miércoles, 14 de septiembre de 2016

Y llegó el día: vehículos autónomos en una ciudad de verdad, transportando viajeros de verdad.

https://www.enriquedans.com/2016/09/y-llego-el-dia.html?utm_source=feedburner&utm_medium=feed&utm_campaign=Feed%3A+ElBlogDeEnriqueDans+%28El+Blog+de+Enrique+Dans%29 

Uber self-driving cars in PittsburghFinalmente, llegó el día en que comenzamos a ver vehículos autónomos en una ciudad de verdad, transportando viajeros de verdad.Uber presentó esta mañana sus primero cuatro vehículos Ford Fusion en Pittsburgh que recogen y transportan pasajeros reales, por el momento escogidos entre los más fieles y satisfechos con el servicio: la compañía dispone de hasta quince vehículos, y está dispuesta a desplegar hasta unos cien.
Los vehículos llevan un piloto preparado para tomar los mandos en caso de situaciones excepcionales o de posibles emergencias, y un copiloto con un ordenador portátil que va tomando nota sobre las incidencias de la conducción. La compañía paso toda la mañana presentando el servicio a periodistas y permitiéndoles ponerse al volante de sus vehículos, lo que ha hecho que haya una gran cantidad de material disponible para hacerse una idea de la experiencia (MashableNYTTechCrunchThe VergeWired o Quartz, además del oficial de la propia Uber).
Entre las experiencias, de todo: por supuesto, no hablamos aun de completa autonomía, pero sí de una mayoría del tiempo en modo autónomo. Algunos detallan los momentos en los que el vehículo necesitó recurrir al conductor humano, pero en general, todos parecen estar plenamente de acuerdo en el hito que el proyecto supone de cara al futuro del vehículo autónomo, y en la importancia que tiene que una compañía se decida a lanzar una prueba en tráfico real, en una ciudad de verdad, y con pasajeros reales. Además del impacto publicitario directo obtenido del hecho de ser los primeros – las pruebas con el vehículo de Google no han sido abiertas al público en general – la marca pretende beneficiarse de los datos y las percepciones obtenidas de los propios viajeros, muy diferentes a las de sus ingenieros. En un vehículo autónomo, tras un error en un vehículo, el algoritmo es corregido, y ese error no se vuelve a producir en ningún otro vehículo, algo completamente imposible en el caso de la conducción humana. De ahí la verdadera importancia de esos despliegues, lo que hace que sean mucho más que meros anuncios publicitarios.
El Ford Fusion adaptado por Uber es una primera experiencia, a la que seguirá la colaboración con Volvo para la incorporación de más vehículos. En la parte superior del vehículo aparece el LiDAR giratorio, así como sensores delante, detrás y laterales para detectar objetos muy próximos. Además, veinte cámaras recogen información sobre los alrededores: vehículos que frenan, peatones que cruzan, semáforos, señales, etc., y dos antenas en el techo y sobre la parte posterior para obtener datos GPS y conectividad inalámbrica. Los vehículos mostrados esta mañana poseen una tableten el asiento posterior con una serie de preguntas frecuentes, que permite entender lo que son los sensores, te informa cuando el vehículo está conduciendo autónomamente y cuando no, la velocidad y la ruta. Los dos tercios inferiores de la pantalla muestran el vehículo y sus alrededores tal y como los percibe el LiDAR situado en el techo, para dar una idea al viajero de qué es lo que el vehículo ve, intentando que la experiencia sea completamente transparente. Además, puedes utilizar la tableta para hacerte un selfie y compartirlo, un brillante elemento de marketing. Todo está pensado para que los pasajeros no solo se sientan tranquilos y se acostumbren a la idea de ir en un vehículo conducido autónomamente, sino para que además, lo cuenten y compartan su experiencia.
La marca que ha firmado el acuerdo con Uber para proveerla de vehículos, Volvo, tampoco está escogida por casualidad. Además de contar con una reputación de seguridad obtenida a lo largo de mucho tiempo, está adoptando una estrategia similar en cuanto a la comunicación: hace pocos días comenzó el proyecto Drive Me en Gothenburg, en el que entregarán vehículos SUV XC90 a familias con el fin de que los utilicen y alimenten de datos, con la misma idea detrás: que los usuarios ven las cosas de manera diferente a como las ven los ingenieros.
De nuevo, la idea es conseguir que las personas se vayan familiarizando con la idea de que un vehículo conduzca solo, en un contexto en el que las marcas de automoción parecen estar reaccionando frente a los desafíos planteados por compañías tecnológicas de fuera de la industria. Volvo pretende comercializar sus vehículos autónomos al público en 2021, el mismo año en que han sido anunciados por Ford. Por su parte, GM presentó el mes pasado el Chevrolet Bolt EV, completamente eléctrico, con mayor autonomía y un precio similar al Tesla Model 3, pretendiendo generar confianza en torno a su experiencia de décadas en términos de fabricación y a la solidez de sus planes frente a los habituales retrasos en los proyectos de Elon Musk, que vería así conseguido su sueño de imaginar un mercado realmente competitivo en ese ámbito que hiciese de la conducción eléctrica una realidad a corto plazo.
No, el modelo no está completamente claro: algunos siguen preguntándose quién llevará a cabo las multibillonarias inversiones para poseer las flotas de vehículos necesarias para cubrir las necesidades de transporte de todos los ciudadanos, cómo las mantendrán o cómo competirán para ofrecer precios baratos, o de quién será la responsabilidad si hay un accidente, o qué pasará con los conductores. Los problemas no se resuelven de la noche a la mañana, pero tampoco nos quedamos quietos sin hacer nada esperando a que se resuelvan solos. En una ciudad en los Estados Unidos, ya puedes llamar a un Uber y que te lleve de un sitio a otro conduciendo autónomamente la mayor parte del tiempo y generando datos sin cesar para alimentar a los algoritmos que aprenden constantemente a mejorar la conducción.
Sorpresa, se podía hacer. Todos esos que, por la razones que sea, se niegan a aceptar que la tecnología pueda hacer algo más que anuncios a futuro, ya pueden acercarse por allí y darse una vuelta. Y lo que hay… es solo es el principio.


This article is also available in English in my Medium page, “The great day arrives…

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada