miércoles, 28 de noviembre de 2012

¿El dinero da la felicidad?

http://principiodeuncomienzo.wordpress.com/2012/11/28/el-dinero-da-la-felicidad/ 

 

Cuando uno es pobre no importa que no tengas dinero, lo que importa es que seas feliz con lo que tienes sin importar el precio
No tengo un duro lo reconozco. Ya hace tiempo que no cobro ninguna prestación. Y bueno, el día que tengo 20 euros en mi bolsillo, me siento el hombre más feliz del mundo.
Desde que estoy en desempleo he aprendido muchas cosas. Siento que me ha venido bien, no, muy bien.  Siempre se dice que todo momento depende desde la perspectiva que la veas en ese momento, ¿no?
Siempre que cobraba, lo primero que me venía a mi cabeza, era en qué me lo iba a gastar. “Tengo que comprarme una camisa, quiero ir a cenar a tal sitio, ahora que viene mi grupo favorito me compraré la mejor entrada….” Ese era el primer pensamiento que tenía.
Tampoco era una persona que a la semana ya no tuviera un duro, pero me gustaba darme mis caprichos, la verdad.
Ahora con el desempleo, he aprendido a valorar el dinero. Y lo agradezco.
Ahora viene la navidad, los regalos a la pareja, a la familia, a los compañeros de trabajo, a quien tú quieras… ¿Y con esta crisis que hacemos?
Hoy tenía una reunión. Iba con tiempo, me gusta ser puntual. De camino he pasado por la entrada de un centro comercial.  Me he fijado en dos chicas que salían del mismo, con una sonrisa y unos ojos que parecía hubieran visto a su actor favorito.  Se han puesto detrás de mí y he podido escuchar toda la conversación. Se decían: “Estoy muy feliz, por fin he conseguido los zapatos que tanto me gustaban,  que me feliz me siento… Sobre todo seré más feliz cuando me los ponga con ese vestido que tan bien me gusta”…
La verdad, que yo alguna vez lo pensaba. Quería comprarme una camisa de tal o cual estilo, color o marca, porque me iba a quedar bien con el pantalón que tenía.
Pero el otro día me fui a comprar ropa. (GRACIAS MAMA POR PAGARMELO).
Claro que me hizo ilusión irme de tiendas, lo reconozco, me gusta vestir bien, sentirme guapo, como a todos. Pero algo había cambiado.  Se había producido un cambio en mis creencias.
Claro que me gustaba la ropa  que me había comprado, pero ya lo veía algo como algo que necesitaba, de verdad… no era un accesorio, un capricho,  no me daba una felicidad exultante que cuando estaba trabajando…algo que era nuevo para mí.
Este fin de semana, en casa hemos hecho el amigo invisible. Para quien no lo sepa, cada uno saca un papel con el nombre a quien tú tienes que regalarle algo.
No os voy a decir quién me ha tocado por si acaso lee el post.
Pero cuando íbamos sacando los papeles, las caras que iban poniendo todos, o cuando me toco a mí, me sentía alegre, feliz, verdadera felicidad.
La cara que pone mi sobrino cuando le compras una simple chuchería,  cuando abres el regalo del amigo invisible, todo este tiempo hasta el día de Nochebuena, pensando quien te habrá tocado, si acertaran, las bromas que hay… Todo eso , es pura felicidad.
Mientras que cuando me compraba algo, sí, claro que estaba feliz… ¿Pero cuánto me duraba?¿Una semana? ¿Dos? Porque al mes ya estaba  pensando en qué otra cosa me iba a comprar cuando hubiera cobrado la siguiente nomina.
Y cada vez me encuentro a mí alrededor, personas que tienen una relación parecida con el dinero.  Solo saben vivir en el consumismo, egoísmo y no saben vivir en el día a día.
Les da miedo el presente.
No estoy haciendo una apología contra la navidad, el consumir (ya lo que faltaba a la economía),ensalzando que hay que ser unos roñosos y no gastar un euro.
Lo que he aprendido, que la verdadera felicidad, está en dar, no en recibir.
Hoy he  visto un artículo en el que Coca-cola regala 100 euros cada 5 minutos y 100.000 euros cada semana (http://www.expansion.com/2012/11/26/empresas/distribucion/1353954397.html?cid=SIN8901) , pero no para que los gastemos en nosotros mismos, sino transformar ese dinero en felicidad.
El único requisito, es que si somos afortunados con alguno de esos premios lo destinamos a una buena acción. Apoyo totalmente esta iniciativa.
Vivamos el presente. No queramos evadirnos de él, buscando la felicidad en el futuro o en el pasado. Que conste que no es nada malo, pero es  algo muy efímero, no tiene ninguna raíz que permita sustentarse en nuestra vida. Tanto la felicidad del pasado como la del futuro, es una felicidad que no nos hace sentirnos realizados. No la busquemos comprándonos ropa, que quizá no nos lleguemos a poner; o accesorios tecnológicos que nunca usemos.  Creemos que evolucionando, comprando lo mejor de lo mejor, llegaremos a esa felicidad. Pues yo siento que no es así.
La verdadera felicidad, solo está en el presente. Y para mi, regalarle algo a mi sobrino, invitar a un amigo a un simple café o llevar un helado a mi madre, y ver sus caras, eso me da la verdadera felicidad, algo que antes no me daba cuenta.
Hubo un día que me hicieron una pregunta: “ ¿Crees que es más importante dar o recibir?”. Y hoy puedo responder por fin, para mí es más importante dar. Recibes de la vida mucho más de lo que te puedes imaginar.
¿En qué basas tu felicidad? ¿Sientes que de verdad eres feliz? ¿Intentas evadirte del presente, de alguna manera? ¿El dinero compra tu felicidad?

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