lunes, 19 de septiembre de 2016

¿Eres piscina o frontón?

https://principiodeuncomienzo.wordpress.com/2016/09/18/eres-piscina-o-fronton/ 

frontonDavid, es hora de ser frontón”.
La verdad cuando me dijo Antonio, esta afirmación de forma tan rotunda, resonó en todas las partes de mi cuerpo al instante.
“Las personas se dividen en dos: Las que son piscina y las que son frontón. Las que son bañera son aquellas personas que cuando les dicen algo, sufren algún revés, se hunden como el Titanic. O aquellas personas que son frontones, que por mucho que les digan lo que les digan, cuando antes se hundían, ahora siguen adelante”.
¿Y tú qué tipo de personas eres?
¿Cómo empezamos a pasar de una piscina a un frontón? Simplemente haciéndonos una pregunta: ¿De quién es el problema? ¿De él o mío?
Cuando nos piden que nos quedemos “un poco” más para sacar el trabajo que está pendiente, cuando vayamos “enfadados” a visitar a la amiga de tu pareja que no aguantas, cuando vas a visitar a tu suegra como todos los domingo cuando en verdad lo que te gustaría es quedarte en la cama o viendo las carreras de F-1, estamos siendo unas personas piscina y olímpicas, para más INRI.
¿Por qué?
Porque estamos dando el poder de nuestras emociones a otras personas, a otras situaciones. Cuando en verdad, tendríamos que tenerlo nosotros mismos.
Cuando tu jefe, te dice si por favor te puedes “quedar un poco más” y le pones malas caras, estás dándole el poder de tus emociones a él. Te estás desfocalizando, no estás viviendo en el presente.  No estás siendo tú.
Cuando estás un día sí y otro también, discutiendo con tu pareja, amiga o jefa. Estás desfocalizandote de lo importante, que es el presente, que eres tú
Cuando haces las cosas sin refunfuñar, eres más productivo. Sabes que esa acción tiene un propósito ( ayudar a tu suegra, a tu amiga que está pasando una mala racha ..)… Darás todo de ti, y cuando te vayas de esa persona, no se quedará con la sensación que los has hecho de mala gana, sino que juntos, habéis vivido un momento presente, le has dejado tu motivación, ilusión, tu forma de ser y trabajar.
Creemos que somos muy fuertes, pero al mínimo “torpedo emocional”, nos sentimos “tocado y hundidos”.
Las mascaras que tenemos son muy endebles, por mucho que pensemos que somos muy fuertes.
Eso sí, todo es cuestión de 2, cuando recibimos “torpedos emocionales”. Uno los recibe pero otra persona los lanza.
piscinaCuando empieces a darte cuenta que esos “comentarios”, esas “guerras” que tenías todos los días, estás viendo que no tienen ningún efecto, que esa amiga ya no responde a tus “ataques” o que puedes “dominar” a ese empleado tuyo… Háztelo mirar más que más, porque seguramente, esa relación empiece a cambiar, con resultados no esperados por ti hasta ahora.
Lo que intentas guardar para ti, se acaba pudriendo. Lo que das a los demás, lo que disfrutas, siempre acaba floreciendo.
Cuando eres una persona frontón, devuelves todos los ataques que antes te hubieran hundido.
Responde a esta pregunta: ¿Quién empezaba los ataques? ¿Él? ¿Ella?
Perfecto, seguimos. ¿Quién respondía a los mismos? ¿Tú, verdad?
Y ahora responde: ¿Quién empezaba a gritarte en el trabajo? ¿Tu jefe, verdad?
Por lo tanto, ¿Quién tenía el problema? ¿La otra persona, verdad?
¿ENTONCES POR QUÉ RESPONDÍAS SI EL PROBLEMA ERA DE OTRO?
Cuando eres dueño de tus pensamientos, de tus emociones, respondes con silencio a los ataques, a los que antes “entrabas como un toro”..Tu actitud cambia, y con ello los resultados que obtendrás
¿Qué pasa cuando eres un frontón y no una piscina?
.– Ya sólo respondes a lo que de verdad te importa y quien te importa. Pasas de problemas de los demás.
.– Vives el presente, no te acuerdas de lo que pasó ayer, cómo te respondieron antes de ayer o que no hicieron por ti.
.– Pasas de victimismo a dueño de tu vida, de tus pensamientos, de tus acciones.
.- Cada acción que realizas la haces desde el corazón. Dejando un legado en cada una de ellas, en cada persona, de buen hacer profesional y personal.
.- Eres un egoísta sano. Un egoísta que sabe que si quiere cualquier tipo de cambio, tiene que empezar por uno mismo.
Así que si sientes que te hunden con los “torpedo emocionales” que te lanza esa persona, eres una piscina, pero ya te pueden lanzar lo que sea, que tú sigues tan intacto como el Everest, eres un frontón.
¿Cuál de ellos eres tú? ¿Cuál te gustaría ser? ¿Qué cambios vas a producir para el cambio?

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