramientas para ser felices.
Diré cuatro, las más destacadas que aparecen en el libro. Con una aclaración previa: no son recetas prefabricadas. Son reflexiones y, si acaso, pistas, pero no claves de felicidad, estas últimas las que tiene que desarrollar cada uno. 
— Primero, el fracaso sería no intentarlo –es decir, hay que atreverse a perseguir tus sueños si los ves claros–. Nada influye tanto en nuestro comportamiento como creer en nosotros mismos y en nuestra capacidad para hacer algo. Si tenemos las habilidades adecuadas para conseguirlo, mejor. Si no, nuestro convencimiento hará que las adquiramos.
— Segundo, gestionar bien las emociones negativas –y positivas– nos ayuda a crecer. También pasa con las emociones positivas, pero se suele aprender más de las situaciones que nos complican la existencia.
— Tercero, aceptarse y creer en uno mismo. La felicidad depende en gran medida de uno mismo. Si uno se acepta y cree en sí mismo, la vida es mucho más llevadera. Lo más importante es saber identificar nuestras fortalezas y apoyarnos en ellas.
— Y, en cuarto lugar, la importancia de mantener una actitud positiva. Hay que ver el lado positivo de las situaciones negativas. Quejarse no sirve de nada. Quién es capaz de adoptar sistemáticamente una actitud positiva y constructiva, consigue muchas más cosas y, además, las disfruta.

7. ¿Se puede ser feliz en la adversidad?
La adversidad en sí misma no nos produce felicidad, evidentemente, pero nos aporta algo muy interesante: nos estimula a superarnos, a sortear ese obstáculo que nos está complicando la vida.
La adversidad no es patrimonio de unos pocos, aunque nos lo intenten demostrar quejándose a todas horas. Nos afecta a todos, en diferentes momentos de nuestras vidas. La diferencia está en la actitud de las personas al enfrentarse a la adversidad: las hay que en esas circunstancias se hunden, mientras otras las utilizan cómo crisis de crecimiento y madurez. Por tanto, la adversidad nos pone a prueba. Y se supera no sólo con aptitud sino también con actitud. Una buena actitud permite aprovecharte de cualquier circunstancia: saborear la victoria y el placer y aprender de la derrota y el dolor.

8. ¿Qué nos asegura 100% la infelicidad?
Por ejemplo, el rodearse de “cenizos” y personas negativas. Conviene huir de los pesimistas y de los negativos como de la peste. Son individuos que carecen de la valentía suficiente para ir en busca de sus sueños y, por puro despecho, intentan que otros tampoco lo hagan porque eso sería dejar al descubierto sus carencias y mediocridades. Son esos que creen que intentar algo es el primer paso hacia el fracaso.

9. ¿Es posible una felicidad plena o la felicidad son destellos/momentos?
La felicidad plena o felicidad permanente no existe. El que la busca, se frustra. Existen momentos o fogonazos de felicidad. Me gusta la expresión “parpadeos de felicidad” que no es mía, sino del neurocientífico español Francisco Mora.

La felicidad tiene mucho que ver con cómo gobiernas tu vida. La vida es como una partida de ajedrez. Va moviendo ficha y nosotros tenemos, necesariamente, que mover ficha también. Unas veces ganamos, otras veces perdemos. Dependiendo de nuestra actitud vital, tendremos más o menos momentos de felicidad. Más que de las circunstancias de nuestra vida, la frecuencia e intensidad de esos momentos depende de nuestra actitud. Lo importante no es lo que ocurre, sino cómo te enfrentas a lo que ocurre. Y no me refiero sólo a actitud positiva, sino, sobre todo, a actitud de aprendizaje.

10. ¿Existe relación entre felicidad y espiritualidad? ¿Las personas más espirituales son más felices?
Pregunta compleja. Si entendemos la espiritualidad como algo que va mucho más allá de la religiosidad, asumimos que una persona espiritual es aquella que está poco interesada por lo material. No sé si forzosamente una persona espiritual es más feliz, pero sí creo que es una persona que, al ser de naturaleza reflexiva, se interesa más por la felicidad. Si a su espiritualidad le añade inteligencia emocional -lo cual tiene lógica porque lo espiritual suele estar asociado a sensibilidad-, es probable que logre tener más momentos de felicidad al relacionarse con los demás.

La felicidad depende en gran medida de uno mismo: si uno se acepta y cree en sí mismo, la vida es más llevadera.

11. Dinos otros 2 libros sobre la misma temática (felicidad) que te gusten especialmente.
Hay muchos libros sobre felicidad. Me interesan en particular los libros de los autores clásicos, que también escribieron sobre el tema, evidenciando que la felicidad es un tema que nos interesa desde los albores de la humanidad. Por ejemplo, Séneca, Epicuro y hasta Aristóteles, en Ética A Nicómaco. Quedarse con 2 libros es un ejercicio difícil, pero elijo uno clásico y uno reciente. El clásico, La conquista de la felicidad, de Bertrand Russell, aborda la felicidad con rigor filosófico, para preguntarse qué provoca nuestra infelicidad y cómo se puede subsanar. El libro reciente: Tropezar con la felicidad, de Daniel Gilbert. Este es un psicólogo de Harvard, que aporta una visión más científica sobre la felicidad y más crítica con la superficialidad que suele existir en la pujante “industria de la felicidad”. Alaba que se hable tanto de felicidad, pero propone que se haga de un modo más científico.

12. Has publicado varios libros como Funny-Pop, Animaladas, La empresa de la A a la Z con H de Humor o éste último. ¿Qué es lo próximo que tienes en marcha?
Aunque en los últimos tiempos, me dedico a menudo a cuestiones relacionadas con organizaciones y personas, vengo del mundo del marketing, de las ventas, de la estrategia, es decir, del negocio, en el mejor sentido de la expresión. Sirva esto como preámbulo para explicar que estoy terminando un libro sobre marketing y ventas creo que diferente a lo habitual. Tiene unas cuantas particularidades, junta el marketing y las ventas con algo que me apasiona, las emociones, y, en especial, con una que todos conocemos: el amor. Es mitad novela, mitad ensayo. Establece un paralelismo entre una relación amorosa humana y la relación entre una organización y su cliente potencial. Relaciona el marketing y la venta con la seducción. Será mi primer libro a dúo: junto una joven autora y experta en marketing, llamada Sara Villegas. Al tratar de amor, ese nuevo libro se publicará, ¡cómo no!, en San Valentín 2017...

13. La última palabra la dejamos al entrevistado para que transmita cualquier mensaje que considere importante sobre lo que quiera.
Ya que estamos con algo tan básico como la felicidad –si se escribe y se habla tanto sobre ella, es porque es algo que nos interesa mucho–, cerremos animando a todo el mundo a que se detenga periódicamente a pensar si está satisfecho con la forma de gobernar su vida. ¿Nuestro comportamiento en la vida –en el trabajo, con los nuestros, con otros– nos acerca o nos aleja a lo que entendemos por felicidad? Evidentemente, cada uno de nosotros es el protagonista de nuestra propia vida, y, por tanto, esta es el resultado de nuestro comportamiento y de nuestra capacidad de desarrollo personal. Si queremos que nuestra vida mejore, somos nosotros los únicos que podemos actuar para conseguirlo.


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