jueves, 23 de junio de 2016

La Confianza Fascina

http://rodrigosilvaortuzar.blogspot.com.uy/2016/06/la-confianza-fascina.html 

Parece que casi todos los días hay una historia en las noticias que ilustra el quiebre cada vez mayor de confianza en este país. Hemos perdido la confianza en nuestros gobiernos, instituciones, el sistema judicial, escuelas, bancos, empresas, incluso nuestras iglesias.

En esencia, hemos perdido la confianza en los líderes de esas organizaciones.

Un ambiente carente de confianza fomenta el comportamiento defensivo, sospechoso, insular y temeroso, que agota la energía de una organización y destruye la creatividad. La falta de confianza impone una carga más alta de monitoreo, control y costos legales. Esto hace que las empresas respondan lenta e indiferente. Se siembra la semilla para la eventual destrucción de la organización.

La creación de confianza requiere de una comunicación, auténtica constante. La comunicación no se trata sólo de palabras, sino también se basa en acciones. En cada acción se comunica algo a las personas dentro de una organización. Demasiadas empresas dicen una cosa y hacen otra, lo que crea profundo cinismo entre su gente a través del tiempo.

Para conseguir la confianza, quienes lideran,  tienen que dar libremente. Los líderes deben empezar por confiar en su gente, y permitirles que usen su propio juicio y seguir sus propios instintos en lugar de controlar con gran número de reglamentos y normas. Las empresas de alto confianza se construyen en el respeto y el cuidado, no el miedo y la ansiedad. Las empresas cuya base es la confianza, consiguen que emerja el agradecimiento como estado emocional: las persona agradecen sincera y genuinamente el poder estar y pertenecer a una organización como esa. Desde la confianza y el agradecimiento, la gente se encarga de cuidar dicho contexto y entorno laboral, generando un círculo virtuoso expansivo de potencial y desarrollo, no solo profesional, sino humano.

¡Confiar fascina!

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