miércoles, 19 de octubre de 2016

Sé tú mismo. Los demás puestos están ocupados

http://www.lavanguardia.com/economia/management/20161019/411115610335/se-tu-mismo-marca-personal.html 
  • La marca personal no se construye en internet, pero las redes sociales son un “gran aliado” para difundirla
  • LinkedIn es la red social profesional más grande del mundo

Groucho Marx tenía una marca personal muy potente. ¿Acaso no lo reconoces fácilmente cuando ves una foto suya, con esas gafas y bigote tan característicos? También Eugenio, el humorista, supo diferenciarse con un estilo muy particular que le hacía único. Y en ambos casos, las redes sociales no fueron un aspecto diferenciador.
De hecho, hablar de marca personal no es hablar de Internet, aunque muchos piensen que van de la mano. Tom Peters fue de los primeros en aplicar el concepto de marca al terreno personal. Según el experto en management, cada uno de nosotros es el director general de su propia empresa: YO S.L. Pero en realidad, la esencia de la marca personal no es nada nuevo.
Trabajar la marca personal es indispensable porque no hay una segunda oportunidad para una primera impresión, como decía Oscar Wilde. El escritor irlandés se convirtió en una celebridad gracias a su ingenio y a su pluma. Otro buen ejemplo de marca personal. También a él se le atribuye la cita: “Sé tú mismo. Los demás puestos están ocupados”. Toda una lección de personal branding de la mano de un dramaturgo victoriano, porque, en efecto, ahí reside la clave, en ser uno mismo.
No se trata de crearse un personaje ni de mentir, sino de conocerse y ser capaz de identificar lo que nos hace únicos. De nada sirve decir que eres buen cocinero si no es así, porque al final todo se sabe, y más hoy, cuando cualquiera puede desvelar que no eres precisamente un chef publicando una foto en Instagram.
Este ejercicio de autoconocimiento debería permitirnos identificar nuestros puntos fuertes y débiles. También en esta fase inicial es importante tener claros nuestros valores. Aquí no sirve eso de “estos son mis principios; si no le gustan, tengo otros”, como decía Groucho Marx. Se trata de tener clara nuestra esencia. Y, por supuesto, hemos de saber qué queremos (o nos gustaría) llegar a ser, teniendo en cuenta nuestras fortalezas.
Una vez tengamos todo esto claro, llega el momento de comunicarlo. Darlo a conocer es indispensable para no pasar desapercibidos. Y aquí es donde las redes sociales son un gran aliado, pues nos permiten obtener una visibilidad antes reservada a unos pocos.
Hoy podemos tener un blog en el que demostremos lo que somos capaces de hacer, hacer networking a través de LinkedIn y darnos a conocer en Twitter. Y no solo eso: también podemos saber qué se dice de nosotros en estos foros. ¿Nuestro trabajo recibe buenas críticas? ¿Qué destacan de nuestras publicaciones? ¿Quién interactúa con nosotros?
Esta información nos permitirá saber si la marca personal que hemos definido está alineada con lo que los demás piensan de nosotros, es decir, con nuestra reputación. Porque, en palabras del creador de Amazon, Jeff Bezos, marca personal “es lo que dicen de ti cuando no estás delante”. Y tú, ¿qué huella quieres dejar en los demás?
Cristina Aced es profesora del Postgrado en Comunicación Estratégica Digital de la UPF Barcelona School of Management y consultora de comunicación

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