sábado, 10 de diciembre de 2016

Sistema de motivación y placer

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Uno de los sistemas de motivación es la vía dopaminérgica. Durante los estados de elevación de la dopamina se siente que se pueden hacer cualquier cosa.



Artículo de uso libre, sólo se pide citar autor y fuente (Asociación Educar para el Desarrollo Humano).

Introducción
Las conductas motivadas se pueden dividir en dos fases:
  1. Una fase apetitiva, controlada por el sistema cerebral de motivación, que se caracteriza por la búsqueda, investigación y acercamiento a los recursos necesarios para la supervivencia.
  2. Una fase consumatoria, no controlada por el sistema de motivación (SM), caracterizada por la interacción con dichos recursos una vez encontrados (comer, beber, copular) y la aparición de la sensación de placer.
El encuentro de la recompensa durante la fase apetitiva genera dos cambios:
a) Paso al modo consumatorio
b) Finalización de la activación del sistema de búsqueda
Esto implica que lo que señala al sistema nervioso central (SNC) la aparición de la recompensa es la finalización de la activación del sistema de búsqueda[1].Esto no es paradójico, ya que es lo que finaliza la búsqueda (el encuentro de recursos para la supervivencia) lo que reducirá el déficit fisiológico.
Dicho déficit era la causa:
  • Del trastorno de la homeostasis corporal
  • De la activación del sistema de motivación (SM)
Uno de los sistemas de motivación es la vía dopaminérgica que se extiende desde el área tegmental ventral (ubicada en el mesencéfalo) hasta el núcleo accumbens (que es un ganglio de la base que funcionalmente forma parte del sistema límbico). Esta vía es también llamada sistema mesolímbico. El área tegmental ventral también envía proyecciones dopaminérgicas a la corteza prefrontal (sistema mesocortical).
La activación del sistema mesolímbico en humanos genera sentimientos estimulantes, una sensación de que algo muy interesante y excitante está pasando. El sistema de búsqueda mesolímbico activa un proceso motivacional. Sin dopamina las aspiraciones humanas quedan “congeladas” en un invierno sin fin. Uno puede ver esto con claridad en el personaje[2] que interpreta Robert de Niro en la película Despertares.
Se debe considerar a las sinapsis dopaminérgicas como unas especies de porteras más que como correos que llevan información específica, ya que su función es optimizar la descarga de las neuronas corticales. Así en los estados hipo-dopaminérgicos los potenciales de acción neuronales no se transforman en pensamientos o acciones. Durante los estados de elevación de la dopamina (DA) las personas sienten que pueden hacer cualquier cosa. No debería sorprender entonces el “tropismo” humano por activar químicamente a la vía mesolímbica dopaminérgica.
La cocaína, la heroína, las anfetaminas, la nicotina, el alcohol y muchas otras sustancias son adictivas porque facilitan la vía mesolímbica. Esta facilitación por sustancias adictivas del sistema de búsqueda se explica por la presencia en su circuito de receptores serotoninérgicos, muscarínicos, opiáceos, GABA, etc.
El placer que deriva de la activación dopaminérgica no es el que deviene de satisfacer una conducta consumatoria, sino aquel que proviene de la energía que sentimos cuando anticipamos la presencia de una recompensa. Un ejemplo de esto son los movimientos frenéticos que realiza el perro cuando ve que su amo toma la correa con la que es sujetado para salir a pasear.
La esquizofrenia es un trastorno caracterizado por un aumento de la actividad dopaminérgica. Durante los estados hiper-dopaminérgicos la imaginación supera las restricciones de la realidad. En el pasado las personas con estos estados eran consideradas Shamanes[3] o videntes, en la actualidad son catalogados (en la cultura occidental) como esquizofrénicos o maníacos.
Los casos más benignos de los estados hiper-dopaminérgicos pueden corresponderse con la creatividad de un genio o de un artista ya que la dopamina elevada estaría relacionada con los “excesos imaginativos”.
Neuronas dopaminérgicas y sensación temporal
Las neuronas dopaminérgicas son verdaderos marcapasos que descargan durante todo el día, incluso durante el sueño MOR (en el cual aun las restantes neuronas, aminérgicas, noradrenérgicas y serotoninérgicas, “duermen”). Por lo tanto las neuronas dopaminérgicas del sistema mesolímbico están listas para una activación conductual en todo momento.
A través de esta descarga constante, las neuronas dopaminérgicas también ayudan al cerebro a “sentir” el paso del tiempo (como la aguja grande del reloj). Cuando el sistema de búsqueda está activado, las neuronas descargan trenes de potenciales de acción y aumenta la velocidad de la sensación interna del pasaje del tiempo. Esto aclara la relación existente entre percepción emocional, el placer y la sensación temporal.
Bibliografía:
  • Kim J, Ham S, Hong H, Moon C, Im HI. Brain Reward Circuits in Morphine Addiction. Mol Cells. 2016 Sep;39(9):645-53. doi: 10.14348/molcells.2016.0137.
  • Mitsi V, Zachariou V. Modulation of pain, nociception, and analgesia by the brain reward center. Neuroscience. 2016 May 14. pii: S0306-4522(16)30166-X. doi: 10.1016/j.neuroscience.2016.05.017.
Referencias:
[1] No el inicio de la descarga del sistema de búsqueda.
[2] Es un caso verídico atendido por el doctor Oliver Sacks sobre un paciente con un síndrome hipo-dopaminérgico.
[3] En ciertas culturas aborígenes, el Shamán es el intermediario entre lo sagrado y el hombre. 
Imagen: portakalkart.com

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