sábado, 3 de septiembre de 2016

Ecosistema dron

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IMAGE: Cheskyw - 123RFLos Estados Unidos, a pesar de un comienzo lento y dubitativo en términos legislativos, parece estar siendo capaz de sentar las bases para el desarrollo de todo un ecosistema relacionado con la tecnología de los drones desde el punto de vista de sus usos comerciales. Menos de tres años después del primer anuncio de Amazon sobre el uso de drones en logísticaposteriormente detallado, y de las primeras baterías de dudas que generó su viabilidad, la Federal Aviation Administration (FAA) acaba de anunciar que estamos “en uno de los períodos de cambio más dramáticos en toda la historia del transporte”, y de pronosticar que habrámás de 600,000 drones comerciales en el aire en el plazo de un año, y millones en el año 2020.
El primer envío logístico oficial en la historia de los Estados Unidos, 4.5 kilos de suministros médicos a una clínica rural, tuvo lugar el 20 de julio de 2015, hace tan solo un año. La historia del uso comercial de los drones corre paralela al desarrollo del mercado de drones recreativos, pero se diferencia de la misma, como es lógico, en su nivel de requerimientos. En el ámbito recreativo, tras el reto regulatorio que supuso la consolidación de estos aparatos como regalo estrella en las navidades de 2015, conmás de un millón de ellos puestos en manos de usuarios en su mayoría completamente inexpertos y desesperados por ponerlos a volar lo antes posible, se formularon una serie de reglas, se puso en marcha un registro online para poder atribuir los posibles problemas causados a los propietarios de los aparatos (aunqueno todos se registraron), además de una app para Android e iOS, B4UFLY, que debía ser utilizada inmediatamente antes de echarlos al aire, y que proporcionaba información sobre posibles limitaciones en función de la localización escogida para ello.
En el ámbito comercial, en el que ya tenemos lógicamente más actores destacados además de Amazon, la legislación finalmente propuesta por la FAA resultó ser más laxa y permisiva de lo esperado. Obtener una licencia de piloto comercial de drones no es, aparentemente, tan sencillo como sacar el carnet de conducir, pero ya cuenta con un examen específico en el que hay que estudiar unaguía de 87 páginas y responder a un examen tipo test.
Mientras tanto, los drones han ido desarrollando aplicaciones de todo tipo: se habla de África como lugar de pruebas para muchos desarrollos comerciales, de emiratos árabes como Dubai, con sus imponentes rascacielos, como lugar privilegiado para su aplicación, y hasta de cómo van a tener que rediseñarse las viviendas para ofrecer espacio para el aterrizaje de drones… aunque algunas personas sigan ofreciendocierta resistencia.
¿Van realmente los drones a consolidarse, como afirma la FAA, como la base de una revolución en la logística y el transporte de mercancías? ¿Justifica esta tecnología desde el punto de vista de costes y operativa la atención que se le presta? Indudablemente, no todo el transporte de mercancías se desarrollará por el aire, pero sí resulta posible que alcance un protagonismo importante en algunos ámbitos, sobre todo si los costes van conteniéndose a medida que los operadores humanos van siendo menos necesarios y se desarrollan esquemas de vuelo completamente automatizados (ya hay desarrollos muy ambiciosos de drones dotados de sensores que les permiten evitar colisiones o percibir elementos de su entorno). De ser vistos por muchos como un simple capricho presentado para llamar la atención, estamos pasando a ver los drones como una auténtica redefinición del transporte válida para muchas situaciones.
En muy pocos años, miraremos hacia arriba, y ver drones surcando los cielos será parte de la normalidad. Otro más de esos escenarios que muchos aún califican como “de ciencia-ficción” y que, según la FAA y muchos de los participantes en esta industria, dista mucho de serlo. Gustará o no, pero cuando los plazos para el despliegue de un ecosistema con tecnología, personas, empresas y entornos legislativos se cuentan ya entre uno y cuatro años, es que el futuro ya está aquí.

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